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lunes, 1 de agosto de 2016

Koko, de Peter Straub



Koko es el nombre de un asesino en serie que está actuando en Singapur y cuyo modus operandi consiste en cortarle las orejas y arrancarle los ojos a sus víctimas y dejar sobre el cadáver un naipe con su nombre, “Koko”, escrito.
En el Día del Veterano, cuatro compañeros que estuvieron en la misma unidad en Vietnam, Michael Poole, Harry Beevers, Tina Pumo y Conor Linklater, se reúnen para intentar detenerlo, pues creen saber de quién se trata, otro soldado de su unidad llamado Tim Underhill, que actualmente es un escritor de novelas policiacas que vive en Singapur. Poole, Beevers y Linklater deciden viajar a Singapur para capturar a Underhill, mientras que Pumo opina que ir allá es una locura y opta por quedarse en Estados Unidos y tratar de buscar una conexión entre las víctimas.

“Koko” es la primera novela de una trilogía formada por “Koko”, “Misterio” y “La garganta”, pero no es obligatorio leerlas por orden ya que son novelas independientes (de hecho yo me leí el tercero sin haber leído el segundo) aunque sí es recomendable ya que hay algunas referencias entre ellas y en caso de no haberlo hecho te pasarán desapercibidas o no las entenderás (en el tercer libro sale el protagonista del segundo y cuenta un poco lo que pasó en él), pero esto atañe  a los otros dos libros, en “Koko” no hay nada de esto ya que se trata del primero.
“Koko” me ha parecido uno de los mejores libros de Peter Straub. Es un tocho de cuidado, 800 páginas nada menos y muchas de ellas sobran, pero es muy completo, lleno de tensión y suspense y la trama está muy bien llevada, con unos giros al final que no te esperas. Personalmente me encantan esos libros donde una panda de amigos se enfrentan a un gran mal, sea sobrenatural o no (“It” ocupa sin duda el primer puesto) así que este va a pasar a engrosar mi lista de favoritos dentro de este subgénero. 

Oscura, de Guillermo del Toro y Chuck Hogan



“Oscura” es el segundo volumen de la Trilogía de la Oscuridad de Guillermo del Toro y Chuck Hogan y retoma la historia donde la dejó el primero. El virus vampírico sigue extendiéndose por Manhattan y causando estragos en la población, y el intento de Setrakian, Godweather, Nora y Vasily Fet de sacar a la luz pública lo que está ocurriendo en Manhattan ha sido un fracaso, así como su intento de acabar con el Amo. Lo que funciona con los vampiros normales no sirve con él y nuestros protagonistas no saben que hacer para vencerlo. La única luz al final del túnel es hallar un antiguo libro, el Occido Lumen, que trata sobre los orígenes de los vampiros y puede contener las claves para destruir al Amo. El problema es que Setrakian se ha pasado gran parte de su vida buscándolo y nunca pudo hacerse con él, y por si no fuera suficiente el Amo también lo está buscando para destruirlo, así que comienza entre ambos bandos una carrera contrarreloj para llegar hasta él.

El libro sigue la línea del primero, ritmo rápido, prosa sencilla y directa y muy absorbente. No diré que es el libro más terrorífico del mundo porque no lo es, pero tiene su buena dosis de terror y está bien llevada, y es bastante entretenido.
Lo leí ahora porque quería hacerlo antes de ver la 2ª temporada de la serie y saber así lo que iba a esperarme y también para comprobar si metieron algo del segundo libro en la 1ª temporada o si se inventaron cosas (sí a las dos). Lo que no sé es si la serie se quedará en tres temporadas, una por libro, o irá más allá de los libros.
En fin, ya se verá. Ahora el último libro y se acabó. 

Watchmen, de Alan Moore



“Watchmen” es una novela gráfica de Alan Moore que se publicó por entregas entre 1986 y 1987 y está considerada por muchos como una obra maestra del género (de hecho se llevó los premios más importantes). Como me pasó con “300” de Frank Miller, no conocía la novela gráfica cuando vi la película aunque creo que ya había oído hablar de Alan Moore, y fue después de verla cuando la leí. Igual que con “300” primero lo hice en formato cbr y este año quise volver a hacerlo con un ejemplar físico.
“Watchmen” es una historia de superhéroes ambientada en los años ochenta, pero en unos años ochenta alternativos en los que Estados Unidos ganó la guerra de Vietnam gracias a la intervención del Dr. Manhattan, el único de estos héroes con auténticos poderes, Nixon ha seguido por un tercer mandato y la situación entre Estado Unidos y la URSS es tan tensa que están a tan solo unos pasos de la guerra nuclear.

