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viernes, 28 de junio de 2013

Fringe. 2ª temporada (¡Ojo Spoilers!)

Bueno, el año pasado me dio por ver de nuevo la serie desde el principio, porque le cogí el gusto a esto de escribir entradas para el blog, pero también para refrescar la memoria; viéndola de seguido suele entenderse mejor. Pero ya ha pasado un año desde que volví a ver la 1ª temporada y como la serie ya ha acabado (injustamente) pensé que este era un buen momento para retomarla.

En la 1ª temporada el equipo Fringe se enfrentaba a la ZFT, grupo responsable de los casos relacionados con el Patrón, los cuales llevaban a cabo para prepararse para la guerra contra unos seres de otra dimensión. Al matar a Jones, su líder, la ZFT se deshace y el enemigo a batir en esta temporada son unos soldados metamórficos procedentes del Otro Lado, el universo alternativo con el que estamos en guerra.
Al final de la 1ª temporada Olivia viajaba al Otro Lado para hablar con William Bell y en el 2x01 regresa a su universo de forma bastante brusca, sin recordar nada. Los metamórficos se acercan a ella (uno sustituye a alguien cercano a ella) para averiguar si llegó a contactar con Bell y lo que le dijo acerca de ellos.
Los primeros capítulos se centran en la recuperación de Olivia, tanto la física coo de sus recuerdos, y cuando finalmente los recupera, ya es tarde para impedir el plan de los metamórficos. Al Otro Lado, Bell le advirtió acerca de los metamórficos y de su líder (del cual están buscando la cabeza en nuestro lado para reimplantársela y de esta forma activarle de nuevo; no preguntes) el cual será el encargado de abrir el portal entre los dos universos, algo que deben impedir a toda costa, pues eso puede destruir nuestro universo (física elemental: dos objetos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo; uno por fuerza tiene que ser destruido).
Encontrar a Newton, el líder, e impedirle abrir el portal ocupa la trama principal. La otra atañe al secreto de Peter y en lo mucho que atormenta a Walter, el cual acaba sabiéndose, como era de esperar, y Peter se lo toma bastante mal, tanto que se marcha y acaba en el otro universo, y Olivia y Walter organizan un equipo para ir al Otro Lado a buscarle.

La temporada está genial, aunque tiene varios capítulos independientes que no tienen nada que ver con la trama general, ni con Newton, ni el portal ni el Otro Lado, pero algunos de ellos son bastante buenos.
Debo confesar que la primera vez que vi esta temporada me sorprendió descubrir que esos seres de otra dimensión con los que estamos en guerra eran en realidad versiones alternativas de nosotros. Yo me imaginaba a unos seres monstruosos, pero nada más lejos. También me sorprendió descubrir que esta guerra entre universos se debe a lo que Walter hizo (cruzar al Otro Lado y, bueno, ya sabes el resto). Pobre Walter, imposible no sentir lástima de él.

Este segundo visionado me ha servido para entender mejor algunos capítulos, como por ejemplo el del Tulipán negro. Va de un hombre que pretende viaja al pasado para salvarle la vida a su novia y con cada intento la línea temporal se resetea. La primera vez que lo vi me dejó bastante confuso y no lo entendí del todo. Esta vez no fue así y eso se debe a haber leído antes “22/11/63”, donde también pasaba lo mismo. Gracias, Tito, por aclararme las cosas.

Peter Weller, viajero en el tiempo
El doble capítulo final es lo más alucinante que he visto de esta serie hasta el momento, se nota que han dejado lo mejor para el final. Walter y Olivia forman un grupo con otros chicos del Cortexiphan y viajan al Otro Lado a buscar a Peter, pero al llegar allí las cosas empiezan a torcerse, y Walter y Olivia contactan con William Bell para que los ayude. Al igual que pasó al final de la 1ª temporada, la aparición de William Bell es lo mejor de la temporada. El mejor momento es el esperado reencuentro entre Walter y Bell, con Walter echándole en cara todo por lo que le ha hecho pasar los últimos años. Me habría gustado que su conversación fuera más larga y que Bell explicara por qué hizo lo que hizo, pero pasaban muchas cosas y no había tiempo,o eso es lo que dicen siempre los guionistas. En fin... Lo que no resultó ninguna sorpresa fue lo de Olivia y Falsolivia. Es alfo que se veía venir. Lo típico en asuntos de gemelos.
Bueno, pronto la 3ª temporada, de nuevo.

Viejos amigos. Capítulo 48

48. El nuevo profesor

-Al final lo hiciste-dijo Eric avanzando hacia él.
-¿Qué te parece?
-Si te soy sincero, la verdad es que me has sorprendido. Pensé que esta idea tuya no pasaría de eso, una idea, pero veo que al final la has llevado a cabo.
-¿Te parece bien?
-Es tu sueño, no el mío-se limitó a responder Eric.
-Vamos, no te quedes en la puerta.
Xavier le guió por el pasillo hasta su despacho.
-Esta es la primera vez que estoy en tu casa.
-¿Y bien?
-No está mal. Aunque es mucho espacio para una sola persona.
-A partir de la semana que viene vivirán aquí más de doscientas personas, así que no tendré tiempo de sentirme solo.
-Bien. Espero que tengas éxito con este proyecto tuyo.
-Y yo también. Y hablando de proyectos, me gustaría hablarte de algo en lo que llevo trabajando un tiempo.
-¿De qué se trata?
-Es un ordenador.
-¿Un ordenador?¿Qué clase de ordenador?
-Uno único en el mundo. Si funciona, al conectarme a él podría amplificar mis poderes mentales de forma ilimitada y permitirme encontrar a cualquier mutante en todo el mundo. He hecho un diseño primario, pero necesito a alguien que me ayude a construirlo.
-¿Necesitas mi ayuda?
-Sí.
Eric lo pensó durante un segundo.
-¿Tienes aquí los diseños?
Xavier abrió un cajón y le tendió los dibujos por encima de la mesa. El primero era una sala inmensa, de forma semiesférica, y toda ella estaba cubierta por una especie de placas rectangulares. Una pasarela iba hasta el centro de la sala, sólo que no había suelo; la pasarela se sostenía sobre un abismo y al final de la misma estaba el ordenador.
-¿Lo que cubre el techo son placas metálicas?
-Sí. Las ondas psíquicas de mi cerebro aumentan al rebotar en ellas.
Eric examinó el boceto del ordenador. Era una especie de mesa de control semiesférica a la que estaba conectado un casco metálico mediante unos conductores de acero. O eso es lo que parecía.
-Para ser los primeros esbozos no está mal. ¿Ya sabes dónde lo vas a ubicar?
-Sí, debajo de la mansión. ¿Qué me dices, te interesa?
Eric asintió lentamente con la cabeza.
-Tiene posibilidades.
-¿Aceptas?
-Acepto-y le estrechó la mano.
-¿Por qué?
-¿Qué?
-¿Por qué aceptas? Siento curiosidad.
Eric se encogió de hombros.
-Yo también. Me gustaría saber cuántos como nosotros hay en todo el mundo.
-Es una buena razón. Otra cosa. Si vas a ayudarme con el ordenador, lo adecuado es que ocuparas una habitación, aquí, en vez de estar yendo y viniendo constantemente.
-Sí, es preferible. ¿Qué tienes en mente?
-¿Qué te parecería ser profesor en mi colegio?
-¿Cómo dices?-Eric se rió-¿Yo profesor?
-Piénsalo, es lo más lógico. Así la gente no se preguntará quién es el tipo ese de pelo blanco que ronda por el colegio.
-¿Y de qué se supone que sería profesor?
-¿Qué te parece de ciencias?
-¿Ciencias?¿Yo no sé nada de ciencias?
-Claro que sí. Eres el mayor experto en magnetismo que conozco.
Eric se rió y luego miró a su viejo amigo.
-Está bien, Charles. Acepto. Seré tu profesor de ciencias.

