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martes, 10 de abril de 2012

Los Chicos del Maíz (Remake 2009)

Sé que puede resultar difícil de creer tras seis secuelas, pero esta octava película es la única que realmente me ha encantado. Técnicamente hablando no es una secuela, sino un remake de la primera película, pero es mucho mejor que aquella, ya que mientras la otra acababa alejándose del relato (sobretodo al final, puaj), esta es una adaptación totalmente fiel. Mismas escenas, mismos diálogos geniales, la mujer tan insoportable e histérica como en el relato, y sí, mismo final. Yo soy de esos que quieren que las adaptaciones sean 100% fieles a las obras en que se basan, y mientras la veía me sentía como si estuviera leyendo de nuevo el relato. Aunque no sé de qué me extraño, cuando le propio King estuvo involucrado en el guión. Seguramente, al igual que muchos de nosotros, le tocó bastante la moral que hicieran tantas secuelas infumables a partir de su relato, así que esta vez quiso asegurarse de que se hiciera como s debía.

El relato es de unas 30 páginas y eso no da para una película de hora y media, así que King metió algunas escenas extra, como la del niño Isaac soltándoles el sermón a sus acólitos (a diferencia de las otras películas, que daba risa, aquí casi llego a creerme las monsergas que salen por esa boquita infantil, y poco me faltó para soltar un “¡Alabado Sea!”), el ritual de fertilización (o sea, un chico y una chica copulando para que ella se quede embarazada, con todos los niños mirando) y las alucinaciones sobre la guerra de Vietnam que tiene el protagonista mientras huye de los niños por el campo de maíz (estas últimas me parece que sobraban, la verdad).

Bueno, después de esta última película ya puedo dar carpetazo a esta horrenda saga, aunque me falta una más, pero casi que paso, y ya puedo respirar tranquilo y dedicarme a ver películas que realmente valgan la pena. ¡Por fin!

Los Chicos del Maíz VII: Revelation

Si hasta ahora creía que la quinta película era el truño más infumable de toda la saga, tras ver la séptima entrega ha quedado relegada al segundo puesto, porque decir que esta secuela es mala es quedarse corto. Mientras la veía no pude evitar pensar en aquellas horribles secuelas de Hellraiser (la 5 y la 6, por ejemplo), donde toda la película era una paranoia que el protagonista se montaba en la cabeza. No es que ocurra lo mismo aquí, pero la historia tiene la misma falta de sentido que aquellas.

Una mujer llamada Jaime va a visitar a su abuela, de la que hace tiempo que no sabe nada, al destartalado edificio de apartamentos en el que vive, pero no la encuentra, y dándola por desaparecida pone una denuncia en la Policía. A la espera de que aparezca, Jaime se queda en el apartamento de su abuela y trata de averiguar en qué andaba metida últimamente. Con ayuda de un policía descubre que su abuela fue la única superviviente de una secta de fanáticos religiosos formada por niños que se inmoló cuando sus padres fueron a buscarlos (prueba de que está película nada tiene que ver con el relato de King). En el edificio también viven dos niños (niño y niña) bastante tétricos, que no hablan nada y cada vez que se encuentran con Jaime se la quedan mirando como si fuesen dos zombis, y a veces se ponen a reír de forma siniestra (bastante ridícula, por cierto). Estos niños empiezan a matar a los inquilinos del edificio, hasta que solo queda Jaime. La parte de atrás del edificio da a una pequeña plantación de maíz, y es ahí donde esconden los cuerpos.

Bueno, esto es todo lo que ocurre en la película a grandes rasgos y poco más hay que decir, salvo que el final está hecho a toda prisa y no tiene sentido ni lógica alguna. Solo una más, un remake de la película original, par dar carpetazo a esta saga tan deplorable. Bueno, queda otra, una precuela titulada “Genesis”, pero es difícil de conseguir y vista la trayectoria de la saga, no pienso molestarme en buscarla.

