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miércoles, 24 de agosto de 2016

Erebos, de Úrsula Poznanski

Algo raro está pasando en el instituto de Nick y a éste no le ha pasado desapercibido. Pequeños grupos cuchicheando aquí y allá, un misterioso dvd que cambia de manos, algunos compañeros que faltan a clase y que no se presentan a los entrenamientos del equipo de baloncesto e incluso Colin, el mejor amigo de Nick, no le coge el móvil y se ausenta de los entrenamientos y lo ve cuchichear con Dan y Alex, los dos raritos de clase, con los que antes no intercambiaba ni media palabra, y cuando le pregunta por el dvd se cierra en banda y no suelta palabra. Nick está desesperado por que alguien le pase ese dvd y descubrir a qué viene tanto misterio y finalmente es una chica llamada Brynne quien se lo da, con la única condición de que no puede hablar de él con nadie.

El dvd lleva escrita a palabra “Erebos” y se trata de un juego de ordenador de aventura épica en un mundo fantástico, tipo World of Warcraft en el que Nick tendrá que llevar a cabo todo tipo de misiones que le otorgarán experiencia y armamento, algunas de las cuales deberá llevar a cabo en el mundo real. Nick dispone solo de una vida y si muere en el juego o le expulsan por infringir alguna de las normas no podrá volver a jugar nunca más. Nick se convierte desde el principio en un adicto al juego, pasando horas y horas frente al ordenador y apenas durmiendo por la noche, casi no come y cuando no juega está pensando en el juego y esto empieza a afectarle al carácter, teniendo arranques de mal genio. A medida que avanza en el juego y va aumentando nivel tras nivel, Nick empieza a pensar que el juego está vivo, pues sabe cuándo le miente y cuándo le dice la verdad y parece saber todo lo que pasa en su instituto y esto lo pone algo nervioso.
A Nick le va bien en “Erebos” hasta que el avatar del juego le encarga envenenar a su profesor.

Este libro también lo tenía en casa desde hace varios años, cuatro al menos, ya sabes que cuando compras libros y más libros pues no te da tiempo a leértelos todos y este lo fui dejando porque preferí leer otros libros, pero este año opté por leer los libros que más tiempo llevan parados en casa y este ya tocaba.

“Erebos” es una novela juvenil y como tal tiene una prosa amena y es fácil de leer. El tema me ha gustado porque yo también he jugado a muchos videojuegos y entiendo que un juego llegue a engancharte tanto que no puedas pensar en otra cosa (yo estuve bastante pillado con los de GTA y tengo jugado 3-4 horas seguidas), pero creo que los personajes del libro son algo extremos y rozan la paranoia. Eso de no querer comer para seguir jugando tendrían que hacérselo mirar. Me vienen a la mente esos casos de adolescentes muertos tras estar jugando 19 horas seguidas y más. Pero bueno, la novela está muy bien y es bastante original. 

martes, 23 de agosto de 2016

La princesa prometida, de William Goldman

Esta película es todo un clásico que marcó una época y la he visto como un millón de veces, la última al leer este libro. Wesley y Buttercup, el “como desees” tan mítico de Wesley, el pirata Roberts, Iñigo Montoya y su famosa coletilla, Fezzyk, la prueba de ingenio entre el pirata Roberts y Vizzini, el Pantano de Fuego, el Milagroso Max… una historia llena de momentos inolvidables que sigue emocionándome después de todos estos años, así que cuando vi que tenían el libro en La Casa del Libro no lo dudé. Este ejemplar corresponde al 25º aniversario de la novela, que incluye una nueva introducción, una explicación de cómo se llegó a hacer la película y el primer capítulo de la continuación, “El bebé de Buttercup”.