miércoles, 26 de junio de 2013

Viejos amigos. Capítulo 47

47. La escuela abre sus puertas

A finales de año las obras en la mansión llegaron a su fin, pero hasta octubre del año siguiente no abrió sus puertas.
Durante aquellos diez meses Xavier habló con amigos suyos acerca de su proyecto, y estos a su vez hablaron con sus amigos y conocidos, y en unos meses prácticamente todos los mutantes conocían la existencia de su escuela. Antes de darse cuenta ya tenía a doscientos chicos matriculados, y se sintió muy orgulloso de ello.
La primera en matricularse fue la hija de su buen amigo John Grey. En apenas año y medio Jean se había convertido en una chica preciosa que rebosaba alegría y vitalidad. No se parecía en nada a aquella chiquilla triste y apagada que lo había visitado en el hospital. Cuando John la llevó a ver cómo era el lugar, Jean corrió hacia Xavier y se tiró a su cuello. Su padre la reprendió por ello, pero Xavier le quitó importancia.
Xavier les llevó en una visita guiada por las instalaciones, y Jean corrió delante de ellos por los pasillos.
-Me gusta lo que has hecho aquí-comentó John, maravillado-Y se ve que no has reparado en gastos.
-Gracias. Este es un proyecto deseado desde hace mucho tiempo y me alegra poder llevarlo a cabo.
-Dime, ¿ya lo tienes todo preparado para la gran apertura?
-Aún no. Me queda reunir la plantilla de profesores, pero confía en mí, todo estará listo para el día D. ¿Qué tal está Jean?
-Gracias a ti, de maravilla. Desde que le pusiste esa barrera en la cabeza es una niña diferente. Sin pesadillas, ya sonríe, tiene amigas, y no ha usado sus poderes desde entonces.
-Bien. En cuanto empiecen las clases quitaré la barrera psiónica de su mente y me ocuparé personalmente de entrenarla en el uso de sus poderes.
-Te estoy muy agradecido por ello, Charles-John le estrechó la mano y se despidió de él. Jean le dio un beso en la mejilla, y poco después se marcharon.
Unos dos meses antes de la apertura de la escuela Xavier empezó a reclutar a los profesores, todos ellos mutantes amigos suyos con deseos de ayudar. John, su terapeuta del hospital, finalmente aceptó su oferta y se unió a la plantilla como profesor de anatomía. Al igual que al resto de los profesores, Xavier le facilitó una copia de los expedientes de los alumnos (datos personales, poderes, etc...) para que fuera conociéndolos.
Que John aceptara unirse a su equipo fue una gran sorpresa, pero fue mayor la que se llevó una semana antes de la inauguración.
Cuando recibió la visita de su viejo amigo Eric.

martes, 25 de junio de 2013

Viejos amigos. Capítulo 46

46. Rumbo al hogar

Una semana después de recibir la carta de Gabrielle, Charles decidió que ya había llegado el momento de abandonar el hospital, aun en contra de los deseos de los médicos.
-Pero, señor Xavier-protestó el doctor Marvin-, ¿está usted seguro? Le ruego encarecidamente que lo piense. Aún podemos seguir haciéndole más pruebas y su rehabilitación...
-Mi rehabilitación no está dando los resultados esperados, y ambos lo sabemos. Yo sé que no volveré a caminar y usted también. Aquí no hago más que perder el tiempo y ocupar una habitación que podría utilizar alguien que la necesitara más que yo, así que ahora mismo voy a firmar los papeles del alta y me marcharé por esa puerta.
-¿No puedo convencerlo de que cambie de idea?
-No.
-Está bien, es decisión suya aunque no la comparto-el doctor Marvin le estrechó la mano y le deseó suerte.
Xavier entró en la sala de rehabilitación para despedirse de John.
-Entonces es cierto que nos deja-dijo John con tristeza.
-Sí, aquí ya no pueden hacer nada más por mí, así que lo mejor es que vuelva a la rutina de mi vida.
-Le echaré de menos. Me gustaba mucho su compañía. ¿Con quién voy a hablar ahora de...? Ya sabe, de nuestras cosas.
-Verás, John, voy a abrir un colegio para jóvenes mutantes a finales de año, para que aprendan a usar sus poderes, a controlarlos, etc., y necesitaré profesores. Si te cansas de este lugar, ven a verme.
-¿Está hablando en serio?
-Sí.
-¿Yo profesor? Pero yo no tengo ni idea de enseñar. No sabría...
-Tú tienes mucho que enseñar, John, eres bueno en tu campo. Tú piénsalo, ¿quieres? Sólo piénsalo.
-Está bien, lo pensaré-John le estrechó la mano-Y cuídese.
-Gracias, John. Tú también.
Xavier giró su silla en el aire y se fue de allí. Al salir del hospital vio a Eric que se dirigía hacia él.
Cuando lo vio salir, se detuvo.
-Charles.
-Eric.
-Venía a visitarte. ¿Qué haces aquí fuera?
-Me marcho del hospital. Aquí estoy perdiendo el tiempo.
-¿Vuelves a casa?
-Sí.
Eric asintió.
-Siento no haber venido a verte esta semana, pero he estado ocupado.
¿Haciendo qué?, pensó Xavier. La barrera de su mente aún seguía ahí, y Xavier no lograba atravesarla. ¿Dónde aprendiste a levantar barreras mentales?
-Sigues con tu vida, y yo también tengo que hacerlo.
-¿Vuelves a la mansión familiar o adónde tienes pensado ir?
-No, vuelvo a la mansión. Tengo cosas que hacer allí.
-Bien, entonces me marcharé. Me ha alegrado verte, Charles.
-Y a mí.
-Seguramente nuestros caminos volverán a cruzarse, amigo. Hasta entonces.
-Espero que no tengan que pasar otros 15 años hasta entonces.
Eric sonrió.
-Sí, yo también lo espero.
-Puedes pasarte por la mansión cuando quieras. Eres bienvenido.
-Gracias. Tal vez lo haga-se tocó el ala del sombrero y se dio la vuelta.
Poco después un coche se detuvo delante de Xavier y lo llevó a su hogar.

Dexter. 4ª temporada (¡Ojo Spoilers!)

Esta es sin duda la mejor temporada de las que llevo visto y me atrevería a decir de toda la serie, y eso que aún me quedan por ver de la 5ª en adelante. Dexter es ahora un hombre casado, con un hijo pequeño, aparte de los dos de Rita, y vive en una comunidad idílica donde todos se llevan a las mil maravillas, como en una peli de los años 50. pero claro, no todo es alegría en el paraíso. Eso de tener un bebé le quita a Dexter horas de sueño y empieza a afectar a su trabajo (declarando en un juicio llega a confundir las pruebas contra un criminal con el de otro caso, provocando que quede libre), además de que no puede salir a matar tanto como antes. Y encima hay un gamberro en el vecindario que destroza coches, buzones y hace pintadas, con lo que se crea una patrulla vecinal y colocan unos potentes focos que se activan con el movimiento, y esto a Dexter le toca bastante las narices con sus salidas nocturnas.

En lo que al asesino de la temporada se refiere, Dexter encuentra la horma de su zapato en Trinity, un asesino en serie que lleva 30 años matando y al que nadie ha podido atrapar. Le llaman Trinity porque mata en ciclos de tres. Primero, una mujer muerta en una bañera con la femoral seccionada. Luego otra mujer se suicida arrojándose desde lo alto y por último un hombre muere apaleado.
Frank Lundy, el agente del FBI que salió en la 2ª temporada, reaparece para ayudar en la investigación, aunque de forma extraoficial, pues ahora está jubilado. Lundy es el que más sabe de Trinity, ya que lleva 15 años tras él, pero hasta ahora no ha tenido suerte y se ha convertido en su pequeña obsesión.

En los primeros capítulos vemos campar a Trinity a sus anchas y no es hasta la mitad de la temporada que Dexter descubre quién es. Se acerca a él bajo una identidad falsa y se hace amigo suyo. Dexter se ve a sí mismo reflejado en él, pues tiene familia y nadie sospecha de su verdadera naturaleza. Pero Dexter no tarda en descubrir que en realidad tiene a su familia aterrorizada (la comida de Acción de Gracias no tiene desperdicio) y no le queda otra que intervenir, claro.

Si esta temporada es tan grandiosa es debido a la excelente interpretación de John Litgow, que le hace sombra al propio Dexter. Hay que ver la variedad de registro que tiene, puede pasar de ser el padre enrollado de Barney Stinson en CCVM a encarnar aquí a un peligroso asesino en serie. Ademças su personaje de Trinity me encanta, porque cuando está matando es un tío supertranquilo, se pone en plan “tranquila que ya queda poco, venga, venga”, pero cuando pierde el control es sobrecogedor, y sus momentos con Dexter en los últimos capítulos son oro puro (ejemplo, el momento final de “Hola, Dexter Morgan”). Pero lo que no me esperaba de ninguna forma fue ese final de temporada tan brusco. Poco me faltó para echarme a llorar. Pobre Dexter. Trinity se merecía morir dos veces.
Ahora pronto la 5ª temporada. A ver si me da tiempo a ver las tres últimas antes de que empiece la 8ª.

viernes, 21 de junio de 2013

Black Mirror. 2ª temporada

Yo pensaba que “Black Mirror” era una de esas series de una sola temporada, como tantas que hay por ahí. Por eso me sorprendió descubrir hace unos meses que habían hecho una 2ª temporada. De inmediato me hice con ella, pero no la he visto hasta ahora porque suelo hacer una entrada para cada libro, serie y película que veo (de esta última categoría, menos) y al final se me acaban juntando, así que esperé hasta estar un poco libre.

Esta 2ª temporada sigue los pasos de la 1ª, es decir, son tres capítulos de unos 40 minutos que rozan la ciencia-ficción y que critican algunos aspectos de nuestra sociedad sin ningún tipo de miramiento.
En el 2x01, “Ahora mismo vuelvo”, tenemos a un tipo, Ash, obsesionado con las redes sociales y que lo twitea todo, olvidándose incluso de comer. Ash muere en un accidente de coche y su novia, que es la verdadera protagonista, se queda destrozada, y más aún al saber que está embarazada. Una amiga le habla de una nueva aplicación con la que puede seguir enviándose mensajes con Ash después de muerto. En realidad se trata de un programa que analiza todos los mensajes que Ash publicó en Internet y hace como una copia de su personalidad. Ella no quiere saber nada del tema, pero la amiga la apunta sin ella saberlo. De entrada no le hace caso, pero al descubrir que está embarazada y necesitar alguien con quien hablar, empieza a enviarse mensajes con él, y acaba obsesionándose tanto como el propio Ash. Primero son los mensajes, luego habla a todas horas con él por teléfono y luego... bueno, para no destripártelo solo te diré que va a más.

