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lunes, 1 de marzo de 2021

Peregrinatio, de Matilde Asensi


 "Peregrinatio" es la continuación de la novela "Iacobus" y tiene lugar en 1324. Galcerán de Born, protagonista de aquella novela, ha recibido noticias preocupantes acerca de la conducta inapropiada de su hijo Jonás en la corte de Barcelona (se ha aficionado al juego, perdiendo grandes sumas de dinero y se ha vuelto un libertino) así que decide tomar cartas en el asunto y le escribe una larga misiva, conminándole a que lo deje todo y regrese a casa, recorriendo el Camino de Santiago, como hicieron ambos hace siete años, para que se encuentre a sí mismo y recupere la sensatez. 

Pocas veces he dicho esto, pero este libro me ha defraudado completamente. Yo me esperaba otra novela protagonizada por Galcerán de born o incluso su hijo Jonás, pero no llega a eso. Aquí tenemos una novela corta de unas 100 páginas o menos, y toda ella es una larga carta de Galcerán a su hijo, describiendo las distintas etapas del Camino de Santiago, qué lugares debe visitar en cada una (a veces rememora lo que les ocurrió en algunos de esos lugares en la novela) y dónde debe realizar determinados rituales. Vamos, que la carta es una especie de guía del Camino, y para escribir esto Matilde Asensi bien pudo ahorrarse el trabajo. Lo dicho, una decepción total. 

Olvidaos que existe, en serio.

viernes, 26 de febrero de 2021

Iacobus, de Matilde Asensi


 1317. 

Sir Galcerán de Born es miembro de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, caballero, médico y hábil investigador (por algo es conocido como el Perquisitore). Galcerán es convocado a Aviñón, actual sede papal, para una importante reunión con el líder de su Orden y el mismo papa, Juan XXII. 

Tres años atrás, cuando Jacques de Molay, gran maestre de los Templarios, fue quemado en la hoguera, lanzó una maldición: en menos de un año, el rey Felipe de Francia, su consejero Guillermo de Nogaret y el papa Clemente V, que se encontraban allí presentes, hallarían la muerte. Y efectivamente así ocurrió. 

El actual papa quiere saber si los tres murieron por voluntad del Señor o si fue obra de los templarios, pues su vida también podría estar en peligro. Así que la misión de Galcerán es descubrir la verdad que se oculta tras esas muertes y transmitírsela lo antes posible al Santo Padre. 

Por otro lado, el líder de los hospitalarios le encarga una segunda misión, tan importante como la primera: encontrar el tesoro de los templarios. Cuando la Orden del Temple se extinguió, los hospitalarios y la corona de Francia acordaron repartirse el tesoro de los templarios, la mitad para cada uno, pero resulta que las arcas estaban vacías. Así que Galcerán de Born debe hallar la forma de descubrir adónde trasladaron los Templarios todo su oro, y debe hacerlo con premura, pues la corona tiene grandes deudas y lo necesita urgentemente. 

 

Leí este libro hace la tira de años, pero como tengo en e-book la segunda parte, "Peregrinatio", decidí volver a leerlo para refrescar la memoria y así saber quién es quién. Matilde Asensi es una de mis escritoras españolas favoritas porque me recuerda mucho a Dan Brown. Sus libros van de aventuras, los personajes deben descifrar claves secretas y acaban descubriendo un gran tesoro. La única pega es que sus capítulos suelen ser muy largos y a mí me fastidia tener que parar en mitad de un capítulo, porque luego no recuerdo por dónde iba exactamente y tengo que retroceder una o dos páginas. 

Bueno, esta novela está genial. Es una muy buena novela histórica, con su buena dosis de novela policiaca, y luego los protagonistas tienen que descifrar unas claves que los llevarán adonde puede estar escondido el tesoro de los Templarios. Una buena parte de la novela se d esarrolla a lo largo del Camino de Santiago y esto es una excusa para describir las distintas etapas del Camino, las iglesias y monumentos más importantes de cada lugar. Como gallego que soy, lo del Camino de Santiago me toca de cerca, así que esta parte de la novela me interesó mucho. El tema de los Templarios es algo que siempre me ha fascinado, así que por ahí Matilde Asensi también me ha ganado. 

Si te gustan las novelas históricas y todo lo relacionado con los Templarios, esta novela te encantará.  



martes, 3 de marzo de 2020

Una columna de fuego, de Ken Follett

"Una columna de fuego" es la tercera parte de "Los pilares de la Tierra" y transcurre entre el siglo XVI y XVII a lo largo de 60 años (1558-1620). Básicamente la novela trata sobre las guerras religiosas entre católicos y protestantes que tuvieron lugar en media Europa (Inglaterra, Francia y los Países Bajos) a raíz de que Isabel ascendiera al trono de Inglaterra tras la muerte de María Tudor. La mayoría de los ingleses eran católicos y los que eran protestantes no podían decirlo abiertamente, pues era una corriente religiosa que era considerada herética, y si te acusaban de ser protestante ibas a la hoguera.
Isabel era hija ilegítima del anterior rey y encima protestante y a quien el pueblo quería era a María Estuardo, reina de Escocia, heredera legítima (ella y María Tudor eran como primas segundas o algo así, la bisabuela de una era la abuela de la otra) y católica. Y de esto vinieron las guerras entre católicos y protestantes que asolaron Europa.

La novela se centra mucho en la trama concerniente al trono de Inglaterra, los varios intentos de los católicos por deshacerse de Isabel, todo lo referente a María Estuardo desde sus 15 años hasta su abrupta muerte, la creación por parte de Isabel del primer Servicio Secreto de Inglaterra destinado a prevenir cualquier ataque y/o conspiración contra su persona, lo de la Armada Invencible e incluso la Conspiración de la Pólvora de Guy Fawkes.

El protagonista de la novela es Ned Willard, un joven de 18 años que regresa a Kingsbridge tras un año fuera. La madre de Ned es la comerciante más rica de la ciudad y Ned ha estado un año en Calais, aprendiendo el oficio con su tío y su primo. Ahora regresa a casa para ayudar a su madre a llevar el negocio familiar, pero lo que más desea en el mundo es reencontrarse con Margery Fitzgerald, la joven de la que está enamorado y con la que pretende casarse. Pero los padres de ella tienen otros planes para su hija. El padre de Margery es el alcalde de Kingsbridge y él y su esposa pretenden que Margery se case con el hijo del conde de Shiring, así sus hijos serán auténticos nobles y le dará un gran prestigio a la familia.
Al principio Margery se niega pero como católica devota que es no puede dejar de cumplir el cuarto mandamiento, "honrarás a tu padre y a tu madre", así que con todo el dolor de su corazón rompe con Ned y se casa con alguien al que no ama.

Este no será el único revés que sufrirá Ned. Tras 200 años en poder de los ingleses, los franceses recuperan Calais, lo cual supone la ruina para la madre de Ned, pues buena parte de su negocio dependía de esa ciudad. Por fortuna, consigue que el consejero de la reina Isabel le dé trabajo como su ayudante (en un anterior visita a Kingsbridge, este se mostró muy interesado en Ned), pasando así a formar parte del recién creado Servicio Secreto. Durante las siguientes décadas, el papel de Ned será trascendental para frustrar los distintos intentos de derrocamiento de la reina Isabel, así como las conspiraciones e intentos de asesinato contra ella.

Este libro llevaba mucho tiempo en mi lista de pendientes y ya iba siendo hora de leerlo. Me encanta Ken Follett y me he leído todos sus libros, especialmente me gustan sus novelas largas, esas que transcurren a lo largo de varias décadas y nos presentan a una gran cantidad de personajes, generación tras generación. Sabía que me gustaría, pero lo cierto es que lo he disfrutado más de lo que pensaba.
Al principio, cuando te pones con un tocho de 1000 páginas, da un poco de pereza, pero una vez que te metes en la historia avanza rapidísimo. Además es muy didáctico, aprendes mucho acerca de la reina Isabel y María Estuardo y de las batallas históricas que sucedieron en esa época, así como de la famos Conspiración de la Pólvora, que yo no tenía ni idea de por qué Guy Fawkes quiso volar el Parlamento por los aires.
Tengo que decir que me parece una estupidez que Margery renuncie al amor de su vida y se case con Bart solo porque se lo digan sus padres. Vale que esa época no era como la de ahora, que era muy represiva (joder, si te metían una multa por no ir a misa), pero tener que respetar a rajatabla el cuarto mandamiento es de risa, vamos. Un ateo como yo habría acabado en la hoguera a la primera de cambio.
Lo dicho, que es una muy buena novela, con mucho drama e intriga, su dosis de romance imposible y unos antagonistas muy interesantes. Una excelente tercera parte del clásico de Ken Follett, aunque aquí la catedral tiene mucha menos relevancia que en las novelas precedentes. Es la única pega. 

jueves, 24 de octubre de 2019

El capitán Alatriste, de Arturo Pérez-Reverte

No me considero fan de Arturo Pérez-Reverte pero me he leído unos cuantos libros suyos y es un autor que me gusta, aunque si me regalaran un libro suyo me daría un poco igual. No es como si me regalaran uno de Stephen King, pongamos por caso.
Llevo años oyendo hablar de los libros del capitán Alatriste, incluso vi la película (en su día fue la más cara de la historia del cine español), que me gustó. Así que cuando vi este libro en un mercadillo de libros de segunda mano despertó mi curiosidad, y decidí llevármelo.