En los años cuarenta algunas bandas criminales empezaron a disfrazarse y a ponerse máscaras así que algunos policías decidieron hacer lo mismo y convertirse en justicieros enmascarados. Así nacieron los Minutemen (Búho Nocturno, Espectro de Seda, el Comediante, el hombre Polilla, etc) que gozaron de una gran fama a nivel nacional. Con el paso de los años algunos se retiraron, otros fueron asesinados y alguno acabó sus días en un psiquiátrico. Luego hubo una segunda generación de justicieros en los años setenta (el segundo Búho Nocturno y la segunda Espectro de Seda, el Dr. Manhattan, Rorscharch, Ozymandias), que no lo tuvieron tan fácil, pero al final se hicieron impopulares y el Gobierno promulgó una ley que los declaraba ilegales. De ellos el Dr. Manhattan y el Comediante siguieron trabajando para el Gobierno y Rorscharch siguió actuando fuera de la ley.

“Watchmen” arranca en 1985 con el asesinato de un hombre llamado Edward Blake. La policía empieza a investigarlo pero no saca nada en claro y Rorscharch se pone  investigarlo por su cuenta. Así descubre que Blake era en realidad el Comediante, lo que le hace pensar que alguien va tras los justicieros enmascarados y decide poner sobreaviso a algunos de sus antiguos compañeros: Dan Dreiberg (el segundo Búho Nocturno), el Dr. Manhattan (un fatal experimento con taquiones le dio al físico Jon Osterman la capacidad de alterar la materia a voluntad, teletransportarse y ver el pasado, presente y futuro simultáneamente, convirtiéndolo en prácticamente un dios) y su novia Laurie Juspeczyk (la segunda Espectro de Seda). Dreiberg por su parte informa de la situación a Adrian Veidt (Ozymandias, considerado por muchos el hombre más inteligente del mundo, fue el primero en hacer pública su identidad secreta y convirtió el nombre de Ozymandias en una marca comercial).

En una entrevista en televisión le hacen creer al Dr. Manhattan que le ha provocado cáncer a viejos amigos y ex parejas, lo que le lleva a tomar la decisión de exiliarse a Marte. Esto sume en una grave crisis a Estados Unidos, ya que él es el único que puede detener los misiles nucleares de la URSS en caso de que estos pasen al ataque.
Por su parte, a Rorscharch le tienden una trampa y es enviado a prisión por asesinato, donde todo el mundo lo quiere ver muerto. Todos estos sucesos hacen pensar a Dreiberg en que Rorscharch puede tener razón sobre que hay una mano negra detrás, así que Laurie y él vuelven a enfundarse sus viejos uniformes y sacan a Rorscharch de prisión y los tres juntos tratarán de averiguar quién es el responsable y por qué está haciendo esto.

“Watchmen” es sin duda la historia de superhéroes por excelencia, no me extraña que se llevara todos los premios que se llevó. La historia es fascinante y los personajes son únicos. Personalmente me encantan las ucronías, esas historias en las que se cambia un hecho histórico del pasado creando una nueva línea temporal alternativa y también los superhéroes, pero estos son bastante atípicos, muchos con defectos y nada perfectos (el Comediante es prácticamente un nazi, Rorscharch es un sociópata, el Dr. Manhattan, el único con auténticos poderes, se ha distanciado emocionalmente de los humanos). Una cosa interesante es que al final de cada capítulo hay como un bonua, una historia de piratas por entregas, fragmentos del libro de Hollis Mason, el primer Búho Nocturno, o reportajes sobre la primera Espectro de Seda y Adrian Veidt, etc. Si no te los lees no te pierdes nada de la historia, pero a mí me gusta hacerlo, es como ver los extras de un DVD. Una cosa que no me gustó mucho fue el final, en lo que se refiere a Rorscharch, no me esperaba que ocurriera algo así y me dejó un regusto amargo.
Alan Moore es un referente de los cómics y novelas gráficas (al igual que Frank Miller y Neil Gaiman) y varias de sus obras ya son consideradas como grandes clásicos del género. Yo ya me he leído cinco (los tres volúmenes de “La Liga de los Hombres Extraordinarios, “V de Vendetta”, “From Hell (Desde el Infierno)” y “Watchmen”) y si está en mi mano seguiré haciéndolo.