Dennis Lehane es conocido principalmente por ser el autor de Mystic River, libro que Clint Eastwood adaptó de forma sobresaliente, uno de los pocos casos en que libro y película son igual de buenos. Encontré el libro por casualidad en mi biblioteca y desde que lo leí considero a Dennis Lehane como uno de mis escritores favoritos. También escribió Shutter Island, que si bien no es tan bueno, tiene un final sorprendente que te deja con la boca abierta. Y Desapareció una noche, adaptado por Ben Affleck en su primera película como director, , otra joya.
Lehane se aleja aquí de su género habitual para relatarnos un suceso real, que yo desconocía hasta que lo busqué ayer en Internet, la huelga de la policía de Boston en 1919.
La 2ª Guerra Mundial estaba acabando y la situación económica del país era muy mala. A la policía le pagaban una mierda y vivían un punto por encima de la pobreza, tenían que pagar de su propio bolsillo los uniformes y muchas veces tenían que dormir en la propia comisaría. Lo peor de todo es que si se ponían enfermos o tenían algún accidente estando fuera de servicio, no recibían ningún tipo de compensación.
Ante esta situación, la policía creó su propio sinidicato y el comisario, un tipo que odiaba a los polis, irlandeses y católicos, redactó una nueva ordenanza según la cual todo aquel que formara parte de alguna organización sería despedido, y eso es lo que pasó, así que a la policía no le quedó otra que ir a la huelga (1500 agentes).
La huelga duró dos días y como apenas había policía, el caos reinó en Boston. Disturbios, robos, muertes y destrucción de la propiedad por valor de un millón de dólares. Lo triste fue que todos los que secundaron la huelga fueron despedidos. Lo bueno, que a partir de entonces a los nuevos policías les concedieron todo lo que habían pedido los huelguistas.
El principal protagonista es Danny Coughlin, agente cuyo padre es una leyenda en el Cuerpo. Danny se infiltra en varios sindicatos para tratar de descubrir a ciertos anarquistas que planean un gran atentado para el 1 de Mayo. Danny no le hacía mucho caso a las exigencias de la policía, pero al estar infiltrado sus ideas empiezan a cambiar y acaba convirtiéndose en uno de los principales dirigentes del sindicato de la policía.
El otro protagonista es Luther, un negro fugitivo que llega a Boston para empezar una nueva vida. Luther conseguirá trabajo de criado en casa de la familia de Danny y los dos se harán grandes amigos.
El libro es bastante bueno, aunque la trama principal tarda bastante en arrancar. En las primeras 200 páginas se nos presenta a los personajes principales y pasan varias cosas que llevan a estos personajes hasta esa trama principal. A partir de ahí la historia ya va encarrilada y se centra en la lucha de la policía por sus derechos, en la persecución de los anarquistas y subversivos y la discriminación racial tan presente en esa época. Además, el libro incluye, a modo de interludios, unos capítulos protagonizados por Babe Ruth, el famoso jugador de beisbol, que se centran en su meteórica carrera, ya que en esa época es cuando empezó a despegar. La verdad es que esos capítulos me resultaron un poco confusos, porque hablan sobre beisbol y yo no domino la jerga ni lo entiendo demasiado.
Pese a que transcurre hace casi 100 años, al leerlo no pude evitar pensar en lo que está ocurriendo en la actualidad, con toda la gente manifestándose por sus derechos y la policía repartiendo leña a diestro y siniestro, o esas personas que quieren prohibir que la gente se manifieste, o que le multen a uno solo por estar ahí de pie, reunido. Esto ocurre ahora, ocurrió hace 100 años y siempre ocurrirá, no importa la época.
Si te indignan estos temas, seguro que te gustará este libro.
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viernes, 15 de febrero de 2013
miércoles, 13 de febrero de 2013
Marry you, de Bruno Mars
Estos americanos son únicos para montar espectáculos. ¿Por qué limitarse a hacer algo tan soso como hincar la rodilla en tierra y pedir en matrimonio la mano de tu novia cuando puedes montar un flash mob y grabarlo en video? Este video lo pusieron en las noticias y me encantó (aunque creo que hay noticias más importantes que un tío haga esto para pedirle la mano a la novia), así que me dio por buscarlo en youtube. Y sigue encantándome, aparte de que darme a conocer esta canción de Bruno Mars. ¡Ahora no puedo dejar de escucharla!
Lo que sería la leche es que después de hacer todo esto, la chica le dijera que no.