La novela transcurre en el siglo XVII, en pleno Siglo de Oro español y nos presenta al capitán Don Diego Alatriste, un soldado veterano de los tercios de Flandes que malvive como espadachín a sueldo en las calle de Madrid. Sus aventuras son narradas por un joven de 13 años llamado Iñigo Balboa, cuyo padre murió en Flandes y Alatriste aceptó hacerse cargo de él. La historia comienza cuando Alatriste sale de prisión por una condena de impago de deudas. Poco después se encuentra con un antiguo compañero de los tercios de Flandes llamado Martín Saldaña, que le dice que si necesita dinero hay un lugar donde pagan muy bien, pero ni sabe de qué va el asunto ni quiere saberlo.

Alatriste, que sigue con deudas y apenas tiene unas monedas en sus bolsillos, decide aceptar su propuesta, y esa noche se presenta en cierto caserón de Madrid. Allí encuentra a dos hombres enmascarados y a otro espadachín llamado Gualterio Malatesta, famoso por atacar por la espalda, que va a ser su compañero en este trabajo. Uno de los enmascarados, de cabeza redonda, les habla de dos ingleses que llegarán a Madrid la noche siguiente. Su misión será robarles los documentos que llevarán encima y darles un buen susto, pero sin matarles. Al marcharse el enmascarado aparece otro hombre, que resulta ser el Sumo Inquisidor Emilio Bocanegra, que cambia las órdenes y les ordena matar a los ingleses.

Alatriste y Malatesta se van de allí y a la noche siguiente esperan en una calle a los dos ingleses, por la que forzosamente pasarán, y cuando lo hacen, Malatesta escoge al más joven para él y deja al mayor para Alatriste. Durante la lucha, el mayor pide clemencia, pero no para él sino para su compañero. Esto hace que Alatriste cambie de opinión y se enfrente a Malatesta por la vida del joven, obligándolo a huir.
Sabiendo que no puede ir a su casa, pues Malatesta querrá vengarse de él, lleva a los dos ingleses a casa de su amigo Álvaro de la Marca, conde de Guadalmedina, y este le revela que los dos ingleses son el marqués de Buckingham y el príncipe de Gales, futuro rey de Inglaterra. Al salvarlos ha impedido un conflicto internacional, pero también ha frustrado los planes de Bocanegra, el hombre más poderoso y peligroso de toda España, que no descansará hasta ver muerto a Alatriste.


El libro me ha gustado. Es muy en la línea de los tres mosqueteros; peleas a espada, conspiraciones palaciegas, etc, y aparecen personajes históricos reales, como Quevedo y Velázquez, con los que se relaciona nuestro protagonista. Lo más interesante es que está narrado en el español de la época, usando expresiones como "voto a bríos", "vuesa merced" y tal, y esto mola mucho, hace que te metas más en el siglo XVII, lo hace más real. La serie consta de siete libros hasta la fecha y visto lo visto tal vez me lea alguno más.

jueves, 15 de marzo de 2018

Northumbia. El último reino, de Bernard Cornwell

Pues aquí el otro regalo que me hicieron en Reyes.
“Northumbia” es el primer libro de la saga “Sajones, vikingos y normandos”, una larga saga histórica sobre la llegada de los vikingos a Inglaterra, que de momentos consta de diez libros. Yo personalmente no la conocía pero recordé, al ver la portada, que habían hecho una serie para la BBC. Creía que la serie tenía bastante tiempo y que debido a su parecido con “Vikings” la habían cancelado pero estaba equivocado, pues la serie es del 2015 y ya ha sido renovada por una 3ª temporada.
La novela arranca en el año 866 en Inglaterra, con la llegada de los vikingos, concretamente daneses, con el fin de conquistar el país. La Inglaterra de esta época no es un único reino consolidado sino que estaba formada por hasta cinco reinos independientes: Northumbia al norte, Gales al oeste, Mercia en el centro, Anglia Oriental al este y Wessex al sur.

El protagonista es un niño inglés de nueve años llamado Uhtred, hijo de uno de los señores de Northumbia. Cuando llegan los vikingos, el rey de Northumbia convoca a todos sus señores (los ealdorman) para ir a la guerra, pero los invasores los masacran sin piedad. Un fiero guerrero danés y uno de los principales jefes vikingos, el jarl Ragnar, mata al hermano y al padre de Uhtred y este, lejos de huír, lo ataca con su pequeña espada, y esto le hace tanta gracia a Ragnar que decide quedarse con él. Así, Uhtred es educado como un danés más en su estilo de vida y tradiciones, y acaba ganándose la confianza de Ragnar y de los suyos, que lo trata como a un hijo más.
Los vikingos van conquistando ciudad tras ciudad y reino tras reino, sin apenas resistencia y Uhtred, que se está convirtiendo en un fornido muchacho, participa activamente en los saqueos y ya se considera más danés que inglés. Pero Uhtred tiene un deseo, y es poder recuperar algún día las tierras de su padre, Bebbanburg, de manos de su tío, que se ha autoproclamado ealdorman, título que le corresponde a Uhtred por derecho y que lo quiere ver muerto para ser así ser reconocido como el único y auténtico ealdorman de Bebbanburg, pero no quiere hacerlo bajo el control de los daneses sino como inglés libre.

He leído bastantes novelas históricas a lo largo de los años pero ninguna sobre vikingos (miento, recuerdo ahora que me leí “El guerrero n.º 13” de Michael Crichton, pero sobre invasiones vikingas non me había leído nada hasta ahora) y la experiencia ha sido muy grata e instructiva. El libro es de fácil lectura y de prosa ágil y amena, y además aprendes mucho sobre esa época, de cómo estaba dividida Inglaterra, las costumbres de los vikingos, la conquista del país, etc. El arranque de esta saga es magnífico y me encantaría leerla entera, pero no todos los libros son fáciles de conseguir. Es una lástima.

miércoles, 28 de junio de 2017

El umbral de la eternidad, de Ken Follett

“El umbral de la eternidad” es el último libro de la trilogía sobre el siglo XX de Ken Follett (La caída de los gigantes, el invierno del mundo y el umbral de la eternidad) y se centra en los acontecimientos históricos más importantes que tuvieron lugar entre 1961 y 1989: el Muro de Berlín, la crisis de los misiles de Cuba, los disturbios raciales, Martini Luther King, el asesinato de JFK y el de Bobby Kennedy, Nixon y el Watergate, Vietnam, el fin de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín.
Los protagonistas pertenecen a la tercera generación de las cinco familias que Ken Follett nos presentó en el primer libro, hijos de los personajes del segundo libro y nietos de los del primero. La mayoría de los personajes del segundo libro también aparecen, aunque en segundo plano y también algunos del primero, pero todo el peso recae sobre esta tercera generación.

Rebecca Hoffmann, hija adoptiva de Carla Frank, la hija de lady Maud, es profesora en la Alemania del Este y descubre que su marido desde hace un año, Hans Hoffmann, en realidad es un oficial de la Stasi y que se casó con ella para espiarla. Tras echarlo de casa y destrozarle una maqueta en la que llevaba trabajando desde hacía un año, Hans se dedicará en cuerpo y alma a hacerle la vida imposible a Rebecca y a su familia.
Walli, el hermano adolescente de Rebecca, sueña con huír a Occidente para convertirse en músico de rock. La vida en Alemania del Este es insoportable y Walli decide cruzar ilegalmente el Muro. El plan era hacerlo con su novia Karolin, pero ésta descubre que está embarazada y por miedo a lo que pueda pasarle a su bebé lo deja plantado en el último momento, y no volverán a verse hasta muchos años después.

