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jueves, 17 de septiembre de 2020

El increíble hombre menguante, de Richard Matheson

 


El increíble hombre menguante” es uno de los grandes clásicos de la ciencia-ficción y uno de los libros más conocidos de Richard Matheson. El libro se publicó en 1956 y ese mismo año se hizo la película, que he visto dos veces, una hace muchos años, y más recientemente tras leer el libro.

En su ensayo sobre el género de terror “Danza Macabra”, Stephen King dedicaba varias páginas a analizar esta obra, a pesar de que no es de terror sino de ciencia-ficción, y yo me propuse leerme la mayoría de los libros a los que King hacía referencia en su ensayo, así que aquí está finalmente este clásico de Matheson.

El protagonista, Scott Carey, descubre que está encogiendo de tamaño, a razón de una pulgada al día, después de que lo alcanzara una extraña cortina de rocío con un misterioso brillo en su interior, cuando estaba en un barco de recreo con su hermano. Scott acude a diferentes especialistas y se somete a un sinfín de pruebas, pero ninguno parece saber la causa de su encogimiento. Scott se convierte en un personaje público, concede entrevistas a los medios y se escriben artículos sobre él, y hasta él mismo decide escribir un libro contando su historia, que se convierte en un éxito de ventas. Pero su proceso de encogimiento no se detiene y ningún tratamiento parece surtir efecto, lo cual empieza a afectarle psicológicamente y a repercutir en su matrimonio.

Lo más interesante es cómo está contada la historia. De hecho, empieza por el final. Scott mide unos pocos centímetros y está atrapado en el sótano de su propia casa y no puede hacerle saber a su esposa que se encuentra allí. Al ritmo al que encoge dejará de existir en menos de una semana y mientras, debe procurarse agua y comida, algo nada fácil ya que el sótano es ahora para él un lugar de enormes distancias y peligros tras cada esquina (incluyendo una viuda negra que quiere comérselo). Y Matheson va alternando el presente en el sótano, luchando por su supervivencia, con flashbacks de su pasado, de cómo fue avanzando su proceso de encogimiento y las dificultades que tuvo que ir afrontando a cada paso, hasta llegar a cómo acabó en su sótano.



El libro me ha encantado. Soy muy fan de la ciencia-ficción y de Richard Matheson en particular, me he leído ya seis libros suyos, y siempre digo que los clásicos hay que leerlos, no importa el género, así que este no podía faltar. Está muy bien escrito, no es demasiado largo y se lee fácil, y me gusta mucho ese desenlace sorpresa lleno de esperanza. Sin duda un libro indispensable para todo buen amante del género.

lunes, 14 de septiembre de 2020

Más allá de los sueños, de Richard Matheson


 “Más allá de los sueños” es una de las mejores y más hermosas películas de Robin Williams y está basada en una novela de Richard Matheson, publicada en 1978.

La novela trata sobre el Más Allá y de hecho el protagonista, Chris Nielsen, muere al principio de todo, en un accidente de tráfico. Al principio todo es muy confuso para él, no puede verse a sí mismo y todo está difuminado, y hay una figura que no puede ver que le dice que ha muerto, que debe olvidarse de su vida en la Tierra y seguir adelante, trascender al Otro Lado, pero Chris se niega a aceptarlo y piensa que todo es un extraño sueño. Pero las escenas de su funeral, su esposa Ann destrozada y llorando todo el rato, sus hijos tratando de consolarla, empiezan a convencerle de que efectivamente está muerto.

Pero Chris no está preparado para seguir adelante. Lo único que le importa es el bienestar de Ann y hacerle saber que él se encuentra bien y que está a su lado. Ann nunca ha creído en el Más Allá, cree que cuando te mueres dejas de existir y ya está, y todos los intentos de Chris de contactar con ella no hacen más que empeorar las cosas, hundiéndola cada vez más en un pozo de dolor y tormento, así que por su bien Chris decide alejarse de ella y subir finalmente al “Cielo”.

Chris descubre que la figura que no podía ver es Albert, un primo suyo que murió hace décadas, que le hace de guía y le explica todo lo que necesita saber sobre su nueva vida. Cada persona vive en su “Paraíso” particular y allí todo lo que imagina puede hacerlo realidad. Todo lo que le cuenta Albert es maravilloso, pero Chris no puede dejar de pensar en Ann, y con ayuda de Albert descubre que a Ann aún le quedan 24 años de vida, una larga espera, pero tras la cual Chris podrá reencontrarse con ella.

