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viernes, 22 de noviembre de 2024

Las tinieblas y el alba, de Ken Follett


"Las tinieblas y el alba"  es la precuela de "Los pilares de la Tierra" y transcurre unos 150 años antes, durante la llamada Edad Oscura, cuando Inglaterra sufría constantes y repentinos ataques vikingos en sus costas. Más concretamente va del año 997 hasta el 1007 y gira en torno a cuatro protagonistas principales. 

Edgar, un joven constructor de barcos a punto de fugarse con la mujer que ama que lo pierde todo cuando su hogar es arrasado por los vikingos. Ragna, la rebelde hija de un noble normando que se casa con un noble inglés y se traslada con él a su nuevo hogar. Allí descubrirá que sus costumbres son muy diferentes a las de su país y deberá hacerse valer frente a las intrigas de su familia política. 

Aldred, un monje idealista que sueña con transformar su humilde abadía en uno de los lugares más importantes de literatura religiosa de Europa. Y el obispo Wynstan, un hombre corrupto y ávido de poder dispuesto a hacer todo lo que haga falta para llegar a lo más alto dentro de la Iglesia y que será una fuente de problemas para los otros protagonistas. 


El libro me ha encantado. La estructura es similar a la de los otros libros de la saga y hay personajes que recuerdan a algunos de esos libros. Tenemos un constructor, una noble fuerte y empoderada, la nobleza corrupta, un religioso corrupto y ávido de poder... De hecho Wynstan me recordó al obispo Waleran. Los buenos pasan una calamidad tras otra mientras que los malos parece que siempre se salen con la suya, marca de la casa. 

Me ha gustado conocer los orígenes de Kingsbridge, para mí lo mejor del libro, y la única pega es que esperaba más protagonismo de los vikingos en la historia. No sé, que entre todos los protagonistas hubiera un vikingo y así tener su punto de vista de lo asaltos, pero al final su aparición es meramente anecdótica. aún así el libro me ha parecido muy bueno.

viernes, 31 de mayo de 2024

Notre Dame, de Ken Follett


"Notre Dame" es un breve ensayo que Ken Follett escribió a raíz del incendio de la catedral de Notre Dame en 2019. Aquí nos cuenta lo mucho que le afectó ver esas imágenes por televisión y nos da algunas pinceladas históricas acerca de la catedral, cuándo empezó a construirse y el tiempo que llevó terminarla, las distintas reformas que sufrió a lo largo de los siglos, de la novela de Víctor Hugo y de lo mucho que le influyó a la hora de escribir "Los pilares de la Tierra". 

Me ha gustado pero hubiera preferido que fuera más largo. Aún así ha sido una buena lectura.

lunes, 26 de febrero de 2024

Nunca, de Ken Follett


En el desierto del Sáhara dos agentes de inteligencia siguen la pista de un peligroso grupo terrorista, arriesgando sus propias vidas. Ambos acaban enamorándose y como pertenecen a distintas agencias deben mantener su relación en secreto, pues va contra las normas. Otro agente se infiltra entre un grupo de inmigrantes a los que van a sacar ilegalmente del país con el fin de dar con ese grupo terrorista. 

En China, un alto cargo del gobierno debe batallar contra el ala dura del Partido, que amenaza con llevar al país a un punto sin retorno. En Estados Unidos la presidenta debe lidiar con los constantes ataques de sus oponentes políticos, ocuparse de sus propios problemas personales y enfrentarse a las distintas crisis políticas que se producen a nivel global. 

Pero entonces un acto de agresión entre dos países obliga a intervenir a sus países aliados, y mala decisión tras mala decisión, el conflicto se recrudece y amenaza con llevar al mundo a la peor de las guerras. ¿Podrá alguien, con las mejores intenciones y las más excepcionales habiliadades detener lo inevitable? 


El libro me ha parecido increíble. Me ha tenido enganchado de principio a fin y las últimas 200 y pico páginas son una auténtica locura. La tensión no hace más que aumentar todo el tiempo en un ojo por ojo continuo, llegando a un punto de no retorno. Lo estaba leyendo y no acababa de creerme la facilidad con que las cosas se iban saliendo de madre, y que los líderes de los países implicados llegaran a tomar unas decisiones tan extremas. Sinceramente, estaba acojonado mientras lo leía, porque tras la guerra de Ucrania, la propuesta  de este libro es algo terroríficamente real. 

Hay una trama en concreto que me sobra y no aporta nada a la trama general del libro, y Ken Follett mete demasiados romances, pero a pesar de ellos es un magnífico libro, uno de esos al que sigues dándole vueltas en la cabeza tras haberlo terminado.

viernes, 25 de febrero de 2022

La clave está en Rebeca, de Ken Follett


1942. 

Rommel y su Afrika Corps mantienen bajo asedio Egipto y cada vez van ganando más terreno a los británicos, que una y otra vez tienen que batirse en retirada. Esto es gracias a Alex Wolff, un espía alemán que ha logrado infiltrarse en El Cairo y coon ayuda de una antigua amante, la bailarina exótica Sonja, consigue acceder a los documentos secretos de un oficial inglés mientras ella lo mantiene ocupado, y pasarle la información a Rommel. 

Pero hay alguien que sabe de su existencia, un comandante inglés llamado William Vandam. Wolff cometió un error al llegar a El Cairo: mató a un soldado inglés y levantó las sospechas de otro que lo llevó en coche hasta la ciudad. El informe del asunto llegó a manos de Vandam, y él está convencido de que se trata de un espía. Por desgracia es el único que lo cree. Su oficial superior es un inepto que cree que Vandam tiene demasiada imaginación, así que depende de él dar con Wolff y descubrir cómo transmite sus informes a Rommel antes de que éste se presente con sus tanques en El Cairo. 


"La clave está en Rebeca" fue la primera novela que leí de Ken Follett, hace como un millón de años, y he querido volver a leerla en parte porque soy un gran fan del autor, pero también para tener la novela reseñada en el blog. En la mayoría de libros a los buenos les pasan cosas buenas, a los malos cosas malas y ya está. Sin embargo con Ken Follett no es así; a los buenos les pasan cosas malas, a los malas cosas buenas, y se llega a un punto intermedio, y por eso mola tanto. Si a los protagonistas siempre les sonríe la fortuna la historia se vuelve previsible y monótona. 