A Dave Williams, hijo de Lloyd y Daisy Williams, no se le dan bien los estudios y consigue entrar en un grupo de música como guitarrista rítmico. El grupo, Plum Nellie, consigue unas actuaciones en Hamburgo y allí se hospeda en casa de su prima Rebecca (en realidad prima segunda), donde conoce a su otro primo Walli. El guitarrista solista del grupo sufre de nostalgia al estar tan lejos de casa y se pasa todo el tiempo borracho y por su culpa las actuaciones del grupo dejan mucho que desear. Walli, que es un virtuoso de la guitarra, se ofrece a sustituirlo para ayudarlo a salir del apuro y resulta todo un éxito, así que le ofrecen un puesto permanente con ellos, y cuando tienen que regresar a Inglaterra Walli decide irse con ellos. Y Plum Nellie acabará haciéndose famoso internacionalmente.

George Jakes, el hijo negro de Greg Peshkov, es un joven abogado que forma parte del equipo de Robert Kennedy y un activista del movimiento por los derechos civiles de los negros y su sueño es que sea aprobada la ley que ponga fin a la segregación racial. Debido a su posición en el equipo de Bobby George se relacionará directamente con Martin Luther King y participará de lleno en las protestas en los estados del Sur y en la marcha sobre Washington liderada por el reverendo King.
Y en la Unión Soviética tenemos a los hermanos mellizos Tania y Dimka Dvórkin, hijos de Ania, la hermana de Volodia Peshkov, muy unidos entre sí pero cuyas ideas políticas son muy diferentes. Tania es periodista y se dedica a escribir artículos criticando las medidas tomadas por el Gobierno, lo que la mete en problemas muy a menudo, mientras que Dimka es un firme defensor del comunismo y trabaja de primer ayudante del secretario general Jrushchov, participando activamente en la toma de decisiones del Gobierno.

Tenía en casa este libro desde hacía tres años, desde que salió, así que decidí que ya era hora de leerlo y quitármelo de encima. La verdad es que el libro intimida bastante, es el más extenso de los tres, 1150 páginas, pero se lee fácilmente, como cualquiera de los libros del autor. Hay una diferencia con respecto a los dos libros anteriores y es que mientras que el primero se ocupaba de la 1ª Guerra Mundial y la Revolución Rusa y el segundo de la 2ª Guerra Mundial y la Guerra Civil Española, este es más disperso y se ocupa de un montón de hechos históricos, que parece mentira que ocurrieran tantas cosas en tan corto periodo de tiempo.
Aparte de los hechos históricos, en el libro hay mucho drama personal, historias de amor, desengaños y traiciones, y con la gran cantidad de personajes que desfilan por sus páginas eso explica que el libro sea tan extenso. Algunos de estos dramas podría habérselos ahorrado, pero ya sabemos cómo es Ken Follett.
El libro me ha parecido muy bueno, tanto como los dos anteriores y me resultaría difícil escoger uno sobre los otros porque yo los veo como un solo libro dividido en tres partes. Pero como me pasó con los otros dos, al llegar a las últimas cien páginas ya estaba deseando acabarlo. Un pelín largo de más.

miércoles, 10 de febrero de 2016

El invierno del mundo, de Ken Follett

Ken Follett publicó “El umbral de la eternidad” en noviembre de 2014, pero yo aún no me había leído el segundo libro, “El invierno del mundo”, así que a principios del 2015 volví a leer el primero, “La caída de los gigantes”, para refrescar la memoria antes de ponerme con ellos, pero al final como tengo tantos libros pendientes y algunos tenían prioridad sobre otros acabé el año sin haberme leído ninguno de los dos, así que “El invierno del mundo” se convirtió en mi primera lectura del 2016.

El libro se enfoca en la 2ª Guerra Mundial. El ascenso y expansión de los nazis, la 2ª Guerra Mundial, la Guerra Civil Española, Pearl Harbor, el desarrollo de la bomba atómica... y los protagonistas son los hijos de los protagonistas del primer libro. Muchos de estos también salen aquí porque aún desempeñan un papel importante, pero todo el peso de la novela recae sobre sus hijos.

Lloyd es el hijo que Ethel Williams tuvo con el conde Fitzherbert pero él lo ignora; cree que su padre murió durante la 1ª Guerra Mundial. Ambos viajan a Alemania para visitar a una vieja amiga de Ethel, Maud Fitzherbert, la hermana de Fitz. Maud se casó con su amor de juventud, Walter von Ulrich, en secreto, en las vísperas de la guerra y cuando Fitz lo supo la repudió. Las dos fueron amigas durante años e hicieron campaña para lograr el derecho a voto de las mujeres, pero una discusión sobre sus diferentes puntos de vista sobre el tema terminó con su amistad. Afortunadamente solucionaron sus problemas unos años atrás y reanudaron su amistad.

Ethel también está en Alemania para escribir unos artículos sobre los nazis y allí ella y Lloyd son testigos de la impunidad con que actúan y de la dura represión a la que someten a los judíos y a todos aquellos que se oponen y critican su partido. El propio Lloyd lo sufre en sus carnes y cuando estalla la guerra civil en España se une a las Brigadas Internacionales y participa en la batalla de Belchite, en Zaragoza.
Lloyd se enamora de la prometida de Boy Fitzherbert, el hijo de Fitz y hermanastro suyo (aunque él desconoce este detalle), una rica heredera americana llamada Daisy Peshkov (hija de Lev Peshkov, que huyó de Rusia rumbo a América e hizo fortuna como contrabandista de alcohol). Lloyd se le declara pero ella se lo toma a risa porque su meta en la vida es casarse con un hombre rico y acudir a fiestas de la alta sociedad y estar a la última moda, y a Lloyd se le parte el corazón.

Ken Follett en Belchite
Boy apoya abiertamente a los fascistas, lo cual hace que Daisy se posicione de su parte. Durante unos disturbios en Londres entre profascistas y antifascistas Lloyd se encuentra casualmente con ella en plena calle y ambos acaban siendo bastante hirientes el uno con el otro, cada uno defendiendo su postura.
Cuando estalla la 2ª Guerra Mundial, Ty Gwyn, la mansión de los Fitzherbert, se convierte en un centro de instrucción para oficiales británicos y allí Lloyd vuelve a encontrarse con Daisy. Boy es piloto de la RAF y ella se ha quedado en la mansión, en una zona alejada de los oficiales junto con el servicio de la casa, pues según Boy no estará en ningún otro lugar mejor protegida que allí. Ambos mantienen una relación cordial y ella le pide disculpas por lo que pasó la última vez que se vieron, pues no le contaron la verdad sobre aquellos disturbios, y a partir de entonces se hacen buenos amigos. Su relación se vuelve más estrecha y Daisy acaba enamorándose de él: pero su historia de amor no será fácil y tendrán que superar muchos obstáculos. La guerra los obligará a estar largos periodos de tiempo separados y también está el matrimonio de Daisy con Boy, el mayor error que ha cometido nunca. Boy no la quiere ni la ha querido nunca y siempre se está acostando con otras mujeres, pero aún así se niega a que ella sea feliz con otro hombre y no piensa concederle el divorcio mientras viva.

Maud y Walter von Ulrich tienen dos hijos, Carla y Erik. Los dos se oponen firmemente al régimen nazi y Carla también, hasta el punto de convertirse en espía y pasarle información a los rusos con el fin de ayudarles a terminar con los nazis. Erik no. sin decirle nada a sus padres se ha unido a las Juventudes Hitlerianas, ya que todos sus amigos lo han hecho, y él cree realmente que todo lo que hace Hitler es por el bien de Alemania, pero durante la guerra descubre por sí mismo que todo lo que le decía su padre sobre los nazis es cierto, al ser testigo de cómo las SS ejecutaban a hombres, mujeres y niños y arrojar sus cuerpos a unas fosas comunes.
Carla descubre horrorizada que los nazis están matando niños deformes y con cualquier deficiencia mental. Con ayuda de su padre lo saca a la luz, escandalizando al ente público, lo que obliga a Hitler a cancelar el proyecto, pero esto tiene graves consecuencias para los von Ulrich, que se convierten en blanco de la Gestapo.

El senador Gus Dewar tiene dos hijos, Woody y Chuck. Woody es el mayor y acaba trabajando estrechamente con su padre en la creación de una organización de naciones, sueño que su padre lleva queriendo ver realizado desde hace años, y acaba codeándose con algunos de los personajes más importantes del Gobierno, llegando a conocer al Presidente.
Chuck es el hermano menor y es gay, pero solo se lo ha dicho a su hermano mayor. Chuck deja los estudios y se alista en la Marina y está presente durante el ataque a Pearl Harbor y participa directamente en la guerra contra Japón en el Pacífico.

