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miércoles, 3 de abril de 2013

Touch. 1ª temporada (¡Ojo Spoilers!)


Kiefer Sutherland es Martin bohm, un antiguo periodista que perdió a su esposa en el 11-S y que ahora se gana la vida como mozo de equipajes en el aeropuerto. Desde entonces conserva la custodia de su hijo Jake, de 11 años, que es autista y jamás en su vida ha dicho una sola palabra.
Pero esta situación puede cambiar pronto.
Muy a menudo Jake suele meterse en líos. Se escapa, se sube a las torres de alta tensión y le da un ataque si alguien lo toca. Después de subirse por tercera vez a una de estas torres, Servicios Sociales decide tomar cartas en el asunto. Meten a Jake en un centro y durante dos semanas examinarán con lupa la relación de Martin con Jake, analizarán si está capacitado para cuidarle y si existe comunicación entre ambos; en caso contrario el Estado le quitará la custodia de us hijo.

Jake está obsesionado con los números y escribe los mismos una y otra vez. Ha descifrado el patrón oculto en los números, un patrón que nos relaciona a unos con otros, como si estuviéramos atados con un hilo (el hilo rojo del Destino) y se comunica con su padre mediante estos números.
El sistema el siguiente: Jake le da a su padre unos números y a partir de ahí se sucede una secuencia de hechos, aparentemente casuales, que conducen a Martin a salvarle la vida a una persona, impedir un accidente o a reunir a un padre con su hija tras mucho tiempo separados.

Clea Hopkins es la joven asistente social encargada del caso de Jake y cuando Martin le habla de los números ella lo considera una coincidencia, aunque luego acaba creyéndole y a espaldas de su jefa le ayuda a descifrar los números que le da Jake.
En los primeros capítulos parece que cada uno es independiente, pero hacia la mitad ya se nos muestra una trama general que afecta a toda la temporada. Al parecer todos los números que Jake le ha dado y le sigue dando a su padre forman parte de la secuencia Amelia, una misteriosa secuencia de la que se nos habla poco en esta temporada pero que parece relacionar pasado, presente y futuro. Y hay una corporación, Aster Corps, que quiere hacerse con la custodia de Jake y utilizarlo para descifrar la secuencia Amelia (la jefa de Clea, que es una bruja, trabaja para ellos). Y luego está lo de la enigmática Amelia, una niña con el mismo don de Jake a la que estos forzaron demasiado, provocándole un colapso, y a la que Martin, por indicación de Jake, trata de encontrar.

Bueno, la serie me ha gustado más de lo que esperaba. Pero esto era normal, los números y las matemáticas me encantan. Me gustó Numbers, que usaba las mates para resolver crímenes, y me gusta esta, que usa los números para salvar vidas y hacer justicia.
Lo que más me gusta es ver cómo en cada capítulo 4 o 5 personas, cada una de una parte del mundo y con sus propias historias y que no se conocen de nada, acaban al final entremezclándose y formando una única trama. Es como un efecto dominó; tiras la primera ficha y todas van cayendo, una tras otro. Y el resultado final es asombroso.

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