Este capítulo es el más flojo de los tres. No es que sea malo, los tres son geniales, pero los otros dos le dan cien vueltas.

En el 2x02, “Oso blanco”, tenemos a una chica que se despierta en una casa, sin recordar quién es ni cómo ha llegado allí ni le suena nada de lo que hay en la casa. Las calles están casi desiertas y las pocas personas con las que se encuentra se comportan de una form amuy extraña: haciendo oídos sordos a sus súplicas se limitan a grabarla con sus móviles. Luego hay unos tipos enmascarados que la persiguen para matarla y ninguno de los que la graban mueve un dedo para ayudarla. Al llegar a una gasolinera una chica la ayuda a escapar y le habla de “Oso blanco”, una estación repetidora que emite una señal que convierte a todo aquel que usa un móvil en un mirón, así que se dirigen las dos hacia ella para destruirla. Una vez allí acabaremos descubriendo que nada es lo que parece.

El capítulo me ha encantado. Me ha recordado mucho a series como “Los límites de la realidad” o “La dimensión desconocida”, porque como en ellas, pasan cosas muy extrañas y desconcertantes, y la explicación del final es muy fuerte. Pero me ha gustado este peculiar tipo de justicia. No digo más.

El 2x03, “El momento Waldo”, es sin duda el capítulo más crítico de los tres y el que más me ha gustado, porque se mete con el mundo de la política y no deja títere con cabeza. Solo la idea ya es divertidísima: un dibujo animado que se presenta a las elecciones. Waldo es un oso azul que tiene una sección en un programa de entrevistas y se dedica a entrevistar a políticos a los que les da bastante cañ (es un poco como Trancas y Barrancas). Tras humillar al principal candidato en televisión, a los directivos se les ocurre la genial idea de enviarlo a los mítines de este mismo político para continuar metiéndose con él, y como tiene tantísimo éxito de ahí surge la idea de presentarse a candidato.
El capítulo se centra sobretodo en Jamie, el tipo que lo maneja, un humorista venido a menos que está empezando a cansarse de manejar a Waldo y que comienza a preguntarse si lo que están haciendo es lo correcto.

El capítulo me encanta porque yo no puedo a ver a ningún político ni de lejos y aquí los ridiculizan a más no poder. ¿Hay algo más humillante que tener que competir con un dibujo animado? Ja ja. Yo por mi parte votaría encantado por Waldo. La otra cosa que me gusta es que empieza en plan coña y hacia el final adquiere un tono serio y muy amargo. Esto hace que te plantees algunas cosas. En definitiva un gran capítulo.

La serie es genial, lo malo es que son solo tres capítulos y se ven enseguida, y te dejan con ganas de más. Supongo que al igual que pasó con esta habrá que esperar otros dos años hasta la 3ª temporada. Buff.

Viejos amigos. Capítulo 45

45. Ruptura

Una semana después tuvo lugar un emotivo funeral en el cementerio principal de Haifa, donde se honró la memoria de cada una de las víctimas de la masacre del hospital. Charles y Gabrielle acudieron juntos y rezaron por el alma de Daniel. Charles pensó que Eric aparecería, pero no hizo acto de presencia en la hora aproximada que duró la ceremonia. A Gabrielle también le extrañó, y le preguntó por él.
-Pues no sé dónde está. No lo veo desde hace una semana.
Gabrielle le miró, preocupada. Intuía que algo les había pasado, pero Charles no quería hablar de ello.
-¿Os habéis peleado?
-¿Qué?
-Es lo que me parece. Algo ha debido ocurrir para que no dé señales de vida desde hace una semana. Algo os ha pasado.
Charles guardó silencio.
-Aún no me has hablado de aquella noche.
Charles sabía a qué se refería.
-Llevo todo este tiempo preguntándome cómo conseguiste dar con mi paradero.
Ahí estaba, atrapado entre la espada y la pared. Charles sabía que no tenía más remedio que contarle la verdad.
-Está bien, pero prométeme que no te enfadarás.
-Te lo prometo, pero me estás poniendo nerviosa.
Charles la llevó a un lugar apartado, reunió todo el valor que pudo y empezó a hablar. Le dijo que él y Eric eran mutantes y que utilizaron sus poderes para encontrarla. Que Eric perdió el control y que utilizó sus poderes para matar a aquellos nazis, que se lo impidió y que tuvieron una feroz lucha. Al final lo dejó inconsciente y la sacó de allí.
-Entiendo-dijo ella. Parecía bastante serena-¿Qué.. qué clase de poderes?
Le dijo que Eric controlaba los metales y campos magnéticos y que los suyos eran mentales.
-¿Mentales?¿Qué quieres decir con eso?
-Leo las mentes y puedo hacer que la gente haga lo que yo quiera, dentro de un límite. Así fue cómo seguimos el rastro de Strucker hasta aquel edificio. Busqué rastros de la furgoneta negra en la mente de la gente y así dimos con el edificio.
Charles percibió que Gabrielle lo miraba de otro modo, como tensa.
Él fue a cogerle la mano pero ella retrocedió.
-No... no te acerques.
-¿Gabby?
-No me llames así.
-¿Qué ocurre?
-No te acerques. ¿Por qué no me lo dijiste antes?¿Cómo sé que no has utilizado tus poderes conmigo?
-¿Cómo? ¿Pero qué estás diciendo?
-¿Cómo sé que no los has utilizado para obligarme a que... a que te quiera?-dijo, temblándole la barbilla.
Charles se sintió horrorizado.
-¿Cómo puedes pensar algo así, Gabby? Yo jamás utilizaría mis poderes de esa forma.
-Pero los utilizaste contra Eric.
-No es lo mismo. Él era un peligro.
Charles se acercó a ella, pero Gabrielle retrocedió.
-No te acerques, ya no sé quién eres-dijo, echándose a llorar.
-Gabby, por favor...
-No quiero volver a verte, Charles. Aléjate de mí. Me das miedo-y se fue corriendo.
-¡Gabby!
Gabrielle se subió a un coche y se marchó.
Después de aquello, Charles no volvió a verla.

jueves, 20 de junio de 2013

Stargate Atlantis. 2ª temporada (¡Ojo Spoilers!)

Al final de la 1ª temporada los Wraith ponían a Atlantis bajo asedio, pues solo a través de la ciudad pueden llegar hasta la Tierra y la ciudad no dispone de defensa alguna. El escudo está inactivo y hay pocas armas. Entonces, antes de que lleguen, por el Stargate surge una unidad de soldados procedentes de la Tierra, que vienen a ayudarles, y su líder le dice a Weir que la nave dédalo se dirige hacia ellos desde la Tierra con un MPC a bordo (sin él, el escudo no funciona), así que tienen que resistir como sea hasta que llegue.

Al final de la 1ª temporada las cosas pintaban bastante mal para Atlantis y en el 2x01 siguen igual. Cuando parece que ya no hay nada que hacer, que es el fin, entonces aparece la Dédalo salvándoles el culo (lo cual está cogido por los pelos; se supone que iban a tardar 4 días y al final llegan al término del primero). Con ese MPC pueden activar el escudo para defenderse de próximos ataques, pero no de forma permanente, para eso necesitan tres. Entonces detectan la llegada de 12 naves colmena Wraith, ante las cuales el escudo no aguantará mucho tiempo. Así que ponen en marcha un arriesgado plan: les hacen creer que están dispuestos a autodestruir la ciudad antes que entregársela, detonan una bomba nuclear sobre Atlantis con el escudo puesto y activan inmediatamente el camuflaje del escudo, convenciéndoles efectivamente de que la ciudad ya no existe y quedando a salvo del radar de los Wraith.

Esta 2ª temporada sigue el mismo plan que la 1ª; viajes a otros planetas, enfrentamientos con los Wraith, nuevos descubrimientos acerca de los Antiguos y sobre Altantis... Pero también tiene unas cuantas novedades bastante interesantes. El Dédalo se queda en Atlantis para ayudarlos en la lucha contra los Wraiths, aunque de vez en cuando viaja a la Tierra para informar a sus superiores. Un nuevo personaje se une al equipo Atlantis, Ronon, un tipo rudo y experto en un montón de técnicas de combate que era utilizado por los Wraith como presa humana; lo soltaban en un planeta y le daban caza como diversión. Shepard lo ayuda a librarse de su yugo y a regresar a su planeta, pero resulta que los Wraith lo arrasaron por completo, así que decide quedarse en Atlantis. Ronon está interpretado por Jason Momoa, que parece haberse especializado en hacer de bárbaro (Ronon, Khal Drogo, Conan y parece que también está interesado en encarnar a Kratos en la gran pantalla).
El doctor Beckett crea un retrovirus que puede convertir a los Wraith en humano, pero la primera vez que lo prueba en un Wraith tiene el efecto contrario, convirtiéndolo en un monstruo aún más terrible. La segunda versión sí tiene el éxito esperado y consiguen convertir a un Wraith en un humano (2x18, “Michael”) y éste no recuerda quién es ni dónde está. El capítulo comienza desde el punto de vista de Michael y no es hasta la mitad del capítulo que descubrimos la verdad sobre él. Para mí este es el mejor capítulo de la temporada, porque Michael acabará convirtiéndose en uno de los peores enemigos del equipo de Atlantis (lo sé por la Wikipedia), y hasta ahora nuestros protagonistas no tenían ningún enemigo individual, solamente los Wraith a modo general. Y por qué no decirlo, Michael mola.