Greg Peshkov es hijo ilegítimo de Lev Peshkov, que tuvo con su amante Marga, pero a pesar de ello él y su hermanastra Daisy se llevan tan bien como si fueran verdaderos hermanos. De adolescente Greg se enamora de una chica negra aspirante a actriz llamada Jacky Jakes con la que pasa las dos mejores semanas de su vida. En realidad su padre la utiliza para arruinarle la vida a un empresario rival y cuando Greg iba a proponerle matrimonio ésta desaparece sin dejar rastro, dejándole una nota de despedida. Años más tarde vuelve a encontrarse con ella y descubre que su padre la obligó a que lo abandonara porque no quería que se casara con una negra, bajo amenaza de matarla de una paliza, y también descubre que tiene un hijo pequeño. Greg enseguida suma dos y dos y le asegura que su padre no volverá a causarle problemas y empieza a formar parte de la vida del niño. Además, Greg acaba trabajando también en el Congreso, como Woody, y relacionándose con personajes importantes.

Y por último está Vladimir Peshkov, llamado familiarmente Volodia. Es hijo de Gregori Peshkov, el hermano de Lev que se quedó en Rusia y que acabó convirtiéndose en un personaje importante en el gobierno ruso. En realidad Volodia es hijo de Lev, pues cuando éste huyó a América dejó a su novia embarazada, y Gregori se casó con ella y se hizo cargo de él. Como su padre, Volodia también es un personaje importante y se dedica a reclutar espías alemanes contrarios al régimen nazi para que les suministren información vital sobre los planes de campaña de Hitler y así ayudar a Rusia a derrocar a los nazis.


Como en el libro anterior, con este libro aprendemos mucho sobre cómo alguien como Hitler consiguió ascender hasta lo más alto y lo que dio pie a que estallara la 2ª Guerra Mundial. Me encanta que haya tantísimos personajes y que los protagonistas sean los hijos de los del primer libro, y ver cómo van relacionándose entre ellos. Como lectores, nosotros los conocemos a todos pero ellos entre sí no, así que es muy interesante ser testigo de cómo llegan a conocerse.
Los libros de mil páginas me encantan, siempre digo que cuanto más gordo mejor, e inicialmente me decepcionó que este libro no llegara a las mil páginas, pero al leerlo me alegró de que no fuera así, porque tras el final de la guerra el libro aún sigue por unas cien páginas, para cerrar las trames pendientes, y ya se hace algo cansino.
Bien, ahora esperaré un poco antes de ponerme con “El umbral de la eternidad”, para que no se haga pesado, que son 1148 páginas.



lunes, 12 de mayo de 2014

El caballero invisible, de Massimo Manfredi


Massimo Manfredi aplica la regla número uno de la escritura, que es escribir sobre lo que conoces. Él es profesor de arqueología e historia clásica, así que escribe novelas sobre el Imperio Romano y otras civilizaciones ya desaparecidas, pero sobretodo de romanos, y es el mejor en su género. A mí estos libros no me van mucho pero en una ocasión me regalaron uno suyo por mi cumpleaños y me lo leí porque creo que es de mala educación que te regalen un libro y que no te lo leas. Se trataba de “El imperio de los dragones” e iba de unos soldados romanos que llegaban hasta China, y lo cierto es que me gustó bastante. Luego también me leí “La última legión”, del que hicieron película. Este me lo regalaron, claro que se trata de una edición no venal, es decir, que no lo puedes comprar, sino que te lo regalan al comprar unos libros, como forma de promoción.

“El caballero invisible” es una novela corta de menos de 100 páginas que transcurre en España en plena Edad Media, cuando ésta se encuentra bajo asedio de los moros. Los caballeros cristianos más valientes de toda Europa acuden a la llamada del Rey Alfonso para defenderla de los infieles, entre ellos el señor de Roquebrune, uno de los más famosos de Francia, que va acompañado por su fiel criado. En su camino se cruza Antonius Bosch, un caballero templario que le encarga una importante misión, cargar con un misterioso paquete a lo largo de 1500 leguas y depositarlo en las manos del arzobispo Esteban José de Ururoa.
Roquebrune y su criado tendrán que afrontar innumerables peligros para llevar a cabo su misión.

Esta novelita corta me ha gustado mucho. Son menos de 100 páginas que se leen enseguida y utiliza un lenguaje muy similar al de la época, y esto mola porque hace que te creas que estás realmente en la Edad Media. Además la historia guarda relación con el Camino de Santiago, y como soy gallego eso me atrae. Una última cosa. Al final se nos revela la identidad del criado, que es el narrador de la historia, pero si te pasa como a mí la primera vez que lo leí, no te sonará el nombre. Esta vez me dio por buscarlo en la Wikipedia, y resulta que Bernart de Ventadorn fue un personaje real, un trovador muy importante en su época. Supuestamente con esta aventura se inspiró para toda su obra, y eso mola.

viernes, 11 de octubre de 2013

Un mundo sin fin, de Ken Follett (¡Ojo Spoilers!)


La primera vez que me leí este libro fue al poco de que saliera, en 2007. soy socio de mi biblioteca desde 1999 y he cogido tantísimos libros que tengo muy buena relación con el bibliotecario; muchas veces me recomienda libros (gracias a él conocí a John Connolly) y yo, otras, hago algunas donaciones. Fíjate si tengo buena relación con él que cuando le llegó este libro me lo dio directamente, aún envuelto en plástico y sin registrar ni nada. O sea que si yo hubiera sido un poco cabrón podría habérmelo quedado (sé de alguien que hizo esto con el Tomo I de Tormenta de Espadas, qué hijo de su madre).

Entonces hacía 7 u 8 años que me había leído “Los pilares de la tierra” y lo recordaba bien poco, así que puesto elegir entre los dos, el presente libro me pareció mejor. Este año he vuelto a leer ambos libros y la verdad es que no lo tengo tan claro. “Los pilares de la tierra” tiene partes algo pesadas, pero conocemos cómo es el proceso de construcción de una catedral y es todo un clásico. Éste tiene todo él una prosa fácil de leer y en ningún momento se pone pesado, pero tiene poco que ver con la catedral; la 1ª mitad del libro se centra en la construcción de un puente y la 2ª mitad sobre la reconstrucción de una torre de la catedral. Escoger uno por encima del otro me resulta algo difícil porque los dos son buenos a su manera; en vez de verlos como el primer libro y su continuación, los veo como dos entidades separadas. Este lo vendieron como la 2ª parte de “Los pilares de la tierra”, pero 2ª parte implica retomar la historia original y eso no es lo que pasa; para mí es simplemtne otro libro que se desarrolla en el mismo lugar, 200 años después.

Decidí volver a leerlo por la misma razón que lo hice con el predecesor, cuando vi la serie me acordaba más bien poco, pero me escandalicé al ver los cambios tan drásticos que había hecho Ridley Scott así que decidí refrescar la memoria (mi cabreo fue en aumento a medida que iba leyendo).

Wulfric y Gwenda
El libro transcurre en el S. XIV en Kingsbridge, 200 años después de “Los pilares de la tierra”, y al igual que en aquél, abarca más de tres décadas en la vida de sus protagonistas, desde los 9-10 años hasta los cuarenta y tantos. Estos son cuatro: Gwenda, Caris, Merthin y Ralph. Merthin y Ralph son hermanos y descendientes de Jack y lady Aliena, y Caris desciende de Martha, la hija de Tom Builder.
Al principio del libro los cuatro son testigos de un suceso que los marcará de por vida: en lo profundo del bosque ven a un caballero luchar a muerte contra otros dos. Cuando parece que está a punto de caer, Ralph interviene y mata de un flechazo a uno de los dos caballeros. Los chicos salen huyendo, pero Merthin se queda rezagado y ve cómo el primer caballero acaba con el otro a duras penas. Éste, Thomas de Langley, le pide ayuda para enterrar una carta y le hace prometer que jamás se lo dirá a nadie, pues ambos acabarían muertos si llega a descubrirse. Merthin se lo promete y Thomas de Langley entra en el priorato de Kingsbridge como monje, donde sus perseguidores no podrán ponerle la mano encima. Y como pasaba con el ahorcamiento en “Los pilares de la tierra”, a lo largo del libro iremos descubriendo puntual información sobre lo que esconde esa carta y su relación con la muerte del rey, Eduardo II, pero no es hasta el final que descubriremos toda la verdad.