La forma en que está escrito es bastante curiosa, pues según nos cuenta Goldman él no es el autor del libro sino que solo se encargó de editarlo. El autor era alguien llamado Morgenstern, que lo escribió como 100 años antes. Cuando Goldman era niño estuvo muy enfermo y su padre le leyó “La princesa prometida”, que enseguida se convirtió en su libro favorito, luego se lo regaló a su hijo para que disfrutara de la historia lo mismo que él a su edad, pero su hijo no fue capaz de pasar del primer capítulo. A Goldman esto no le entró en la cabeza, ya que la historia era alucinante, y cuando se puso a leerlo descubrió que tenía muchas partes pesadas así que decidió editarlo dejando solo las partes buenas, que es el libro que todos conocemos. Esto deja al lector bastante confuso, llegando a creer que lo que nos dice Goldman es cierto, que el verdadero autor es Morgenstern, pero es todo un cuento. Goldman es el autor de la novela y se inventó lo de Morgenstern, su conflicto con los herederos del autor e incluso la participación de Stephen King en el asunto. Todo esto es muy divertido y aunque sabes que es invención de Goldman no puedes evitar pensar en ocasiones si es realmente inventado o no, y ahí está la gracia.
A todo esto, creo que no hace falta decir de qué trata la novela, ¿no? Es una historia conocida por todos.

Entre libro y película hay unas cuantas diferencias, básicamente en el aspecto de algunos personajes y escenas que no salen en la película o salen de forma simplificada, pero la más importante es el final y lo que menos me ha gustado: mientras que el de la película es un final feliz el del libro es abierto y las cosas parece que pintan mal para nuestros protagonistas. Yo personalmente prefiero quedarme con el final de la película y pensar que todo acaba bien para Wesley y Buttercup. Y con “El bebé de Buttercup” pasa lo mismo, Goldman solo nos ofrece el primer capítulo, que también tiene final abierto, dejando las cosas muy mal para nuestros héroes y a nosotros con ganas de más. ¿Por qué? Bueno, pues porque los herederos de Morgenstern le encargaron a Stephen King que editara la secuela, pues no quedaron muy contentos con el trabajo de Goldman , y King en consideración hacia él le permitió que editara el primer capítulo (otro cuento de Goldman para quedarse con nosotros). Para dejarnos así pudo ahorrarse este capítulo.   

domingo, 21 de agosto de 2016

El misterio de la guía de ferrocarriles y Un gato en el palomar, de Agatha Christie

El libro consta de dos novelas de Agatha Christie, que son “El misterio de la guía de ferrocarriles” y “Un gato en el palomar”. En el primero Hércules Poirot recibe una carta firmada por un tal A. B. C. que le informa que va a cometer un asesinato y lo reta a que lo detenga, e incluso le da la fecha en que va a tener lugar y el nombre del pueblo, Andover. Allí encuentran muerta de un golpe en la nuca a una anciana, la señora Alice Ascher, propietaria de un estanco y cerca del cadáver hallan una guía de ferrocarriles abierta por la página de Andover.  La calle estaba muy concurrida pero nadie vio al asesino. Tras interrogar a los testigos y a los familiares de la víctima, Poirot y la policía no tienen ninguna pista sobre la identidad del asesino, así que solo pueden esperar a que se produzca un nuevo asesinato.
El segundo transcurre en el internado para señoritas Meadowbank, donde se producen varios asesinatos e incluso un secuestro, todo ello relacionado con la desaparición de unas joyas pertenecientes al príncipe Alí Yusuf Caíd, de la familia real del Estado de Ramat. 

Este es un ejemplar que mi padre tenía en casa desde hace décadas (fue socio de Círculo de Lectores en los años 80) y lo leí por primera vez de adolescente. Por aquel entonces también me leí como una docena de novelas de Agatha Christie que cogí en la biblioteca, pero leído uno leídos todos, ya que todos sus libros tienen la misma estructura (se produce un asesinato, conocemos a las personas cercanas al muerto, de los cuales la mayoría tenía motivos para matarle y al final Hércules Poirot los reúne a todos en el mismo lugar y desvela la identidad del asesino y cómo lo hizo), razón por la que dejé de leerla. Ahora volví a leer este libro simplemente porque me dio por ahí, son muchos años sin leer a Agatha Christie y me entraron ganas, así de claro.
Los libros de Agatha Christie suelen ser bastante cortos, 200 páginas o menos, y se lern enseguida, son de una prosa muy ágil y los capítulos son cortos y se te pasan en un visto y no visto.