También he encontrado este otro, que es aún mejor. Parece un flash mob normal, y entonces la chica flipa en colores cuando su novio se une al baile como si fuera un profesional. ¡Atentos a su cara!
Lo que sería la leche es que después de hacer todo esto, la chica le dijera que no.
También he encontrado este otro, que es aún mejor. Parece un flash mob normal, y entonces la chica flipa en colores cuando su novio se une al baile como si fuera un profesional. ¡Atentos a su cara!
lunes, 11 de febrero de 2013
Cómo conocí a vuestra madre. 2ª temporada (¡Ojo Spoilers!)
Al final de la 1ª temporada Ted y
Robin acababan juntos después de que él consiguiera hacer llover,
momento memorable donde los haya (¡Vamos!), sin embargo, Marshall y
Lily rompían su compromiso (a Lily empezaron a entrarle dudas y
luego la aceptaron en un curso de pintura en San Francisco, ella
siempre soñó con ser pintora).
Marshall se queda destrozado y se pasa
todo el verano negándose a salir de casa y en hacer nada, y Ted y
Barney tratan de animarlo de todas las formas posibles, hasta que un
día se decide a salir del pozo y seguir con su vida.
Lily regresa de San Francisco y le dice
que el curso fue una mierda y que dejarlo fue un gran error y que lo
ha pasado fatal desde entonces y le pide que le dé otra oportunidad,
pero Marshall le dice que no, que lo ha pasado fatal desde la ruptura
y que no podría volver a pasar por ello, pero que pueden ser amigos.
Aunque en el 2x07 vuelven juntos y vuelven a planear la boda, que se
lleva a cabo en los últimos dos capítulos.
En los profesional Ted diseña su
primer edificio importante, y atención a quién es su jefe, el prota
de Breaking Bad. Aquí es un jefe bastante cabrón (me encanta cuando
le tira el helado a un niño y se pone “¿vas a llorar, vas a
llorar?”), y diseña un edificio con forma de pene, aunque él no
se da cuenta, y cuando el cliente lo ve y amenaza con contratar a
otros arquitectos, Ted presenta su diseño y así se convierte en el
jefe del proyecto.
Esta temporada tiene un montón de
momentos superdivertidos y alucinantes. Uno de mis capítulos
favoritoes es el 2x03, el del Branch, donde conocemos a los padres de
Ted. Uno de los mejores momentos ocurre al final, cuando sus padres
le confiesan que en realidad están divorciados y Ted explota y se
queja que solo habla con su padre de baseball, que nisiquiera sabe
cómo se conocieron y su padre le dice “¿nunca te conté cómo
conocí a tu madre? Es una gran historia: en un bar” y Ted exclama
“¿Ya está? Cuando tenga hijos y les cuente cómo conocí a su
madre pienso contárselo todo, la historia completa”. Me hace mucha
gracia porque eso es lo que está haciendo, 8 años de historias y
aún no sabemos quién es la madre.
Mi capítulo favorito es el 2x09, “La
apuesta”, un capítulo divertidísimo donde descubrimos el pasado
de Robin como estrella pop adolescente canadiense y además es en
este capítulo donde surge lo de las míticas 5 bofetadas de Marshall
a Barney, que puede dárselas en cualquier momento, sin avisar y con
toda su fuerza. Hace mucho que vi esta 2ª temporada por primera vez
y no recordaba cuándo ocurría lo de las bofetadas, y me sorprendió
descubrir que era en el mismo capítulo que lo de Robin.
Otros momentos geniales son lo del
hermano negro gay de Barney, el capítulo sobre el Fiero de Marshall
o cuando Marshall se afeita la cabeza minutos antes de casarse.
Comencé este revisionado de la serie
pensando que la actual temporada, la 8ª, iba a ser la última, pero
resulta que no, que va a haber una más. De todas formas yo ahora voy
lanzado y pienso verlas todas seguidas, y no por esta noticia voy a
aplazar este revisionado. De inmediato, la 3ª temporada.
viernes, 8 de febrero de 2013
Castle. 4ª temporada (¡Ojo Spoilers!)
