Kurt Vonnegut es
uno de los principales representantes de la literatura norteamericana
del siglo XX y se dio a conocer con “Matadero 5”, que enseguida
se convirtió en una obra de culto. Personalmente creo que el libro
está sobrevalorado; se dice muy pronto eso de que tal o cual libro
es un clásico y a mí “Matadero 5” no me lo ha parecido ni mucho
menos. Lo que me ha parecido es que es un libro muy raro y nada más.
“Matadero 5”
es mitad libro autobiográfico mitad libro de ciencia-ficción.
Vonnegut fue prisionero de guerra durante la 2ª Guerra Mundial y
estuvo en Dresde cuando la ciudad fue bombardeada por los aliados y
uno de sus pocos supervivientes, y esto lo refleja en el libro. El
narrador estuvo en Dresde, como él (tal vez sea el propio Vonnegut)
y decide escribir un libro sobre su experiencia. El protagonista de
éste es un hombre llamado Bill Pillgrim, que fue hecho prisionero en
los últimos meses de la guerra y enviado a Dresde, donde sobrevivió
al bombardeo de la ciudad. Hasta aquí todo normal, bastante
realista. Pero luego resulta que Pillgrim puede viajar por el tiempo,
no físicamente sino que es su mente, su consciencia, la que viaja
adelante y atrás en el tiempo, algo que no puede controlar y que
puede pasarle en cualquier momento. El tío se queda dormido y al
despertar se encuentra en un sitio completamente diferente, han
pasado 10 o 20 años y está casado y tiene dos hijos y trabaja de
óptico, o vuelve a ser un niño o está a punto de morir y cuando se
acostumbra a la nueva situación vuelve a estar prisionero en Dresde
otra vez.
Además varios
años después de finalizada la 2ª Guerra Mundial Pillgrim es
abducido por unos alienígenas que lo llevan al planeta Trafalmadore,
donde lo meten en una especie de zoo espacial y observan todo lo que
hace, y allí tiene relaciones sexuales con una conocida actriz de
Hollywood y se pasa varios años allí encerrado, pero como los
alienígenas controlan las cuatro dimensiones, cuando regresa a casa
lo hace un microsegundo después de haberse ido y nadie se ha
percatado de su ausencia.
El libro tiene
cierto tono humorístico y una vez que te acostumbras es bastante
entretenido. Son 200 páginas que se leen fácil, pero decir que es
un clásico, un libro indispensable, es a mi modo de ver algo
exagerado. Es una mezcla de géneros muy rara y como el protagonista
se pasa todo el rato viajando adelante y atrás en el tiempo el libro
no tiene realmente un final (es como un círculo que no acaba nunca).
Personalmente no me ha satisfecho demasiado y no creo que me lea más
libros de Kurt Vonnegut en un futuro cercano.
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