Los Chicos del Maíz 666: El Regreso de Isaac

Para el que no lo recuerde o no lo sepa, Isaac era el líder de los niños en la primera película, y se suponía que moría al final, cuando el protagonista quemaba el campo de maíz. Pues aquí resulta que no, que en vez de morir se queda en coma 20 años, y se despierta cuando la otra protagonista, una chica de 19 años llamada Hanna que se presenta en Gatlin para saber quiénes eran sus padres (sus padres eran de la secta original), va a visitarlo al hospital y lo toca, abriendo los ojos como por arte de magia. Isaac se rodea por todos loa del pueblo (todos son fanáticos suyos) y los prepara para una profecía que formuló hace años y que está a punto de cumplirse, en la que la primogénita (descendiente de aquel primer grupo de niños), al cumplir los 19, regresará al pueblo en busca de sus orígenes y será la madre de una nueva generación de niños fanáticos, y esa primogénita es, obviamente, Hanna, la cual no tiene ni idea del tema.



La película no me ha defraudado en absoluto, porque es tan mala como imaginé que sería (cuando me puse a ver esta saga lo hice con la idea en la cabeza de que sería horriblemente mala, y hasta ahora mis expectativas se han cumplido con creces). La historia es penosa y las interpretaciones son para el arrastre, pero lo que más risa me da es que le cambian el nombre al Dios de los niños. Durante toda la saga se refieren a él como “El Que Camina Tras Las Hileras”, que lo quieras o no, es un nombre que mola. En la película anterior lo cambian por “El Que Camina Tras el Maíz”, que no es lo mismo pero sigue teniendo sentido. En ésta lo llaman “El Que Camina Tras La Rosa”. ¡La Rosa! ¿Pero qué nombre es ese? Simplemente ridículo, pero sé a qué se debe esa confusión, En inglés, “rows”, hileras, suena fonéticamente igual a “rose”, rosa, pero si tuvieran delante el texto verían que no se escribe igual. En fin... Lo único curioso de la película es que el que hace de Isaac es el mismo que lo interpretó en la primera película. ¡Cómo se notan los años! Por lo demás la película es fácilmente olvidable.


Los Chicos del Maíz V: Campo de Gritos

A un grupo de amigos el coche los deja tirado cerca de un pueblo alejado de la mano de Dios. La grúa está en el taller, así que deciden quedarse a pasar la noche en una vieja casa para coger el autobús a la mañana siguiente. En el pueblo les hablan de una secta de fanáticos religiosos que hay allí, formada por niños. Cuando oye el nombre del Dios al que veneran, una de la pandilla descubre que es el mismo Dios al que su hermano decidió rendir pleitesía cuando huyó del hogar familiar debido a los malos tratos del padre. Así que la chica decide quedarse para buscar a su hermano y sacarlo de allí. Y para no dejarla sola, sus amigos también se quedan a ayudarla.

De todas las que llevo visto ésta es sin duda la peor. Es mala de narices, ridícula y aburrida, y no tiene interés alguno. Al menos en las anteriores había algún momento que parecía interesante, por breve que fuera, pero eso aquí no ocurre. Lo único bueno es que dura poco, unos 80 minutos.

Los Chicos del Maíz IV: La Reunión


Olvídate de las películas anteriores, porque ésta no tiene nada que ver. No hay niños fanáticos, ni maíz (bueno, sí hay campos de maíz, pero no pintan nada en la película), ni referencia alguna a “El Que Camina Tras Las Hileras”, y ni siquiera transcurre en Gatlin, sino en Gran Island, Nebraska. Resumiendo, que utilizan el reclamo de los Chicos del Maíz para contar una historia totalmente diferente.

La protagonista de la película es Grace (una jovencísima Naomi Watts; sí, amigos, muchas estrellas de Hollywood empezaron haciendo este tipo de pelis cutres), una joven estudiante universitaria que regresa a su pueblo natal para cuidar de su madre enferma, que aparte de ser agorafóbica está teniendo unas espantosas pesadillas, y de sus dos hermanos pequeños. Entonces en el pueblo los niños empiezan a comportarse de forma extraña: les viene una fiebre muy alta, se les caen los dientes, y luego lo típico, empiezan a matar a los adultos.

La película viene a ser una historia de venganza de ultratumba, y el meollo es el siguiente: en los años sesenta una mujer se quedó embarazada, y no pudiendo o no queriendo hacerse cargo del bebé, lo abandonó. Unos predicadores lo acogieron y el niño se convirtió en el mejor de todos ellos, siendo capaz de atraer a grandes masas con sus sermones. Los predicadores vieron en el niño un filón, y para que se mantuviera siempre joven lo fueron envenenando con azogue. Pero la gente se dio cuenta de que, mientras ellos envejecían, el niño mantenía siempre el mismo aspecto, y dejaron de acudir a sus sermones. Al ver que el niño ya no les era de utilidad, los predicadores trataron de matarlo, pero no pudieron y él se vengó, matándolos con la guadaña. La gente del pueblo lo descubrió, lo llevó al maizal y allí lo quemaron. Ahora el niño ha regresado para vengarse, utilizando a los niños del pueblo como instrumentos.