Ya sabía yo que esto iba a
pasar. Al final de la 3ª temporada Beckett recibía un
disparo en el pecho, de un francotirador, y Castle le decía
que la quería antes de que ella perdiera el conocimiento. Este
era uno de los momentos más esperados de la serie, ya que casi
desde el principio había una tensión sexual entre
ambos que saltaba a la vista y estaba claro que se gustaban, pero se
comportaban como dos jodidos adolescentes que no se atrevían a
decirse las cosas, y cuando uno daba un paso resultaba que el otro
tenía pareja, así que la cosa quedaba igual. Ya estaban
alargando esto demasiado y era hora de que pusieran las cartas sobre
la mesa de una vez.
Obviamente Beckett no muere, si no la
serie se quedaría coja. La operan y sale bien, pero no
recuerda nada después del disparo, y Castle se queda jodido
pero decide dejarlo correr porque ella no está para fiestas,
aunque luego resulta que sí lo recuerda todo, pero finge que
no porque no está preparada aún para afrontar lo que le
dijo Castle. Así que nos toca aguantar otra temporada de
miraditas, de te cojo la mano y te la acaricio y te suben los
colores, de se lo digo o no se lo digo y todo eso.
Beckett le pide a Castle algo de
espacio y que ya lo llamará ella, y no lo hace hasta tres
meses después, y eso porque no le queda otra, ya que Castle
tiene en su poder las pruebas de su caso. Como es de esperar, Castle
está bastante cabreado por lo de que pasara de él, pero
decide ayudarla con este único caso. Pero entonces recibe una
misteriosa llamada.
El capitán Montgomery tenía
en su poder pruebas contra el que ordenó el asesinato de la
madre de Beckett, que lo protegían a él y a su familia
y a la propia Beckett, siempre y cuando Beckett no se pusiera a
remover lo de su madre. Antes de que lo mataran, Montgomery envió
esas pruebas a un amigo suyo, y éste es el que llama a Castle
para contárselo todo, y que si Beckett se pone a investigar
otra vez lo de su madre, volverán a ir a por ella.
Castle es el único que puede
convencerla de que deje, de momento, lo de su madre, así que
en vez de estar con ella solo en este caso, se queda todo el año,
para protegerla, y así tenemos nueva temporada, con algunas
novedades interesantes.
Penny Johnson Jerald, que interpretó
a la odiosa esposa de David Palmer en 24, encarna aquí a la
nueva capitana Victoria Gates, una mujer dura donde las haya,
conocida como “la dama de hierro”, que va a llevar la comisaría
a rajatabla. A Gates no le gusta Castle y por eso lo echó
cuando Beckett estaba en el hospital, así que para quedarse
pasa por encima de ella y habla con el alcalde, gran amigo suyo. A
Gates esta maniobra no le gusta nada, pero no puede ir en contra de
la decisión del alcalde, así que lo acepta allí,
aunque no piensa quitarle los ojos de encima.
A Alexis la rechazan en Stanford y eso
le sienta como un tiro, ya que su sueño siempre fue ingresar
en esa universidad, y nisiquiera su padre es capaz de consolarla.
Alexis decide aprovechar el tiempo y hacer algunas prácticas
para aumentar su expediente estudiantil, y empieza a trabajar con
Lannie en el depósito forense, algo que no le hace mucha
gracia a su padre. También acaba rompiendo con su novio, al
que sí aceptaron en Stanford (es lo que suele pasar con las
relaciones a distancia), y aunque luego la aceptan, al final opta por
Columbia.
Y por último Espósito y
Lannie acaban rompiendo y Ryan se casa.
La temporada es bastante buena, con
capítulos graciosos y otros más serios. Mis favoritos
son: el 4x07, atraco a un banco con Castle y su madre de rehenes; el
4x08, caso que lleva a Ryan, Espósito y Castle a un casino de
Atlantic City, es genial ver a los tres vestidos de Elvis; 4x14, un
caso ambientado, en parte, en los años 40; el 4x15 y el 4x16,
un doble capítulo sobre una conspiración para provocar
la 3ª Guerra Mundial; el 4x17, asesinatos basados en cuentos; el
4x19, una bomba que explota en medio de una manifestación,
matando a decenas de personas, y por último el 4x23, que es
muy intenso, retomando de nuevo el caso del francotirador que disparó
a Beckett y en el que por fin ocurre algo que tendría que
haber ocurrido hace antes.
