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martes, 12 de diciembre de 2017

La maravilla de los diez días, de Ellery Queen

Cuando está sometido a mucho estrés, Howard Van Horn sufre de amnesia y luego no recuerda lo que ha hecho durante esos días ni cómo ha llegado al lugar en el que se despierta. Pero esta última vez es distinta, pues tiene las manos y la ropa cubiertas de sangre. Para descubrir lo que ha podido hacer durante sus periodos de “ausencia”, Howard le pide ayuda al detective privado Ellery Queen, viejo conocido suyo, y lo invita a hospedarse en la mansión familiar para que lo mantenga vigilado. Pero una vez allí Ellery descubre que las “ausencias” de Howard son el menor de sus problemas. Su padre, Diedritch, es un empresario con una gran fortuna y se ha casado con una mujer, Sally, más joven que el propio Howard. Al parecer Sally y Howard tuvieron un affair tras el que acordaron que no volvería a pasar, pero Howard le escribió varias cartas de amor, que ella escondió en un compartimento secreto de su joyero; alguien robó ese joyero hace unas semanas y ahora el ladrón les hace chantaje, exigiéndoles 25.000 dólares si no quiere que le envíe las cartas a Diedritch. Ambos le piden a Ellery que haga de intermediario y él se ve envuelto en todo el asunto.

Me he leído varias novelas de Ellery Queen este peculiar Sherlock Holmes del siglo XX que protagoniza la mayoría de las novelas de estos dos primos que utilizan su mismo nombre como seudónimo y me gustan porque en el desenlace siempre se produce un giro totalmente inesperado. Esta no la conocía pero la vi en un mercadillo de libros de segunda mano y como era gratis, pues a la saca con él.
Aquí ocurren varias cosas que no parecen tener relación entre sí pero descubres que todas forman parte de un plan cuidadosamente orquestado por el villano, y el desenlace, como digo, es toda una sorpresa. Todas las pistas apuntan a tal personaje pero luego descubres que es quien menos te esperas. Genial.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Entre los muros de Crickley Hall, de James Herbert

James Herbert murió en 2013 y esta fue la última novela que publicó en España antes de morir. En realidad la novela es de 2006 pero no llegó a estos lares hasta 2012. Pero en lengua inglesa publicó otro libro, “Ash”, ese mismo año, y ese es su verdadero último libro (Ash es una especie de investigador paranormal que ya protagonizó otras novelas de Herbert). Después de cuatro años, casi cinco, en mi estantería, creo que ya iba siendo hora de leerlo, así que aquí está.

Hace casi un año, el hijo pequeño de Gabe y Eve Caleigh, Cam, desapareció en el parque en un descuido de su madre. En todo este tiempo no han tenido ninguna noticia sobre él y su cuerpo tampoco ha aparecido, pero a estas alturas aún conservan la esperanza. Al acercarse el aniversario de su desaparición, Gabe decide que toda la familia abandone Londres y se trasladan al pueblo costero de Hollow Bay, instalándose en Crickley Hall, una vieja caserona abandonada y situada en lo alto de un barranco. Crickley Hall ha sido ocupada varias veces a lo largo de los años pero nunca por mucho tiempo, pues según dicen en el pueblo la casa está encantada. En 1943 Crickley Hall se convirtió en casa de acogida para niños huérfanos tras el bombardeo de Londres y durante la gran inundación que tuvo lugar aquel año en Hollow Bay, once niños murieron ahogados en el sótano de la casa. , y de ahí las habladurías de la gente, pero Gabe no les da ninguna credibilidad ya que no cree en esas cosas.
Ya la primera noche se producen extraños ruidos en la casa, pequeños charcos que desaparecen poco después, la puerta del sótano siempre aparece abierta por la mañana aunque Gabe siempre la cierra con llave, puntos de luz que se mueven como si fueran un solo ser… Gabe cree que hay una explicación racional para lo que está sucediendo, mientras que Eve tiene la mente más abierta y cree que Crickley Hall está habitada por fantasmas y que entre sus paredes puede estar la respuesta a la desaparición de su hijo.

