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jueves, 27 de noviembre de 2014

La pirámide de fuego y Un fragmento de vida, de Arthur Machen


Arthur Machen es un escritor de terror de finales del siglo XIX y principios del XX cuya obra influyó a algunos de los más destacados autores del género, como Lovecraft, Clark Ashton Smith y Ron E. Howard entre otros. Sus escritos trataban sobre hadas y otras criaturas mitológicas de la tradición celta, alejándolas de su imagen idílica de los cuentos y enfocándolas más hacia el terror. Machen es el creador del mito de los ángeles de Mons, en el que supuestamente unos ángeles protegieron a un pelotón de soldados británicos en la batalla de Mons en 1914, durante la 1ª Guerra Mundial, lo que inspiró a Tolkien para la tercera parte de ESDLA. Su libro más conocido es “El Gran Dios Pan”, considerado todo un clásico del género, en el que un científico loco realiza un experimento con una mujer para que sus ojos sean capaces de ver al terrible dios Pan, que vive en otra dimensión.

Stephen King menciona a Machen y este libro en la dedicatoria de su último libro, “Revival”, que ya ha salido en Estados Unidos (en España aún tendremos que esperar hasta mediados del año que viene), así que me puse a buscarlo en mi biblioteca, pero no lo tenían. Sin embargo sí tenían estos dos libros, así que los cogí para ver qué tal escritor era.
“La pirámide de fuego” consta de tres relatos, los dos primeros forman parte de “Los tres impostores”, uno de sus libros más conocidos (como “Las mil y una noche” pero con relatos de terror) y el tercero es el que da título al libro.

En “La novela del Sello Negro”, el profesor Gregg investiga una piedra negra con extrañas runas grabadas en ella, que está convencido podrá llevarle a descubrir la existencia de un mundo subterráneo en el que viven las hadas, no las buenas e idílicas de las leyendas, sino los seres diabólicos y peligrosos que verdaderamente son.
En “La novela de los Polvos Blancos”, el protagonista es Francis Leicester, le hermano de la narradora, un estudiante de Derecho que se pasa todo el tiempo encerrado en su habitación estudiando, lo que empieza a preocupar a su hermana. Su salud empieza a resentirse y el médico le receta unos polvos blancos. Al empezar a tomarlos su salud se restituye, pero aún así sigue tomándolos y un día su hermana le descubre una mancha negra en el dorso de la mano. Él le quita importancia pero la mancha va aumentando, y acaba convirtiéndose en un horrible monstruo amorfo y gelatinoso.
Y en “La pirámide de fuego” un hombre llamado Vaughan descubre que en sus tierras alguien ha hecho unos dibujos juntando varias piedras, que cambian de un día para otro, e invita a su amigo Dyson a pasar unos días a su casa para que le ayude a resolver el misterio.

Bueno, pues el libro me ha gustado mucho. El primer relato es una mezcla de misterio y fantasía que está muy bien desarrollado. El segundo es puramente de terror y me recordó al relato “Materia gris” de Stephen King, porque al protagonista le pasa algo parecido. Y el tercero sigue la línea del primero. Este librito de 150 páginas es excelente y solo por él habría afirmado sin ninguna duda que Arthur Machen es uno de los mejores y más talentosos escritores de su época, sin embargo “Un fragmento de vida” no me gustó nada, y es que en el libro no ocurre nada relevante. Básicamente trata del día a día del matrimonio protagonista, los Darnell. Se echan un montón de páginas discutiendo cómo amueblar una habitación de su casa, pero sin gastarse más de 10 libras y al final se queda en nada, y luego piensan en alquilarla, pero tampoco, y luego entra en escena la tía de la esposa, que ha descubierto que su marido le es infiel. Y ese tipo de cosas. Edward, el marido, es un tipo amargado que lleva una vida muy aburrida y sus únicos momentos de felicidad tienen lugar cuando duerme, pues sueña con bosques y cascadas, que le recuerdan a su infancia, y al despertar le viene el bajón.
El libro nada tiene que ver con el resto de su obra, no hay fantasía ni terror y eso me decepcionó bastante. Al menos es corto y se lee enseguida.