Bueno, ahora a esperar la 5ª
temporada (en realidad ya la estoy viendo por la tele, pero no haré
la reseña hasta que la vuelva a ver entera en mi DVD).
miércoles, 6 de febrero de 2013
La confesión, de John Grisham
Compré este libro en diciembre de 2011
y no lo leí hasta ahora porque en aquel año ya me había leído
tres libros suyos, el último en septiembre, y quería desconectar un
poco de él, y en 2012 tenía que leer un montón de libros por
compromiso y no pude encontrar un hueco. Ahora he decidido ponerme
con los que tengo aparcados desde hace año y pico, y no hay forma
mejor de empezar que con un buen Grisham, justo cuando ya ha salido
el nuevo libro.
Este libro hace una dura crítica de la
pena de muerte y toda la política que hay detrás.
Donté Drumm es un chico negro que
lleva 9 años en el corredor de la muerte, acusado del asesinato de
la chica más popular del instituto y cuyo cuerpo nunca se encontró.
Donté es inocente y quedan pocos días para su ejecución.
Travis Boyette es un ex-presidiario con
un tumor cerebral que se presenta en la congregación del reverendo
Keith Schroeder y le confiesa que él es el verdadero asesino, que
ahora que se está muriendo se le ha despertado la conciencia y no
puede permitir que un inocente sea ejecutado por su crimen.
Al principio, el reverendo Schroeder no
sabe si creerlo o no, pero tras comprobar que efectivamente tiene un
tumor y sus antecedentes, se implica personalmente y se dispone a
hacer lo que sea necesario para detener la ejecución de Donté
Drumm, pero convencer a Boyette de que confiese ante las autoridades
no será tarea sencilla, además, ¿quién va a creer en la palabra
de un ex-presidiario?
Al empezar a leerlo parecía un libro
más sobre inocente en el corredor de la muerte y la carrera
contrarreloj para salvarlo antes de que sea demasiado tarde, como ya
se ha visto en muchas películas, pero hacia las 300 páginas ocurre
algo que, francamente, no me esperaba, algo que me dejó bastante
descolocado, tras lo cual el libro se vuelve más intenso y mejora
muchísimo, cambiando mi opinión de “libro normal” que tenía al
principio a la de “libro genial”.
Este tipo de historias siempre me han
hecho hervir la sangre y cuando leí la parte de la actuación de la
policía cogí un cabreo que ni te cuento (la policía recibe una
llamada anónima diciéndoles que el asesino es Donté, y hala,, a
por él, machacándolo 15 horas seguidas hasta que confiesa lo que
ellos le dicen; qué hdp, para que luego nos fiemos de ellos). Lo
bueno es que luego cada uno recibe su merecido. El libro es muy bueno
y si te gustan este tipo de historias te recomiendo “El proyecto
Williamson”, también de Grisham, que va sobre un caso real de un
inocente en el corredor de la muerte que a falta de tres días para
su ejecución hallan pruebas de su inocencia. ¡Y ni se disculpan ni
nada! Cabrones.
Dos libros absolutamente indispensables
del autor.
martes, 5 de febrero de 2013
Cómo conocí a vuestra madre. 1ª temporada (¡Ojo Spoilers!)
Ahora que van por la 8ª y última
temporada de la serie he decidido verla de nuevo desde el principio y
volver a disfrutar de los mejores momentos y hacer de paso un ránking
con el mejor capítulo de cada temporada, aunque ese no lo publicaré
hasta que vea la 8ª temporada.
Siempre me pongo nostálgico cuando veo
de nuevo desde el principio una serie que está durando o ha durado
muchos años y me sorprendo de lo jóvenes que eran los actores, o de
lo flojas que eran esas primeras historias, en unos casos, o de los
geniales y divertidas en otros. CCVM pertenece a esta última
categoría y ya desde la primera vez que la vi supe que era la serie
perfecta para ocupar el hueco dejado por Friends. Y a los números me
remito: Friends duró 10 años, y cuando acabe CCVM habrá llegado a
los 8.
CCVM es una serie divertidísima con la
que no paras de reírte en ningún momento, y muchas veces acabó
doliéndome la cara de tanto que lo hacía. Lo malo es que son
capítulos de 20 minutos, y viéndola moderadamente te la terminas en
una semana (eso viendo 4 capítulos al día, yo la primera vez me
tragué 8 al día y me la acabé en 3).
En 2030, Ted Mosby le cuenta a sus
hijos la historia de cómo conoció a su madre, remontándose a 2005,
cuando tenía 27 años y sus mejores amigos, Marshall y Lily,
anuncian su compromiso. Esto hace que Ted se ponga las pilas y busque
desesperadamente pareja, porque él también quiere casarse y sentar
la cabeza, pero esta será una ardua tarea, nada fácil.