Merthin y Caris
Luego de esta introducción la historia da un salto de 10 años y es entonces cuando empezamos a conocer cómo son los protagonistas. El padre de Merthin y Ralph es un conde venido a menos que se vio obligado a ceder todas sus tierras y posesiones al priorato, pues no podía hacer frente a la deuda adquirida, así que el principal objetivo de Ralph es llegar a ser caballero algún día para así devolverle a su familia la gloria perdida. Ralph es uno de los personajes más antipáticos y desagradables del libro, pues es un bruto sin cerebro que disfruta con la violencia y muchas veces la fortuna le sonríe más que a su hermano, algo habitual en la obra de Ken Follett; a mí me recordó mucho a William Hamleigh, del primer libro. El conde Roland, conde de Shiring, lo hace escudero suyo y con el paso de los años irá ascendiendo en el escalafón, así como en brutalidad.
Siendo escudero toquetea a la prometida de un hijo de campesino, Wulfric, y este no duda en romperle la nariz, aún sabiendo que agredir a un escudero es como agredir al propio conde. Vengativo como es Ralph, se lo hará pagar con creces durante años, haciéndole la vida imposible y sometiéndole a un montón de dificultades. Además acabará obsesionándose con Gwenda de mala manera.

Gwenda pertenece a la clase social más baja y es la que peor lo pasa en el libro. Su padre malvive como jornalero y cuando no hay trabajo la utiliza para robar entre las multitudes a los grandes señores, sustituyendo a su hermano, que ya es mayor para hacerlo. Este hombre es un ser tan despreciable que llega a vender a su propia hija a unos proscritos a cambio de una vaca, y lo increíble es que tanto el alguacil como los monjes del priorato le dan la razón. Pero Gwenda es una chica dura y con recursos y no tarda mucho en recuperar su libertad.
Cuando el viejo puente se viene abajo, muere mucha gente, entre ellos la familia de Wulfric. Este quiere heredar las tierras de sus padres, pero es menor y no tiene dinero, pero le dejan trabajar las tierras hasta que sea nombrado un nuevo señor. Gwenda, que está enamorada de él, lo ayuda en esa dura labor, y cuando el nuevo señor se niega a devolverle sus tierras, su prometida lo abandona, pues de amor no se vive, y se ve obligado a trabajar en sus tierras, que ahora pertenecen a otro, como un vasallo más. Gwenda se queda con él, y se casarán y tendrán hijos, y llevarán una vida muy dura, esperando que algún día recuperen las tierras de los padres de Wulfric.

Godwyn y su madre Petronilla
Pero los protagonistas principales son Merthin y Caris. Ambos son pareja desde los 18-19 años y durante los siguientes veintitantos años pasan por varios altibajos (llega un momento que tanto ahora sí-ahora no se hace cansino; parecen Ross y Rachel) y dificultades. El padre de Caris ocupa el puesto más importante de Kingsbridge, el de mayordomo real, equiparable al de prior, y ante él responden todos los gremios. Además es el principal comerciante de lana de Kingsbridge.
El hundimiento del puente afecta y mucho al mercado de Kingsbridge, y es Caris la que salva el negocio de su padre de la ruina cuando convierte el excedente de lana en paños y los tiñe de rojo escarlata, algo que solo hacían en Italia. Merthin quiere casarse con Caris y formar una familia, pero eso entra en los planes de ella, que no quiere renunciar a su libertad ni convertirse en la esclava d eMerthin, y esto supone la primera crisis seria en su relación. Caris quiere ser médico y ayudar a los demás, pero solo los monjes pueden ejercer la medicina. Cuando surge la posibilidad de que Merthin se vaya de Kingsbridge para ganarse la vida, Caris acepta casarse con él, pero entonces es acusada de brujería y la única forma de esquivar la hoguera es ingresar en el convento de por vida (una prueba de ser una bruja es tener un lunar en el pecho o en el pubis, y Caris tiene uno ahí abajo). En los años siguientes, entre las paredes del convento conseguirá darle un sentido a su vida, implicándose activamente en las mejoras del convento y en los conflictos entre la madre superiora y el prior, y cuando la Peste Negra entra en escena, todos acudirán a ella, pues sus métodos para evitar el contagio serán los únicos que funcionen, y así llegará a convertirse en alguien importante dentro de la comunidad.

Merthin es albañil y su sueño es construir el edificio más alto de Europa, y como personaje principal de un libro de Ken Follett, pasa por un montón de dificultades, no solo con Caris sino también en su trabajo. Elfric es el maestro constructor de Kingsbridge, pero es un inepto y en su calidad de aprendiz Merthin sabe mucho más que él. Elfric lo despide cuando solo le faltan 6 meses para terminar su aprendizaje (su hija, que estaba embarazada, sedujo a Merthin para que se acostara con ella, hacerle creer que el hijo es suyo y obligarle a que se casar con ella, pero Merthin lo descubre y se niega en redondo), y de esta forma nadie quiere contratarlo. Pero con mucho esfuerzo consigue demostrar su valía y empieza a hacerse un nombre.

Sir Robert de Langley
La principal fuente de problemas de Mhertin es la construcción del nuevo puente, el cual ocupa medio libro y esto es debido a la cantidad de dificultades a las que Merthin debe hacer frente. Elfric, que se la tiene jurada desde lo de su hija, compite con él para hacerse con el proyecto del puente. Luego, como la falta del puente afecta al mercado, no hay dinero para seguir con la construcción del puente y hay que suspenderla, y luego, cuando lo hay, el conde Roland les impide sacar piedra de la cantera. Y más cosas.
Cuando Caris entra en el convento Merthin se queda destrozado, y se marcha a Florencia, donde prospera y se convierte en uno de los constructores más reputados y ricos. Entonces surge la Peste Negra, que hace estragos en la ciudad y Merthin cae enfermo aunque se recupera, no así sus seres queridos y amigos, así que decide regresar a Kingsbridge, pero la Peste llega hasta allí y diezma radicalmente a la población. Luego viene lo de la reconstrucción de una de las torres de la catedral, a la que le han salido grietas y empieza a inclinarse, así que hay que derribarla y construir una nueva, y ante este proyecto Merthin también tiene que pasar por varias dificultades.

Y por último están Godwyn, Petronilla y Philemon, que son los personajes más manipuladores y ruines del libro, aunque nada tan extremo como el retrato que se hace de ellos en la serie.
Godwyn es el primo de Caris y es monje y lo que más desea es ser prior, y cuando el viejo prior muere empieza a manipular a los monjes para que lo eligan a él, sin que ellos se den cuenta, claro. De entrada Godwyn no cae mal, y es comprensible que haga lo que hace para llegar a prior, pero a partir de que lo consigue se embriaga de poder y se vuelve ruin y ladino, y es él quien causa los mayores problemas a Caris, Merthin y la madre superiora del convento.
Su madre Petronilla es tan fría y calculadora como él (en realidad más) y su único objetivo es que Godwyn llegue a lo más alto, sin importarle lo más mínimo a quién pisotee por el camino, y siempre se pone de su parte, pese a quien pese.
Y Philemon es el hermano de Gwenda. Entra de novicio en el priorato y enseguida se convierte en la mano derecha de Godwyn, y es más ladino y retorcido que Godwyn y su madre juntos. Es el personaje más antipático de todos y con el paso de los años también irá ascendiendo en el escalafón.

El famoso puente
Y ahora, por fin, mi opinión.
Como he dicho al principio, el libro me ha gustado mucho. Los personajes son muy interesantes, incluso aquellos que te hacen hervir la sangre, aunque como digo, llega un punto en que lo de Caris y Merthin se hace cansino (rompen y vuelven como 4 veces). Las tramas también son muy buenas, te enganchan desde el principio y no te sueltan hasta las últimas páginas. Luego también aprendes bastante sobre construcción y sobre lo de la Peste Negra, de lo que yo sabí bien poco y los métodos para evitar el contagio. Usando la Peste Ken Follett se carga a buena parte de los personajes más antipáticos (aunque no a todos) y eso huele a Deux Ex Machina que tira p'atrás. Ay, Ken, Ken.
Al igual que ocurría con “Los pilares de la tierra”, las últimas 200-300 páginas se hacen algo cuesta arriba y en mi opinión sobran; lo de la hija de Merthin, por ejemplo, es puro relleno que no aporta nada. Pero en general el libro es bastante bueno, yo le daría un Notable Alto.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Los Pilares de la Tierra, de Ken Follett (¡Ojo Spoilers!)


Este fue el primer libro de más de 1.000 páginas que me leí en mi vida, hará 10-12 años, y cuando vi la serie tengo que confesar que no me acordaba de casi nada (de hecho, en “Un mundo sin fin” se mencionan a algunos de los personajes principales de este libro, y apenas me sonaban), así que decidí que volvería a leerlo, pero me di bastante tiempo, porque leerlo tras ver la serie habría sido bastante repetitivo (como ver una película dos veces seguidas). Y como este año pensaba leerme 10 tochos de más de 1000 páginas, pues me pareció un candidato perfecto.