Esta me ha parecido una muy buena novela de fantasmas. Me he leído varios libros de James Herbert, unos muy buenos y otros no tantos, algunos de los cuales tenían un ritmo muy lento, incluso diría que soporífero (hola “48”, es por ti). Resulta bastante irónico que este libro, que dobla en páginas a los libros habituales de Herbert, sea lo contrario, tiene un ritmo fluido y es de lectura fácil. De hecho me ha gustado mucho y me parece una de las mejores novelas de fantasmas que he leído en mucho tiempo. Y el villano es terrorífico.
Lo recomiendo.
Por cierto, existe una miniserie del 2012, también muy buena en la que salen algunos rostros conocidos de la pequeña pantalla: Maisie Williams (Arya Stark de “Juego deTronos”), Donald Sumpter (el maestro Luwyn de “Juego de Tronos”) y Tom Ellis (“Lucifer”, aunque por aquel entonces era un desconocido).

Libros Sangrientos 3, de Clive Barker

Este tercer volumen de los “Libros Sangrientos” de Clive Barker consta de cinco relatos, que son los siguientes:

1. Hijo del celuloide

Barberio, un criminal fugado de prisión, es perseguido por la policía y herido en una pierna, y acaba muriendo en un solar contiguo a un viejo cine. Pero una parte de él se niega a morir, y a raíz de la pasión que Barberio sentía por el cine se produce una grieta entre el mundo real y el de las películas, y esa parte de él que le sobrevive, un horrendo y deforme tumor de estómago, adopta el aspecto de diversos actores clásicos, con el que atrae a las personas que hay en el cine para alimentarse de ellas.

2. Rex, el hombre lobo

En el pueblo de Zeal, Thomas Garrow decide arar su finca pero encuentra una gran piedra que le dificulta el trabajo, así que decide desenterrarla, ignorando que al hacerlo dejará en libertad a un terrible monstruo que fue encerrado bajo tierra hace milenios.

3. Confesiones del sudario (de un pornógrafo)

Ronnie Glass es un contable que para ganarse un dinero extra empieza a trabajar para un empresario de dudosa reputación llamado Michael Maguire. Ronnie es bastante puritano y no siente en más mínimo interés por el sexo. Por eso, cuando descubre que Maguire se dedica a la venta ilegal de pornografía, no puede soportarlo y le da un puñetazo. Pero su satisfacción es solo momentánea, ya que los hombres de Maguire le dan una paliza, y como colofón publican en todas las revistas y en la prensa que él es quien dirige el negocio, arruinando su reputación y provocando que su mujer lo abandone llevándose a sus dos hijas.
Ronnie lleva a cabo su venganza contra ellos, comprando un arma en el mercado negro y matando a dos de los hombres de Maguire. Pero antes de que pueda ir a por Maguire éste lo captura, lo tortura y lo mata. Pero esto no supone el final para Ronnie, cuyo espíritu se niega a descansar en paz hasta culminar su venganza. Poseyendo el sudario con el que es envuelto su cuerpo en la morgue y dándole forma humana, va en busca de Maguire…

4. Víctimas propiciatorias

El barco en el que viajan cuatro amigos, dos hombres y dos mujeres, encalla en una pequeña isla que no aparece en los mapas. El lugar parece estar desierto, salvo por unas ovejas rodeadas por una pequeña cerca, y todos tienen una extraña sensación en aquel lugar que los pone en alerta. No tardan en descubrir que la isla es en realidad un túmulo a los muertos y que las ovejas son una ofrenda a los espíritus de los muertos en el mar, para que estos permanezcan tranquilos, pero uno de ellos ha matado una de las ovejas y las consecuencias para los cuatro no se hacen esperar…

