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viernes, 7 de junio de 2013

Viejos amigos. Capítulo 35


35. Eric y Gabrielle

-Eric, ¿sabes dónde está Charles? No le he visto en todo el día.
-Se ha ido.
-¡¿Qué?!-exclamó Gabrielle, alarmada.
-Tranquila, vamos, volverás a verle-le aclaró-Ha tenido que irse unos días por un asunto familiar. Mientras tanto yo me encargaré de tu rehabilitación.
Gabrielle fue caminando poco a poco con su andador hacia la sala de rehabilitación.
Eric le dijo que se sentara en uno de los bancos y empezó a colocarle los pesos en los tobillos.
-Charles me contó lo que estabais haciendo. No te preocupes, seguiré sus indicaciones al pie de la letra y no notarás que se ha ido.
Gabrielle empezó a levantar las piernas, en silencio, pero esta vez ya no le pesaba tanto.
-¿Es algo grave?-preguntó, temiendo la respuesta.
-¿Lo de Charles? Bueno, sé que no es cuestión de vida o muerte, si te refieres a eso, pero podrás preguntárselo mejor a él en cuanto regrese.
-Está bien, pero me habría gustado que se despidiera de mí.
-Tampoco tuvo tiempo de despedirse de mí. Tuvo que marcharse en plena madrugada y dejó una nota sobre su cama.
-Entonces debe ser importante.
-La familia siempre lo es.
-Cierto. Él y tú siempre estáis juntos. ¿Lo conoces bien?
-Lo conozco desde que llego al hospital, hace unos tres meses, y sí, nos hemos hecho buenos amigos. ¿Por qué?
-Es que siempre lo veo por el hospital y me preguntaba a qué dedica su tiempo libre.
-Pues a trabajar en el hospital. Él, al igual que yo y el resto del personal, estamos aquí de voluntarios y dedicamos todo nuestro tiempo a ayudar a todos los pacientes. Charles y yo nunca salimos del hospital.
-¿Entonces su mujer también es voluntaria?
Eric enarcó las cejas y sonrió. Ahora veía por dónde iban los tiros.
-No, Charles no está casado.
-Ah, entonces su novia.
-No, tampoco tiene. Está libre y sin compromiso.
-¿Por qué me miras así?
-Oh, por nada, por nada-Eric se puso detrás de ella y apoyó sus manos sobre sus hombros-Lo mejor será que lo hables con él.
-¿El qué?
-Pues que te gusta. Se te nota en la mirada.
-Te has dado cuenta-dijo ella, admitiéndolo.
-Hace tiempo.
-¿Charles también lo sabe?
-No-mintió-, pero no creo que tarde mucho en descubrirlo. Mira, hablar de estas cosas no se me da demasiado bien, pero será mejor que se lo digas, si es que quieres que haya algo más que un amor secreto.
-Tengo miedo de que no...
-Créeme, con lo guapa que eres no te dirá que no. Debes confiar más en tus posibilidades.
-¿Lo dices en serio?
-Me lo dice el corazón.

jueves, 6 de junio de 2013

Numbers. Sexta temporada (¡Ojo Spoilers!)


Bueno, por fin he visto la última temporada de esta serie y he podido darle carpetazo después de dos largos años. Han sido dos años, porque veía una temporada cada 3 o 4 meses, ya que las series procedimentales se hacen algo cansinas si las ves muy de seguido, además de que a veces me costaba escribir las respectivas entradas.
Para una serie procedimental (un caso diferente por capítulo), seis temporadas creo que es un buen número. Lo que no entiendo es que redujeran los 22 capítulos iniciales a 16. Si está confirmado que va a ser la última, ¿por qué reducirla en 6 capítulos? Creo que eso no le afecta en nada, vamos.