El final de la temporada me pareció bastante bueno para lo que es la serie. Resulta que los Wraith están inmersos en una guerra civil y el líder de uno de los bandos, que resulta ser Michael, que ha regresado a su estado Wraith, le pide ayuda a Atlantis. Quiere el retrovirus de Beckett para convertir en humanos a los del otro bando y así poder alimentarse de ellos. Si no le ayudan, revelará a todos los Wraith que Atlantis no fue destruida, así que no tienen más remedio que ayudarles. Lo bueno viene al final, pues todo esto ha sido una trampa de Michael para descubrir la ubicación de la Tierra, la cual consiguen. Así que las cosas pintan interesantes para la 3ª temporada.
A grandes rasgos esta ha sido una buena temporada, aunque aquí ya empiezas a meter algunos capítulos de relleno que no aportan gran cosa, pero en general bien. Lo dicho, dentro de poco la 3ª.

Viejos amigos. Capítulo 44

44. Enfrentados

Todo sucedió muy rápido. Charles entró en la sala y vio a Eric disparando contra los cuatro nazis, que estaban alineados junto a la pared, como en un fusilamiento. Charles dejó a Gabrielle en el suelo y entró en la mente de su amigo, obligándolo a desviar la trayectoria de las balas.
Eric se volvió furioso contra él.
-¡Cómo te atreves!
-¡Eric, acordamos que no habría ninguna muerte! He encontrado a Gabrielle. Tenemos que irnos. Llamaré a la policía israelí y ellos se ocuparán de estos nazis.
-Eso no me vale. No es suficiente. Voy a matarlos, que es lo que se merecen, y ni tú ni nadie va a impedírmelo.
-¿Te estás escuchando?¡Hablas como ellos!
Eric lo ignoró e hizo que las armas apuntaran a los nazis.
-¡No!-Charles empujó con el hombro a Eric, tirándolo al suelo-No pienso consentirlo.
Eric lo miró desde el suelo, sorprendido y furioso a la vez.
-Está bien, Charles, tú lo has querido.
Charles miró a Eric a los ojos y supo que no sería fácil.
Eric creó un campo magnético alrededor de Charles y lo lanzó contra la pared. Charles impactó a gran velocidad, agrietando la zona con la que chocó, y cayó al suelo. Los nazis seguían en fila, asustados ante lo que estaban presenciando.
-No puedo creer que los protejas. ¡Son los mismos que se llevaron a Gabrielle, maldita sea!
-No utilizarás tus poderes para el asesinato, Eric.
Eric se llevó las manos a la cabeza, presa de un terrible dolor.
-¡¡Sal de mi cabeza!!
Charles aprovechó para empujar la pesada mesa y atrapar a Eric contra la pared. Pero era de hierro y Eric la apartó, derribando a Charles. Se tiró sobre él y ambos rodaron por el suelo. Eric se puso encima de él y empezó a golpearle la cara. Enseguida se puso de pie y volvió a lanzarlo contra la pared. Charles volvió a entrar en su mente e hizo chocar su cabeza contra la pared, abriéndose la sien derecha. Detrás de Charles, la pesada puerta de acero se desprendió de sus goznes y cayó sobre él, aplastándolo.
Eric se acercó a él, limpiándose la sangre de la cara con la manga.
-No me has dejado otra opción, Charles. No dejaré que te interpongas.
Entonces los cuatro nazis cayeron sobre Eric y lo agarraron de los brazos, tirándolo al suelo. Uno lo sujetó de las piernas, otro de los brazos y un tercero le pisó el cuello. El cuarto cogió su ametralladora y le golpeó con la culata en la cabeza antes de que pudiera usar sus poderes. Luego los cuatro, al igual que Eric, perdieron el conocimiento.
Charles salió de debajo de la puerta a duras penas, arrastrándose ensangrentado, y se puso de pie. Observó a Eric con tristeza y meneó la cabeza. Sabía que su amistad se había acabado y que ahora se había ganado un peligroso y poderoso adversario.
Se acercó al teléfono y llamó a la policía israelí para que vinieran a ocuparse de los nazis. Cogió a Gabrielle en brazos y se la llevó de allí.
Cuando la metió en el coche ella empezó a abrir los ojos.
-¿Charles?
-Sí, Gabby, soy yo. Ahora ya estás a salvo-y puso en marcha el coche.
Cuando la policía llegó, Eric había desaparecido.

NOTA: En la historia oficial, Magneto encontró el oro y se lo llevó.

miércoles, 19 de junio de 2013

Ciudad de huesos, de Michael Connelly

Un médico retirado saca a pasear a su perro por el bosque cercano a su casa y allí encuentra lo que parece ser un hueso humano. Harry Bosch se hace cargo del caso y moviliza a los forenses y arqueólogos hasta el lugar para buscar más huesos, y acaban hallando decenas de pequeños huesos que confornan medio esqueleto de un niño de unos 12 años. El examen final dictamina que murió a golpes y que fue sometido a un terrible maltrato físico durante toda su corta vida; tiene fracturas en casi todos los huesos y algunas datan desde los 3 años.
A Harry le afecta mucho descubrir todo lo que le hicieron al chico y se promete pillar al asesino y llevarlo ante la justicia, caiga quien caiga.

El libro es muy bueno, como es de esperar con todos los de Connelly, pero el caso en sí solo ocupa la mitad del libro, así que mientras se averigua la identidad del niño y su situación familiar, ocurren otras cosas, también interesantes, aunque de entrada pueda dejar un regusto a relleno. Por ejemplo, Harry empieza una relación con una poli novata a la que le lleva 15 años, lo cual va contra las normas del Departamento, ya que Harry es su superior, por lo que tienen que llevarlo en secreto. En un momento dado esta relación da un giro sorprendente y abrupto, que no te ves venir, y te quedas de una pieza. Y luego también se produce una filtración del caso a la prensa, y como grabaron a Harry hablando con ellos y la cadena manipuló las imágenes dejando a Harry como que fue él quien le dio a la lengua, pues le echan encima a los de Asuntos Internos, y aclarar esto ocupa bastantes páginas.

El caso en sí es muy buen, y en las últimas 100 páginas se vuelve muy absorbente, cogiendo un ritmo muy rápido y la trama complicándose cada vez más, hasta descubrir la identidad del asesino. La única pega es que al final no hay ninguna confesión, solo tenemos una hipótesis de por qué lo hizo, y eso es una pequeña decepción, aunque eso no quita que sea un buen libro de Harry Bosch.
Bueno, solo me quedan dos libros más de la serie de Harry Bosch, “Luz perdida” y “La caja negra”. Espero leerlos dentro de poco.

Viejos amigos. Capítulo 43

43. Hallada

Al doblar la esquina, Charles vio a un hombre con un rifle colgado del hombro que le daba la espalda, tratando de encender un cigarrillo. Charles se le acercó por la espalda y le tocó el hombro.
-¿Quieres fuego?
El hombre se volvió y Charles le dio un puñetazo en toda la mandíbula, noqueándolo. Charles lo cogió para que no hiciera ruido al caer al suelo y lo apartó a un lado. Mientras lo depositaba en el suelo apareció otro hombre por delante de él y le gritó algo en alemán, apuntándolo con su arma. Entonces Charles se puso de pie y lo miró fijamente.
-Baja ese arma, soldado. ¿A quién crees que estás apuntando?
El hombre lo obedeció, como si se tratara de su superior y se puso firme.
-Bien, eso está mejor. Dime, ¿dónde está la chica?
El nazi señaló el pasillo por el que acababa de aparecer él, a la derecha.
-Bien, ahora acércate y dame tu arma.
El nazi se acercó y le tendió su AK-47.
-Ahora vas a olvidar que me has visto.
El nazi asintió con rigidez y Charles le golpeó en la cabeza con la culata del arma. Lo cogió mientras caía y lo depositó junto a su compañero.
Bien, pensó, ahora en teoría sólo quedan dos más, que están con Gabrielle.
Volvió a torcer a la derecha y enfiló por el pasillo que le había indicado el nazi. Hacia el final había una serie de puertas, y en la segunda de le izquierda oyó unas voces en alemán. Charles se acercó con sigilo y a través de un pequeño cristal vio a Gabrielle colgada del techo, inconsciente, y a dos hombres frente a ella. Uno parecía ser el que llevaba la voz cantante, tendría unos cincuenta años y pelo canoso, y el otro era más joven. Charles pudo ver a través del cristal que le faltaba media nariz, y se acordó de lo que Gabrielle le había contado. Sintió deseos de entrar y matarlo, pero trató de serenarse. Lo importante ahora era sacar a Gabrielle de allí con vida.


