Martín, ilustrador y escritor, casado y con dos hijos, pasa el verano en un pequeño pueblo de Valencia para terminar una enciclopedia botánica. Cuando busca a alguien que le ayude con el capítulo de las plantas medicinales conoce a Isaac, que se convertirá en el gran amor de su vida.
La historia alterna entre el pasado, 1980, y el presente, 2018, cuando Martín regresa al pueblo en su vejez para reencontrarse con Isaac y tratar de arreglar cómo acabaron las cosas entre ellos.
El libro me ha gustado mucho. Es ágil y se lee rápido, y la historia me pareció hermosa y un poco triste, porque al ambientarse en los 80, que no era una época tan permisiva como la actual, estaba claro que no iba a acabar bien. Las últimas páginas me han tocado la fibra, aunque ya me imaginaba lo que pasaba con Martín. Le pongo 4⭐porque no me ha parecido el mejor de los libros que llevo leído de Alice.
