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domingo, 18 de septiembre de 2016

Bosch. 2ª temporada

La 2ª temporada de “Bosch” adapta las novelas “Pasaje al paraíso” y “Cuesta abajo” de Michael Connelly. Cuando empezó a emitirse la temporada yo aún no había leído el de “Cuesta abajo” ya que era el último que se había publicado en España, así que lo leí antes de ponerme a ver esta 2ª temporada. Pero la verdad es que no hacía falta ya que su adaptación es muy libre y no se parece en nada al libro. En “Cuesta abajo” Bosch iba tras un violador y asesino en serie llamado Chilton Hardy y en la serie lo pillan al principio del primer capítulo. Lo hacen igual que en el libro pero se saltan toda la investigación precedente. En el libro Bosch también tiene que investigar la muerte del hijo de Irving y en la serie es una historia totalmente diferente (en la serie el hijo de Irving es un poli que se infiltra en una unidad de polis corruptos y ya se sabe lo que pasa este tipo de historias), así que lo dicho, no hace falta leerse el libro para ver la serie. Por lo tanto la temporada adapta principalmente la novela “Pasaje al paraíso”.

Harry Bosch debe investigar el asesinato de un productor de cine porno, Tony Allen, y durante la investigación descubre que Allen blanqueaba dinero para la mafia rusa. El caso lo lleva a la ciudad de las Vegas y Bosch aprovecha para visitar a su ex mujer y a su hija Maddie. Además, la temporada avanza un poco en el tema de la madre de Bosch. El asunto se mencionaba en la 1ª temporada y yo me imaginaba que adaptarían el libro (El último coyote) en la 2ª o 3ª temporada, pero por lo que parece irán avanzando un poco en cada temporada, lo que no me parece mal.


La temporada ha estado genial. Yo soy un gran fan de los libros de Harry Bosch y la serie me la veo directamente en versión original, y menos mal que no he esperado a que la doblen ya que a estas alturas ni siquiera han doblado la 1ª temporada y no creo que lo hagan. Es una lástima pues es una serie fantástica y Titus Welliver lo borda. Ahora a la espera de la 3ª temporada, que adaptará “El eco negro” y “Más oscuro que la noche”.  

viernes, 16 de septiembre de 2016

48, de James Herbert

Una ucronía es un género literario en el que se coge un hecho histórico del pasado y se cambia creando una línea temporal alternativa (EEUU ganó la guerra de Vietnam, Kennedy no fue asesinado, EEUU no se independizó de Inglaterra, etc) Este momento en el que se produce el cambio a una línea temporal alternativa se conoce como “punto Jonbar” en honor al protagonista de un relato de Jack Williamson de 1930 llamado así, John Barr, que crea un universo al escoger un guijarro y crea otro diferente si escoge un imán.

Bien, pues esto es lo que tenemos en esta novela de James Herbert. Nos encontramos en Londres en 1948. La 2ª Guerra Mundial acabó hace 3 años pero los aliados fueron derrotados en el último momento cuando los nazis lanzaron un arma biológica sobre Inglaterra denominada Muerte Sanguínea, que coagula la sangre en las venas, paraliza los órganos, los dedos se gangrenan y ojos y oídos sangran hasta que sobreviene la muerte, y los únicos que son inmunes son los que tienen sangre tipo AB negativo.
Londres es una ciudad en ruinas donde muchos de sus edificios han sido reducidos a escombros debido al bombardeo alemán y los coches han sido abandonados en plena calle, y apenas queda gente a causa del alto índice de mortalidad de la Muerte Sanguínea.

El protagonista es un piloto estadounidense llamado Hoke, inmune a la plaga, que lleva desde el final de la guerra sobreviviendo como buenamente puede, con la única compañía de un perro callejero llamado Cagney. Pero buscar alimento y refugio no es lo único que ocupa el tiempo de Hoke, pues también debe eludir a un grupo de fascistas ingleses que reciben el nombre de Camisas Negras, todos ellos infectados con la Muerte Sanguínea, cuyo líder, un hombre llamado Hubble, quiere capturarle para sacarle toda la sangre, pues en su retorcida mente cree que si se hace una transfusión con ella se curará.