Los Pilares de la Tierra” fue todo un fenómeno literario cuando se publicó, un éxito de ventas sin precedentes que encumbró a Ken Follett a lo más alto, contra todo pronóstico. Ken Follett era principalmente un escritor de novelas de espías y cuando le dio por escribir esta novela histórica su agente quiso quitarle la idea de la cabeza, que se iba a estrellar, que por qué no seguía con las novelas de espías, etc, y él que no, que quería escribir la novela, y al final se convirtió en un hito y éstos tuvieron que tragarse sus palabras. Me habría encantado ver ese momento, a Ken Follett en plan “¿quién tenía razón, eh?”, y el agente, “Tú, Ken, tú”.

Intercolumnio
A estas alturas dudo que haya alguien que no sepa de qué va, sino detalladamente, al menos a rasgos generales, pero de todas formas lo contaré igual porque así es como hago mis entradas, argumento por un lado y opinión por otro.
Como bien sabes, esta es una novela histórica que trata sobre la construcción de una catedral a lo largo de 40 años, durante el S. XII. Esta es una novela extensa. Cuenta con muchos personajes y pasan muchas cosas además de la construcción de la catedral, que es el telón de fondo; espero ser capaz de explicar correctamente quiénes son los personajes principales y qué función desempeñan en el tapiz general.

Por un lado tenemos a Tom Builder y a su familia: su esposa Agnes, que esta embarazada, su hijo Alfred, de 14 años, y su hija pequeña Martha. Tom es albañil y su sueño es construir una catedral, por ello ha rechazado trabajos fijos y estables y así se encuentra sin un penique, pateando los caminos en busca de cualquier trabajo que le permita mantener a su familia. Agnes se pone de parte en pleno camino y fallece en el alumbramiento. Tom no tiene forma de alimentar al bebé y lo más seguro es que acabe muriendo, así que lo abandona junto a la tumba de su esposa y los tres siguen su camino, pero Tom no tarda en arrepentirse y regresar sobre sus pasos, pero el bebé ha desaparecido. Entonces aparece una mujer, Ellen, una proscrita que vive en el bosque con su hijo Jack, un joven taciturno algo más joven que Alfred, con los que se cruzó antes de que su esposa muriera, y ésta lo lleva hasta una pequeña celda de monjes que hay en el bosque, y le muestra a su hijo, que está siendo cuidado y alimentado por uno de los monjes, y Tom respira aliviado. Su intención es presentarse y llevárselo, pero Ellen lo convence de que lo deje con los monjes, pues ellos pueden cuidar de él y Tom no, y éste acepta.

Ellen se queda con Tom, pues la primera vez que se vieron ambos sintieron un flechazo, y ella y Jack lo acompañan a partir de entonces, pateando los caminos en busca de trabajo. Los cinco llegan al priorato de Kingsbridge, donde hay una catedral que necesita urgentes reformas, pero el prior Phillip le dice que no puede contratarle porque las arcas están vacías, pero les da de comer y les permite pasar la noche. Esa noche, aprovechando que todos duermen, Jack sube a lo alto del tejado de la catedral y le prende fuego, provocando que toda la catedral se venga abajo. Jack lo ha hecho para que Tom pueda construir así su soñada catedral, pero también para que ninguno de ellos acabe muriendo de hambre. Tom se ofrece a reconstruir la catedral a cambio de comida y un techo, y durante los años siguientes empezará a levantar su ansiada catedral, no sin ciertas dificultades.

Luego están lady Aliena y Richard, hijos del conde de Shiring, que pasan de tenerlo todo a acabar en la más absoluta miseria a causa de los Hamleigh. Sir Bartholomew es acusado de conspirar contra el rey Stephen y pierde todas sus tierras y posesiones y es encerrado el resto de sus días, que no son muchos. Aliena consigue hablar con él una última vez y le promete que hará todo cuanto esté en su mano para que Richard se convierta en el conde de Shiring y recupere sus tierras. Pero esto es algo que le llevará años conseguir.
Aliena no tiene donde caerse muerta y para ganarse la vida prueba suerte con el negocio de la venta de lana de oveja, y con el paso de los años se convierte en la comerciante más importante y acaudalada de Kingsbridge y con su dinero le paga a Richard su carrera de caballero.

Ken Follett en el Hormiguero
Los responsables de la caída en desgracia del conde de Shiring son los Hamleigh, que ansiaban vengarse desde que Aliena anuló el compromiso con su hijo William. William es el personaje más ruin, violento y odioso del libro, y odia tanto a Aliena como se siente obsesionado con ella, y durante los siguientes años le hará todo tipo de perrerías, pero no solo a ella, sino también a Richard y al propio prior Phillip.
Y por último está el obispo Waleran, un personaje frío y calculador que manipula a todo el mundo a su antojo para lograr siempre lo que quiere. Waleran es el principal rival del prior Phillip en la construcción de la catedral, pues quería las piedras de la cantera para construirse un castillo, pero como Phillip se la jugó quedándose con la cantera, Waleran le prometió por cuanto hay de sagrado que jamás construiría su iglesia, y durante los años siguientes urde diferentes planes para entorpecer la labor de Phillip, llegando a aliarse con los Hamleigh.

Transepto
Debo admitir que al principio me pareció un poco lento, algo que no recordaba así la primera vez que lo leí. Se centra mucho en las penurias de Tom Builder y su familia y no se pone interesante hasta la aparición de Phillip y el priorato. En general me ha gustado bastante. Me pareció muy interesante todo el contexto histórico de la época, los problemas de sucesión y eso, y me gustó conocer cómo es el proceso de construcción de una catedral. Otra cosa que también me gusta es que en los libros de Ken Follett, a los buenos y a los malos les pasan cosas buenas y malas en la misma proporción (no como en otros en los que a los buenos les pasan cosas buenas y a los malos cosas malas) y eso lo hace más real.

Pese a ello al libro le sobran muchas páginas. La penúltima parte le dedica demasiadas páginas a la carestía de alimentos y únicamente tiene importancia la parte que atañe a Richard, y la última parte se hace muy cansina, como si el libro ya hubiera acabado y Ken Follett se dedicara a pulular arededor, como un largo epílogo. En mi opinión no habría llegado ni de lejos a las 1.000 páginas. 900 como mucho. Bueno, de todas formas ha sido una buena lectura y la disfruté tanto como la primera vez. Ahora a ver si dentro de unos meses me vuelvo a leer la segunda parte.

jueves, 11 de abril de 2013

La conjura de Cortés, de Matilde Asensi


Este es el último libro de la trilogía de Martín Ojo de Plata, formada por Tierra Firme y Venganza en Sevilla. Yo tuve suerte y no tuve que esperar años para leer el desenlace de la trilogía, pues me leí los dos anteriores el año pasado y poco después se publicó este. Era para leerlo entonces pero no me dio tiempo por los desafíos literarios a que estaba apuntado, así que decidí leerlo ahora.

En el segundo libro, Catalina Solís se venga de cuatro de los cinco hermanos Curvo, que con sus intrigas llevaron a la ruina a su padre adoptivo, Esteban Nevares, y que posteriormente le causaron la muerte. En este, Catalina se venga finalmente del último de los Curvo, y también de su sobrino, Lope de Coa, porque, digámoslo así, al principio de la novela hace méritos para ello. Pero Catalina no lo tendrá fácil, pues han puesto precio a su cabeza, tanto a su identidad de Catalina Solís como a la de Martín Nevares.

En su búsqueda de Arias Curvo Catalina arriba a Nueva España (Méjico) y allí recibe una peculiar proposición de parte del virrey. Al parecer han descubierto una conspiración para asesinar al rey de España y poner en su lugar a Don Pedro Cortés, nieto de Hernán Cortés. Para llevar a cabo dicho plan es necesaria una gran fortuna, y los conjuradores pretenden hacerse con el tesoro que Hernán Cortés le robó a Moctezuma y que escondió en alguna parte de Nueva España, pues poseen un mapa codificado que puede llevarles hasta él.
Si Catalina se hace con el tesoro y mata a los conjuradores (uno de los cuales, casualmente, es el propio Arias Curvo), el rey de España, la exonerará de los cargos contra ella, le devolverá las propiedades de sus padres, que le fueron arrebatadas por los Curvo y se le concederá el título de duquesa. Catalina, claro, acaba aceptando.