-Habrá que esperar a que vuelva en sí-dijo Strucker-Sino no será tan divertido.
-¿Cree que nos lo dirá, señor? Hasta ahora ha guardado silencio.
-Intensificaremos las torturas y ya no podrá soportar el dolor. La verdad es que me ha sorprendido. En el campo no soportaba ni la mitad de lo que le hemos hecho aquí. Se ha vuelto más resistente con el tiempo, pero eso cambiará pronto.
-Muy cierto, señor.
Strucker cogió una silla, la puso delante de Gabrielle, se subió a ella y desenganchó las cadenas del techo.
-¿Señor? ¿Qué está haciendo?
Strucker depositó a Gabrielle en el suelo y empezó a quitarle las cadenas de las muñecas.
-¿Señor?¿Por qué la está liberando?-preguntó Hans cada vez más confundido.
Strucker se volvió hacia él con las cadenas en la mano y le golpeó en la cara con ellas. Hans cayó al suelo, con la boca ensangrentada.
-¿Por qué, señor?¿Qué está...
Strucker le presionó un punto sobre la clavícula y Hans perdió el conocimiento. Luego abrió la puerta y dejó entrar a Charles.
-Bien hecho. Ahora dame las cadenas-Strucker lo hizo y Charles se las puso alrededor de las muñecas-Ahora duerme.
Strucker cayó hacia atrás, inconsciente, y Charles se arrodilló al lado de Gabrielle. Puso su oído sobre su pecho y luego le tomó el pulso en la muñeca. Estaba viva.
-Pobrecilla, ¿qué es lo que te han hecho?
Gabrielle tenía algunas uñas ensangrentadas, en carne viva y algunas quemaduras serias en las piernas, hechas con algún soplete o algo parecido. Al menos había llegado a tiempo. La cogió en brazos y caminó de regreso hacia la salida. Fue al caminar los últimos cinco metros que faltaban hasta la sala donde había dejado a Eric cuando escuchó que las ametralladoras se disparaban.

martes, 18 de junio de 2013

Cuernos, de Joe Hill

Tras una noche de borrachera y de locuras de las que casi no se acuerda, Ig Perrish se despierta a la mañana siguiente con una fuerte resaca y dos cuernos sobresaliendo de su frente. Los cuernos hacen que todo el que habla con él le diga lo que realmente piensa, así como sus más oscuros deseos. Así Ig descubre que todos en el pueblo, incluidos sus padres, creen que fue él quien violó y asesinó a su novia Merrin hace un año, y decide utilizar este nuevo poder para descubrir al verdadero asesino.

Hace más de año y medio que me compré el libro, pero aún no había podido leerlo porque tengo demasiados libros amontonados todavía pendientes. Entonces surgió hace poco la posibilidad de hacer una lectura conjunta del libro, y no lo dudé. Me alegra mucho haberlo hecho, porque el libro me ha encantado. Se suponía que había que leerse 50 páginas al día, pero no fui capaz de contenerme. El libro es muy absorbente y me resultó imposible parar de leer. Sobretodo me resultó muy divertida la primera parte, con toda la gente diciéndole a Ig lo que realmente piensa. En algunos casos lo que le dicen es algo difícil de sobrellevar, pero en otros es algo tan surrealista que no puedes evitar partirte de risa.

De todas formas Ig es un personaje que te da mucha pena. Un tío superenamorado de su novia, la matan y todos piensan que fue él, y encima tiene que soportar que le digan todas esas cosas a la cara. No sé yo si sería capaz de aguantar que me dijeran lo que realmente piensan de mí.
La historia de Ig y Merrin me parece preciosa y Lee es un cabrón de cuidado. Está claro que no ha oído hablar del Código del Colega.
El libro es muy bueno, lo único que no me satisfizo del todo fue el final. Me pareció un tanto surrealista, como su no supiera cómo darle fin, algo que le ocurre a veces al padre. Debe estar en los genes.
Joe Hill se convirtió en uno de mis escritores favoritos con su primera novela, “El traje del muerto”, y con “Cuernos” no ha hecho más que confirmar lo que ya pensaba, que es un muy buen escritor con una prometedora carrera por delante. Y no tiene nada que ve que su padre sea quien es.
Ganas de que traduzcan ya su nueva novela.

Viejos amigos. Capítulo 42

42. Ataque

-¿A qué estamos esperando?-dijo Eric, lánzandose hacia adelante, pero Charles lo agarró del cuello de la camisa y tiró de él hacia atrás.
-¿Es que te has vuelto loco?No podemos entrar así de golpe. No sabemos cuántos son.
-Dijiste que Daniel había visto a nueve, ¿no?
-Sí, pero puede que haya más, y no sabemos qué armas tienen, ni dónde tienen retenida a Gabrielle. Tenemos que pensar muy bien lo que vamos a hacer.
Eric soltó un bufido.
-Vamos, acerquémonos al edificio.
Los dos corrieron agachados y se apostaron debajo de la ventana, con la espalda pegada a la pared.
-Ahora espérame aquí-susurró Charles-Voy a dar una vuelta al edificio y tratar de percibir dónde la tienen-No te muevas de aquí.
-Sí, mamá.
Unos pocos minutos después Charles apareció por el otro lado.
-¿Y bien?
-Está en esta misma planta, pero hay un problema. Nada más entrar hay cinco nazis, con armas automáticas. Obligatoriamente tenemos que pasar por ellos.
-¿Y el resto?
-Dos están con Gabrielle. Los otros dos no lo sé.
-Está bien. ¿Qué tienes pensado?
-Yo iré a buscar a Gabrielle. Necesito que distraigas a esos cinco.
-De acuerdo, yo me ocupo.
-Eric, no los mates-dijo, mirándole a los ojos. Éste soltó otro bufido-Hablo en serio, Eric.
-Está bien, lo que tú digas.
-¿Me lo prometes?
-¿Qué?Por favor... sí, te lo prometo. No los mataré.
Charles lo miró durante un instante y luego asintió con la cabeza.
-De acuerdo.
Charles asomó un ojo por la ventana y los vio sentados alrededor de una mesa, jugando a las cartas, con sus armas colgando del respaldo de sus sillas. Luego se volvió hacia Eric y le describió la escena.
-¿Qué tienes pensado?
-Lo improvisaré sobre la marcha.
-Vamos allá.
Eric tiró la puerta abajo y alzó las manos. Las ametralladoras salieron volando hacia atrás, tirando las sillas en la que estaban sentados todavía los nazis.
-¡Ahora, Charles!¡Corre!
-¡No los mates, Eric!
-¡Vete!
Charles le dio la espalda y corrió por el pasillo. Ya tendría tiempo de preocuparse por Eric más tarde.

lunes, 17 de junio de 2013

Viejos amigos. Capítulo 41

41. Búsqueda

Era como matar mosquitos a cañonazos, pero era la única pista que podían seguir en aquel momento. Los dos iban en el coche de Eric y Charles examinaba la mente de la gente por la que pasaban, con la esperanza de alguno hubiera visto la furgoneta negra. Cuando llevaban diez minutos dando vueltas Charles captó algo. Un hombre que estuvo a punto de ser atropellado por una furgoneta negra que iba en dirección norte.
-Gira a la izquierda, y procura calmarte. No hago más que recibir tus pensamientos.
-¿Calmarme?¿Que me calme, dices?¡Joder!Charles, por si no te has dado cuenta, todos los pacientes están muertos, los médicos y las enfermeras también, Daniel ha sido asesinado brutalmente, se han llevado a tu novia y ahora mismo podrían estar torrturándola. ¿Y me pides que me calme?Lo que me sorprende es que estés tú tan calmado, como si no pasara nada.
-¿Acaso crees que no estoy furioso?-exclamó Charles, alzando la voz-Conocía a Daniel desde hacía casi diez años. ¿Crees que no quiero que paguen por su asesinato?¿Crees que no tengo miedo por lo que le puedan hacer a Gabrielle?¿Que no querré vengarme si le han hecho algo?Estás muy equivocado.
-Pues no lo demuestras.
-Gira a la derecha en el próximo cruce. Lo único que me importa es sacar a Gabrielle con vida de donde la tengan. Si me dejara dominar por mis sentimientos, como tú, no habría escapatoria. El asesinato es lo último que pasa por mi cabeza en estos momentos.
-Oh, claro, entonces cuando lleguemos, coges a Gabrielle, les dices a esos nazis que los perdonas por haberla secuestrado y torturado, les estrechas la mano y aquí no ha pasado nada, ¿verdad?¡Por Dios, Charles!Esos malditos nazis no se merecen otra cosa que la muerte, y es lo que se llevarán, créeme.
-Cuando veas una mezquita, tuerce a la derecha. Ahora mismo estás hablando como ellos. Dime, ¿qué es lo que te diferencia de ellos?Ellos han matado y torturado a muchas personas, y ahora estás hablando de hacerles lo mismo.
-Ellos no cuentan como personas.
-Estás hablando de utilizar tus poderes contra ellos. Si todos los mutantes hicieran lo mismo sería el fin. Nosotros no tenemos estos poderes para hacer lo que nos plazca, sino para hacer lo correcto.
Eric soltó un bufido.
-Será mejor que nos concentremos en buscar a Gabrielle y dejemos esta discuisón para otro momento.
-Sí, será lo mejor.
Se detuvieron frente a un camino cubierto de grava, donde había un letrero.
-Por aquí ya no hay gente y no sé por dónde seguir. ¿Conoces este lugar?
-Sí, lleva hacia las montañas.
-Por fuerza han tenido que pasar por aquí.
A cinco kilómetros vieron un edificio abandonado, y Eric detuvo el coche.
-¿Qué sitio es ese?-preguntó Charles.
-Es un viejo cuartel abandonado. Lo utilizaba El Mossad durante la guerra. No hay ningún edificio más por la zona, así que será mejor que nos acerquemos a investigar.
Se bajaron del coche y fueron caminando, en silencio.
Cuando estuvieron a dos kilómetros, vieron que se encendían unas luces en la primera planta, y se escondieron tras los árboles.
-Parece que el edificio no está abandonado-dijo Eric-¿Puedes captar algo desde aquí?
-No, estamos demasiado lejos. Tendríamos que acercarnos.
Los dos caminaron todo lo agachados que podían entre los árboles, hasta que se detuvieron detrás de unos arbustos, a unos diez metros del edificio.
Entonces oyeron hablar a dos personas. En alemán.
Eric y Charles intercambiaron una mirada.
Los habían encontrado.