Hace un par de años o tres que tengo parados en casa cuatro libros de James Herbert (éste, Sepulcro, La casa de campo mágica y Entre los muros de Crickley Hall) así que decidí leerlos ahora consecutivamente para tacharlos de una vez de mi lista de libros pendientes (el de Crickley Hall lo dejaré para más adelante) y empecé por este porque es una de sus obras más célebres. Lo de las ucronías también es un género que me gusta mucho, me parece muy interesante pensar qué habría pasado si tal o cual hecho no hubiera sucedido e imaginar las consecuencias para la línea temporal. La idea de este libro me ha parecido fascinante, es como una novela postapocalíptica en el pasado, pero no me ha quedado claro si los nazis ganaron la guerra y ahora dominan el mundo o si Hitler ordenó lanzar la Muerte Sanguínea como medida desesperada justo antes de suicidarse en su búnker. A mí me parece que esta última opción es la más probable. Las primeras 100 páginas tienen un ritmo algo lento aunque luego mejora notablemente y el desenlace es más o menos lo que uno puede esperarse de este tipo de novelas. En general es bastante satisfactorio y es una de las novelas postapocalípticas más destacadas del género.  

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Olympo, de Dan Simmons

“Olympo” es la continuación de la anterior novela de Dan Simmons, “Ilion” y retoma la acción una semana más tarde. Mediante ciertas manipulaciones en uno y otro bando Thomas Hockenberry ha conseguido que griegos y troyanos se alíen y le declaren la guerra a los propios dioses, refugiados en el Monte Olimpo de Marte, aunque algunos griegos no están de acuerdo con esta extraña alianza, pero todo aquel que se opone a ella halla la muerte a manos de Aquiles, el líder de esta unión, que no tolera la insubordinación, así que estos guardan silencio. Pero griegos y troyanos no están solos en esta guerra pues a ellos se ha unido un gran ejército de miles de robots Moravecs procedentes de Júpiter. Por su parte los dioses tratan de manipularlos para hacer que vuelvan a enfrentarse unos contra otros.
Todos los humanos de la Tierra (Tierra-Ilion) han desaparecido de forma extraña sin dejar rastro excepto los que participan en la guerra de Troya. El consejo Moravec ha detectado una gran explosión de energía cuántica en la tierra del futuro (la de Harman y Daeman) y creen que esa puede ser la causa de la desaparición, por ello envían una expedición allí dirigida por Mahnmut y Orphu de Io, para descubrir lo que ha pasado en el planeta e invitan a Hockenberry a que los acompañe. Mientras tanto, en la Tierra, los humanos empiezan a sufrir el ataque de los voynix, con los que hasta ahora coexistían pacíficamente, pero después de que Daeman y Harman destruyeran la ciudad orbital su comportamiento parece haber cambiado drásticamente y desde ese momento se dedican a asediar los núcleos de población donde viven los humanos y a masacrar a todos los que encuentran a su paso.   


Como el de “Ilion” este libro es otro tocho de 900 páginas e igualmente está dividido en dos tomos. En su gran mayoría es fácil de leer y engancha, pero a diferencia de “Ilion” tiene una parte, en concreto la segunda mitad del primer tomo (las segundas 200 páginas), la que atañe a los humanos de la Tierra del futuro, que es algo lenta y se hace cuesta arriba. La verdad es que aquí le sobran bastantes páginas. Luego hay tramas que no parecen aportar nada a la trama principal, que están en el libro solo para rellenar, como la de Aquiles (que por cierto me recuerda mucho a “God of War”) per sí acaba teniendo su importancia en el tramo final del libro. Además en “Olympo” se nos dan por fin algunas explicaciones sobre lo que está pasando (sin tiempo no era; tienes que tragarte el tocho de 900 de “Ilion” y medio “Olympo” hasta llegar a este momento), aunque algunas son algo superficiales y no te aclaran mucho (seguimos sin saber de dónde salieron Próspero, Circe y los voynix y qué pasa con Setebos entre otras cosas). Las últimas 50 páginas las forman varios epílogos que nos cuentan lo que ocurre en los siguientes años tras el desenlace de la guerra de Troya. Uno en concreto, el de Odiseo y Circe, no lo he entendido muy bien, pero por lo demás me ha parecido un buen desenlace para esta extensa y compleja historia de casi 2000 páginas.  

