En una de esas "noches blancas" que se dan en San Petersburgo durante la época del solsticio de verano (cuando el sol no llega a ponerse del todo y las noches son tan claras como el día), un joven solitario e introvertido conode de forma accidental a una muchacha a la orilla del canal. Tras el primer encuentro, ambos jóvenes se citarán las tres noches siguientes, noches en las que ella, de nombre Nastenka, relatará su triste historia y en las que harán acto de presencia las grandes pasiones que mueven al ser humano: el amor, la ilusión, la esperanza, el desamor y el desengaño.
Este es el primer libro que leo de Dostoievski. Me ha gustado pero con matices. Es corto y se lee fácil, son 80 páginas solamente, pero tiene un trasfondo triste y amargo. Básicamente los dos protagonistas se reúnen y se cuentan sus desgracias y el final es muy trágico. A mí se me quedó mal cuerpo e incluso me enfadé, algo que no hace el protagonista. Personalmente creo que le daré un tiempo antes de leer el próximo libro del autor, si es que acabo haciéndolo.
Tolstoi me gusta más.