Pero entonces ocurre lo impensable: incapaz de soportar la muerte de Chris, Ann se ha suicidado. Para Chris es una noticia terrible y maravillosa a un tiempo, ya que podrá reunirse de nuevo con ella, pero Albert enseguida lo quita de su error. Ann no se quitó la vida para volver a verlo, ya que no creía en la vida tras la muerte, sino para acabar con su existencia, un acto de extrema gravedad que la envía directamente al Infierno, pero no un Infierno de fuego y azufre sino de tormento y castigo autoimpuesto por ella misma, en el que irá desgastándose y olvidándose de quién es. Los 24 años de vida que le quedaban los pasará en ese Infierno particular y Chris no podrá volver a verla hasta entonces. Pero Ann es el amor de su vida y Chris no está dispuesto a renunciar a ella, así que convence a Albert para que lo guíe hasta su esposa, para tratar de salvarla y hacerle recordar quién es, algo que nadie ha hecho hasta ahora.

 

El libro me h gustado mucho, es una hermosa historia sobre el amor más allá de la muerte, pero hay algunas diferencias con respecto a la película; si como yo esperabas encontrarte con la misma historia te llevarás un pequeño chasco.

El principal cambio es que aquí los hijos están vivos y Albert no es el mentor de Chris sino un primo suyo que murió hace décadas, con lo que no hay ninguna gran

revelación acerca de la verdadera identidad de Albert. Esto en la película enriquece mucho la historia, aumenta la parte dramática, y descubrir quién es realmente Albert es toda una sorpresa, y te toca mucho la fibra sensible.

En la película acabas entendiendo que Ann se suicide. Primero mueren sus hijos, tiempo después su marido, encima un historial de depresiones, hay pocas personas que puedan soportar una carga tan pesada, se entiende. Pero en el libro sus hijos están vivos y que Ann se suicide me parece algo tremendamente egoísta. ¿Es que no ha pensado en sus hijos? ¿En qué será de ellos? No, solo piensa en ella y en su dolor. Esto hace que el personaje no me caiga nada bien.

Al no haber en el libro la trama de los hijos la historia se centra exclusivamente en Chris y Ann y pierde bastante al compararla con la película. Pero sigue siendo una historia hermosa, y una de las mejores novelas que he leído de Richard Matheson.  

 

viernes, 7 de agosto de 2020

Duelo, de Richard Matheson

Duelo” es el relato en el que está pasada la primera película de Steven Spielberg, ese clásico del cine titulado “El diablo sobre ruedas”. Se publicó inicialmente en la revista Playboy en 1971 y Richard Matheson se inspiró en una experiencia personal, cuando el mismo día del asesinato de Kennedy sufrió el acoso de un camión al regresar a casa tras jugar al golf con un amigo.
El protagonista, un hombre llamado Mann, realiza un largo viaje en coche hasta San Francisco por una reunión de trabajo y va bastante justo de tiempo. En un punto del camino se topa con un viejo camión cisterna que le obliga a reducir la velocidad. Mann no se lo puede permitir y comete el error de adelantarlo. El camionero se lo toma como una afrenta personal, y a partir de entonces se convierte en la pesadilla de Mann, acosándolo sin cuartel durante todo el viaje, y el viaje laboral de Mann no tarda en tornarse en una lucha por su propia vida.

El relato es simplemente fabuloso. En tan solo 25 páginas Matheson condensa perfectamente la historia que vimos reflejada en la película, y no le hacen falta más páginas. El acoso, la tensión constante, la preocupación del protagonista que pronto se convierte en miedo por su vida, la paranoia y finalmente la furia por vencer a su enemigo. La guinda del pastel habría sido verle la cara al camionero anónimo y saber por qué hace lo que hace, pero a pesar de ello el relato no pierde calidad alguna. Es magnífico de principio a fin y una de las mejores historias de Matheson. ¡Léetelo!


jueves, 2 de julio de 2020

El último escalón, de Richard Matheson

El último escalón” es una novela de Richard Matheson publicada en 1958 y que fue adaptada al cine en 1999, en una película protagonizada por Kevin Bacon. Para mí es una de las mejores películas de fantasmas que he visto, y además gracias a ella descubrí la canción “Paint it black” de los Rolling Stones. Tenía muchas ganas de leer la novela, sobretodo al que saber que era de Richard Matheson, así que finalmente aquí está.
Tom Wallace acude con su mujer y su cuñado a una pequeña fiesta en casa de sus vecinos y allí se deja hipnotizar por este, para demostrarle que es una superchería y que con él no funcionará. Pero sí funciona y este suceso abre una puerta en su mente a unos poderes psíquicos que ignoraba que poseía.
Tom empieza a percibir los pensamientos de sus vecinos (no lo que están pensando en un momento dado sino lo que sienten en lo profundo de su ser, sus deseos ocultos) y a saber cosas que aún no han pasado, o que están ocurriendo en otro lugar. Todo esto impide a Tom conciliar el sueño y por las noches ve el fantasma de una mujer en el salón de su casa, una mujer que nunca antes había visto. Tom está decidido a averiguar quién es esa mujer y por qué se le aparece, y de buscar la forma de revertir su condición de médium y recuperar su vida normal.
Hay algunas diferencias entre el libro y la película. El fantasma es el de otra mujer, el hijo de Tom es un niño normal, vamos, que no tiene sus mismos poderes, y el asesino también es otra persona diferente de la película. De entrada parecía ser el mismo pero en las últimas páginas se produce un giro sorpresa y te quedas de una pieza al descubrir su identidad. Quitando estos detalles la historia es más o menos la misma.
Personalmente soy una gran fan de Richard Matheson y tenía muchas ganas de leer este libro. Está muy bien escrito y se lee fácil. Es una lectura muy amena y una buena historia de fantasmas. Muy recomendable.