Al final de la 5ª temporada Charlie le pedía matrimonio a Amita y nos dejaban con la intriga de si aceptaba o no. En el 6x01 la cosa está tensa entre los dos, parece que ella aún se lo está pensando, se evitan y tal, pero luego resulta que no, que Amita aceptó enseguida y que estaban esperando a decírselo a los padres de ella, que viven en la India, y cuando por fin lo consiguen se lo anuncian a todos, así que en el poco tiempo que les dejan los casos del FBI se dedican a organizar la boda. Larry deja CalSci en los primeros capítulos y se va a vivir al desierto y no regresa hasta los últimos, con una pinta de hippie que tira p'atrás, y una nueva teoría sobre astrofísica en la que trabajar. Don sigue con Robin y contagiado por la boda de Charlie y Amita le pide matrimonio. Pero lo hace como quien no quiere la cosa, sin nada de romanticismo, y ella le dice que no. don se lo toma mal, pero ella le explica sus razones y le dice que cuando esté preparado y se lo pida sinceramente, le dirá que sí, lo cual ocurre en el último capítulo. En el final de la temporada (y de la serie), a Charlie y a Amita los invitan a dar clase el próximo semestre en Cambridge, y por eso deciden casarse antes de marcharse a Inglaterra. El capítulo está imbuido de ese tono de fin de ciclo y despedida que hace que te piquen los ojos, y aunque Charlie regresará en unos meses y seguirá trabajando con Don, ambos saben que ya no será lo mismo. Y en su ausencia, será Larry el que colabore con el FBI.

En resumidas cuentas, ha sido una buena temporada, algo corta, con mates interesantes y metáforas fáciles para que los no profanos podamos entenderlas sin rompernos la cabeza, y un final más que aceptable para nuestros principales protagonistas. ¡Hasta siempre, Charlie Eppes!

Viejos amigos. Capítulo 34


34. El mapa

Charles le puso a Gabrielle un peso de un kilo en cada tobillo y le dijo que empezara a levantarlos. Aquel fue uno de los peores ejercicios que Charles le había impuesto. En vez de un kilo parecía que tenía veinte en cada tobillo, y levantarlos unas pocas veces le resultó agotador.
Después de diez minutos Charles le quitó los pesos, le masajeó las piernas y luego se las metió en agua caliente con sal.
-Vaya, esto sí que es toda una recompensa. No sabía que pudiera ser tan relajante.
-Son pequeños trucos que he aprendido de Daniel. Oye, Gabrielle...
-¿Por qué no me llamas Gabby? Me gusta más que Gabrielle. Suena mejor. Mis padres me llamaban así.
Cuidado, Charles, se dijo, estás pisando terreno resbaladizo.
-Está bien. Gabby, entonces. ¿Puedo hacerte una pregunta personal?
-¿Es del tipo cuál es mi color favorito o más personal aún?
-Es sobre el tatuaje de tu espalda.
-Oh, entiendo. Claro, no hay problema. Creo que ya sabes lo que significa.
-Sí, pero, ¿sabes quién te lo hizo?
Gabrielle bajó la vista y su cara perdió todo el color.
-Lo siento. Es evidente que te resulta difícil hablar de ello. Olvida que te lo he preguntado, ¿de acuerdo? No sé por qué he abierto la boca.
-No, da igual. Tu intención era buena. Se llamaba Strucker. El Barón Wolfgang Von Strucker. Tenía una especie de comando al que llamaban Hydra.
-¿Cómo el monstruo mitológico?
-Sí. Él y su comando estaban a cargo de los experimentos con los presos. Aunque debería decir torturas. Hacía experimentos sobre cuánto tardaban en morir los que aspiraban el gas nervioso que él mismo preparaba. A otros les cortaba un miembro y anotaba cuánto tardaban en desmayarse y morir... Cosas de ese tipo.
-¿Por qué te tatuó el mapa?
-Pues porque no era estúpido. Hitler empezaba a perder batallas y Strucker quería tener un cojín donde caer cuando acabara la guerra. No quería pasar el resto de sus días en una celda de dos por dos. Sabía dónde estaba el oro de Hitler, pero como no quería compartirlo, hizo que me tatuaran el mapa. Por aquel entonces yo ya estaba catatónica y sólo era un objeto más.
-¿Y qué fue de él?
-Jamás lo han cogido y sé que está ahí fuera, buscándome. Sólo Dios sabe qué pasará el día que me encuentre.
Charles la cogió de la barbilla, suavemente, y la obligó a mirarle.
-Escúchame bien, Gabrielle, aquí estás a salvo, y ningún nazi loco llegará nunca a estar a menos de cien kilómetros de ti. Yo no lo permitiré y Eric tampoco. Puedes estar segura de ello, jamás darán contigo.