5. Restos humanos

Gavin es un veinteañero que se gana la vida ejerciendo la prostitución. Se acuesta tanto con hombres como con mujeres y su única preocupación es mantener su cuerpo en forma, sin un gramo de grasa ni una arruga en su hermoso rostro.
Una noche conoce a un hombre llamado Kenneth Reynolds, un coleccionista de arte que lo invita a su casa. Kenneth se muestra algo nervioso y le muestra su colección de piezas de cerámica, restos de antiguas civilizaciones, pero a Gavin no le interesa demasiado. De pronto escucha ruido de golpes y Kenneth le dice que deben ser los vecinos, pero a Gavin le parece que vienen del interior de su piso. Kenneth lo deja solo un momento y cuando vuelve a verlo el hombre tiene la cara ensangrentada y le pide que se marche bruscamente. Gavin descubre una estatua sumergida en la bañera, que parece ser el origen de los golpes, y Kenneth le ofrece dinero para que se marche de inmediato y no le diga a nadie lo que ha visto. Poco tiempo después Gavin percibe que alguien lo sigue y lo vigila, pero nunca llega a ver a su acosador. Algunos conocidos suyos afirman haberlo visto en lugares en los que no se encontraba allí una noche un proxeneta rival lo arrincona acusándolo de casi haber matado a uno de sus chicos. Gavin no sabe de qué le habla pero el otro no atiende a razones y él y sus chicos empiezan a darle una soberana paliza. El proxeneta está a punto de mutilarle el rostro cuando un misterioso desconocido lo salva matando brutalmente a los demás. El desconocido resulta ser la estatua que había en la bañera de Kenneth, que ha cobrado vida y adquirido rasgos humanos. Esta necesita sangre para vivir y cada vez que se alimenta va pareciéndose más a Gavin…

Si soy sincero este volumen no me ha gustado tanto como los anteriores. No es que los relatos sean malos, no lo son, están bien, muy en su línea, pero no hay ninguno que sobresalga claramente por encima de los demás, son todos relatos normales, del montón. Esperemos que la cosa mejore con el siguiente volumen.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Better Call Saul. 1ª temporada

“Better Call Saul” es el spin-off de “Breaking Bad”, protagonizado por Saul Goodman, un personaje tan genial que bien se merecía su propia serie. Pero la serie no es una secuela de “Breaking Bad” sino una precuela que arranca 5-6 años antes.
Al comienzo nos muestra la nueva vida de Saul tras “Breaking Bad”, viviendo bajo una nueva identidad y trabajando en una tienda de pasteles. Lleva una vida bastante aburrida y cuando llega a casa se pone a ver una cinta con los anuncios que hizo como Saul Goodman, añorando los buenos tiempos, y es entonces cuando retrocedemos esos 5-6 años y conocemos cómo era Saul al principio de todo, mucho antes de conocer a Walter White y a Gus Fring.
De hecho, el verdadero nombre de Saul es James McGill y se gana la vida como abogado de oficio en Albuquerque, Nuevo Méjico, aunque no gana demasiado y completa sus ingresos con algunos timos, que no siempre le salen bien; y así es como su camino se cruza con el de Tucco, el traficante loco de las dos primeras temporadas de “Breaking Bad”.

Jimmy reparte su tiempo entre el trabajo y cuidar a su hermano mayor Chuck (Michael McKEan). Chuck co-fundador del prestigioso bufete Hamlin, Hamlin & McGill (HHM), pero desde hace un año vive recluido en su casa, pues cree padecer una enfermedad llamada hipersensibilidad electromagnética. Si está cerca de cualquier aparato eléctrico que genere un campo electromagnético, móvil, lámpara fluorescente, reloj, televisión, etc, empieza a sentir una presión en el pecho, a marearse y a desorientarse e incluso puede perder el conocimiento, así que Jimmy tiene que llevarle la compra,, el periódico, etc, y siempre que va a verlo tiene que dejar el móvil y el reloj en el buzón del correo. Jimmy cree que la enfermedad de su hermano está solo en su cabeza pero Chuck está convencido de que su enfermedad es muy real y que no está loco.

Otro de los personajes principales es Howard Hamlin, socio principal del bufete y al que Jimmy le tiene especial tirria. Todo se remonta a unos años atrás, cuando Jimmy trabajaba en HHM repartiendo correo. Se sacó el título de abogado por correo y pretendía trabajar en HHM, pero Howard le dijo que no había sitio allí para él. Aparte, Howard le envía su cheque mensual a Chuck como si siguiera trabajando en el bufete y Jimmy opina que debería comprarle su parte a su hermano, la cual vale 17 millones de dólares, y lo que le está pagando es calderilla.
Luego también está Kim Wexler, abogada de HHM que trabaja duro para que la hagan socia y que tiene una relación muy estrecha con Jimmy. Y no podía faltar Mike Ehrmantraut, el mítico Mike de “Breaking Bad”, policía jubilado que trabaja como vigilante en el aparcamiento de los juzgados (así es cómo él y Jimmy se conocen), aunque también trabaja de guardaespaldas, matón y solucionador de problemas para sacarse un dinerillo.