El primer libro parece dejar bastante claro quién es el asesino desde un principio pero al final te llevas la sorpresa al descubrir que no es así, que el asesino es quien menos te esperas. El segundo es básicamente una novela de espías en la que los protagonistas tratan de averiguar qué ha sido de las joyas y quién ha podido asesinar a las dos profesoras, y Hércules Poirot no entra en escena hasta las últimas 70 páginas. Como era de esperar, la identidad del asesino es una sorpresa. 

viernes, 19 de agosto de 2016

Cartas cruzadas, de Markus Zusak (¡Ojo Spoilers sobre el final!)

Ed Kennedy tiene 19 años y es un completo fracasado. Se gana la vida conduciendo un taxi, para lo que tuvo que mentir en su edad y vive en un destartalado apartamento con un perro que no le hace ni caso. No se lleva demasiado bien con su madre, que siempre lo está machacando y está enamorado de su mejor amiga, Audrey, que también trabaja de taxista, pero ella lo quiere demasiado como para acostarse con él y Ed tiene que ver cómo sale con tipos que conoce de un día para otro por los que no siente nada. Y las noches se las pasa jugando a las cartas con Audrey y sus amigos Marv y Ritchie. Pero todo cambia un día cuando Ed se ve envuelto en un atraco a un banco. Reduce al atracador y se convierte en un héroe en la prensa y unos días más tarde encuentra en su buzón un sobre anónimo en cuyo interior hay un viejo naipe, el as de diamantes, con tres direcciones escritas en él. Ed visita los tres lugares y deduce que alguien quiere que ayude a las personas que viven en ellos pero deja el tema aparcado, hasta que recibe una llamada de la persona que le envió el naipe conminándole a que deje de perder el tiempo y se ponga a ello o habrá consecuencias. Alguna de las misiones es fácil de realizar, mientras que otras tienen su dificultad, pero Ed logra finalizarlas con éxito y cree que el asunto ya ha terminado pero nada más lejos, ya que poco después recibe el siguiente as de la baraja. Las misiones van aumentando en dificultad con cada nuevo as pero Ed sabe que no le queda más remedio que afrontarlas y ayudar a las personas que le indican las cartas, esperando descubrir al final quién le ha enviado los naipes y por qué lo escogió a él.  


Este libro es muy diferente al de “La ladrona de libros”. Aquel tocaba un tema tan dramático como fue el Holocausto judío mientras que este es más ligero y tiene mucho más humor. El libro me ha recordado un poco a la película “Cadena de favores” por eso de ayudar a los demás, pero el enfoque es completamente diferente. La novela es muy amena y se lee fácilmente. Me ha gustado mucho pero el final me ha parecido algo Deus Ex Machina. Conocemos al responsable de los naipes y sabemos por qué lo ha hecho, pero no sabemos quién es, aunque se insinúa que podría ser el propio autor del libro, Markus Zusak, lo que es un poco raro, surrealista. 

miércoles, 17 de agosto de 2016

Ilion, de Dan Simmons

“Ilion” es una novela de ciencia-ficción del escritor Dan Simmons publicada en 2003, premiada con el Locus y finalista del Hugo en 2004. Simmons es un autor que no se engloba en un solo género sino que cambia constantemente de un libro a otro: ciencia-ficción, terror, novela histórica, misterio… Desde su saga Hyperion no había vuelto al género de la ciencia-ficción, pero tras 6 años volvió por todo lo alto con “Ilion”, la primera entrega de una serie de dos libros (Ilion y Olimpo), igual de premiada que su saga precedente.