lunes, 12 de septiembre de 2016

Proyecto Niebla, de Daniel Hernandez Chambers

Londres. 2089.
Un hombre llamado David Miller entra en una galería de arte para refugiarse de la lluvia. Allí se exponen diversas fotografías sobre la guerra civil española y descubre asombrado que él aparece en una de las fotos. Algo así es imposible, pero antes de poder pensar en una explicación plausible recibe una llamada del club Wells y tiene que posponerlo. El club Wells es una organización que se dedica a estudiar la Historia viajando en el tiempo y observándola in situ. El jefe de David, sir George Wilson, ha enviado a tres Centinelas (así es como se denominan a los viajeros en el tiempo) al Madrid de 1936, al comienzo de la guerra civil española, pero ninguno de los tres ha regresado ni se han puesto en contacto, así que la misión de David es trasladarse al año 36, dar con ellos y traerlos de vuelta y si no es posible eliminar toda prueba de su presencia en el pasado.
En su búsqueda David descubre que uno de los Centinelas es miembro de los Milites Dei, una secta extremista que aboga por la fe frente a la ciencia y que considera que solo Dios debe tener el poder de controlar el tiempo, y su verdadero objetivo al viajar a 1936 no era ser testigo de la guerra civil española sino encontrar y asesinar al hombre que inventará los viajes del tiempo. Así que David debe impedir que eso ocurra a toda costa, pues si el Centinela tiene éxito el club Wells nunca existirá y el futuro (su futuro) cambiará drásticamente. Para ellos David contará con la ayuda de un chico llamada Héctor, que se verá envuelto en toda esta aventura de viajes en el tiempo en contra de su voluntad.


Lo bueno que tenía Círculo de Lectores era que tenía libros muy buenos y valían algo menos que en las librerías y en ocasiones sacaban alguna oferta con la que te ahorrabas bastante dinero. Lo malo es que tenías que comprar un libro cada dos meses y a veces no había libros que destacaran demasiado así que era como comprar por comprar. Ya me ocurrió más de una vez comprar un libro que no me sonaba pero que por la sinopsis parecía interesante pero que al final resultó una decepción (así que recuerde “El código Génesis”, “Sin límites”, “La edad de los milagros”). El de “Proyecto Niebla” lo compré un poco por descarte porque los otros no me decían nada y la historia me pareció interesante pero lo cierto es que me ha gustado mucho. No tenía demasiadas expectativas en él porque es una novela juvenil y tampoco se puede esperar mucho de estas novelas dado el público al que están dirigidas, más allá del simple entretenimiento, pero me ha parecido una estupenda novela sobre viajes en el tiempo, una de las mejores que he leído y se me ha pasado volando. Pese a ser “solo” una novela juvenil es una de las mejores novelas que he leído este año y sin duda la recomiendo a todos los fans del género. 

jueves, 8 de septiembre de 2016

Eterna, de Guillermo del Toro y Chuck Hogan

“Eterna” es el último libro de la Trilogía de la Oscuridad de Guillermo del Toro y Chuck Hogan y arranca dos años después del final de “Oscura”. El Amo ha salido vencedor en su guerra con los Ancianos y ha extendido su virus por todo el mundo, haciendo explotar diversas centrales nucleares que han creado un invierno nuclear que oculta el sol durante la mayor parte del día, estableciendo una noche casi perpetua en la que los vampiros pueden campar a sus anchas libremente y convirtiéndolos en la especie dominante. Las personas mayores y/o enfermas son enviadas a campos de concentración donde se les extrae la sangre y las mujeres son destinadas a tener hijos para mantener el equilibrio entre humanos y vampiros. La única esperanza de la humanidad reside en el grupo formado por Eph, Nora, Vasily Fet y el señor Quinlan, un vampiro hijo del Amo que se alía con ellos para acabar con él y que tiene sus propios motivos para desear verle muerto. Ellos tienen en su poder el Occido Lumen y tratan por todos los medios de descifrarlo pues entre sus páginas está la clave para acabar con el Amo para siempre y el Amo trata de encontrarlos para arrebatarles el libro antes de que descubran su punto débil.

Y finalmente el último libro. “Eterna” me ha sorprendido en diversos aspectos (en el buen sentido), empezando, cómo no, por su premisa inicial. Lejos de arrancar donde lo dejó “Oscura” el libro da un salto de dos años y nos presenta unos cambios drásticos con respecto a lo que sabíamos y que podíamos esperar, cogiendo por sorpresa al lector. El invierno nuclear, los Ancianos muertos, el Amo dueño del mundo y los vampiros como especie dominante, los centros de extracción… Es como si la trilogía empezara otra vez de cero en este último libro. A mí personalmente me hubiera gustado leer cómo ocurría todo esto.