El viento por la cerradura, de Stephen King

¡Por fin! No sabes las ganas que tenía de leer este libro. Salió en octubre, pero decidí esperar a mi cumpleaños para comprarlo (es en diciembre). Entonces pensé que igual me lo regalaban, así que esperé, y dejé pasar mi cumpleaños, Navidad y Reyes, y como no me lo regalaron pues me lo compre en enero. De entrada era para leerlo ya entonces, pero decidí esperar, pues estaba (y estoy) participando en una lectura conjunta de la saga de la Torre Oscura y como el libro va entre los tomos 4 y 5, ¿qué mejor que esperar a que tocara leer el 4º para leerlo respetando el orden? Además así tenía la historia más fresca. Y después de seis meses de espera, por fin llegó el turno. ¡No pensé que tuviera tanta paciencia!

Como acabo de decir, el libro va entre LTO4 y LTO5, con Roland y su ka-tet siguiendo el camino del Haz, después de haber abandonado el Palacio de Cristal y antes de llegar a Calla Bryn Sturgis. Por el camino los pilla una fuerte tormenta y se refugian en un poblado abandonado, a la espera de que pase. Para que la espera no se haga larga, Roland les cuenta a Eddie, Jake y Susannah una historia de su juventud, aunque en realidad son dos historias, una dentro de la otra.
Roland les habla de aquella vez, poco después de regresar de Mejis y de lo ocurrido con su madre, en que su padre lo envió a Debaria junto con Jamie DeCurry para acabar con un trotapieles, una criatura con la habilidad de cambiar de aspecto y que ya había matado a varias personas. Roland y Jamie encuentran a un niño que sobrevivió a la última matanza, y para tranquilizarle Roland le cuenta el relato de “El viento por la cerradura”, un cuento infantil que su madre le leía de niño y que cuenta la historia de Tim Corazón Tenaz, un niño que vive una grandiosa aventura repleta de peligros con el fin de salvar a su madre...

Sobra decir que el libro me ha encantado. Ha sido genial volver a encotranrme con Roland, Eddie, Jake, Susannah y Acho, aunque ahora estoy leyendo la saha por 3ª vez, así que no es como si la hubiera leído hace 10 años. Me ha encantado ver de nuevo a un joven Roland y conocer algo más a su amigo Jamie DeCurry, y todas esas referencias a LTO4, el Rey Rojo, Maerlyn y nuestro querido R. F. Y cómo no, a la Torre Oscura.
El libro me ha parecido muy bueno y me ha recordado mucho “Los ojos del dragón”, por ese tono de cuento de hadas de la segunda historia, y lo de la nota de Gabriell y sus últimas palabras a Roland me han parecido muy hermoso. El tito aún sabe cómo hacernos emocionar.
Aún hay muchas cosas de la vida de Roland que desconocemos, así que espero que ésta no sea la última novela acerca del Mundo Medio. Todo depende del ka.

viernes, 14 de junio de 2013

Cold Storage. Webserie

Esta es otra webserie de The Walking Dead, como la de Torn Apart, y se estrenó paralelamente a la 3ª temporada. Está formada por cuatro episodios de 4 o 5 minutos cada uno y transcurre al comienzo de la epidemia zombie. El protagonista, Chase, llega hasta un almacén huyendo de una oleada de zombies, que se han comido a su compañero. Allí hay un tipo atrincherado, B. J., con bastantes malas pulgas, que de entrada quiere echarlo fuera con los zombies, pero chase consigue convencerlo de que le deje permanecer con él; Chase es un manitas y puede reparar los generadores del almacén (solo funciona uno). A cambio quiere una de las camionetas para ir a buscar a su hermana, que está viva y se dirige con u grupo a Washington. B. J. Accede, pero Chase no tarda en descubrir que su nuevo compañero tiene unos cuantos esqueletos en el armario.

La webserie es genial y tiene un par de guiños a TWD que la hacen mucho más interesante. En el almacén Chase encuentra una caja con fotos de Rick con su familia y con sus compañeros de la policía. Y cuando Chase habla de su hermana dice que va con un grupo en una caravana rumbo a Washington, así que está claro que es una de las mujeres del grupo de Rick, lo malo es que no te dice el nombre y te quedas con las ganas de saber quién es.
Lo malo de este formato es que es muy corto y te lo ventilas enseguida sin apenas darte cuenta. Pero bueno, al menos pasas un buen rato. Esperemos que con la 4ª temporada hagan otra webserie de estas.

Viejos amigos. Capítulo 40

40. Strucker

Al igual que hacía años, Gabrielle estaba colgada del techo mediante unas cadenas, y su cuerpo se movía de izquierda a derecha, como un péndulo.
Delante suya tenía al hombre que la había hecho desear la muerte en un centenar de ocasiones, al hombre que le había provocado sus peores pesadillas, al hombre que le sonreía satisfecho en aquel preciso momento.
-Hola, Gabrielle. Ha pasado mucho tiempo, ¿verdad?Hay que ver, sólo eras una chiquilla cuando nos separamos y mírate ahora, toda una mujer. Y además has salido de tu estado de coma, un hecho realmente admirable.
-Strucker-dijo, con profundo odio.
-Bien, veo que te acuerdas de mí. ¿Te acuerdas también de Hans?-preguntó, señalando al hombre que había detrás de él, al que le faltaba media nariz-Porque él sí se acuerda de ti.
Gabrielle le escupió y Strucker le dio un puñetazo en el estómago que la dejó sin respiración.
-Han sabido esconderte bien, Gabrielle. Te he estado buscando durante estos diez años, siguiendo pistas falsas,, viajando de un lado a otro... pero siempre hay alguien que habla, y he aquí que estamos otra vez juntos, como una familia feliz.
-¿Dónde estoy?
-Oh, aún seguimos en Israel, al menos de momento, pero no te preocupes, nadie nos molestará. Después de examinar el mapa nos iremos a buscar el oro y tú vendrás con nosotros.
-Pensé que ya sabías dónde estaba-dijo ella, tratando por todos los medios de no echarse a llorar.
-Sé dónde está, pero desconozco el lugar exacto. Por eso hice que te tatuaran el mapa. Un sucio judío conocía el lugar exacto y yo le persuadí para que te tatuara el mapa en la espalda-Stucker le dio la vuelta y le desgarró la camiseta-Dejemos de perder el tiempo y vayamos al grano.
Strucker pasó una mano por su espalda, estirándole la piel, y tras unos segundos soltó una maldición.
-¿Pero qué clase de mapa es este?-exclamó furioso-No reconozco ningún lugar y los nombres parecen escritos en latín.
-Parece que aquel sucio judío se aseguró de que el oro jamás llegara a tus manos-dijo Gabrielle, disfrutando de aquel breve momento de satisfacción.
-¿Cómo se lee este maldito mapa?-le exigió Strucker.
-Jamás lo sabrás.
-Tú lo sabes, ¿verdad?
-No.
-¡Mientes!
-Me llevaré ese secreto a la tumba.
-Que así sea. Hans, trae los instrumentos. Por las buenas o por las malas me desvelarás el secreto del mapa.

jueves, 13 de junio de 2013

The Big Bang Theory. 4ª temporada (¡Ojo Spoilers!)

Otra temporada genial y divertida, aunque en esta ocasión hay menos momentos frikis. La baza de esta temporada es el hecho de que Sheldon tiene novia, alho hasta ahora impensable, y verlos juntos es muy divertido, porque Amy Farrah Fowler (interpretada por Blossom) es igualita a él, misma personalidad estrafalaria, mismo sentido del humor y mismo cerebro superdotado. Pero no son como la típica pareja, ellos no se tocan ni tienen gestos de afecto, son dos personas puramente intelectuales y están por encima de todo eso. Como dice Sheldon, Amy no es su novia, solo una amiga con la que le gusta conversar.