En pocas palabras la novela lleva la guerra de Troya al terreno de la ciencia-ficción. “Ilion” consta de tres tramas claramente diferenciadas, la principal de las cuales se centra en la guerra de Troya. Aquí los dioses griegos son muy reales y desde el Monte Olimpo manipulan a griegos y troyanos alargando la guerra durante años. El principal protagonista es el escólico Thomas Hockenberry; Hockenberry vivió y murió en el siglo XXI pero de alguna forma ha sido revivido en esa época, aunque no guarda recuerdos de su vida anterior, y su misión, al igual que la de los otros escólicos, es atestiguar que lo que ocurre en la guerra de Troya sucede tal y como fue descrito por Homero en su “Iliada”. Hockenberry debe pasar un informe diario a los dioses pero de estos solo Zeus conoce el desenlace de la guerra, pues ha prohibido a todos los dioses que vean el futuro de lo que les aguarda en este conflicto.

Hockenberry descubre que su benefactora es la diosa Afrodita y esta le da unos dispositivos de avanzada tecnología que le otorgan unas habilidades cuasi divinas: el casco de Hades, que lo hace invisible a ojos de los dioses excepto Afrodita, y un medallón que le permite teletransportarse a cualquier lugar. Afrodita se los ha dado porque quiere que lleve a cabo una tarea secreta para ella, aparte de su labor diaria de observador de la guerra: espiar a los dioses y más adelante, cuando surja la oportunidad, matar a la diosa Atenea. Hockenberry sabe que se encuentra entre la espada y la pared, porque si espía a los dioses y lo pillan lo matarán pero si se niega a hacerlo será Afrodita quien lo mate. Además, ¿cómo matar a un dios? ¿Acaso es posible?

La segunda trama tiene lugar en la Tierra en un futuro muy lejano. La humanidad se ha estancado, no hay televisión, ni radio ni teléfonos ni coches ni nada de tecnología, salvo unos teletransportadores que la gente utiliza para trasladarse de un sitio a otro. No saben leer ni escribir y no tienen ninguna cultura, básicamente se han vuelto unos vagos y se pasan el tiempo durmiendo, comiendo y celebrando fiestas. Los humanos viven 100 años pero siempre se mantienen jóvenes y solo celebran su cumpleaños cada 20 años. En cada Veintena ascienden a una especie de ciudad orbital que hay en el cielo donde supuestamente viven los posthumanos, a los que consideran como sus dioses. Allí hay un lugar llamado “Fermería”, donde se les hace un examen completo y se les cura cualquier enfermedad y si alguna mujer quiere ser madre allí se la insemina (hacerlo por la vieja usanza es tabú). Si alguna persona muere antes de cumplir los 100 años, por algún accidente o atacado por alguna bestia o lo que sea, es revivido en un nuevo cuerpo con todos sus recuerdos intactos.

Según sus creencias al cumplir los 100 años los humanos ascienden por última vez a la ciudad orbital y allí vivirán con los posthumanos por toda la eternidad en feliz armonía. Aquí el protagonista es un hombre llamado Harman, al que le queda un año para cumplir los 100. Harman es el único humanos que sabe leer, aunque lo hace como un niño de seis y en vez de utilizar el teletransportador para desplazarse él va andando de un lado a otro, por lo que es considerado un bicho raro entre los suyos. Harman no quiere morir al cumplir los 100 años así que emprende una arriesgada misión, a la que arrastra a sus nuevos amigos Ada, Daeman y Hanna  para tratar de cambiar este hecho, en el transcurso de la cual descubrirá por qué el mundo es cómo es y quiénes son los posthumanos y tras la que nada volverá a ser como era.

La última trama transcurre en el espacio y nos presenta unos robots semiorgánicos llamados moravecs, dotados de inteligencia artificial y que se han extendido por todo el universo. El Consejo Moravec ha detectado unos elevados niveles de energía cuántica en Marte así que envía a un grupo de exploración al planeta rojo para descubrir a qué es debido. La historia está protagonizada por dos de estos moravecs, un robot humanoide llamado Mahnmut gran aficionado a la obra de Shakespeare y Orphus de Io, que tiene la forma de un cangrejo de cinco metros y que admira a Marcel Proust, y ambos se pasan largas horas discutiendo sobre ellos.  