Lo único que se salva de la película es la historia del niño, que es bastante buena. Por lo demás, es una auténtica pérdida de tiempo.

miércoles, 4 de abril de 2012

Los Chicos del Maíz III: La Cosecha Urbana


La película anterior era mala; ésta es para coger al director y al guionista y darles en la cara con un calcetín sudado, porque es una aberración lo que han hecho. Si fuera yo haría lo imposible para que mi nombre no figurara en los títulos de crédito, porque semejante bazofia no es precisamente para sentirse orgulloso.

Decir que es mala es quedarse corto; en comparación, la anterior es de Oscar. La película es un auténtico sinsentido y no tiene ni pies ni cabeza. Por no tener, ni siquiera tiene relación alguna con el relato de King, a pesar de que insistan en incluirlo en los créditos.

La idea de la película es llevar el fanatismo religioso de los niños de Gatlin a la ciudad, lo que ya de por sí es algo ridículo. Dos hermanos (adoptvos) son acogidos por un matrimonio después de que su padre desapareciera. Lo que ninguno de ellos sospecha es que el hermano pequeño lo ha asesinado brutalmente.

El mayor, Joshua, enseguida se acostumbra a su nueva vida. Hace amigos, se echa novia, etc. El pequeño, Eli, es un verdadero peligro. Es uno de los niños de Gatlin y un auténtico fanático de “El Que Camina Tras las Hileras”. Eli empieza a soltar sus sermones en el colegio al que van los dos, y se hace con un gran número de seguidores. Hasta aquí lo que se puede esperar de una película de este tipo, pero a partir de este punto la cosa empieza a ir cuesta abajo, si es que no lo iba ya. Resulta que el niño tiene superfuerza y puede lanzar bolas de fuego con su hoz. La única forma de matarlo es destruyendo su Biblia, que está enterrada en el campo de maíz de Gatlin (y cuya portada está hecha con lentejas). Sí, lo sé, yo también pensé lo mismo. Pero esto no es todo. Como colofón final, de la tierra donde Eli plantó su maíz especial surge un monstruo bizarrísimo que parece sacado de “Tu madre se ha comido a mi perro”. Es lo que faltaba para empeorar aún más este esperpento que no merece llamarse película. Al menos solo ha durado 80 minutos y ya puedo olvidarme de ella.


martes, 3 de abril de 2012

Los Chicos del Maíz II: El Sacrificio Final

Hace mucho tiempo que tengo grabada la saga de “Los Chicos del Maíz” (menos la última, Génesis, que es una especie de precuela), y en octubre del año pasado decidí ponerme a verla de una vez por todas e ir reseñando cada película a medida que las fuera viendo (así lo hice con la saga de Hellraiser y con la de Wishmaster). Vi la primera, pero desde entonces no he visto ninguna más. Era pensar en esta saga y se me quitaban las ganas, y a la hora de la verdad, prefería estar hora y media o dos horas viendo algo que me gustara y divirtiera antes que un truño como es esta saga. Así que aprovechando que estamos en Semana Santa he decidido verla toda y quitármela así de encima, o al menos la mayoría de las películas.

Esta primera secuela arranca poco después del final de la película anterior. Lo ocurrido en Gatlin, el asesinato de todos los adultos a manos de los niños, sale a la luz, y un montón de periodistas aparece para informar de lo sucedido. A los niños los envían al pueblo de al lado, a unos hogares de acogida, y mientras esto ocurre el protagonista, un periodista venido a menos, llega al pueblo para escribir un artículo sobre lo sucedido, acompañado por su hijo adolescente, con el que no se lleva nada bien. Lo que viene después no es ninguna sorpresa. En el pueblo, cómo no, hay grandes campos de maíz, y los niños empiezan a reunirse en ellos bajo un nuevo líder, y comienzan a matar adultos. El periodista protagonista sigue investigando lo de Gatlin, los niños y el maíz, con ayuda de un viejo indio experto en leyendas locales (¡típico!).