En el libro conocemos por fin el origen del Amo y los Ancianos, una historia largamente esperada y la verdad es que me ha parecido una historia muy original (valga la redundancia) y bastante atípica, ni de lejos me habría imaginado algo así, pero me ha gustado, ha sido muy interesante. Sobre el desenlace, ha estado a la altura de la trilogía y ha sido épico como pocos, no podía imaginarme un final mejor, aunque también es un poco triste, ya sabes a qué parte me refiero. Así y todo hay un par de cosas que no me han gustado. Primero Zack, que es un auténtico idiota y se comporta como un adolescente tonto, me cae fatal, y luego está lo de que Fet y Nora estén juntos, que no pegan ni con cola.  

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Apocalipsis maya, de Steve Alten

El destino de Jacob e Immanuel Gabriel era viajar a Xibalba, derrotar a la Abominación y liberar el alma de su padre, Michael Gabriel, así está escrito en el Popol Vuh, el libro maya de la Creación, pero en el último momento Manny decide no ir y su decisión tiene graves consecuencias para la línea temporal. La Tierra sufrirá un nuevo cataclismo en 2047 que la destruirá por completo y acabará con la especie humana y su salvación depende de Manny. El problema es que Manny no puede hacer nada para detenerlo… en 2047. Su plan es viajar al pasado utilizando un agujero de gusano e impedir que la máquina del Apocalipsis sea activada (esta máquina no es otra que el acelerador de partículas del CERN, que al ser activado causará la destrucción del planeta en 2047).
Manny aparece en 1990 en el desierto de Nazca, pero el viaje ha sido muy traumático y no recuerda quién es ni qué hace allí y en aquel lugar  se encuentra sin saberlo con su abuelo Julius Gabriel y su padre Michael, siendo este un adolescente. Ellos lo acogen con él pues creen que puede estar relacionado de alguna forma con la profecía maya, pero lo que Manny ignora es que su sola presencia en el pasado está alterando la línea temporal drásticamente. 

Tal y como acababa el segundo libro no podía imaginarme cómo continuaría la historia (en mi opinión terminaba en un callejón sin salida) y me sorprendió que optara por el viaje en el tiempo. Creo que ya mencioné en las reseñas de los libros anteriores que me encanta lo de los viajes en el tiempo, las paradojas temporales y todo lo referente a ello, así que este libro me ha encantado. Es un poco como “Regreso al futuro”, que Manny viaje al pasado y conozca a su abuelo y a su padre cambia la línea temporal y Steve Alten vuelve a presentarnos los sucesos que tuvieron lugar en el primer libro ligeramente cambiados debido precisamente a la presencia de Manny en el pasado. En la historia original Pierre Borgia dejaba en ridículo a Julius durante su conferencia sobre el apocalipsis maya, causándole un infarto que lo mataba. Su hijo Michael se volvía loco y apuñalaba a Borgia en el ojo, dejándolo tuerto, y lo ingresaban de por vida en un manicomio, donde conocía a la doctora Dominique Vázquez. Pues en esta nueva línea temporal Michael no se encuentra presente en la conferencia y es Manny el que apuñala a Borgia y el que es encerrado en un manicomio, y Michael se pone en contacto con Dominique para que le ayude a sacar a Manny de allí. Esto mola un montón.

Lo único que no me gustó fue su epílogo. No he acabado de entenderlo y eso de que acabe en plan “continuará” no pega con el resto del libro. Creo que Alten debió ahorrárselo.  

lunes, 5 de septiembre de 2016

La herencia, de John Grisham

“La herencia” es la continuación de la primera novela de John Grisham, “Tiempo de matar”, y tiene lugar tres años más tarde. Jake Brigance alcanzó la fama con el juicio de Carl Lee Hailey y creyó que su carrera como abogado defensor no haría más que subir como la espuma, pero su éxito fue solo momentáneo y tres años después su bufete sigue teniendo los mismos problemas económicos que por aquel entonces.
Algunos miembros del Ku Klux Klan que le quemaron la casa fueron identificados y acabaron en prisión mientras que otros siguen en libertad, razón por la que tres años después del juicio de Carl Lee Hailey aún tiene que contar con escolta policial.