Su primera novela, "La isla de las tormentas", fue todo un éxito de crítica y público, pero fue con esta su tercera novela que se encumbró como autor de novelas de espías, y es que "La clave está en Rebeca" es ya todo un clásico del género de espías. La novela está muy bien escrita, su prosa es ágil y de fácil lectura, el ritmo es rápido y hay varios giros sorpresa que te mantienen enganchado a la trama, y en la recta final la tensión está presente en cada una de sus páginas. 

Sin duda es una lectura muy recomendable si te gusta el género y uno de los indispensables del autor.

martes, 3 de marzo de 2020

Una columna de fuego, de Ken Follett

"Una columna de fuego" es la tercera parte de "Los pilares de la Tierra" y transcurre entre el siglo XVI y XVII a lo largo de 60 años (1558-1620). Básicamente la novela trata sobre las guerras religiosas entre católicos y protestantes que tuvieron lugar en media Europa (Inglaterra, Francia y los Países Bajos) a raíz de que Isabel ascendiera al trono de Inglaterra tras la muerte de María Tudor. La mayoría de los ingleses eran católicos y los que eran protestantes no podían decirlo abiertamente, pues era una corriente religiosa que era considerada herética, y si te acusaban de ser protestante ibas a la hoguera.
Isabel era hija ilegítima del anterior rey y encima protestante y a quien el pueblo quería era a María Estuardo, reina de Escocia, heredera legítima (ella y María Tudor eran como primas segundas o algo así, la bisabuela de una era la abuela de la otra) y católica. Y de esto vinieron las guerras entre católicos y protestantes que asolaron Europa.

La novela se centra mucho en la trama concerniente al trono de Inglaterra, los varios intentos de los católicos por deshacerse de Isabel, todo lo referente a María Estuardo desde sus 15 años hasta su abrupta muerte, la creación por parte de Isabel del primer Servicio Secreto de Inglaterra destinado a prevenir cualquier ataque y/o conspiración contra su persona, lo de la Armada Invencible e incluso la Conspiración de la Pólvora de Guy Fawkes.

El protagonista de la novela es Ned Willard, un joven de 18 años que regresa a Kingsbridge tras un año fuera. La madre de Ned es la comerciante más rica de la ciudad y Ned ha estado un año en Calais, aprendiendo el oficio con su tío y su primo. Ahora regresa a casa para ayudar a su madre a llevar el negocio familiar, pero lo que más desea en el mundo es reencontrarse con Margery Fitzgerald, la joven de la que está enamorado y con la que pretende casarse. Pero los padres de ella tienen otros planes para su hija. El padre de Margery es el alcalde de Kingsbridge y él y su esposa pretenden que Margery se case con el hijo del conde de Shiring, así sus hijos serán auténticos nobles y le dará un gran prestigio a la familia.
Al principio Margery se niega pero como católica devota que es no puede dejar de cumplir el cuarto mandamiento, "honrarás a tu padre y a tu madre", así que con todo el dolor de su corazón rompe con Ned y se casa con alguien al que no ama.

Este no será el único revés que sufrirá Ned. Tras 200 años en poder de los ingleses, los franceses recuperan Calais, lo cual supone la ruina para la madre de Ned, pues buena parte de su negocio dependía de esa ciudad. Por fortuna, consigue que el consejero de la reina Isabel le dé trabajo como su ayudante (en un anterior visita a Kingsbridge, este se mostró muy interesado en Ned), pasando así a formar parte del recién creado Servicio Secreto. Durante las siguientes décadas, el papel de Ned será trascendental para frustrar los distintos intentos de derrocamiento de la reina Isabel, así como las conspiraciones e intentos de asesinato contra ella.

Este libro llevaba mucho tiempo en mi lista de pendientes y ya iba siendo hora de leerlo. Me encanta Ken Follett y me he leído todos sus libros, especialmente me gustan sus novelas largas, esas que transcurren a lo largo de varias décadas y nos presentan a una gran cantidad de personajes, generación tras generación. Sabía que me gustaría, pero lo cierto es que lo he disfrutado más de lo que pensaba.
Al principio, cuando te pones con un tocho de 1000 páginas, da un poco de pereza, pero una vez que te metes en la historia avanza rapidísimo. Además es muy didáctico, aprendes mucho acerca de la reina Isabel y María Estuardo y de las batallas históricas que sucedieron en esa época, así como de la famos Conspiración de la Pólvora, que yo no tenía ni idea de por qué Guy Fawkes quiso volar el Parlamento por los aires.
Tengo que decir que me parece una estupidez que Margery renuncie al amor de su vida y se case con Bart solo porque se lo digan sus padres. Vale que esa época no era como la de ahora, que era muy represiva (joder, si te metían una multa por no ir a misa), pero tener que respetar a rajatabla el cuarto mandamiento es de risa, vamos. Un ateo como yo habría acabado en la hoguera a la primera de cambio.
Lo dicho, que es una muy buena novela, con mucho drama e intriga, su dosis de romance imposible y unos antagonistas muy interesantes. Una excelente tercera parte del clásico de Ken Follett, aunque aquí la catedral tiene mucha menos relevancia que en las novelas precedentes. Es la única pega. 

miércoles, 28 de junio de 2017

El umbral de la eternidad, de Ken Follett

“El umbral de la eternidad” es el último libro de la trilogía sobre el siglo XX de Ken Follett (La caída de los gigantes, el invierno del mundo y el umbral de la eternidad) y se centra en los acontecimientos históricos más importantes que tuvieron lugar entre 1961 y 1989: el Muro de Berlín, la crisis de los misiles de Cuba, los disturbios raciales, Martini Luther King, el asesinato de JFK y el de Bobby Kennedy, Nixon y el Watergate, Vietnam, el fin de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín.
Los protagonistas pertenecen a la tercera generación de las cinco familias que Ken Follett nos presentó en el primer libro, hijos de los personajes del segundo libro y nietos de los del primero. La mayoría de los personajes del segundo libro también aparecen, aunque en segundo plano y también algunos del primero, pero todo el peso recae sobre esta tercera generación.

Rebecca Hoffmann, hija adoptiva de Carla Frank, la hija de lady Maud, es profesora en la Alemania del Este y descubre que su marido desde hace un año, Hans Hoffmann, en realidad es un oficial de la Stasi y que se casó con ella para espiarla. Tras echarlo de casa y destrozarle una maqueta en la que llevaba trabajando desde hacía un año, Hans se dedicará en cuerpo y alma a hacerle la vida imposible a Rebecca y a su familia.
Walli, el hermano adolescente de Rebecca, sueña con huír a Occidente para convertirse en músico de rock. La vida en Alemania del Este es insoportable y Walli decide cruzar ilegalmente el Muro. El plan era hacerlo con su novia Karolin, pero ésta descubre que está embarazada y por miedo a lo que pueda pasarle a su bebé lo deja plantado en el último momento, y no volverán a verse hasta muchos años después.

