Un lugar: Enfield, Massachusetts. A cien millas de la Gran Concavidad, un yermo radiactivo lleno de bebés mutantes del tamaño de aviones, criaturas sin cráneo y hordas de hámsters salvajes.
Una época: el año de la Ropa Interior para Adultos
Depend, en el Tiempo Subsidiado, en una América regida por el
totalitarismo ecológico de la ONAN, gobernada a su vez por la oscura
Oficina de Servicios No Especificados, en guerra perpetua contra el
ultraviolento antiONANismo de Quebec.
Una institución: la Academia Enfield de Tenis, ultraelitista y donde impera una disciplina destinada a abolir todo placer. Surcada de túneles secretos, llena de poltergeist y provista de un gurú lamedor de sudor.
Una familia: los Incandenza. James Incandenza, óptico militar convertido en cineasta de après-garde, y su mujer, la promiscua Avril, llena de oscuras conexiones con la guerrilla de Quebec. Y sus tres hijos: Orin, genial pateador de fútbol americano y seductor transnacional; Mario, enano y deforme, cineasta como su padre y poseedor de una sensibilidad prodigiosa, y Hal, promesa del tenis juvenil y atormentado por un secreto terrible.
Y una película: El samizdat. El Entretenimiento. La broma infinita. Con el poder de enloquecer a todo el que la vea y destruir así la civilización. El arma perfecta por la que todos se enzarzarán en la Guerra Final por el control de América.
Este es uno de esos libros que la mayoría de la gente abandona por difícil y exigente, y como soy terco he querido leerlo para comprobar por mí mismo si su fama era merecida. Lamentablemente lo es. Es un auténtico ladrillo.
La sinopsis era muy loca y me daba muchas ganas de leer el libro, pero la prosa del autor es muy densa y convirtió la lectura en una experiencia insufrible. Algunas partes me parecieron interesantes, pero la mayoría de sus páginas se me hicieron muy lentas y pesadas.
No he conectado ni con los personajes ni con nada de lo que me estaban contando, y mientras lo leía me preguntaba si todo aquello iba a alguna parte o solo era escribir páginas y más páginas para rellenar. Personalmente creo que le sobran ¾ partes del libro.
Y luego están las notas. 100 páginas de notas, casi 400, algunas de 10 y 20 páginas, y hay notas dentro de notas. Y estás obligado a leerlas porque te dan información adicional a la historia. Vamos, un suplicio.
Es un libro difícil y exigente, no apto para todo el mundo. Avisados estáis.