Tenía este libro (y su continuación) en casa desde hace cuatro años por lo menos, así que decidí leerlo de una vez por todas este año y así quitármelo de encima. No es fácil encontrar todos los libros de Dan Simmons en las librerías, ahí solo tienen los más conocidos (la saga Hyperion, Ilion y Olimpo, El Terror, La soledad de Charles Dickens, Fría venganza) así que cuando encuentro uno, a la saca. Este tenía bastantes ganas de leerlo, por los premios que se llevó y porque cuando se mete en la ciencia-ficción Dan Simmons es uno de los mejores.

El libro es un tocho de cuidado, 900 páginas, aunque no sé por qué lo dividieron en dos tomos (será para que el lector tenga que pagar dos veces por él). Simmons es un escritor bastante peculiar y se toma su tiempo para contar las cosas, pero el libro no es para nada lento ni pesado y va metiéndote poco a poco en la historia, alternando entre las tres tramas. Con las tramas de los humanos y los moravecs te encuentras un poco perdido al principio, porque en vez de empezar hablándote del contexto de cada trama te mete en mitad de la historia y tardas un poco en enterarte de lo que está pasando, pero una vez que empiezas a avanzar ya vas pillando el hilo y quedas atrapado por la historia. Lo más sorprendente de todo es que empiezas con tres tramas distintas y al final descubres que acaban fusionándose en una sola, pese a transcurrir en épocas diferentes. Sobre la trama de Troya decir que es alucinante es quedarse corto. Al principio las diferencias con la Iliada  de Homero son muy pequeñas, pero al ir avanzando  se van ampliando y cuando Hockenberry pone en marcha su asombroso plan sabes que a partir de ese momento puede ocurrir absolutamente cualquier cosa.

Sin duda este es uno de los mejores libros de ciencia-ficción que ha caído en mis manos y no puedo esperar a leer su continuación. 

jueves, 11 de agosto de 2016

La garganta, de Peter Straub

En el pueblo de Millhaven, Illinois, en los años 50 se produjeron unos horribles asesinatos firmados por “La Rosa Azul”. El principal sospechoso se suicidó y los asesinatos terminaron. Cuarenta años más tarde empiezan a producirse unos nuevos asesinatos en los mismos escenarios que los de los años 50 y el asesino firma como “La Rosa Azul”, provocando que el pánico se extienda por la población.
El protagonista y narrador del libro es el escritor Tim Underhill, uno de los protagonistas de la novela “Koko”, que desde ese libro se ha establecido en Nueva York (por cierto, “Koko” lo escribió Tim en colaboración con Peter Straub). Tim recibe una llamada de un antiguo conocido de su juventud, John Ransom, con el que coincidió en Vietnam, que le cuenta que hace cosa de una semana alguien le dio una paliza de muerte a su esposa y luego la apuñaló, y dejó escrito en la pared del escenario del crimen “Rosa Azul”. Desde entonces su mujer permanece en coma en el hospital.

John le pide su ayuda para descubrir al asesino pues Tim es todo un experto en “La Rosa Azul”, y así Tim regresa tras muchos años de ausencia a su pueblo natal, pero ayudar a su amigo no es su único motivo de regresar a Millhaven. Tim nunca se lo dijo a nadie pero su hermana pequeña fue la primera víctima de “La Rosa Azul”. Oficialmente la primera víctima fue otra persona, pero a su hermana la asesinaron unos días antes que a la primera víctima y Tim fue testigo de ello. Así que al regresar a Millhaven tratará de descubrir la verdadera identidad de “La Rosa Azul”, pues cree que el hombre que se suicidó en los 50 era un chivo expiatorio y hacerle justicia a su hermana, y descubrir la identidad del imitador.