Por otro lado, Howard vuelve con Bernadette, formalizan su relación e incluso se comprometen. Bernadette rompió con Howard en la temporada anterior (esto no se vio) y el motivo es muy gracioso: jugando al World of Warcraft, el personaje de Howard se acostó con una mujer troll gorda y Bernadette lo pilló in fraganti. Ja ja, qué bueno. Esto solo le podía pasar a Howard.
Y Leonard empieza a salir con la hermana de Raj, una brillante abogada internacional, algo que a Raj no le mola nada. Al principio solo se acuestan, pero luego la cosa va a más y se hacen pareja. El problema es que a ella no le agrada mucho que Leonard siga siendo tan amigo de Penny (o sea, su ex) y a Leonard no le queda otra que distanciarse un poco de ella, cosa difícil viviendo ella en frente. Lo curiosos es que acaban haciéndose amigas, lo cual si va a ser un problemón para el pobre Leonard (cuando tu novia y tu ex se hacen amigas, entonces estás jodido).

Pese que hay pocos momentos frikis, hay muchos muy divertidos, como por ejemplo el del concurso de disfraces de la tienda de cómics, con la pandilla disfrazada de la Liga de la Justicia (Penny está supersexy como Wonder Woman), Sheldon bailando una rumba con Amy Farrah Fowler (sí, amigos, será un jodido friki, pero sabe moverse), o Shledon modificando el ajedrez para que puedan jugar tres personas e inventando dos nuevas piezas, o cuando a Sheldon le da una crisis y le dice a su madre por teléfono, llorando, que la quiere y que no deje que Spock lo lleve al futuro. No hay palabras. Eh, ¿te has fijado que casi todos los momentos divertidos tienen a Sheldon como protagonista? Por algo será.
Venga, dos temporadas más y ya me pongo al día.

Viejos amigos. Capítulo 39

39. La masacre

Cuando emprendieron el camino de regreso al hospital, Charles se detuvo en seco a unos cien metros y una expresión de horror apareció en su rostro.
-Charles, ¿qué ocurre?
-Ha ocurrido algo terrible en el hospital-dijo, y empezó a correr con todas sus fuerzas. Cuando traspasaron el umbral vieron que todo estaba destrozado. Las ventanas hechas añicos, las camillas volcadas y las paredes agujereadas.
-¿Qué demonios ha pasado aquí?-murmuró Eric, horrorizado-Eso... eso son agujeros de bala.
Siguieron avanzando por el pasillo y vieron que el suelo había grandes charcos de sangre y en las paredes huellas de manos del mismo color rojo.
-Dios mío...
-Están todos muertos-dijo Charles-No, espera, siento algo. ¡Vamos!
Eric siguió a Charles hasta la sala del comedor y allí vio a una docena de pacientes, todos muertos, acribillados a balazos, yaciendo en charcos de sangre.
-Esto es una matanza-dijo Eric-¿Pero qué es lo que ha pasado, en nombre de Dios?
Debajo de cuatro cadáveres amontonados Charles sacó a alguien qu aún seguía con vida. Era Daniel, pero estaba irreconocible. Tenía una herida profunda en el cráneo que no dejaba de sangrar y el pómulo izquierdo hinchado y púrpura. Le habían arrancado tres uñas de su mano derecha y sangraba profusamente de una herida de bala que tenía en el estómago.
-¡Daniel!¡Daniel!¿Me escuchas?
Daniel entreabrió los ojos y miró a Charles. Levantó una mano muy débilmente y tiró de él hacia abajo.
-Charles... -dijo en un susurro apenas audible-Charles... -a Daniel le entró un ataque de tos y escupió más sangre.
-No hables, Daniel.
-Charles... se la han... llevado...
-¡¿Qué?!
-Vinieron en plena noche...-Daniel escupió más sangre-Con armas...
Charles miró asustado a Eric.
Eric salió corriendo hacia el ala norte.
-Daniel, no hables... sólo ábreme tu mente.
Charles puso una mano sobre la frente de su amigo y todo se fundió en negro a su alrededor. Un instante después empezó a recibir imágenes a través de los ojos de Daniel.
Vio una furgoneta negra aparcada en la entrada del hospital de la que salían nueve hombres armados. Entraron de golpe y empezaron a disparar a todo el mundo, matando a pacientes y médicos indiscriminadamente. Uno de ellos, el que parecía dar las órdenes, cogió a Daniel (a él), le encañonó y le preguntó por la chica. Como no le contestó, le disparó en la pierna, le arrancó las uñas, le rompió la nariz... entonces uno de sus subalternos entró en la sala con ella sobre un hombro y todos se rieron. El jefe tiró a Daniel a un lado y le disparó en el estómago. Hablaron entre ellos en alemán y luego se marcharon.
-Tienes que encontrarla-dijo Daniel, recurriendo a las pocas fuerzas que le quedaban-Fue hace una hora... tienen que estar aún por aquí...
-No hables, Daniel, te pondrás bien.
Daniel le sonrió y le tocó la cara, manchándosela de sangre.
-Ve al pueblo... alguien ha tenido que... -escupió más sangre, puso los ojos en blanco y su cabeza cayó hacia atrás.
Charles le cerró los ojos y le limpió la sangre de la cara.
-Descansa en paz, amigo mío.
Eric regresó en aquel momento.
-Charles, no está, Gabrielle ha desaparecido...
Entonces vio a Daniel muerto y se arrodilló junto a él.
-¿Ha muerto?
Charles asintió.
-Hijos de puta. ¡Hijos de puta!
-Eric, cálmate. Ya no podemos hacer nada por él. Ahora tenemos que encontrar a Gabrielle antes de que sea demasiado tarde.
Eric se puso de pie y le miró.
-¿Te ha dicho algo?
-Sé lo que pasó, pero no sabe a dónde se fueron.
-¿Entonces cómo la encontraremos, Charles?¡No sabemos dónde buscar!
-Iremos al pueblo. Por fuerza alguien a tenido que fijarse en su furgoneta.
-Ya es tarde, Charles, ya deben estar a kilómetros de aquí. Sabe Dios lo que le estarán haciendo...
-¡Eric, te necesito conmigo!¿Estás conmigo?
-Sí, maldita sea, estoy contigo.
-Bien, entonces ve a sacar tu coche. No tenemos un instante que perder.
-Si los encontramos a tiempo te juro que desearán no haber nacido.

miércoles, 12 de junio de 2013

El hobbit, de J. R. R. Tolkien


Leí “El hobbit” hace más de 10 años y cuando supe de la película me propuse volver a leerlo antes de verla, porque recordaba muy poco, pero al final lo hice al revés. La pillé en el videoclub y me encantó, de hecho las dos horas y media se me pasaron volando, cosa poco habitual, y poco después me lo volví a leer, aparte de para refescar la memoria, para ver qué salía en la película y qué no, y qué dejaban para la siguiente.

Sobra decir que esta segunda lectura me ha gustado tanto como la primera vez. “El hobbit” nos presenta a Bilbo Bolsón, un hobbit tranquilo y pacífico que nunca se mete en líos, que sin comerlo ni beberlo es arrastrado por el mago Gandalf a la mayor aventura de su vida, acompañando a 13 enanos en dirección a la Montaña Solitaria donde el dragón Smaug custodia el tesoro que hace años le robó al pueblo enano, el cual pretenden recuperar. Y por el camino, claro, les pasan cosas. Trasgos, arañas, trolls... y cierto anillo con propiedades mágicas que traerá futuras consecuencias para su portador.

El libro es muy bueno, muy entretenido y fácil de leer. Esto es así porque tiene un tono algo infantil y este es quizá su único defecto, reconocido y lamentado por el propio Tolkien, que choca con el tono de grandeza épica de su obra magna, “El Señor de los Anillos”. De hecho, este fue el motivo por el que no le concedieron el Nobel de Literatura, una gran injusticia lamentada por todos los fans, porque no hay duda alguna de que se lo merecía.

Cuando me puse a leerlo sí recordaba lo importante, lo de los trolls, las arañas y el Anillo, pero no lo de los trasgos y los elfos; de hecho pensaba que Peter Jackson se lo había sacado de la manga para la película. Tampoco recordaba para nada cómo derrotaban a Smaug ni la Batalla de los Cinco Ejércitos, esto fue como leerlo por primera vez, y la sensación me gustó.
Bueno, ahora espero leer de nuevo este año “El Señor de los Anillos” y “El Silmarillion”· para cerrar así el círculo de la Tierra Media.