A Dave Williams, hijo de Lloyd y Daisy Williams, no se le dan bien los estudios y consigue entrar en un grupo de música como guitarrista rítmico. El grupo, Plum Nellie, consigue unas actuaciones en Hamburgo y allí se hospeda en casa de su prima Rebecca (en realidad prima segunda), donde conoce a su otro primo Walli. El guitarrista solista del grupo sufre de nostalgia al estar tan lejos de casa y se pasa todo el tiempo borracho y por su culpa las actuaciones del grupo dejan mucho que desear. Walli, que es un virtuoso de la guitarra, se ofrece a sustituirlo para ayudarlo a salir del apuro y resulta todo un éxito, así que le ofrecen un puesto permanente con ellos, y cuando tienen que regresar a Inglaterra Walli decide irse con ellos. Y Plum Nellie acabará haciéndose famoso internacionalmente.

George Jakes, el hijo negro de Greg Peshkov, es un joven abogado que forma parte del equipo de Robert Kennedy y un activista del movimiento por los derechos civiles de los negros y su sueño es que sea aprobada la ley que ponga fin a la segregación racial. Debido a su posición en el equipo de Bobby George se relacionará directamente con Martin Luther King y participará de lleno en las protestas en los estados del Sur y en la marcha sobre Washington liderada por el reverendo King.
Y en la Unión Soviética tenemos a los hermanos mellizos Tania y Dimka Dvórkin, hijos de Ania, la hermana de Volodia Peshkov, muy unidos entre sí pero cuyas ideas políticas son muy diferentes. Tania es periodista y se dedica a escribir artículos criticando las medidas tomadas por el Gobierno, lo que la mete en problemas muy a menudo, mientras que Dimka es un firme defensor del comunismo y trabaja de primer ayudante del secretario general Jrushchov, participando activamente en la toma de decisiones del Gobierno.

Tenía en casa este libro desde hacía tres años, desde que salió, así que decidí que ya era hora de leerlo y quitármelo de encima. La verdad es que el libro intimida bastante, es el más extenso de los tres, 1150 páginas, pero se lee fácilmente, como cualquiera de los libros del autor. Hay una diferencia con respecto a los dos libros anteriores y es que mientras que el primero se ocupaba de la 1ª Guerra Mundial y la Revolución Rusa y el segundo de la 2ª Guerra Mundial y la Guerra Civil Española, este es más disperso y se ocupa de un montón de hechos históricos, que parece mentira que ocurrieran tantas cosas en tan corto periodo de tiempo.
Aparte de los hechos históricos, en el libro hay mucho drama personal, historias de amor, desengaños y traiciones, y con la gran cantidad de personajes que desfilan por sus páginas eso explica que el libro sea tan extenso. Algunos de estos dramas podría habérselos ahorrado, pero ya sabemos cómo es Ken Follett.
El libro me ha parecido muy bueno, tanto como los dos anteriores y me resultaría difícil escoger uno sobre los otros porque yo los veo como un solo libro dividido en tres partes. Pero como me pasó con los otros dos, al llegar a las últimas cien páginas ya estaba deseando acabarlo. Un pelín largo de más.

miércoles, 10 de febrero de 2016

El invierno del mundo, de Ken Follett

Ken Follett publicó “El umbral de la eternidad” en noviembre de 2014, pero yo aún no me había leído el segundo libro, “El invierno del mundo”, así que a principios del 2015 volví a leer el primero, “La caída de los gigantes”, para refrescar la memoria antes de ponerme con ellos, pero al final como tengo tantos libros pendientes y algunos tenían prioridad sobre otros acabé el año sin haberme leído ninguno de los dos, así que “El invierno del mundo” se convirtió en mi primera lectura del 2016.

El libro se enfoca en la 2ª Guerra Mundial. El ascenso y expansión de los nazis, la 2ª Guerra Mundial, la Guerra Civil Española, Pearl Harbor, el desarrollo de la bomba atómica... y los protagonistas son los hijos de los protagonistas del primer libro. Muchos de estos también salen aquí porque aún desempeñan un papel importante, pero todo el peso de la novela recae sobre sus hijos.

Lloyd es el hijo que Ethel Williams tuvo con el conde Fitzherbert pero él lo ignora; cree que su padre murió durante la 1ª Guerra Mundial. Ambos viajan a Alemania para visitar a una vieja amiga de Ethel, Maud Fitzherbert, la hermana de Fitz. Maud se casó con su amor de juventud, Walter von Ulrich, en secreto, en las vísperas de la guerra y cuando Fitz lo supo la repudió. Las dos fueron amigas durante años e hicieron campaña para lograr el derecho a voto de las mujeres, pero una discusión sobre sus diferentes puntos de vista sobre el tema terminó con su amistad. Afortunadamente solucionaron sus problemas unos años atrás y reanudaron su amistad.

Ethel también está en Alemania para escribir unos artículos sobre los nazis y allí ella y Lloyd son testigos de la impunidad con que actúan y de la dura represión a la que someten a los judíos y a todos aquellos que se oponen y critican su partido. El propio Lloyd lo sufre en sus carnes y cuando estalla la guerra civil en España se une a las Brigadas Internacionales y participa en la batalla de Belchite, en Zaragoza.
Lloyd se enamora de la prometida de Boy Fitzherbert, el hijo de Fitz y hermanastro suyo (aunque él desconoce este detalle), una rica heredera americana llamada Daisy Peshkov (hija de Lev Peshkov, que huyó de Rusia rumbo a América e hizo fortuna como contrabandista de alcohol). Lloyd se le declara pero ella se lo toma a risa porque su meta en la vida es casarse con un hombre rico y acudir a fiestas de la alta sociedad y estar a la última moda, y a Lloyd se le parte el corazón.