El libro es bastante bueno. Pensé que se me haría un poco cuesta arriba por eso de estar ambientado en el Siglo de Oro Español, pero no ha sido así. Tiene aventura, una historia de venganza, un tesoro a buscar y varios códigos secretos a descifrar para llegar a él. También, como los anteriores, está escrito en un castellano similar al que se usaba en la época, y eso mola. Y un final más que apropiado. Lo único que la parte de la venganza es quizás algo sangrienta de más, pero con todo por lo que ha tenido que pasar la protagonista, se entiende.

jueves, 27 de diciembre de 2012

El Húsar, de Arturo Pérez-Reverte


El libro se centra en una batalla ficticia que se desarrolla en la Andalucía de 1808. España está bajo el mando francés y gobernada por José Bonaparte. Un grupo de guerrilleros españoles se alza en armas contra los franceses y envían allí al regimiento de húsares para acabar con ellos.
El libro está escrito desde el punto de vista francés, para los que los españoles son poco más que bárbaros salvajes, y encarnado en la persona de un joven húsar que se une al regimiento y que espera alcanzar la gloria en la batalla, pero a la hora de la verdad la cosa no es tan bonita como se la pintaron en la academia.

Como el anterior libro suyo que me leí, éste también es corto, 170 páginas, pero no acabó de engancharme. Me pareció muy bien el conocer cómo era esa época, la disciplina militar, el honor y todo eso, pero tiene un tono muy pausado y se hace algo cuesta arriba. Igual es que se trata del primer libro de Pérez-Reverte, y suele pasar que algunos autores, al principio, tardan en encontrar su punto; porque los otros libros suyos que me leí sí me han gustado.
Bueno, con éste acabo por fin mis desafíos de lectura de este año, que ya pensé que no me iba a dar tiempo. Ahora un relax y a leer los que tengo pendiente desde hace mucho tiempo.

viernes, 21 de diciembre de 2012

La sombra del águila, de Arturo Pérez-Reverte


El libro trata un episodio acaecido durante la campaña de Napoleón en Rusia. En la batalla de Sbodonovo, en 1812, entre las tropas napoleónicas y las rusas, el 2º batallón del 326 de Infantería de Línea, formado por prisioneros españoles obligados a luchar en el bando francés, decide desertar y pasarse al bando ruso. Pero Napoleón interpreta su gesto como un acto heroico y ordena una carga que acabará dándole una de las mayores victorias de su campaña.

El libro es muy breve, apenas 150 páginas, es más una novela corta que una novela en sí, y está escrito en un tono desenfadado, con mucha ironía y humor, como quien no quiere la cosa, en plan “ya que estamos aquí le echamos un par y desertamos y tal”, y Pérez-Reverte nos hace un retrato caricaturesco del Emperador, convirtiéndolo en un monigote ridículo (incluso trae algunos dibujos del Petit Cabrón, como lo llama Pérez-Reverte).
El libro me ha gustado, es muy fácil de leer y tiene un ritmo rápido, y me ha parecido muy divertido. La única pega es que tiene un tono demasiado desenfadado y parece que se lo toma todo a broma. Y la guerra, amigo mío, no tiene nada de gracioso.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Los Miserables, de Víctor Hugo (¡Ojo spoilers!)


Cuando vi por primera vez la miniserie que hizo Gerard Depardieu allá por el año 2000, quedé maravillado por la historia y me prometí que acabaría leyendo el libro. Pero claro, eran casi 1300 páginas y hay clásicos que son muy lentos y espesos, así que fui dándole largas. Esto duró 12 años, que ya es tiempo. Como este año tenía que leerme un libro que siempre quise leer pero nunca me atreví, mi elección fue automática. Además, como ahora han hecho esa nueva película, basada en el musical de Broadway, con Hugh Jackman y Russell Crowe, me entraron muchas ganas de leerlo, y eso es lo que hice (curiosamente este año es el 150 aniversario).

La historia que Víctor Hugo nos presenta aquí es a mi modo de ver una historia que nunca quedará anticuada, y que bien podría pasar en la actualidad. Ya me dirás si nunca has oído de alguien que no le pasara lo que al protagonista, que roba una barra de pan porque sus sobrinos se estaban muriendo de hambre y por ello echa veinte años en prisión. ¡Por una mísera barra! Bueno, en realidad le caen cinco años, pero como intentó fugarse varias veces, su condena se alargó hasta los veinte. Pero aún así, es demencial, una verdadera injusticia que alguien que robe por necesidad acabe en la cárcel y el que comete un verdadero crimen se vaya de rositas. Pero bueno, esa es la justicia que hay, y no se puede hacer nada. Vayamos con la historia, que si no luego me lío.

Víctor Hugo
Este es nuestro principal protagonista, Jean Valjean, un hombre bueno y trabajador al que su estadía en prisión elimina, a base de golpes, todo lo bueno que había en él, convirtiéndolo en un hombre oscuro. Al salir de la cárcel nadie le da alojamiento ni comida, por su condición de presidiario, y únicamente un obispo le da cama y alimento. Valjean le roba la cubertería de plata y huye por la noche, pero a la mañana siguiente lo arrestan unos soldados, y aunque les dice que son un regalo del obispo, lo llevan ante él para comprobar su historia, y se sorprende cuando el obispo no solo la confirma, sino que además le regala dos candelabros de plata, y le recomienda que siga el camino de la luz, que haga el bien y no recaiga.
Jean Valjean prosigue su camino y cruzándose con un niño no puede resistirse y le roba su moneda. Recordando las palabras del obispo se arrepiente, aunque ya es tarde, y a partir de entonces decide convertirse en un hombre de bien. Se traslada al pueblo de Montreuil-sur-Mer bajo la identidad del señor Madeleine, y levanta una fábrica de la nada, dando trabajo a todo el pueblo, y llega a convertirse en alcalde.

El antagonista de Jean Valjean es el inspector Javert. Javert es un férreo defensor de la ley y para él un criminal siempre será un criminal, y se obsesiona con llevar a Jean Valjean de nuevo al presidio. Puede que robar una moneda a un niño sea una tontería, pero para Javert es una reincidencia, con lo que esta vez Valjean irá a la cárcel de por vida, y por ello lo persigue durante años y años.
Luego tenemos a Fantine, una joven a la que dejan embarazada y luego se desentienden de ella. Fantine no tiene dónde caerse muerta y no puede trabajar y cuidar de su hija a la vez, así que la deja al cuidado de los Thenardier, un matrimonio que regenta una posada, y se compromete a enviarles dinero todos los meses. Los Thenardier son los que verdaderamente hacen honor al título del libro, porque son de lo peor. Roban, engañan, sobornan y matan por unos céntimos. Thenardier le pide a Fantine cada vez más dinero, poniendo como excusa que le hace falta ropa o medicinas, y luego se gastan su dinero en ellos y tratan a la niña, Cosette, como a un perro.

Nueva edición con el cartel de la película
Fantine consigue trabajo en la fábrica de “Madeleine” y va enviándole a Thenardier el dinero que le pide como buenamente puede, pero la echan a la calle al saberse que es madre soltera y se ve obligada a prostituirse para conseguir el dinero para su hija. Obviamente es arrestada. Valjean, que no sabía nada de todo esto, se entera de su situación, la saca de la cárcel y le da cobijo, pero cae gravemente enferma y no se puede hacer gran cosa por ella. Valjean le promete buscar a su hija y traérsela, pero por circunstancias ajenas a su control no puede hacerlo a tiempo. Se descubre su verdadera identidad y Javert se presenta para arrestarlo, y se ríe cuando Valjean le pide que le deje ir en busca de la niña. Así que se escapa, se presenta en la posada de los Thenardier y se lleva a Cosette, y en los siguientes años va huyendo de Javert, cambiando de identidad, refugiándose en distintos lugares y dándole a Cosette una educación.

Y por último tenemos a Marius, un joven bonapartista que se enamora de Cosette a primera vista y que tiene un papel activo en la revuelta que se produce más adelante. En esta revuelta, que ocupa buena parte del segundo volúmenm se resuelven casi todas las tramas principales, aunque después aún pasan algunas cosas más.

Bueno, lo que es la historia en sí me ha gustado mucho. Jean Valjean es uno de esos grandes personajes de la literatura que no puedes evitar admirar, y Javert es un villano inigualable. En las adaptaciones que he visto nunca acabé de entender por qué decide hacer lo que hace, pero aquí ya me quedó claro, porque nos cuenta lo que pasa por su cabeza. La única pega del libro, y bastante grande, es que a veces Víctor Hugo deja de lado la historia y se pone a hablar de cosas que no aportan nada, en plan ensayo, como la batalla de Waterloo (50 páginas), que es interesante saber lo que pasó, pero que no viene a cuento, o cómo funciona un convento y las reglas estrictas que tiene (40 páginas), o 70 páginas para contar que el obispo da todo lo que tiene a los pobres y que su puerta siempre está abierta. ¡70 páginas! En estas ocasiones el libro se vuelve muy lento y pesado, y cuesta bastante avanzar. De las casi 1300 páginas que tiene, al menos le sobran 300 o 400 (a partir de ahí dejé de contar) y sin ellas el ritmo narrativo sería más rápido. A pesar de ello me ha gustado y creo que ha valido la pena el esfuerzo.
Bueno, con este libro acabo mis clásicos de este año. Ahora a ver cuándo veré esa nueva película. Hala, que os aproveche.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Martín Ojo de Plata, de Matilde Asensi


Matilde Asensi es una de mis autoras españolas favoritas, porque escribe sobre tesoros escondidos, claves históricas y sociedades secretas, y a mí todo eso me encanta. Lo único que no me gusta de ella es que escribe capítulos muy largos, de 70 u 80 páginas, todo seguido, así que no me queda más remedio que parar en mitad de una página, y eso me fastidia porque luego pierdo el hilo y tengo que leerme de nuevo toda la página para recordar por donde iba. Por lo demás, bien.

