Han pasado siglos desde que el Ejército Draconiano alzó el vuelo, casi extinguiendo a la humanidad. Marosa Vetalda está prisionera en su propia casa, controlada por su frío padre, el rey Sigoso. Al otro lado de las montañas, su prometido, Aubrecht Lievelyn, es el gobernante de Mentendon en todo menos en el nombre. Juntos pretenden dar paso a un mundo mejor. Pero un mundo mejor parece cada vez más lejano para Estina Melaugo, que caza a las bestias dracónicas que han dormido por le mundo durante siglos. Y ahora el gran wyrm Fyrédel se agita e Yscalin será el primero en caer.
"Las flores en llamas" es una precuela del Priorato del Naranjo que tiene lugar dos años antes. Según la autora no es necesario haber leído el Priorato antes, que este es un buen punto de acceso a su serie para los recién llegados. Este es precisamente mi caso. Aún no había leído el Priorato del Naranjo temía encontrarme algo perdido con la precuela, pero no ha sido así.
El libro trae una cronología para que conozcas los hechos más importantes de los últimos 1.000 años y un glosario con nombres de personajes y términos, y con todo esto enseguida te familiarizas con el mundo en que transcurre la historia.
El libro me ha encantado. Es fácil de leer y la historia engancha enseguida. El worldbuilding me ha maravillado. Me ha fascinado que nos presenten a los dragones como criaturas terroríficas, totalmente alejados de la imagen idílica que hoy tenemos de ellos por culpa de la moda de las novelas de fantasía. También me ha parecido muy interesante el tipo de sociedad que existe aquí, la alianza entre reinos y las intrigas palaciegas.
Obviamente al ser precuela tiene que conectar con lo que pasa en el Priorato del Naranjo, así que no tengo ningún problema con cómo termina el libro. Ahora tengo muchas ganas de leerlo.