Ken Follett en Belchite
Boy apoya abiertamente a los fascistas, lo cual hace que Daisy se posicione de su parte. Durante unos disturbios en Londres entre profascistas y antifascistas Lloyd se encuentra casualmente con ella en plena calle y ambos acaban siendo bastante hirientes el uno con el otro, cada uno defendiendo su postura.
Cuando estalla la 2ª Guerra Mundial, Ty Gwyn, la mansión de los Fitzherbert, se convierte en un centro de instrucción para oficiales británicos y allí Lloyd vuelve a encontrarse con Daisy. Boy es piloto de la RAF y ella se ha quedado en la mansión, en una zona alejada de los oficiales junto con el servicio de la casa, pues según Boy no estará en ningún otro lugar mejor protegida que allí. Ambos mantienen una relación cordial y ella le pide disculpas por lo que pasó la última vez que se vieron, pues no le contaron la verdad sobre aquellos disturbios, y a partir de entonces se hacen buenos amigos. Su relación se vuelve más estrecha y Daisy acaba enamorándose de él: pero su historia de amor no será fácil y tendrán que superar muchos obstáculos. La guerra los obligará a estar largos periodos de tiempo separados y también está el matrimonio de Daisy con Boy, el mayor error que ha cometido nunca. Boy no la quiere ni la ha querido nunca y siempre se está acostando con otras mujeres, pero aún así se niega a que ella sea feliz con otro hombre y no piensa concederle el divorcio mientras viva.

Maud y Walter von Ulrich tienen dos hijos, Carla y Erik. Los dos se oponen firmemente al régimen nazi y Carla también, hasta el punto de convertirse en espía y pasarle información a los rusos con el fin de ayudarles a terminar con los nazis. Erik no. sin decirle nada a sus padres se ha unido a las Juventudes Hitlerianas, ya que todos sus amigos lo han hecho, y él cree realmente que todo lo que hace Hitler es por el bien de Alemania, pero durante la guerra descubre por sí mismo que todo lo que le decía su padre sobre los nazis es cierto, al ser testigo de cómo las SS ejecutaban a hombres, mujeres y niños y arrojar sus cuerpos a unas fosas comunes.
Carla descubre horrorizada que los nazis están matando niños deformes y con cualquier deficiencia mental. Con ayuda de su padre lo saca a la luz, escandalizando al ente público, lo que obliga a Hitler a cancelar el proyecto, pero esto tiene graves consecuencias para los von Ulrich, que se convierten en blanco de la Gestapo.

El senador Gus Dewar tiene dos hijos, Woody y Chuck. Woody es el mayor y acaba trabajando estrechamente con su padre en la creación de una organización de naciones, sueño que su padre lleva queriendo ver realizado desde hace años, y acaba codeándose con algunos de los personajes más importantes del Gobierno, llegando a conocer al Presidente.
Chuck es el hermano menor y es gay, pero solo se lo ha dicho a su hermano mayor. Chuck deja los estudios y se alista en la Marina y está presente durante el ataque a Pearl Harbor y participa directamente en la guerra contra Japón en el Pacífico.

Greg Peshkov es hijo ilegítimo de Lev Peshkov, que tuvo con su amante Marga, pero a pesar de ello él y su hermanastra Daisy se llevan tan bien como si fueran verdaderos hermanos. De adolescente Greg se enamora de una chica negra aspirante a actriz llamada Jacky Jakes con la que pasa las dos mejores semanas de su vida. En realidad su padre la utiliza para arruinarle la vida a un empresario rival y cuando Greg iba a proponerle matrimonio ésta desaparece sin dejar rastro, dejándole una nota de despedida. Años más tarde vuelve a encontrarse con ella y descubre que su padre la obligó a que lo abandonara porque no quería que se casara con una negra, bajo amenaza de matarla de una paliza, y también descubre que tiene un hijo pequeño. Greg enseguida suma dos y dos y le asegura que su padre no volverá a causarle problemas y empieza a formar parte de la vida del niño. Además, Greg acaba trabajando también en el Congreso, como Woody, y relacionándose con personajes importantes.

Y por último está Vladimir Peshkov, llamado familiarmente Volodia. Es hijo de Gregori Peshkov, el hermano de Lev que se quedó en Rusia y que acabó convirtiéndose en un personaje importante en el gobierno ruso. En realidad Volodia es hijo de Lev, pues cuando éste huyó a América dejó a su novia embarazada, y Gregori se casó con ella y se hizo cargo de él. Como su padre, Volodia también es un personaje importante y se dedica a reclutar espías alemanes contrarios al régimen nazi para que les suministren información vital sobre los planes de campaña de Hitler y así ayudar a Rusia a derrocar a los nazis.


Como en el libro anterior, con este libro aprendemos mucho sobre cómo alguien como Hitler consiguió ascender hasta lo más alto y lo que dio pie a que estallara la 2ª Guerra Mundial. Me encanta que haya tantísimos personajes y que los protagonistas sean los hijos de los del primer libro, y ver cómo van relacionándose entre ellos. Como lectores, nosotros los conocemos a todos pero ellos entre sí no, así que es muy interesante ser testigo de cómo llegan a conocerse.
Los libros de mil páginas me encantan, siempre digo que cuanto más gordo mejor, e inicialmente me decepcionó que este libro no llegara a las mil páginas, pero al leerlo me alegró de que no fuera así, porque tras el final de la guerra el libro aún sigue por unas cien páginas, para cerrar las trames pendientes, y ya se hace algo cansino.
Bien, ahora esperaré un poco antes de ponerme con “El umbral de la eternidad”, para que no se haga pesado, que son 1148 páginas.



viernes, 26 de diciembre de 2014

El misterio del planeta de los gusanos, de Ken Follett

Antes de hacerse famoso como escritor de novelas de espías, Ken Follett escribió varias novelas juveniles bajo el seudónimo de Martin Martinsen. Ahora que ya es un escritor consagrado han empezado a publicarse en España con la editorial Montena, la misma que está publicando la serie juvenil de Theodore Boone de John Grisham. A mediados de este año salió “El misterio de los Estudios Kellerman” y ahora le toca el turno a “El misterio del planeta de los gusanos”.

Crespo y Helen son hermanos mellizos y van a pasar unos días en la granja de su tío Grigorian. Una vez allí descubren que en realidad Grigorian no es tío suyo sino un alienígena y necesita su ayuda para resolver un problema de vital importancia. Dos facciones alienígenas se disputan el control del misterioso planeta de los gusanos y solamente ellos pueden poner fin a este conflicto. Los dos aceptan, claro, y parten con su “tío” Grigorian rumbo a Palassan, la capital del Imperio Galáctico.

