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miércoles, 1 de julio de 2020

El caso del secretario italiano, de Caleb Carr

Esta es una novela de Sherlock Holmes escrita por Caleb Carr, autor de “El alienista”.
La reina de Inglaterra, por mediación de su hermano Mycroft, encarga a Sherlock Holmes y a su fiel ayudante el doctor Watson que investiguen la muerte de dos hombres. Alistair Sinclair era arquitecto y estaba reformando una parte de Holyroodhouse, la residencia de verano de la reina en Edimburgo. Dennis McKay era el capataz contratado por Sinclair para supervisar a la cuadrilla de trabajo de dicha obra. Ambos fueron hallados cerca de las dependencias reales, con pocos días de diferencia, y sus cuerpos estaban totalmente desgarrados y destrozados. Sus muertes podrían guardar relación con la de Davide Rizzio, confidente de María Estuardo, reina de Escocia, que fue cosido a puñaladas en ese mismo castillo hace 300 años. Según la leyenda, su fantasma no abandonó el castillo y hay quien haber oído sus pasos de madrugada por los pasillos del castillo…

Me habré leído las obras completas de Sherlock Holmes como poco dos veces y toda nueva obra escrita por cualquier otro escritor es siempre bienvenida. De Caleb Carr me he leído tanto “El alienista” como su secuela, que me gustaron mucho y cuando encontré esta incursión suya en el canon de Sherlock Holmes la lectura era obligada.
La novela está bastante bien, la trama tiene algo de sobrenatural, como “El perro de los Baskerville”, e incluso hay una facción extremista que intenta matar una y otra vez a la reina de Inglaterra, pero si tengo que escoger entre Arthur Conan Doyle y Caleb Carr me quedo sin duda con Doyle. La prosa de Carr es muy enrevesada y algo complicada, el autor es un experto en el siglo XIX y lo recrea como nadie y supongo que así es como se expresaban en esa época, pero la prosa de Arthur es mucho más simple y fácil de leer. No hay comparación.

martes, 9 de julio de 2019

El ángel de la oscuridad, de Caleb Carr

"El ángel de la oscuridad" es la continuación de "El alienista" y tiene lugar un año después. El doctor Kreizler, el periodista John Moore, Sara Howard, que ahora es detective privada, los inspectores Isaacson, el joven Stevie Taggert y Cyrus Montrose investigan en esta ocasión el secuestro de una niña de 14 meses, hija del secretario del cónsul español. El caso, ya de por sí nada sencillo, presenta dos dificultades añadidas. La tensa relación política entre Estados Unidos y España, que están a un paso de declararse la guerra, y dar con la niña y la secuestradora, que resulta ser una sofisticada asesina de niños contra la que no existe la más mínima prueba.

Este libro es tan bueno como "El alienista", o incluso mejor. Como en aquel, tenemos un caso muy perturbador, otro asesino de niños, pero Libby Hatch es mucho peor que Beecham, pues sus víctimas son apenas unos bebés. Beecham destripaba chicos prostitutos,que ya era bastante fuerte de por sí, pero lo de Libby Hatch no tiene nombre. Ya me dirás que daño pudieron hacerle unos pobres bebés indefensos. Es un auténtico monstruo, sin duda uno de los peores asesinos literarios con el que me he encontrado hasta la fecha. Los libros del doctor Laszlo Kreizler son fantásticos y bien se merecía protagonizar su propia serie literaria. Es una pena que solo hay estas dos entregas. Al menos tenemos la serie de televisión, que es soberbia, aunque me temo que aún habrá que esperar lo suyo para la adaptación televisiva de esta novela.

martes, 21 de mayo de 2019

El alienista, de Caleb Carr

Yo no conocía a Caleb Carr mi ninguna de sus novelas hasta el año pasado, y fue a raíz de una noticia que leí en Internet. Al parecer hicieron la serie de su novela "El alienista" y la noticia decía que iban a adaptar su continuación, "El ángel de la oscuridad", así que me vi la serie, como no podría ser de otra forma, claro. La serie me pareció impresionante, con una ambientación muy conseguida, y en mi opinión se merecía ganar el Emmy a la mejor serie dramática, y también el Globo de Oro. Cualquier premio es poco para esta serie, si la ves te darás cuenta. En fin, que después de ver la serie le tocaba el turno a la novela, y que pudiera conseguir leerla fue toda una odisea, créeme.