El hijo del prota conoce a una chica y se hacen novios. Una noche ve a los chicos reunidos en los campos de maíz, y el líder lo invita a unirse a ellos, ya que sabe de sus problemas con su padre. Su prueba de fuego consiste en sacrificar a su novia a El Que Camina Tras las Hileras, y justo en ese momento aparecen el padre y el indio montados en uno de esos tractores que se utilizan para triturar el maíz. El chico aprovecha para liberar a su novia, y él y su padre luchan contra los chicos del maíz (el indio no, como es de esperar muere al poco de empezar), matando a muchos de ellos. Y al final, cuando amanece, padre e hijo se van de vuelta a Nueva York, cada uno con su respectiva pareja, y siendo superamigos. No hay como sobrevivir a que unos niños fanáticos quieran matarte para dejar los problemas a un lado.

La película es muy mala; peor, es penosa, y a veces lo era tanto que me daba la risa. Pero no me lo pasé tan mal. Mientras la “veía”, me puse a hacer unos sudokus y aún me entretuve un rato. Trataré de tenerlos a mano para que las siguientes películas sean más llevaderas.

jueves, 20 de octubre de 2011

Los Chicos del Maíz

De las nueve películas que hay actualmente sobre este clásico relato de Stephen King, sólo he visto dos (de momento). De pequeño vi la cuarta, creo. No lo recuerdo muy bien, pero de lo que sí me acuerdo es de que salía un indio y había unas pinturas rupestres de "El Que Camina Tras las Hileras". Bastante tiempo después vi la primera y ahora he vuelto a verla, porque la otra noche no había nada interesante por la tele, y como, para bien o para mal, tengo todas las pelis de King, tanto las buenas como las malas, pensé que ya era hora de comenzar esta terrible saga.

Por culpa de haber hecho tantas secuelas la historia está ya muy trillada, y se me hizo un poco cansino tener que tragarme la película, hasta tal punto que hacia el final me quedé dormido unos diez minutos y tuve que darle un poco para atrás. Es la que pasa por verla de noche. Estás repantingado en el sofá, a oscuras viendo un rollo de película y no puedes evitarlo. Si la hubiera visto de día habría sido otro cantar.

Sí, amigos, Linda Hamilton también empezó haciendo cutre-pelis de terror.

¿La película es mala? Hombre, si la comparamos con todas las secuelas que le siguieron (han llegado a la friolera de nueve películas, miedo me da) pues no, es bastante fiel al original. Pero no es, por ejemplo, "Cadena perpetua". La historia es la que es, y no hay más que sacarle. Sirve para pasar el rato, pero luego pasas a otra cosa.

Qué cara de hijoputilla...
La historia es de sobra conocida por todos. Un matrimonio va en coche por una carretera que atraviesa un extenso campo de maíz y de pronto se les cruza un niño. Ellos lo atropellan pero luego resulta que el niño ya estaba muerto, así que lo llevan al pueblo más cercano, Gatlin, para informar a las autoridades, pero allí descubren que los niños forman una secta religiosa y han matado a todos los adultos, siguiendo la voluntad de su líder Isaac, que afirma hablar con Dios, al que él llama "El Que Camina Tras las Hileras".

Isaac en pleno sermón
Lo que me gusta de la película es que se nos muestra el momento en que los niños pasan por la cuchilla a todos los adultos, y a diferencia del relato aparecen dos niños, hermano y hermana, que ayudan a los protagonistas a escapar. Lo que no me gusta tanto es que es un matrimonio feliz y no se tiran los trastos a la cabeza, como en el relato (me encanta ese primer diálogo en el que ella le pregunta que dónde están y él le suelta "Tú tienes el mapa, ¿es que no sabes leer?"; en la película no sale ni por asomo),y sobretodo el final, que en el relato acaba mal y aquí es un final feliz, con el matrimonio sobreviviendo y quedándose con los dos niños.

PS: Para cargarse al "Que Camina Tras las Hileras" van y queman el maíz. Pfff... ¿A quién se le ocurre? Menuda tontería.
PS2: Después de haberme tragado la saga de Hellraiser enterita y a medio cocinar, ahora toca ponerme con esta, que son nueve "peliculones". Dios, creo que voy a necesitar una buena dosis de Vicodina antes de ponerme con la siguiente.