El libro está genial. Es muy ameno y entretenido y sus 170 páginas pueden leerse prácticamente del tirón, ya que es de letra grande. Al leerlo no he podido evitar pensar en “Dune” de Frank Herbert, ya que aquí también salen unos gusanos gigantes que producen algo que es muy importante para el Imperio, aunque  el enfoque que se le da es distinto al de la novela de Frank Herbert.

Su estilo es muy diferente al de sus libros para adultos, mucho más simple, pero es comprensible, se trata de una novela de hace casi 40 años dirigida a un público juvenil, pero yo soy de esos que se leen todo lo que escriben sus autores favoritos, y este tipo de libros también me satisfacen. 

viernes, 16 de mayo de 2014

El misterio de los Estudios Kellerman, de Ken Follett


Parece que está de moda que grandes autores de bestsellers prueben suerte con las novelas juveniles. Ahí está John Grisham, con su serie de Theodore Boone; Noah Gordon, que tiene en su haber un libro de cuentos para niños, “Sam y otros cuentos de animales” (algo difícil de encontrar por estos lares); incluso Clive Barker tiene un libro para niños, “El ladrón de días”, aunque el niño que se lo lea creo que acabará teniendo horribles pesadillas. Ahora es el turno de Ken Follett. Escribió este libro en 1976 bajo seudónimo, cuando su hijo tenía la edad del protagonista, 8 años.
Mick Williams trabaja repartiendo periódicos con su bici y no se pierde las noticias referentes a la Banda del Disfraz, unos ladrones que ya han atracado cuatro bancos con éxito y han conseguido eludir a la policía porque se disfrazan y maquillan, haciéndose pasar por clientes. Tras leer la última noticia sobre ellos otra noticia llama la atención de Mick. Al parecer, planean derruir los Estudios Kellerman, unos viejos estudios de cine que cerraron hace un año, junto con los edificios colindantes, para construír un hotel de 30 plantas. El problema es que Mick vive detrás de los estudios, y eso significa que se va a quedar sin casa. Desgraciadamente es cierto, a su madre ya le han comunicado el desahucio y está preocupada, porque mucha gente no quiere alquilarle su vivienda a una madre soltera y no sabe adónde irán cuando los echen. Pero Mick es optimista y está seguro de que al final todo se arreglará.


Mick se hace amigo de un chico que empieza a repartir periódicos con él, llamado Izzie. Mick le enseña las diferentes rutase Izzie le habla de su padre, que es actor y sale sobretodo en anuncios de televisión. Éste trabajó en los Estudios Kellerman y está tratando de impedir su derrumbe y de reabrir sus puertas. Izzie conoce una entrada secreta a los Estudios Kellerman y se la enseña a Mick. Una vez dentro encuentran ropa y atrezzo de películas y se dedican a jugar, hasta que aparecen unos desconocidos y tienen que salir por patas. Mick descubre que aquellos hombres son la Banda del Disfraz y que han establecido su cuartel general en los Estudios Kellerman. La siguiente vez que van allí son sorprendidos por ellos y capturan a Izzie, pero Mick consigue huír. Ahora depende de él dar con su amigo, pero no sabe por dónde empezar; no sabe adónde se lo han llevado ni la identidad de los secuestradores.


El libro está genial. Es muy ameno y sus 170 páginas se leen enseguida, sin que apenas te des cuenta. De hecho yo casi me lo leí de un tirón. Lo empecé una noche, 20 páginas, y el resto me lo leí al día siguiente, sin parar, y me llevó lo que suelo tardar en leer 50 páginas de cualquier otro libro. Claro que es de letra grande, qué menos. El libro me recordó un poco a los libros de los Cinco de Enid Blyton; tengo uno de ellos en casa, así que creo que volveré a leerlo.

viernes, 11 de octubre de 2013

Un mundo sin fin, de Ken Follett (¡Ojo Spoilers!)


La primera vez que me leí este libro fue al poco de que saliera, en 2007. soy socio de mi biblioteca desde 1999 y he cogido tantísimos libros que tengo muy buena relación con el bibliotecario; muchas veces me recomienda libros (gracias a él conocí a John Connolly) y yo, otras, hago algunas donaciones. Fíjate si tengo buena relación con él que cuando le llegó este libro me lo dio directamente, aún envuelto en plástico y sin registrar ni nada. O sea que si yo hubiera sido un poco cabrón podría habérmelo quedado (sé de alguien que hizo esto con el Tomo I de Tormenta de Espadas, qué hijo de su madre).

Entonces hacía 7 u 8 años que me había leído “Los pilares de la tierra” y lo recordaba bien poco, así que puesto elegir entre los dos, el presente libro me pareció mejor. Este año he vuelto a leer ambos libros y la verdad es que no lo tengo tan claro. “Los pilares de la tierra” tiene partes algo pesadas, pero conocemos cómo es el proceso de construcción de una catedral y es todo un clásico. Éste tiene todo él una prosa fácil de leer y en ningún momento se pone pesado, pero tiene poco que ver con la catedral; la 1ª mitad del libro se centra en la construcción de un puente y la 2ª mitad sobre la reconstrucción de una torre de la catedral. Escoger uno por encima del otro me resulta algo difícil porque los dos son buenos a su manera; en vez de verlos como el primer libro y su continuación, los veo como dos entidades separadas. Este lo vendieron como la 2ª parte de “Los pilares de la tierra”, pero 2ª parte implica retomar la historia original y eso no es lo que pasa; para mí es simplemtne otro libro que se desarrolla en el mismo lugar, 200 años después.

Decidí volver a leerlo por la misma razón que lo hice con el predecesor, cuando vi la serie me acordaba más bien poco, pero me escandalicé al ver los cambios tan drásticos que había hecho Ridley Scott así que decidí refrescar la memoria (mi cabreo fue en aumento a medida que iba leyendo).