Primero la busqué en el catálogo de la biblioteca a ver si la tenían, y resultó que sí, así que le pedí al bibliotecario a ver si la encontraba. Los libros más deteriorados y que casi no se lleva la gente están guardados en un pequeño almacén (no es la primera vez que voy preguntando por un libro y resulta que está traspapelado o directamente lo han robado). Finalmente lo encontró para alegría mía, pero aún no había acabado el libro que estaba leyendo y le dije que lo dejara por allí, que ya me lo llevaría un día de aquellos (es una maní mía, no me gusta desaprovechar los días de préstamos pues si el libro es largo me harán falta; si me lo llevo es para empezar a leerlo ya, no dejarlo en la mesita de noche un par de días hasta que acabe el que estoy leyendo. Tampoco me gusta tener que renovar un préstamo, cada libro tiene su tiempo para leerlo y en 20 años solo tuve que renovarlo una vez y me jodió).

El bibliotecario lo metió en una caja para ponerlo en su sitio al día siguiente (si lo dejaba allí igual se traspapelaba y luego no lo encontraba) y un par de días después fui a pedirlo oficialmente. Pero resultó que el libro no estaba en su sitio ni tampoco en la caja. El bibliotecario debió mover la caja de sitio, pero no recordaba adónde, y por mucho que buscó el libro no apareció y yo me lamenté de no habérmelo llevado la primera vez. Ya pensaba que me iba a quedar sin leerlo (como último recurso lo tenía en e-book para leer en el móvil) y entonces, no hace mucho, igual un par de meses, estaba yo en la biblioteca (me conecto a Internet allí) cuando el tío se acerca a mí... ¡con el libro en las manos! Menuda alegría me llevé. Ya pensaba que no iba a acordarse más y allí estaba, cual tesoro perdido.
Resumiendo, que me lo leí en papel y valió la pena la espera.

La acción se sitúa en Manhattan en 1896. Un asesino en serie está asesinando de forma brutal a niños prostitutos, y al departamento de policía, dominado casi en su totalidad por la corrupción, no parece importarle demasiado. Theodore Roosevelt, futuro presidente de los Estados Unidos, es aquí comisario de policía, uno de los pocos policías honrados que aún quedan en el cuerpo. Este convoca en su despacho al periodista John Moore y al alienista Laszlo Kreizler para discutir el caso de un niño de 13 años hallado brutalmente asesinado, con las vísceras extraídas (los alienistas estudiaban los trastornos mentales, eran como los primeros psiquiatras). Kreizler ha examinado el cuerpo y disiente del informe oficial, cree que el caso está relacionado con el asesinato de otros dos niños, que tienen a un asesino en serie entre manos. Roosevelt decide dejar que Kreizler realice su propia investigación, y este se asocia con Moore y con Sara Howard, la primera mujer en trabajar en el departamento de policía, para trazar un perfil psicológico del asesino y tratar de dar con él.


En la serie había un par de cosas que no acabé de entender y esperaba que la novela me las aclarara, pero resulta que la serie también cambia algunas cosas con respecto al libro así que me quedé con las ganas (el primer sospechoso, el tío de los dientes de plata, aquí no existe y el motivo de que la policía no quiera resolver el caso es diferente). La novela está genial, me ha gustado mucho. Es larga, seiscientas y pico páginas, pero se lee bien y la ambientación está muy conseguida. Se nota que el autor se documentó para la novela, además es muy interesante ver cómo van trazando el perfil psicológico y cómo empiezan a utilizar el análisis de huellas dactilares, por entonces una técnica novedosa, y otras relacionadas.
En definitiva es un thriller muy bien construido, con una tensión bien llevada a lo largo de sus páginas y un clímax potente. Además el trío protagonista es fascinante, y en concreto el personaje de Kreizler es bastante complejo. Como he dicho al principio, existe una continuación y espero poder leerla pronto.