Y como trama principal está el caso de Craig y Betsy Kettleman. En la tesorería han desaparecido 1,6 millones de dólares y Craig, que es el tesorero del condado, es el principal sospechoso, aunque él afirma ser inocente. Jimmy trata de convencer a los Kettleman de que lo contraten como abogado, pero acaban decantándose por HHM, lo cual le sienta a Jimmy como un puñetazo en el estómago. Aún así no cejará en su empeño de volver a traerlos hacia su lado.

La serie es muy buena. Está claro que no es “Breaking Bad”, tiene un ritmo más lento y se toma su tiempo para contar las cosas, pero es genial, más de lo que me pudiera haber imaginado en un primer momento. Mola mucho ver la aparición de personajes míticos de “Breaking Bad” como Mike y Tucco, y si lo fascinante de”Breaking Bad” era ver cómo Walter se volvía más cabrón con cada temporada, aquí lo interesante es ver cómo Jimmy va acercándose poco a poco a “Saul Goodman”, de un abogado de tres al cuarto que se preocupa por su hermano y aún tiene un poco de conciencia a un abogado sin escrúpulos que se dedica a blanquear dinero para los traficantes. Aunque con esta 1ª temporada aún queda mucho para eso. Bob Odenkirk lo borda en el papel de Jimmy/Saul, ya lo hizo en “Breaking Bad” y aquí se luce, y el resto del reparto está de lujo.
“Breaking Bad” es “Breaking Bad”, pero “Better Call Saul” es una digna sucesora.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

El canto del cuco, de Robert Galbraith

Lula Landry, una modelo internacional, muere al caerse del balcón de su piso. La joven era bipolar y tenía serios problemas emocionales y todo apunta a un suicidio, pero su hermano se niega a creerlo. John está convencido de que la han asesinado y contrata al detective privado Cormoran Strike para que averigüe la verdad.
Strike está pasando por su peor momento. Lleva tres semanas sin un solo cliente, tiene un montón de deudas, algunos kilos de mas, ha roto con su prometida y está durmiendo en su despacho porque no tiene donde caerse muerto. Él no cree que Lula fuera asesinada pero acepta el caso porque el dinero le viene como llovido del cielo e inicia su investigación aunque solo sea para descartar el asesinato, pero a medida que va investigando las circunstancias de la muerte de Lula Landry e interrogando a sus conocidos, empieza a pensar que sí pudo ser asesinada.

Mi hermano le regaló este libro a mi padre por su cumpleaños, pero como no está por la labor decidí leérmelo yo (a mí no me entra en la cabeza que cuando trabajaba sacara tiempo para leer pero una vez jubilado no tenga tiempo). Detrás de Robert Galbraith se esconde nada menos que J. K. Rowling. Sí, amigos, hay vida después de Harry Potter. Rowling publicó esta novela bajo seudónimo según ella para no sentir la presión de que tuviera que ser un best seller y escribirla con tranquilidad y difrutar mientras lo hacía. Cuando se publicó las ventas fueron bastante discretas, pero no tardó en saberse que era ella y casi de inmediato se convirtió en un superventas. Y es que estas cosas siempre acaban descubriéndose.
El libro me ha gustado mucho y el personaje de Cormoran Strike me ha encantado. Está a medio camino entre gracioso y penoso, y aunque deje mucho que desear en lo suyo es muy bueno. La identidad del asesino resultó ser una gran sorpresa para mí. Yo lo habría apostado todo por cierto personaje bastante antipático, que a mi modo de ver tenía todas las papeletas para ser el asesino, pero me habría quedado sin nada, y me encanta cómo encaja todo al final. Sin duda seguiré leyendo los siguientes libros protagonizados por Cormoran Strike y Robin.

viernes, 24 de noviembre de 2017

El hombre invisible, de H. G. Wells

La trilogía victoriana de Félix J. Palma (El Mapa del Tiempo, el Mapa del Cielo y el Mapa del Caos) me dio ganas de volver a leer a Wells y como dos de sus novelas clásicas no las tenía aún reseñadas en el blog (El hombre invisible y La guerra de los mundos) me decanté por la primera, pues la última novela de la trilogía se basaba en ella y estaba más fresca en mi memoria.