De todas formas, pese a este pequeño bache, lo considero un buen escritor, y trataré de encontrar el de “El Gran Dios Pan”, a ver si es tan bueno como dicen.  

martes, 25 de noviembre de 2014

Ajimba, de John Farris


En el día de su boda, William Bradwin enloquece y mata a su esposa y a su padre y luego se degüella a sí mismo, al mismo tiempo que se produce un extraño terremoto que hace retemblar la capilla.
Muy lejos de allí, en el pueblo de Yorkshire, Inglaterra, tiene lugar una explosión que mata únicamente a un anciano, el doctor Holley, que llevaba los últimos 20 años de su vida interno en un asilo para enfermos mentales. El doctor Holley estuvo trabajando durante años en África y allí fue capturado por una tribu conocida como los ajimba, que adoraban a Ai-da Wédo, una de las principales diosas africanas, la Diosa Serpiente, a la que le ofrecían sacrificios humanos, y lo retuvieron durante semanas. Los soldados franceses masacraron a los ajimba y cuando encontraron al doctor, éste se había vuelto loco; atacó a su hijo y creyéndolo muerto le extrajo dos trozos de su cráneo para hacerse un amuleto de protección contra la diosa, a la que consideraba muy real. Ha llevado ese amuleto desde entonces y en el asilo ha alternado buenas rachas con periodos de demencia. Cuando su hijo iba a visitarlo él no lo consideraba como tal, ya que estaba convencido de que estaba muerto y se negaba a hablar con él, así que éste dejó de presentarse. La directora del asilo y doctora y amiga personal del doctor Holley decidió quitarle el amuleto, pues creía que empeoraba su estado, y poco después tuvo lugar la extraña explosión que acabó de su vida...

Dos años más tarde, el destino de Jackson, el hijo de Holley, se cruza con el de la familia Bradwin. Jackson es médico y una ex suya, enfermera de la Cruz Roja, le pide que atienda a un oficial del ejército, al que ha acogido en su casa. Estando muy borracho provocó un altercado y Beggs, la ex, sintió pena por él porque lo vio muy tocado y no solo por la pelea. El oficial es Champ Bradwin, hermano de William, y estuvo presente en el fatídico día de la boda. Tras recuperar el conocimiento le cuenta a Jackson lo que le atormenta: en plena batalla se le apareció su hermano muerto con la intención de matarlo y lo atacó con su sable, dejándole una fea herida en la garganta. Su historia es difícil de creer, pero su cicatriz es muy real, y Jackson decide acompañarlo de vuelta a la hacienda familiar, en Virginia, ante su evidente estado trastornado. Una vez allí decide quedarse unos días, hasta que Champ se recupere y tras conocer a Nhora, la joven viuda del padre de Champ, ésta le habla de la tragedia que ha caído sobre la familia desde hace dos años. La masacre de la boda, el extraño avistamiento de una gran bola de fuego verde al mismo tiempo que tuvo lugar la masacre y el terremoto y la reciente muerte de la esposa de Champ tras una larga temporada comportándose como si fuera una persona totalmente distinta. Jackson y Nhora investigan juntos otros hechos extraños que ocurren en el pueblo y descubren que entre los negros de la plantación algunos practican el vudú y que uno de ellos ha invocado a Ai-da Wédo. Jackson empieza a creer que su padre tenía razón y que esta diosa es muy real. Es ella quien ha estado destruyendo a la familia Bradwin, así que él y Nhora tratarán de descubrir quién es el que la invocó y de detenerla antes de que cause más daños.