En el piloto Ted conoce a Robin, de la
que se enamora a primera vista. Tienen una cita y todo va bien hasta
que Ted le suelta que la quiere, y todo se va al traste. Ted quiere
casarse y tener hijos, y Robin eso es en lo último que piensa, así
que quedan como amigos y se une a la pandilla como una más, pero los
sentimientos de Ted siguen siendo los mismos y trata de intentarlo
varias veces más con Robin, hasta que en el último capítulo, ¡por
fin!, lo consigue.
La historia de Ted y Robin es
superbonita y romántica, pero ya en el piloto sabemos que ella no
será la madre, si lo fuera la serie no pasaría de ese 1x01. Aquí
lo que importa es el camino, no la meta, y cuando conozca a su futura
esposa la serie acabará, así que mientras, podemos disfrutar de
momentos y situaciones tronchantes, hilarantes y muy locas.
Me ha encantado volver a ver esta 1ª
temporada y he disfrutado tanto como la primera vez con esos momentos
míticos, como la trompa azul, Barney con sus “Perdona, ¿conoces a
Ted?”, “¡Ponte un traje!” y “¡Legendario!”, Victoria, la
de las magdalenas o esos “¡Vamos!” del último capítulo.
Además no olvidemos a esas geniales
estrellas invitadas, Alexis Denisof (marido de Alyson Hannigan) y Amy
Acker. Me encantó porque es como la reunión de la panda de Buffy y
Angel: Willow, Wesley y fred. Es muy divertido escuchar los
comentarios de Alyson del último capítulo.
Pero si esta serie tiene algo bueno es
el personaje tan alucinante de Barney Stinson, uno de los mejores de
la historia de la televisión, un tipo que solo piensa en tirarse al
mayor número de tías posible. En esta temporada está más o menos
tranquilo, comparándolo con las siguientes, pero tiene algunas
frases muy buenas:
Perdona, ¿conoces a Ted?
Legendario
¡Ponte un traje!
Solo hay dos razones para salir con una
chica con la que ya saliste: implantes... de pecho
Papi ha vuelto
Que alguien traiga otro chupito, está
pensando otra vez.
La única razón para esperar un mes
para practicar el sexo es que ella tenga 17 años y 11 meses.
Ahora de inmediato la 2ª temporada.
lunes, 4 de febrero de 2013
IT (Eso), de Stephen King
He aquí uno de los libros más
terroríficos que me he leído en mi vida (y me he leído
unos cuantos), uno de esos grandes clásicos del género
y un claro ejemplo de por qué Stephen King fue durante mucho
tiempo el nº 1 en lo que a terror se refiere (no es que ya no lo
sea, pero ahora escribe otras cosas aparte de terror).
Solo él podía convertir a
un personaje alegre y simpático, querido por todos los niños,
en un monstruo de dientes afilados. Creo que puedo hablar por boca de
varias generaciones de lectores cuando digo que jamás he
vuelto a ver a un payaso de la misma forma.
“IT” es, de momento, el 4º
libro más gordo que me he leído (el primero sigue
siendo “Apocalipsis”, del mismo King) y esta ha sido mi 3ª
lectura (3 en 15 años es un buen promedio, digo yo). Quise
leerlo el año pasado, pero tenía que leer tantos libros
que leer que tuve que aplazarlo, y como este año decidí
leerme 10 libros de más de 1.000 páginas, elegí
“IT” como mi primer libro de inmediato.
Bueno, ¿y qué tenemos
aquí? Pues un payaso que en realidad no es un payaso. Adopta
el aspecto de un payaso pero es un monstruo que puede convertirse en
aquello que más temes y despierta cada 27 años,
aproximadamente, para alimentarse. ¿Y de qué, me
preguntarás? Pues de niños. Eso se los lleva y luego se
los come, y cuanto más miedo tengan, más ricos están.
Ah, pero en 1958 se topó con la horma de su zapato. Siete
niños unieron fuerzas para hacerle frente y casi consiguieron
matarlo. Pero 27 años más tarde, Eso regresa y Mike
Hanlon, el único de ellos que se quedó en el pueblo,
tiene que llamarlos para recordarles la promesa que hicieron: que si
Eso no estaba muerto, regresarían para matarlo
definitivamente. Pero puede que esta vez no sea tan fácil, al
fin y al cabo ahora son adultos, y puede que no todos se presenten.