Seth Hubbard es un conocido empresario del pueblo de Stanton cuyo cadáver es encontrado el primer domingo de octubre colgado de la rama de un sicomoro. Seth tenía cáncer de pulmón y decidió suicidarse antes que alargar su sufrimiento. El lunes todo Stanton se levanta conmocionado por la sorprendente noticia, pero para Jake las sorpresas no han terminado, pues al llegar a su bufete se encuentra un abultado sobre remitido por el fallecido con fecha del sábado, un día antes de suicidarse. En su interior encuentra un testamento escrito a mano y una carta de Seth dirigida a él en la que le pide que se haga cargo de su última voluntad y testamento. Seth y Jake no se conocían de nada pero Seth siguió el desarrollo del juicio de Carl Lee Hailey y quedó convencido de que Jake era el abogado idóneo para encargarse de su testamento. Seth ha dejado fuera del testamento a sus ex-mujeres, hijos y nietos y le ha dejado toda su fortuna (que es considerable) a su criada negra, Lettie Lang. Seth le advierte que su familia no dejará las cosas como están y que lucharán con uñas y dientes por lo que creen que les corresponde y que debe estar preparado para lo que se le viene encima.

No sé cómo he tardado tanto en decidirme a leer este libro. Hace por lo menos dos años que lo tengo y a mí Grisham me encanta, de hecho me he leído todos sus libros hasta la fecha, pero cuando lo compré creo que trataba de leerme la mayor cantidad de libros posibles y supongo que lo aplacé porque era un tocho de casi 600 páginas y el tiempo que me hubiera llevado leerlo podía leerme dos de 300 o tres de 200 (los dos últimos años he pasado la barrera de los 100). Pero este año me he propuesto leerme la mayoría de libros que tengo pendientes en casa desde hace años, y al de Grisham ya le tocaba.

Sin contar su serie juvenil de Theodore Boone esta es la primera vez que Grisham escribe la secuela de uno de sus libros y a mí me ha encantado saber cómo le han ido las cosas a Jake Brigance. El libro salió un poco después que “Doctor Sueño”, de Stephen King, y por eso me imaginé que también transcurriría 30 años después del primer libro, pero me alegró comprobar que solo habían pasado unos pocos años desde “Tiempo de matar”. El libro me ha encantado, por supuesto, Grisham es uno de mis autores favoritos y me gustan tanto sus thrillers legales como los que no lo son, no es tanto de qué trate la historia sino de la forma de contarla. El libro es bastante extenso, unas 570 páginas (en orden decreciente están “El jurado”, de 640, “Tiempo de matar”, con las mismas páginas que este y “Cámara de gas” de 550, pero en general sus libros andan entre las 400 y las 500 páginas) pero Grisham tiene una prosa muy ágil y absorbente y desde el principio ya estás enganchadísimo. En el tramo final descubres toda la verdad sobre el suicidio de Seth Hubbard (por qué escogió ese sicomoro para ahorcarse, por qué le dejó su fortuna a Lettie Lang y cuál fue ese terrible suceso del que fue testigo junto con su hermano siendo niños), que es una historia muy impactante y te remueve algo por dentro.

Como final, decirte que este libro tiene más referencias cruzadas que ningún otro libro de Grisham. No sé si te has dado cuenta pero varios libros de Grisham transcurren en el pueblo de Clanton, donde se ambientaba “Tiempo de matar” (yo lo descubrí mucho tiempo después de haberlos leído) y aquí hay referencias a todos ellos. Obviamente el primero es “Tiempo de matar”. Luego se habla en cierto momento de un abogado que se fugó con la pasta de sus clientes; esta historia nos la cuenta Grisham en uno de los relatos de “Siete vidas”. Uno de los personajes secundarios resulta ser el protagonista de “El último jurado”, que estaba ambientada en Clanton en los años 70. Entre ambos libros pasan unos 20 años y aquí se nos cuenta cómo le fueron las cosas a Willie Traynor desde entonces (spoiler: nada mal), y por último el juez Atlee, el juez del caso de la herencia de Seth Hubbard. Es el mismo de la novela “La citación”. El nombre me sonaba muchísimo pero no sabía de qué, hasta que en un momento dado el juez Atlee le habla a Jake de sus hijos, uno profesor de Derecho y el otro que está ingresado en un centro de desintoxicación. Entonces me di cuenta (los hijos son de hecho los protagonistas de esa novela).

A la vista está que Stephen King ya no tiene el monopolio de las referencias cruzadas entre libros. Procuraré estar más atento a partir de ahora.