Un virus que afecta a todos los animales del mundo obliga a que todos sean sacrificados y su carne ya no puede ser consumida. Esto lleva a los gobiernos a legalizar el consumo de carne humana y a que se críen a personas para ser sacrificadas, cual reses.
Marcos Tejo, encargado de Frigoríficos Krieg, odia su trabajo pero necesita el dinero para pagar la cara residencia de su padre, así que debe hacer de tripas corazón y fingir que lo que ve cada día no le afecta. Un día recibe un regalo de lo más atípico: una mujer criada para el consumo.
A Marcos le resulta incómodo tener que criarla para su posterior sacrificio, pero no puede devolverla; tiene la opción de matarla, pero no se ve capaz y decide quedársela y hace algo que no está bien visto en la sociedad actual: tratarla como a una persona.
El libro me ha gustado. Es una distopía bastante gore y que puede resultar incómoda al que no esté acostumbrado a este tipo de temas o sea de carácter sensible. Yo he consumido mucho cine gore así que estoy curtido en estos temas. No me ha afectado pero sí reconozco que hay momentos algo hardcore y que impresionan. Lo que sí me afectó fue la escena con los perretes. Con esas cosas no puedo.
Lo que me chocó fueron esos personajes que tienen familia, amigos, etc, pero luego se van al matadero a sacrificar y despiezar a esas personas destinadas para el consumo. O sea, ¿cómo cambian el chip? Vale, no están consideradas personas, pero sí lo son, ¿no? El final me pareció inesperado y algo abrupto. Le habrían hecho falta más páginas.
Comparto tu opinión, me tocó ver a conocidos que no soportaron algunas de las escenas descritas.
ResponderEliminarY totalmente de acuerdo contigo, el final fue algo abrupto.
Gran reseña, amigo.
¡Saludos!