Antes de leer este libro lo ideal es que te hayas leído antes el de “Koko” y el de “Misterio”, ya que Tim Underhill es uno de los personajes principales del primero y hay algunas referencias a él, y el protagonista del “Misterio” también aparece aquí y te resumen un poco lo qué pasó en él (aparentemente guarda relación con la trama de Rosa Azul), pero sino no pasa nada, de hecho yo he leído “La garganta” sin haber leído “Misterio”.


El libro me ha parecido tan bueno como el de “Koko” pero es igual de extenso, 800 páginas, demasiado para una novela policiaca, desfilan por él una larga lista de personajes, demasiados también, y la trama va enrebesándose cada vez más, con una vuelta de tuerca tras otra vuelta de tuerca. El arranque es bastante lento y tarda en entrar en el meollo. Hay páginas y más páginas dedicadas a la experiencia de Tim en Vietnam y parece solo un relleno en la historia, pero más adelante tiene su importancia y una vez introducido en la trama de “La Rosa Azul” el libro se pone mucho más interesante y cuesta parar de leer. En el tramo final hay algunos giros argumentales que te dejan de piedra. El libro es fantástico, uno de los mejores libros de suspense de Peter Straub, aunque no hacían falta 800 páginas para contar esta historia. Lo que no sé es por qué se titula "La garganta".   

miércoles, 10 de agosto de 2016

Los misterios de Pittsburgh, de Michael Chabon

“Los misterios de Pittsburgh” es la primera novela de Michael Chabon y casualmente la encontré en un mercadillo de libros de segunda mano justo cuando quería leerme algo de él. Chabón la escribió cuando estaba en la universidad como tesis de final de carrera. Su profesor, el escritor MacDonald Harris, le envió el libro a un agente literario que le dio el visto bueno y le ofreció a Chabon un adelanto de 115.000 dólares. El libro se convirtió en un bestseller de forma inmediata y Chabon se convirtió en una celebridad. Pero por el que es conocido es por su segundo libro, “Jóvenes prodigiosos” (el de la película de Michael Douglas y Tobey Macguire), basado en su propia experiencia. Chabón dedicó 5 años a escribir su segunda novela, que se le fue hasta las 1500 páginas y tuvo que reducirla a la mitad por petición de su agente, pero pese a eso su agente se la rechazó, así que lo tiró y entonces es cuando se puso a escribir “Jóvenes prodigiosos”, que fue un éxito nuevamente.

El protagonista del libro es un veinteañero llamada Art Bechstein, que ha terminado la universidad y no sabe qué hacer con su vida y la novela transcurre a lo largo de ese verano tras acabar los estudios. El padre de Art es un gángster que blanquea dinero para la mafia y a Art le gustaría seguir sus pasos pero su padre no quiere oír ni hablar del asunto. Art se hace amigo de un chico llamado Arthur, al que conoce en la biblioteca de la universidad y este lo introduce en su círculo de amistades. Arthur le presenta a una chica llamada Phlox, a la que Art ya había visto también por la biblioteca y empiezan a salir. Arthur le presenta también a Cleveland, un motero con ganas de comerse el mundo al que se le va bastante la pinza y que suele hacer trabajitos para el capo de la zona. Cleveland sabe quién es Art por su padre, que es una leyenda en el mundillo y quiere que Art se lo presente para convencerlo de que le deje trabajar para él.

Arthur, por cierto, es homosexual y está enamorado de Art, pero a Art le gustan las chicas y se lo deja claro a su amigo, pero a medida que transcurre el verano empieza a tener sentimientos encontrados y entre Art, Phlox y Arthur surge un triángulo amoroso.

Este libro no es lo que me imaginaba. Por la sinopsis (que el protagonista era hijo de un gángster) pensé que sería una historia sobre la mafia, con Art introduciéndose en el negocio y tal, pero al final resulta que se centra en la relaciones que Arte establece a lo largo de ese verano, novia, amigos, divertirse y tal. Me decepcionó un poco en ese aspecto pero una vez que te pones a leer es muy bueno. Me recordó a “Menos que cero” de Bret Easton Ellis, pero más light, sin tanta droga y sexo por en medio