Wulfric y Gwenda
El libro transcurre en el S. XIV en Kingsbridge, 200 años después de “Los pilares de la tierra”, y al igual que en aquél, abarca más de tres décadas en la vida de sus protagonistas, desde los 9-10 años hasta los cuarenta y tantos. Estos son cuatro: Gwenda, Caris, Merthin y Ralph. Merthin y Ralph son hermanos y descendientes de Jack y lady Aliena, y Caris desciende de Martha, la hija de Tom Builder.
Al principio del libro los cuatro son testigos de un suceso que los marcará de por vida: en lo profundo del bosque ven a un caballero luchar a muerte contra otros dos. Cuando parece que está a punto de caer, Ralph interviene y mata de un flechazo a uno de los dos caballeros. Los chicos salen huyendo, pero Merthin se queda rezagado y ve cómo el primer caballero acaba con el otro a duras penas. Éste, Thomas de Langley, le pide ayuda para enterrar una carta y le hace prometer que jamás se lo dirá a nadie, pues ambos acabarían muertos si llega a descubrirse. Merthin se lo promete y Thomas de Langley entra en el priorato de Kingsbridge como monje, donde sus perseguidores no podrán ponerle la mano encima. Y como pasaba con el ahorcamiento en “Los pilares de la tierra”, a lo largo del libro iremos descubriendo puntual información sobre lo que esconde esa carta y su relación con la muerte del rey, Eduardo II, pero no es hasta el final que descubriremos toda la verdad.

Merthin y Caris
Luego de esta introducción la historia da un salto de 10 años y es entonces cuando empezamos a conocer cómo son los protagonistas. El padre de Merthin y Ralph es un conde venido a menos que se vio obligado a ceder todas sus tierras y posesiones al priorato, pues no podía hacer frente a la deuda adquirida, así que el principal objetivo de Ralph es llegar a ser caballero algún día para así devolverle a su familia la gloria perdida. Ralph es uno de los personajes más antipáticos y desagradables del libro, pues es un bruto sin cerebro que disfruta con la violencia y muchas veces la fortuna le sonríe más que a su hermano, algo habitual en la obra de Ken Follett; a mí me recordó mucho a William Hamleigh, del primer libro. El conde Roland, conde de Shiring, lo hace escudero suyo y con el paso de los años irá ascendiendo en el escalafón, así como en brutalidad.
Siendo escudero toquetea a la prometida de un hijo de campesino, Wulfric, y este no duda en romperle la nariz, aún sabiendo que agredir a un escudero es como agredir al propio conde. Vengativo como es Ralph, se lo hará pagar con creces durante años, haciéndole la vida imposible y sometiéndole a un montón de dificultades. Además acabará obsesionándose con Gwenda de mala manera.

Gwenda pertenece a la clase social más baja y es la que peor lo pasa en el libro. Su padre malvive como jornalero y cuando no hay trabajo la utiliza para robar entre las multitudes a los grandes señores, sustituyendo a su hermano, que ya es mayor para hacerlo. Este hombre es un ser tan despreciable que llega a vender a su propia hija a unos proscritos a cambio de una vaca, y lo increíble es que tanto el alguacil como los monjes del priorato le dan la razón. Pero Gwenda es una chica dura y con recursos y no tarda mucho en recuperar su libertad.
Cuando el viejo puente se viene abajo, muere mucha gente, entre ellos la familia de Wulfric. Este quiere heredar las tierras de sus padres, pero es menor y no tiene dinero, pero le dejan trabajar las tierras hasta que sea nombrado un nuevo señor. Gwenda, que está enamorada de él, lo ayuda en esa dura labor, y cuando el nuevo señor se niega a devolverle sus tierras, su prometida lo abandona, pues de amor no se vive, y se ve obligado a trabajar en sus tierras, que ahora pertenecen a otro, como un vasallo más. Gwenda se queda con él, y se casarán y tendrán hijos, y llevarán una vida muy dura, esperando que algún día recuperen las tierras de los padres de Wulfric.

Godwyn y su madre Petronilla
Pero los protagonistas principales son Merthin y Caris. Ambos son pareja desde los 18-19 años y durante los siguientes veintitantos años pasan por varios altibajos (llega un momento que tanto ahora sí-ahora no se hace cansino; parecen Ross y Rachel) y dificultades. El padre de Caris ocupa el puesto más importante de Kingsbridge, el de mayordomo real, equiparable al de prior, y ante él responden todos los gremios. Además es el principal comerciante de lana de Kingsbridge.
El hundimiento del puente afecta y mucho al mercado de Kingsbridge, y es Caris la que salva el negocio de su padre de la ruina cuando convierte el excedente de lana en paños y los tiñe de rojo escarlata, algo que solo hacían en Italia. Merthin quiere casarse con Caris y formar una familia, pero eso entra en los planes de ella, que no quiere renunciar a su libertad ni convertirse en la esclava d eMerthin, y esto supone la primera crisis seria en su relación. Caris quiere ser médico y ayudar a los demás, pero solo los monjes pueden ejercer la medicina. Cuando surge la posibilidad de que Merthin se vaya de Kingsbridge para ganarse la vida, Caris acepta casarse con él, pero entonces es acusada de brujería y la única forma de esquivar la hoguera es ingresar en el convento de por vida (una prueba de ser una bruja es tener un lunar en el pecho o en el pubis, y Caris tiene uno ahí abajo). En los años siguientes, entre las paredes del convento conseguirá darle un sentido a su vida, implicándose activamente en las mejoras del convento y en los conflictos entre la madre superiora y el prior, y cuando la Peste Negra entra en escena, todos acudirán a ella, pues sus métodos para evitar el contagio serán los únicos que funcionen, y así llegará a convertirse en alguien importante dentro de la comunidad.

Merthin es albañil y su sueño es construir el edificio más alto de Europa, y como personaje principal de un libro de Ken Follett, pasa por un montón de dificultades, no solo con Caris sino también en su trabajo. Elfric es el maestro constructor de Kingsbridge, pero es un inepto y en su calidad de aprendiz Merthin sabe mucho más que él. Elfric lo despide cuando solo le faltan 6 meses para terminar su aprendizaje (su hija, que estaba embarazada, sedujo a Merthin para que se acostara con ella, hacerle creer que el hijo es suyo y obligarle a que se casar con ella, pero Merthin lo descubre y se niega en redondo), y de esta forma nadie quiere contratarlo. Pero con mucho esfuerzo consigue demostrar su valía y empieza a hacerse un nombre.

Sir Robert de Langley
La principal fuente de problemas de Mhertin es la construcción del nuevo puente, el cual ocupa medio libro y esto es debido a la cantidad de dificultades a las que Merthin debe hacer frente. Elfric, que se la tiene jurada desde lo de su hija, compite con él para hacerse con el proyecto del puente. Luego, como la falta del puente afecta al mercado, no hay dinero para seguir con la construcción del puente y hay que suspenderla, y luego, cuando lo hay, el conde Roland les impide sacar piedra de la cantera. Y más cosas.
Cuando Caris entra en el convento Merthin se queda destrozado, y se marcha a Florencia, donde prospera y se convierte en uno de los constructores más reputados y ricos. Entonces surge la Peste Negra, que hace estragos en la ciudad y Merthin cae enfermo aunque se recupera, no así sus seres queridos y amigos, así que decide regresar a Kingsbridge, pero la Peste llega hasta allí y diezma radicalmente a la población. Luego viene lo de la reconstrucción de una de las torres de la catedral, a la que le han salido grietas y empieza a inclinarse, así que hay que derribarla y construir una nueva, y ante este proyecto Merthin también tiene que pasar por varias dificultades.