martes, 4 de junio de 2013

El Día de los Trífidos. Miniserie


Esta miniserie de tres horas es una adaptación del libro de John Wyndham, un clásico de la ciencia-ficción en el que, tras el paso de un cometa, todo el mundo se queda ciego, y los pocos que no, tratan de reorganizarse, además de luchar contra los trífidos, unas plantas carnívoras que se desplazan sobre sus propias raíces y que atacan a los humanos con una especie de lengua venenosa, que dirigen a los ojos. La miniserie la encontré por pura casualidad, pero decidí que la vería tras leer el libro, cosa que hice hace poco.
En la miniserie cambian algunas cosas de la historia original, adaptándolas al S. XXI, como sustituir el cometa por una tormenta solar (que a mi modo de ver tiene más sentido), utilizar el aceite de los trífidos como sustituto de los combustibles fósiles, o que Dorrance aparezca ya desde el principio (en el libro solo sale la principio y al final). También se sacan de la manga la trama en la que el protagonista va en busca de su padre, ya que éste hizo una investigación acerca de los trífidos, y tiene la esperanza de que haya descubierto la forma de acabar con éstos para siempre. Esto me gustó porque le da más sentido a la historia, aunque al final queda en nada. Lo único que no me gustó mucho fue eso de las máscaras del final. Me pareció un poco absurdo. Quitando eso me ha parecido una buena adaptación y me ha dejado satisfecho.

Viejos amigos. Capítulo 33


33. Ronda nocturna

-Creo que Gabrielle empieza a sentir algo por mí-dijo Charles. Él y Eric estaban haciendo su ronda nocturna y aprovechó aquel momento para sacar el tema. Llevaba todo el día pensando en ello.
-¿Ya te has dado cuenta?
-¿Lo sabías?-se sorprendió Charles.
-Claro-sonrió Eric-No hace falta ser telépata par verlo. Sólo hay que fijarse en cómo te mira.
-Pues no tenía ni idea. Le leí el pensamiento por casualidad y así lo descubrí.
-Lo ves todo menos los pequeños detalles, que son lo más importante.
-No sé cómo ha pasado.
-Tú la ayudaste a despertar y ahora la estás ayudando con la rehabilitación. Es normal que te haya tomado cariño.
-Una cosa es cariño y otra muy distinta que se haya enamorado de mí.
-¿Qué piensas hacer?
-De momento nada. No puedo decirle: "sé que te gusto porque te he leído el pensamiento".
-Tienes razón.
-Lo importante ahora es que vuelva a caminar. Luego ya veré lo que hago. Tal vez sólo se trate de un capricho y se le pase con el tiempo.
-O tal vez no. Debes considerar esa posibilidad.
El resto de la ronda la hicieron en silencio.

lunes, 3 de junio de 2013

Homeland. 2ª temporada (¡Ojo Spoilers!)


Al final de la 1ª temporada, Carrie Mathison se sometía a una terapia de electroshock para curarse de su enfermedad, y esta 2ª temporada arranca unos meses después, con Carrie aparentemente recuperada (aunque sigue teniendo que tomar su medicación), trabajando de profesora de inglés con musulmanes. Carrie colabora temporalmente con la CIA, pues hay rumores de un inminente atentado en suelo norteamericano, y una antigua informante de Carrie en Beirut tiene información al respecto, pero solo hablará con ella. Esta trama sirve para que aquel video que Brody grabó al final de la 1ª temporada, explicando sus motivos para atentar contra Walden, llegue a manos de Saul, con lo que resulta que Carrie tenía razón con respecto a él y tienen que pedirle perdón y todo eso. (Moraleja: al igual que pasaba con Jack Bauer, Carrie Mathison siempre tiene razón). Y con esto obligan a Brody (que ahora es congregista y la mano derecha del vicepresidente Walden) a que los ayude a descubrir cuál es el plan de Abu Nazir y a capturarle si no quiere ir a la cárcel por traidor.