lunes, 8 de junio de 2015

El diablo sobre ruedas (1971)

“El diablo sobre ruedas” fue la primera película que dirigió Steven Spielberg y algo que yo ignoraba, una adaptación de un relato de Richard Matheson. De hecho me enteré cuando King e hijo escribieron el relato Throttle para una antología en homenaje a Matheson. Esto me sorprendió ya que Matheson escribía sobretodo ciencia-ficción y terror, así que decidí verla porque Matheson es uno de mis escritores favoritos (lo cierto es que hace años que tengo la película pero siempre la fui posponiendo).

El protagonista de la película tiene que hacer un largo viaja por carretera por cuestiones de trabajo y en los primeros minutos comete el terrible error de adelantar a un destartalado y ruidoso camión. A partir de entonces su viaje se convierte en un infierno, pues el camionero empieza a acosarlo sin cuartel, volviendo a adelantarlo y reduciendo la velocidad, acelerando para obligarlo a ir más rápido e incluso echándolo de la carretera, y cuando cree haberlo dejado atrás he aquí que vuelve a encontrárselo, y ese viaje por trabajo acaba convirtiéndose en una lucha por su supervivencia.


La película tiene más de 40 años pero en cuanto empiezas a verla te olvidas de lo antigua que es, porque te absorbe por completo. La tensión está presente desde el principio y no hace más que ir aumentando durante toda la película. Como el protagonista, el espectador va agobiándose cada vez más, relajándose cuando el camión desaparece de la pantalla y acelerándosele el pulso cuando vuelve a aparecer. En toda la película lo único que se ve del conductor del camión son las botas, con lo que es perfectamente comprensible la paranoia que invade al protagonista en la escena de la cafetería, sin duda la mejor de toda la película. El hombre para a tomarse algo para templar los nervios y descubre que el camionero también está allí dentro, que tiene que ser uno de los que están en la barra, pero como no sabe cuál es su aspecto se vuelve loco tratando de averiguar quién puede ser, porque además todos lo miran raro. Qué grande es Matheson. Y Spielberg ya apuntaba maneras por aquel entonces. Lo único que me hubiera gustado es saber por qué el camionero hace lo que hace.  

lunes, 28 de noviembre de 2011

La Casa Infernal, de Richard Matheson

El único libro que había leído hasta ahora de Matheson (el único que había visto en las librerías) era el de "Soy leyenda", su libro más conocido. El libro lo leí tres veces. La primera cuando lo compré, luego volví a leerlo cuando vi que no me acordaba casi nada del libro, y la tercera vez cuando la película de Will Smith (esta vez conseguí entender mejor el final).
De un tiempo a esta parte me entraron ganas de leerme alguno de sus otros libros, sobretodo "El último escalón", ya que la película  me gustara mucho en su día, pero la búsqueda resultó infructuosa. El único que veía era el de "Soy leyenda", hasta que un día encontré "La casa infernal". No era el que yo quería, pero a falta de otro y como era uno de sus libros "clásicos", pues a la saca.

El libro trata sobre una casa encantada, La Casa Belasco, y de los fenómenos paranormales que han ocurrido en ella a lo largo de los años. En 1940 se envió una expedición a la casa, pero sólo uno salió con vida. Treinta años después, un millonario moribundo envía una nueva expedición, formada por cuatro personas una de las cuales es el superviviente de 1940, para que prueben si existen realmlente esos fenómenos o si es todo un truco de feria.

El libro me ha gustado más de lo que esperaba. La historia de Emeric Belasco es espeluznante y los momentos fantasmales son aterradores y con mucha tensión. Esto hace que sigas queriendo leer más y más, pero como yo he visto un montón de películas de casas encantadas, estoy en cierto modo insensibilizado, y no me ha aterrorizado tanto como debiera. Si me lo hubiera leído hace diez años, por ejemplo, creo que la cosa habría sido muy diferente. Aún así ha sido una buena lectura.