Y por último están Godwyn, Petronilla y Philemon, que son los personajes más manipuladores y ruines del libro, aunque nada tan extremo como el retrato que se hace de ellos en la serie.
Godwyn es el primo de Caris y es monje y lo que más desea es ser prior, y cuando el viejo prior muere empieza a manipular a los monjes para que lo eligan a él, sin que ellos se den cuenta, claro. De entrada Godwyn no cae mal, y es comprensible que haga lo que hace para llegar a prior, pero a partir de que lo consigue se embriaga de poder y se vuelve ruin y ladino, y es él quien causa los mayores problemas a Caris, Merthin y la madre superiora del convento.
Su madre Petronilla es tan fría y calculadora como él (en realidad más) y su único objetivo es que Godwyn llegue a lo más alto, sin importarle lo más mínimo a quién pisotee por el camino, y siempre se pone de su parte, pese a quien pese.
Y Philemon es el hermano de Gwenda. Entra de novicio en el priorato y enseguida se convierte en la mano derecha de Godwyn, y es más ladino y retorcido que Godwyn y su madre juntos. Es el personaje más antipático de todos y con el paso de los años también irá ascendiendo en el escalafón.

El famoso puente
Y ahora, por fin, mi opinión.
Como he dicho al principio, el libro me ha gustado mucho. Los personajes son muy interesantes, incluso aquellos que te hacen hervir la sangre, aunque como digo, llega un punto en que lo de Caris y Merthin se hace cansino (rompen y vuelven como 4 veces). Las tramas también son muy buenas, te enganchan desde el principio y no te sueltan hasta las últimas páginas. Luego también aprendes bastante sobre construcción y sobre lo de la Peste Negra, de lo que yo sabí bien poco y los métodos para evitar el contagio. Usando la Peste Ken Follett se carga a buena parte de los personajes más antipáticos (aunque no a todos) y eso huele a Deux Ex Machina que tira p'atrás. Ay, Ken, Ken.
Al igual que ocurría con “Los pilares de la tierra”, las últimas 200-300 páginas se hacen algo cuesta arriba y en mi opinión sobran; lo de la hija de Merthin, por ejemplo, es puro relleno que no aporta nada. Pero en general el libro es bastante bueno, yo le daría un Notable Alto.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Los Pilares de la Tierra, de Ken Follett (¡Ojo Spoilers!)


Este fue el primer libro de más de 1.000 páginas que me leí en mi vida, hará 10-12 años, y cuando vi la serie tengo que confesar que no me acordaba de casi nada (de hecho, en “Un mundo sin fin” se mencionan a algunos de los personajes principales de este libro, y apenas me sonaban), así que decidí que volvería a leerlo, pero me di bastante tiempo, porque leerlo tras ver la serie habría sido bastante repetitivo (como ver una película dos veces seguidas). Y como este año pensaba leerme 10 tochos de más de 1000 páginas, pues me pareció un candidato perfecto.

Los Pilares de la Tierra” fue todo un fenómeno literario cuando se publicó, un éxito de ventas sin precedentes que encumbró a Ken Follett a lo más alto, contra todo pronóstico. Ken Follett era principalmente un escritor de novelas de espías y cuando le dio por escribir esta novela histórica su agente quiso quitarle la idea de la cabeza, que se iba a estrellar, que por qué no seguía con las novelas de espías, etc, y él que no, que quería escribir la novela, y al final se convirtió en un hito y éstos tuvieron que tragarse sus palabras. Me habría encantado ver ese momento, a Ken Follett en plan “¿quién tenía razón, eh?”, y el agente, “Tú, Ken, tú”.

Intercolumnio
A estas alturas dudo que haya alguien que no sepa de qué va, sino detalladamente, al menos a rasgos generales, pero de todas formas lo contaré igual porque así es como hago mis entradas, argumento por un lado y opinión por otro.
Como bien sabes, esta es una novela histórica que trata sobre la construcción de una catedral a lo largo de 40 años, durante el S. XII. Esta es una novela extensa. Cuenta con muchos personajes y pasan muchas cosas además de la construcción de la catedral, que es el telón de fondo; espero ser capaz de explicar correctamente quiénes son los personajes principales y qué función desempeñan en el tapiz general.

Por un lado tenemos a Tom Builder y a su familia: su esposa Agnes, que esta embarazada, su hijo Alfred, de 14 años, y su hija pequeña Martha. Tom es albañil y su sueño es construir una catedral, por ello ha rechazado trabajos fijos y estables y así se encuentra sin un penique, pateando los caminos en busca de cualquier trabajo que le permita mantener a su familia. Agnes se pone de parte en pleno camino y fallece en el alumbramiento. Tom no tiene forma de alimentar al bebé y lo más seguro es que acabe muriendo, así que lo abandona junto a la tumba de su esposa y los tres siguen su camino, pero Tom no tarda en arrepentirse y regresar sobre sus pasos, pero el bebé ha desaparecido. Entonces aparece una mujer, Ellen, una proscrita que vive en el bosque con su hijo Jack, un joven taciturno algo más joven que Alfred, con los que se cruzó antes de que su esposa muriera, y ésta lo lleva hasta una pequeña celda de monjes que hay en el bosque, y le muestra a su hijo, que está siendo cuidado y alimentado por uno de los monjes, y Tom respira aliviado. Su intención es presentarse y llevárselo, pero Ellen lo convence de que lo deje con los monjes, pues ellos pueden cuidar de él y Tom no, y éste acepta.

