Hace años, el rey Dedelin, monarca de Idris, firmó un tratado con el reino de Hallandren según el cual se comprometía a casar a su hija mayor, Vivenna, con Susebron, el rey-dios de Hallandren. Desde pequeña, Vivenna ha sido educada para cumplir con su deber y ayudar a forjar una paz estable entre los dos reinos.
Ese era el plan, pero llegado el momento, el monarca de Idris decide enviar a Hallandren a su otra hija, Siri, desobediente e independiente, en lugar de Vivenna. Mientras intenta encontrar su lugar en la corte de Susebron, Siri descubre la verdad oculta sobre el rey-dios.
En Idris, Vivenna está intranquila porque teme que su hermana no esté preparada para su nueva vida, así que decide viajar a Hallandren, donde comenzará una etapa de espionaje y sabotaje. Su intención es rescatar a Siri, aunque tal vez ésta no necesite ni desee ser salvada.
El libro me ha gustado aunque Elantris lo hizo más. Me recordó algo a éste, por los temas de la Corte y el matrimonio concertado para impedir una guerra. Como Elantris, avanza poco a poco, presentándote a los personajes y sus tramas, y es al final cuando mete el acelerón y pasan muchas cosas al mismo tiempo. Aunque la Sanderlancha de este libro no me tuvo tan enganchado como en Elantris. Hay momentos épicos pero no son comparables a los de Elantris. El lore de este libro me gustó y me pareció muy interesante, espero que Brandon nos dé más información en otros libros del Cosmere.

No hay comentarios:
Publicar un comentario