Paralelamente, la hija de Brody, Dayna, tiene su propia trama, que de entrada tiene poca importancia pero que luego acaba adquiriendo bastante relevancia en la trama principal. Dayna empieza a salir con el hijo del vicepresidente y en una de esas atropellan a una mujer y se dan a la fuga. Dayna quiere hacer lo correcto e ir a la policía mientras que el hijo de Walden le dice que si esto se sabe arruinará la campaña de su padre. Esta trama me impactó mucho porque te cuenta cómo son en realidad las cosas, los políticos recurriendo al talonario para tapar todo aquello que pueda empañar su imagen. Dan asco.

La temporada es muy buena. Carrie Mathison sigue siendo tan intensa como cuando estaba enferma, lo cual es el alma de la serie. Hay algunos momentos en los que Brody es algo ambiguo, como en la 1ª temporada, pero el personaje da un pequeño bajón, lo interesante del personaje era su ambigüedad, el no saber de qué pie cojeaba; al saberlo ya, no mola tanto, además de que el Brody congresista no mola tanto como el Brody héroe de guerra. Eso sí, el final de la temporada es muy bueno. La primera mitad del capítulo es un poco sosa, no ocurre gran cosa, pero entonces, cuando menos te lo esperas, ¡boom!, te llevas la sorpresa de la temporada. Menudo desnenlace. No puedo esperar a ver cómo continuará la 3ª temporada. ¡Qué ansia!

Viejos amigos. Capítulo 32


32. El secreto

Durante las dos semanas siguientes Charles siguió haciendo lo mismo: primero masajeándole los músculos y luego flexionando y estirando sus piernas. Al final de la segunda semana Gabrielle ya pudo sostenerse de pie pero aún necesitaba ayuda para caminar y Charles le trajo un andador.
-¿Es en serio?-preguntó ella, al verlo, asombrada.
-Sí. ¿Por qué me miras así? Este aparato te servirá para empezar a caminar.
-Pero es lo que usan los viejos-protestó ella.
-¿Pero qué dices? Lo usa mucha más gente aparte de los viejos.
-Buff... está bien, si dices que me ayudará a caminar te creo. Pero no sé por qué lo llaman andador si la que tengo que andar soy yo...
Charles sonrió y la acompañó en su primer y lento paseo con el aparato.
-Lo haces muy bien.
-Es como si tuviera que aprender a caminar de nuevo. Me siento ridícula.
-No tienes por qué. Has progresado mucho desde que empezamos, y si sigues así pronto el andador te será innecesario.
-Charles, eres tan bueno conmigo...
-Te trato de la misma forma que al resto de los pacientes.
-No veo que te dediques al resto de los pacientes como a mí.
-Me dedico a todos por igual-insistió él-Olvídate de eso y concéntrate en tus pasos.
Una hora después Gabrielle regresó a su habitación, bastante agotada.
-Para el primer día no ha estado nada mal.
-Mañana no podré moverme. Estoy destrozada. El paseo se me ha hecho larguísimo.
-Un baño te aliviaría mucho ese cansancio. Venga, yo te llevo.
-¿Qué?¿Estás bromeando?-exclamó ella.
-¿Qué pasa?
-¿Es que vas a bañarme?
-Claro.
-Oye, tú no vas a bañarme.
-¿Qué?¿Por qué no?
-No soy ninguna niña. Puedo hacerlo sola.
-¿Por qué te pones así? Venga, lo he hecho otras veces.
-Es que no quiero que me veas desnuda-dijo ella, desviando la mirada-Me da vergüenza.
Entonces Charles captó un pensamiento de Gabrielle, y por un instante no supo qué hacer. Finalmente reaccionó y la ayudó a entrar en el baño.
-Cuando termines llámame. Estaré aquí esperando.
-Está bien.
Gabrielle cerró la puerta y Charles se sentó en su cama, abatido.
No lo puedo creer, pensó, ¿pero cómo ha pasado?