Viejos amigos. Capítulo 38


38. La furgoneta

Las siguientes semanas fueron las mejores de sus vidas. En sus paseos, Charles le hablaba a Gabrielle de su infancia y de sus viajes por el mundo, sin hablarle de momento de sus poderes. Ya llegaría el momento apropiado pero no por ahora.
Ella, Charles y Eric pasaban mucho tiempo juntos y en aquel tiempo se hicieron aún más amigos. Eric y Charles seguían hablando (discutiendo más bien) sobre la convivencia entre humanos y mutantes y cada uno se mantenía en sus trece y trataba de convencer al otro de lo equivocado que estaba. Cuando Charles no estaba con Gabrielle, era Eric el que le hacía compañía y le hablaba de su infancia en el campo de prisioneros, de su esposa y de su hija Anya. Daniel siempre estaba muy ocupado atendiendo a todos los pacientes y organizando los turnos del personal, pero cuando tenía un hueco libre se pasaba por la habitación de Gabrielle y algunas noches se quedaba hasta tarde hablando con sus dos amigos mutantes.
Al cabo de un mes Gabrielle ya no necesitaba el bastón para caminar y cuando Charles la vio caminar hacia él sin ningún tipo de ayuda, la abrazó y lo celebraron con una cena a la luz de las velas.
Al día siguiente acordaron que sería mejor que no saliera de su habitación, porque ahora que estaba recuperada podría levantar las sospechas del resto del personal, ya que al fin y al cabo era la única paciente que podía caminar por sus propios medios. Ella lo aceptó de buen grado.
Una noche Gabrielle animó a Eric y a Charles a que salieran del hospital por una vez y que se relajaran, y ellos aceptaron de buen grado. Los dos fueron hacia las montañas y allí se tumbaron la luz de la luna, observando los millones de estrellas que iluminaban el firmamento.
-Me alegra veros tan felices-dijo Eric-Hacéis muy buena pareja.
Charles sonrió.
-Gracias. Tienes razón. La verdad es que me gusta estar con ella, y después de lo mal que lo ha pasado se merece ser feliz.
-Y pensar que no te decidías...
-Bueno, ya sabes que Moira dejó una profunda huella en mí, y no me resultaba fácil volver a estar con ninguna otra mujer sin compararla con ella, pero con Gabrielle es distinto.
-¿Has pensado en decirle lo de tus poderes?
-No, aún no. Es demasiado pronto y se asustaría. Si le digo que controlo las mentes de las personas podría pensar lo peor y no lo encajaría. Y yo tampoco.
-Pues alguna vez tendrás que decírselo, porque sino te pasará como a mí con Magda. Y yo no te deseo eso. Además en una relación no debe haber secretos.
-Sí, tienes razón. Trataré de escoger el mejor momento para decírselo. No sé, tengo que pensarlo muy bien. Es un tema bastante delicado.
-Sí.
-Y hablando de poderes, si vuelvo a toparme con Caín me gustaría que me ayudaras. Su casco es metálico y creo que podrías quitárselo por la fuerza.
-Claro, cuando te lo vuelvas a encontrar, si aún estamos juntos, te echaré una mano. Siempre me gusta probar teorías arriesgadas-Eric se rió-Y si al quitarle el casco sigues sin poder doblegarlo, será interesante ver cómo sales de esa.
-Créeme, funcionará.
-Bueno, ya lo veremos.


Aquella misma noche, mientras Eric y Charles hablaban bajo el cielo estrellado, una furgoneta negra se detuvo delante del hospital y nueve hombres bajaron de ella provistos de armas automáticas.

martes, 11 de junio de 2013

Dexter. 3ª temporada (¡Ojo Spoilers!)

En esta temporada Dexter la caga a base de bien. Va detrás de un traficante y asesino de prostitutas, un tal Freebo, y la noche en que decide matarlo resulta que hay otro tipo tratando de matarlo. Ante la confusión, Freebo se escapa y el otro tipo ataca a Dexter, así que este lo mata y sale por patas. Al día siguiente la policía de Miami se hace cargo del asesinato y resulta que el que atacó a Dexter es el hermano pequeño del fiscal del distrito, Miguel Prado, que además es un viejo amigo de Laguerta, ya que ambos son de origen cubano.

Dexter incrimina a Freebo en el asesinato del hermano de Miguel Prado y todos se vuelcan en capturarlo. Dexter finalmente lo encuentra y lo mata, pero recién acabado aparece Miguel Prado, que lo pilla con las manos llenas de sangre. Dexter le cuenta que Freebo se le echó encima y que tuvo que defenderse, y Miguel, en vez de mostrarse escandalizado, le abraza y le da las gracias por hacer lo que él no se atrevía a hacer. Miguel se ofrece a llamar a la policía, pero Dexter le dice que se ocupa él, que se marche, que si se ve envuelto en todo esto lo arrastrarán por el fango. Obviamente, Dexter no llama a la policía.

A partir del día siguiente se convierte en su mejor amigo y le guarda el secreto, mientras la policía de Miami sigue tras la pista de Freebo, sin saber que en realidad está muerto. Entonces entra en escena el Despellejador, un asesino en serie que arranca la piel a sus víctimas. De entrada creen que se trata de Freebo, pues la primera víctima era su novia yonki, y ya había sido sospechoso de la muerte de sus dos novias anteriores, pero luego la investigación lo descarta, y por lo que parece el Despellejador está buscando a Freebo, pues todas sus víctimas son personas que podrían saber donde se encuentra éste, personas cono las que la policía ha hablado.

Por su parte, la amistad entre Miguel y Dexter se vuelve cada vez más intensa y obsesiva. Miguel aprueba el peculiar método que tiene Dexter de hacer justicia con sus víctimas, y se queja de que muchas veces la ley no funciona y que los criminales acaban siempre en la calle, y le pide que se encargue de algunos de estos criminales. Dexter empieza a ver en él a un amigo de verdad, y cuando Miguel le pide que le deje matar a alguno, Dexter le enseña su Código y a tener los detalles bajo control. Pero cuando prueba la sangre, a Miguel se le va la olla, se pasa el Código de Dexter por el forro y asesina a una mujer inocente sin el menor arrepentimiento, convirtiéndose así en otro asesino al que Dexter debe dar caza.

En lo personal, Rita descubre que está embarazada y Dexter no sabe cómo tomárselo. Nunca se ha visto como padre y no sabe cómo tomárselo. Esto dura varios capítulos, hasta que al final decide que el niño le importa y le pide matrimonio a Rita.

De las tres temporadas que llevo vistas, la 2ª es la que más me ha gustado, y coincido con la opinión de algunos amigos que consideran que esta 3ª temporada es la más floja. No es que sea mala, pero me parece muy surrealista que un defensor de la ley como es un fiscal decida convertirse en asesino de la noche a la mañana. Es poco creíble. Pero bueno, a mí lo que me gusta es el personaje de Dexter y verlo en un sinfín de aventuras, así que mientras siga fiel a su Código, la serie seguirá gustándome.
Ahora ya he comenzado con la 4ª temporada, que según dicen es la mejor de todas.

Viejos amigos. Capítulo 37

37. El motivo

En los días siguientes Gabrielle cambió el andador por un bastón y casi no necesitaba ayuda para moverse, pero le insistía a Charles que aún le quedaba un buen trecho para poder caminar con normalidad. Charles sospechaba que lo decía para que siguiera visitándola tan asiduamente, pero no le importaba.
Por las tardes los dos solían pasear por los alrededores del hospital y no siempre necesitaban hablar. Cuando compartían el silencio, este era muy reconfortante, no como esos silencios incómodos en los que no se sabe qué decir y el tiempo transcurre más lentamente. En sus paseos el tiempo también parecía transcurrir más despacio, pero era agradable.
-Ya ha pasado mucho tiempo-dijo Charles en uno de sus paseos-y no sé si lo recordarás o si ya lo has olvidado, pero tengo curiosidad por saber por qué caíste en estado catatónico. ¿Recuerdas lo que ocurrió?
Entonces Gabrielle se detuvo y Charles vio que tenía los ojos llorosos y que le temblaba la barbilla.
-Gabby, ¿qué te pasa?¿Estás... -entonces ella perdió el equilibrio y empezó a caer, y Charles la cogió por los brazos-¡Gabby!¿Qué te ocurre?
Ella se abrazó a su cuello y empezó a llorar.
-Abrázame, Charles, y no me sueltes.
Charles la abrazó y le acarició el cabello.
-¿Qué te hicieron?-le susurró al oído.
-Los hombres de Strucker me... me violaron... repetidas veces. Tenía 15 años y me ... me estaba desarrollando y ellos lo notaron. Fueron los ocho... uno tras otro... durante horas y todos... todos los días. A veces entraban de madrugada en mi barracón, me llevaban con ellos y volvían a empezar. A veces me metían cosas y me cortaban con sus cuchillos... me golpeaban... a uno de ellos le mordí y le arranqué la punta de la nariz y él me rompió la mía. Al final me quedé embarazada. Pensé que me harían abortar, pero me dejaron tenerlo y durante esos nueve meses no me tocaron un pelo. Entonces cuando di a luz, Strucker cogió a mi bebé y... y...-Gabrielle apretó la cara contra el pecho de Charles y empezó a sollozar-... y se lo dio a... a ... a los perros. Cuando empezaron a comérselo y vi toda aquella sangre, mientras le oía chillar, yo ... ese es mi último recuerdo.
-Oh, cariño, lo lamento muchísimo-dijo, abrazándola con fuerza-Lo lamento mucho.
-Desde entonces no he tenido a nadie. He estado sola.
-Ya no estás sola-dijo Charles, limpiándole las lágrimas-Y jamás lo estarás. No pienso dejarte.
-Y yo no quiero que me dejes.
Charles le apartó un mechón de cabello que le había caído sobre la frente, y se la besó. Se miraron a los ojos durante lo que les pareció una eternidad, y luego la magia del momento hizo el resto.