Este libro en realidad son dos, “Tierra Firme” y “Venganza en Sevilla”, y el caso es bastante curioso, porque me lo compré hará un mes y medio o algo así, y poco después salió el tercer y último libro de la trilogía, “La conjura de Cortés”. Cosas del Ka, supongo.
Aquí Matilde Asensi se aleja de su género habitual y nos cuenta una historia de aventuras y venganza en pleno Siglo de Oro español, a caballo entre el Nuevo Mundo y España, entre finales del siglo XVI y principios del XVII.

En “Tierra Firme” conocemos a la valiente y sufrida protagonista, Catalina Solís, una muchacha de 16 años que viaja en barco rumbo al Nuevo Mundo para casarse a la fuerza con alguien que no conoce. Su padre fue denunciado ante la Inquisición por no estar casado con su madre y murió de fiebres en su celda, y su madre quedó trastornada y se suicidó. Su único pariente, su tío Fernando, organiza su boda con el hijo de su socio, pero en plena mar su galera es atacada por los piratas. Antes de que la descubran, su esclava negra la viste con las ropas de su hermano y la arroja por la borda junto con su mesa-escritorio para que haga de boya, y dos días más tarde llega hasta una isla desierta, donde pasa sola casi dos años. Entonces aparece un comerciante mestizo, Esteban Nevares, que para en la isla a restaurar su nave, que la descubre y pese a sus ropas se da cuenta de que es una mujer, y Catalina le cuenta su historia. Esteban se compadece de ella y decide llevársela consigo, haciéndola pasar por su hijo ilegítimo, Martín Nevares, y así empieza a enseñarle a leer y escribir, todo lo que sabe sobre el comercio y a manejar el barco.

Catalina descubre que su nuevo padre tiene sus propios problemas. Esteban tiene que pagarle el equivalente a 30.000 euros al año de por vida a un individuo, Melchor de Osuna, primo de los Curvo, una importante y poderosa familia de comerciantes. Esteban se comprometió a entregarle ciertos materiales procedentes de España, pero las naves no trajeron los materiales y Melchor de Osuna se quedó con su casa, su barco y el negocio de su mujer, así que si no le paga esa cantidad anualmente lo pierde todo. Catalina quiere ayudarle, ya que siente que está en deuda con él, y con ayuda de algunos marineros del barco de su padre descubre que en realidad Melchor de Osuna sabía que las naves vendrían vacías, vamos, que es un estafador de tomo y lomo y ya ha hecho lo mismo con otras personas. Catalina pone en marcha un plan para que su padre recupere sus propiedades de una vez por todas y para acabar con los chanchullos del de Osuna para siempre.

En “Venganza en Sevilla”, el padre de Catalina/Martín es arrestado por contrabandista (se pasó al contrabando para poder pagar su deuda con de Osuna), y condenado a remar en galeras. Además, el pueblo de Santa Marta, su hogar, ha sido atacado por piratas y han pasado a cuchillo a todos los vecinos. Solo se han salvado tres o cuatro miembros de la tripulación de su padre y su madre, María Chacón.
Los esclavos de galeras son enviados a Sevilla antes de partir hacia Cuba, así que Catalina parte a la ciudad española para sacar a su padre de la cárcel, sea como sea, pero debe hacerlo de incógnito, ya que también han puesto precio a la cabeza de Martín Nevares. Catalina encuentra a un moribundo Esteban Nevares, que le revela que los Curvo están detrás de su apresamiento y del ataque pirata a Santa Marta, en respuesta a lo ocurrido en “Tierra Firme”, y antes de morir, su padre le hace prometer que no descansará hasta ver a todos los Curvo bajo tierra.
Cuatro de los cinco hermanos Curvo viven en Sevilla, y Catalina se queda en la ciudad bajo la identidad de una joven viuda de clase alta, y pone en marcha un lento y calculado plan de venganza.

Cuando salieron estos libros no les hice mucho caso, pero ahora que los he leído tengo que decir que me han encantado. Ambos son muy buenos libros de aventuras y te enganchan a las pocas páginas. Además, al estar ambientados en una importante época histórica como fue el Siglo de Oro español, aprendes bastante sobre cómo eran las cosas por aquel entonces. Y una cosa curiosa, la autora se expresa aquí de forma similar al español de la época, con un montón de circunloquios y rodeos, y me ha parecido algo muy interesante.
Personalmente me ha gustado mucho más el segundo libro, porque me ha recordado al Conde de Montecristo, mi clásico favorito de todos los tiempos, , ya que Catalina se toma un año largo para ir planeando su venganza, moviendo hilos, manipulando situaciones, etc, y al igual que Edmond Dantés, al ir a matarlos les dice quién es y quién era su padre.
Y ahora a ver cuándo cae el tercero.

viernes, 4 de mayo de 2012

El sanador de caballos, de Gonzalo Giner

Este libro se lo regaló mi hermano a mi padre hace unos años. Yo normalmente también suelo aprovechar para leerlos, pero este no lo leí entonces porque era un autor totalmente desconocido para mí y además español, que no me tiran mucho, y antes que un desconocido prefiero leer a uno internacional. Me he animado ahora a leerlo porque estoy apuntado a varios desafíos de lectura de la blogosfera, como ya he dicho en más de una ocasión, y así mato dos pájaros de un tiro: es un libro más para el desafío de 25 autores españoles (o hispanos) y para la categoría de novela histórica del desafío “No me Olvides” (también me vale para el de 50 libros, pero para ese vale cualquier libro).
El libro lo leí un poco a la fuerza, pero me alegra el haberlo hecho porque al final ha acabado gustándome mucho, y como es habitual con este tipo de libros he aprendido unas cuantas cosas de Historia. La novela transcurre entre 1195 y 1212 en España, con la guerra entre cristianos y musulmanes por el dominio de al-Andalus como telón de fondo, pero sobretodo nos muestra cómo era el oficio de veterinario (o albeitar, como lo llaman durante todo el libro) en la Edad Media.

El protagonista es Diego, un chico de 14 años que es testigo del asesinato de su padre y su hermana mayor a manos de los musulmanes y del secuestro de las otras dos, llevadas Dios sabe dónde. Diego parte a Toledo buscando a alguien que le ayude a rescatarlas, pero todos pasan de él y acaba por perderles la pista. Al haberlo perdido todo, Diego empieza a vivir en la calle con su fiel yegua Sabba, y una noche mientras duerme se la roban para venderla. Diego descubre que el que la compró es un albeitar árabe llamado Galib. Diego habla con él y le explica lo sucedido, y tras demostrarle sus conocimientos sobre los equinos Galib lo acoge como su aprendiz. A su lado Diego aprende los fundamentos de su oficio y en los siguientes años Galib se convierte en un segundo padre para él. Tras un suceso inevitable Diego tiene que abandonar la casa de Galib y comienza a vivir una aventura tras otra, siempre con sus hermanas en el pensamiento: sigue formándose como albeitar en un monasterio cisterniense, se enamora de una mujer de la nobleza, se codea con reyes, duques y caballeros y acabará teniendo un papel importante en el desarrollo de la guerra contra los musulmanes.

El clímax de la novela se produce al final, en la famosa batalla de las Navas de Tolosa, donde el rey Alfonso VIII de Castilla, aliado con los reyes de Navarra y Aragón, consigue derrotar a las tropas del califa al-Nasir en un sangriento combate que supone el principio del fin del dominio muslumán en la Península Ibérica.
En mi opinión creo que el autor debió dedicarle más páginas a esta importante batalla y dejarse de tanto lío amoroso, pero aún así el libro es perfecto en su conjunto, ya que cumple su cometido: es entretenido y ameno, se lee fácilmente, aprendes algo de Historia y mucho de los orígenes de la profesión de veterinario y de los métodos que se utilizaban por aquel entonces.