Ya desde el principio me sentí
invadido por la nostalgia, como si fuera uno más del Club de
los Perdedores, y me encantó volver a encontrarme con ellos y
acompañarles en cada enfrentamiento individual, y luego
colectivo, contra Eso. Pero lo que más ilusión me hizo
y lo cierto es que se me pasó volando fue leer la parte del
reencuentro, cuando todos se ponen al día y se cuentan lo que
fue de su vida. Esto es algo que siempre me ha gustado de King, el
grupo de amigos de la infancia que se enfrenta a una gran amenaza.
Así pasa en IT, El Cazador de Sueños y en El Cuerpo
(bueno, en este último no hay una gran amenaza, pero es uno de
los mejores grupos de amigos de toda su obra).
Mis favoritos del Club de los
Perdedores siempre han sido Bill el Tartaja, porque, bueno, es el
líder del grupo y por su tragedia personale con Eso, y Ben
Hanscom, porque también me sobraban unos kilos (y siguen
haciéndolo), aunque no precisamente en ese orden. Y de sus
versiones adultas me quedo con Mike Hanlon, por toda su investigación
acerca de Eso y su relación con Derry y todas las catástrofes
que ocurrieron en el pasado, además de que es el que hace que
el Club de los Perdedores se vuelva a reunir, haciendo honor a su
promesa.
Sobra decir que el libro me ha parecido
maravilloso (terroríficamente maravilloso). Las otras dos
veces que me lo leí hubo largos pasajes que encontré
algo lentos y pesados (Mike y el pájaro o los Perdedores en
las cloacas), pero esta vez no ha sido así. Lo que entonces se
me hizo cuesta arriba ahora me resultó fácil de leer y
no encontré que le sobrara ninguna página. Es más,
me hubiera gustado que fuese más largo.
La única pega viene al final.
Como ya ha ocurrido con más de un libro suyo, parece que no
sabía cómo acabr la historia, y eso de que Eso sea una
araña y luego lo de morderse las lenguas y la batalla mental,
quedó bastante flojo. Pero donde se le fue la pinza fue con la
particular forma de Beverly de mantener unido al grupo. Creo que es
de muy mal gusto y está de más en el libro. Con lo del
pacto de sangre es más que suficiente.
Aún así esto no desmerece
que el libro sea el súmmum del terror. Por último,
algunos fragmentos que me gustaron especialmente:
El terror, que no terminaría por
otros veintiocho años-si acaso terminó alguna vez-,
comenzó, hasta donde sé o puedo decirlo, con un barco
hecho de una hoja de diario que flotaba por una alcantarilla hinchada
de lluvia.
-Flotan-gruñó la
cosa-flotan, Georgie. Y cuando estés aquí abajo
conmigo, tú también flotarás.
Stanley había descubierto que un
amigo de su infancia era escritor, pero no escritor de verdad, dijo
Patricia a su madre, sino novelista. El nombre escrito en los libros
era William Denbrough, pero Stanley solía referirse a él
con el apodo de Bill el Tartaja. Había leído
trabajosamente casi todos los libros de ese hombre. Aquella noche, la
noche del baño, estaba leyendo el último. Era la noche
del 28 de mayo de 1985. también Patty había cogido uno
de esos libros, por pura casualidad, sólo para dejarlo después
de tres capítulos. No era simplemente una novela, dijo a su
madre más adelante, era deterror. Lo dijo exactamente
así, en una sola palabra, como habría dicho desexo.
Se había abierto dos cortes en
el lado interior del brazo, desde la muñeca hasta el hueco del
codo y cruzado después cada uno de esos tajos con un corte
transversal en la muñeca formando dos sangrientas T
mayúsculas. Las heridas relumbraban, rojo purpúreo,
bajo la áspera luz blanca. Patty pensó que los tendones
y los ligamentos expuestos parecían trozos de carne barata.
-Así que estoy asustándote
un poco-preguntó Hanscom, sin apartar la vista de la jarra y
cruzó pulcramente las manos frente a aquellos tres dólares
de plata-Es probable. Pero no estarás tan asustado como yo,
Ricky Lee. Pide a Dios que no te deje estar nunca tan asustado.
Castiga, exhausto, el poste tosco y
recto, e insiste, infausto, que ha visto a los espectros.
Al menos eso es lo que Bill Denbrough
piensa a veces, en esas horas tempranas de la mañana, después
de soñar, cuando casi recuerda su infancia y a los amigos con
quienes la compartió.
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