Un misterioso desconocido llega hasta la posada del pueblo de Iping en busca de alojamiento. Viste un grueso abrigo, guantes, toda la cara vendada, grandes gafas y un sombrero de ala ancha, y esto unido a su comportamiento arisco y solitario despierta la curiosidad y el miedo de los lugareños. El forastero se pasa casi todo el tiempo encerrado en su habitación, realizando extraños experimentos con sustancias químicas y exige que nadie lo moleste. Mientras tanto, se producen una serie de robos en varias casas del pueblo pero las víctimas no logran ver al ladrón. Una mañana a los posaderos les entra la curiosidad y aprovechando que el forastero no está entran en su habitación, pero de pronto el mobiliario cobra vida y una silla se lanza contra ellos, echándolos de allí. El señor Hall, el posadero, se enfrenta esa tarde al posadero por lo sucedido y éste explota, quitándose las vendas y la ropa y revelándole que es un hombre invisible. Los Hall huyen horrorizados y el hombre invisible se ve obligado también a huír cuando la policía intenta atraparlo, deshaciéndose de toda su ropa.

El hombre invisible huye a las colinas y allí se topa con un vagabundo, Thomas Marvel, y lo obliga a ser su ayudante. Ambos regresan al pueblo y el hombre invisible lo obliga a recuperar sus diarios de la posada, donde está descrito todo su experimento de la invisibilidad, pero éste lo traiciona y acuda a la policía. El hombre invisible, furioso, lo persigue para matarlo, pero acaban hiriéndolo de un disparo y se refugia en una casa, que resulta ser de un antiguo compañero de la universidad, el doctor Kemp. Allí le cuenta cómo acabó haciéndose invisible, pero ignora que Kemp está entreteniéndolo hasta que llegue la policía.

El hombre invisible es uno de los personajes más icónicos de la literatura de terro-fantástica y la novela es todo un clásico del género. Son unas 250 páginas que se leen fácilmente y el misterio está bien mantenido, aunque titulándose “El hombre invisible” está bastante claro cuál es el secreto del protagonista. Una cosa interesante de esta edición es que es una traducción directa de la 1ª edición de la novela, publicada en 1897 y contiene las mismas ilustraciones, y esto mola.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Asesinato en el Orient Express, de Agatha Christie

Aquí uno de los grandes clásicos de Agatha Christie.
Lo leí por primera vez hace como un millón de años (no recuerdo exactamente cuándo, igual entre 12 y 15 años) pero pase el tiempo que pase sigo recordando el desenlace tan claramente como si hubiera sido ayer, y a raíz de la nueva adaptación a cargo de Kenneth Brannagh decidí volver a leerlo.

Tras finalizar un caso en Estambul, Hércules Poirot recibe un telegrama en el que se le conmina a regresar cuanto antes a Londres, por lo que embarca en el Orient Express esa misma noche. La noche siguiente el tren se ve obligado a detenerse a causa de una fuerte tormenta de nieve y Poirot se despierta al escuchar un grito. A la mañana siguiente, el director de la compañía y viejo amigo suyo, monsieur Bouc, le informa de que uno de los pasajeros ha aparecido muerto, cosido a puñaladas, y le pide que se haga cargo de la investigación. Tras las primeras pesquisas Poirot descubre un gran secreto que ocultaba la víctima y la probabilidad de que fueran dos los asesinos, y de que estos se encuentran entre los doce pasajeros del tren. Así, con ayuda de Bouc y del doctor Constantine, procede a interrogar a cada pasajero para contrastar luego sus respectivos testimonios.

El libro me ha gustado tanto como la primera vez. Doscientas páginas con capítulo cortos que se pasan volando y un gran misterio entre manos para resolver: un asesinato a bordo de un tren, dos posibles asesinos y doce sospechosos. El desenlace es toda una sorpresa; la primera vez que lo leí me quedé con la boca abierta y aunque esta segunda vez lo tenía muy presente en mi memoria, sigue pareciéndome igual de sorprendente. Sin duda es un título indispensable en la obra de Agatha Christie.