Ellen se queda con Tom, pues la primera vez que se vieron ambos sintieron un flechazo, y ella y Jack lo acompañan a partir de entonces, pateando los caminos en busca de trabajo. Los cinco llegan al priorato de Kingsbridge, donde hay una catedral que necesita urgentes reformas, pero el prior Phillip le dice que no puede contratarle porque las arcas están vacías, pero les da de comer y les permite pasar la noche. Esa noche, aprovechando que todos duermen, Jack sube a lo alto del tejado de la catedral y le prende fuego, provocando que toda la catedral se venga abajo. Jack lo ha hecho para que Tom pueda construir así su soñada catedral, pero también para que ninguno de ellos acabe muriendo de hambre. Tom se ofrece a reconstruir la catedral a cambio de comida y un techo, y durante los años siguientes empezará a levantar su ansiada catedral, no sin ciertas dificultades.

Luego están lady Aliena y Richard, hijos del conde de Shiring, que pasan de tenerlo todo a acabar en la más absoluta miseria a causa de los Hamleigh. Sir Bartholomew es acusado de conspirar contra el rey Stephen y pierde todas sus tierras y posesiones y es encerrado el resto de sus días, que no son muchos. Aliena consigue hablar con él una última vez y le promete que hará todo cuanto esté en su mano para que Richard se convierta en el conde de Shiring y recupere sus tierras. Pero esto es algo que le llevará años conseguir.
Aliena no tiene donde caerse muerta y para ganarse la vida prueba suerte con el negocio de la venta de lana de oveja, y con el paso de los años se convierte en la comerciante más importante y acaudalada de Kingsbridge y con su dinero le paga a Richard su carrera de caballero.

Ken Follett en el Hormiguero
Los responsables de la caída en desgracia del conde de Shiring son los Hamleigh, que ansiaban vengarse desde que Aliena anuló el compromiso con su hijo William. William es el personaje más ruin, violento y odioso del libro, y odia tanto a Aliena como se siente obsesionado con ella, y durante los siguientes años le hará todo tipo de perrerías, pero no solo a ella, sino también a Richard y al propio prior Phillip.
Y por último está el obispo Waleran, un personaje frío y calculador que manipula a todo el mundo a su antojo para lograr siempre lo que quiere. Waleran es el principal rival del prior Phillip en la construcción de la catedral, pues quería las piedras de la cantera para construirse un castillo, pero como Phillip se la jugó quedándose con la cantera, Waleran le prometió por cuanto hay de sagrado que jamás construiría su iglesia, y durante los años siguientes urde diferentes planes para entorpecer la labor de Phillip, llegando a aliarse con los Hamleigh.

Transepto
Debo admitir que al principio me pareció un poco lento, algo que no recordaba así la primera vez que lo leí. Se centra mucho en las penurias de Tom Builder y su familia y no se pone interesante hasta la aparición de Phillip y el priorato. En general me ha gustado bastante. Me pareció muy interesante todo el contexto histórico de la época, los problemas de sucesión y eso, y me gustó conocer cómo es el proceso de construcción de una catedral. Otra cosa que también me gusta es que en los libros de Ken Follett, a los buenos y a los malos les pasan cosas buenas y malas en la misma proporción (no como en otros en los que a los buenos les pasan cosas buenas y a los malos cosas malas) y eso lo hace más real.

Pese a ello al libro le sobran muchas páginas. La penúltima parte le dedica demasiadas páginas a la carestía de alimentos y únicamente tiene importancia la parte que atañe a Richard, y la última parte se hace muy cansina, como si el libro ya hubiera acabado y Ken Follett se dedicara a pulular arededor, como un largo epílogo. En mi opinión no habría llegado ni de lejos a las 1.000 páginas. 900 como mucho. Bueno, de todas formas ha sido una buena lectura y la disfruté tanto como la primera vez. Ahora a ver si dentro de unos meses me vuelvo a leer la segunda parte.

lunes, 18 de abril de 2011

La Caída de los Gigantes, de Ken Follett



Me compré el libro cuando salió, hace unos siete u ocho meses, pero no me animé a leerlo hasta ahora. ¿Por qué? Bueno, por una de mis manías a la hora de leer: no puedo leer dos libros seguidos de más de mil páginas porque me revienta la cabeza, se me hace muy pesado. Cuando lo compré estaba leyendo Tormente de Espadas (1140 páginas) y luego en enero La Cúpula (1130 páginas), aunque en este caso Stephen King va siempre en primer lugar.
Otra de las razones fue la historia: cinco familias durante la Primera Guerra Mundial, lo cual significa muchísimos personajes con sus tramas correspondientes, lo cual me echaba un poco para atrás. Pero empecé a echarle un vistazo a algunas partes del libro y al final me decidí.
El veredicto es favorable.
El libro es muy bueno y aparte de las tramas en que se ven envueltos los personajes, te lo explica todo sobre la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa.
Las primeras 300 páginas están dedicadas a la antesala de la guerra, te explica todas las decisiones y situaciones que llevaron a los países implicados a declararse la guerra. No me cuesta nada reconocer que yo era un completo ignorante en lo que a esta guerra se refería (no sabía por qué se produjo, quién estaba en guerra contra quién ni quién acabó ganando), y ese es un punto a favor del libro, que te da mucha información.
La segunda parte del libro, la que trata sobre la guerra en sí, es un poco densa, ya que es todo guerra, guerra, guerra, con incursiones, infiltraciones y muchas muertes, pero como hay al menos un personaje principal en cada bando, te proporciona varios puntos de vista del conflicto, y enseguida se pone interesante.
Es curioso, ya que en los libros de Ken Follett enseguida identificas al malo. en este, en cambio, no hay. cada bando tiene personajes buenos con sus propios dramas personales, y cuesta distinguir cuál es el país que está actuando incorrectamente.
Todos los personajes me gustan y tienen historias muy interesantes y absorbentes, aunque hay uno en concreto que me resulta un tanto antipático: el conde Fritzherbert, y por un sólo hecho. Deja preñada a Ethel y luego le da la patada.
Mi personaje favorito es Billy Williams, supongo que porque el libro arranca con él, además representa a la clase obrera, en concreto a los mineros, que son tratados casi como esclavos y que apenas tienen derechos.
Aunque también me gusta mucho la historia de amor entre Lady Maud y Walter, ya que ella es inglesa y él alemán, y como sus países son enemigos en la guerra, deben mantener su relación en secreto.
Al final, tras la guerra, hay una especie de epílogo donde se nos cuenta qué es de cada uno de los personajes principales. Algunos tienen un final cerrado mientras otros quedan en suspenso. Personalmente no puedo esperar a leer el siguiente libro de la trilogía y saber qué ha sido de estos compañeros de viaje, ya que en la Segunda Guerra Mundial la mayoría de ellos aún estarán vivos.