De John Farris me leí hace años “Demonios”, que me pareció un muy buen libro de terror. Este lo encontré por casualidad en una librería de mi pueblo de libros de segunda mano (que por desgracia ya ha cerrado), y como no es un autor fácil de encontrar no lo dudé y me lo compré. Además 2 euros es un regalo, vamos.
Aparte de eśte me habré leído un par de libros más sobre vudú y me parecieron bastante malos (los dos de Dean Koontz, por cierto), pero “Ajimba” no lo es. Es uno de los mejores libros de terror que he leído este año y el arranque es simplemente brutal. Está muy bien escrito y te va metiendo poco a poco en esta historia de leyendas y supersticiones africanas. Lo único que no me gusta es que los capítulos son muy largos, de 50-70 páginas, y a mí me fastidia tener que parar en mitad de una página porque luego no recuerdo por dónde iba y tengo que empezar de nuevo esa página, pero una vez que te sumerges en la historia te olvidas de lo largos que puedan ser los capítulos, porque te absorbe por completo.
El final me pareció algo abrupto y hubiera preferido que se alargara algunas páginas más, pero en general me ha gustado.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Primeval. New World. Temporada Única


“Primeval. New World” es un spin-off de la serie Primeval (conocida en España como “Mundo Primitivo” o “Invasión Jurásica”), aquella serie inglesa en la que los dinosaurios y otras criaturas prehistóricas llegaban al presente a través de nos portales que comunicaban su época con la nuestra, y los protagonistas tenían que capturarlos y enviarlos de vuelta. Esta serie va de lo mismo, pero en vez de en Inglaterra transcurre en Canadá con un nuevo grupo de personajes.
El protagonista es Evan Cross, un joven millonario que posee una empresa tecnológica líder en su campo, Cross Photonics, y por su cuenta trata de localizar las anomalías por las que surgen los dinosaurios y forma su propio equipo para capturarlos y enviarlos de vuelta, tratando de que no trascienda nada a la prensa ni al público. El equipo de Evan está formado por tres personas más. Toby es la experta en informática y ayuda a Evan a diseñar los aparatos para detectar las anomalías y las armas no letales para neutralizar a los dinosaurios. Dylan pertenecía a la brigada contra ataques de animales salvajes, hasta que se topó por las buenas con el ataque de un dinosaurio y Evan la invitó a unirse al grupo. Y por último está Mac, un joven británico miembro del equipo de seguridad de Cross Photonics, experto en el manejo de todo tipo de armas.

Hace seis años, Evan y su esposa se toparon por primera vez con una anomalía y Evan fue testigo impotente de cómo un Albertosaurus se comía a su esposa, y de ahí le viene la obsesión por las anomalías.
Evan tiene una socia, Ange, que es su mejor amiga de toda la vida y es la que mantiene la empresa a flote porque Evan se echa todo el día persiguiendo dinosaurios, y eso a ella no le parece bien, por eso acude al teniente Ken Leeds, de la Fuerza Aérea Canadiense. Leeds es un tipo un poco pringao que dirige en solitario el Proyecto Magneto, una especie de Expedientes X de la Fuerza Aérea que investiga hechos inexplicables desde 1954, y Ange quiere que se haga cargo del tema de los dinosaurios porque no cree que Evan esté preparado para ocuparse del asunto. A Evan no le gusta que la Fuerza Aérea meta las narices en el tema de las anomalías, pero no le queda otra que acudir a Leeds cuando la situación se le va de las manos.

A mí la serie me gustó. Si me vi las 5 temporadas de la serie original y me encantaron, esta por fuerza también tenía que gustarme. Pero la audiencia no respondió como se esperaba y al final la cancelaron. No me extraña. La serie predecesora tenía una trama principal además del dinosaurio del día. En esta eso no pasa. Solamente está lo de pillar al dinosaurio de cada capítulo y nada más. En el último capítulo incluso aparece Connor Temple, de la serie original, para tratar de hacerla remontar, pero ya era demasiado tarde y no sirvió de nada. Es una lástima, porque en los últimos capítulos la cosa se puso la mar de interesante.
La Fuerza Aérea se hace cargo de todo lo referente a las anomalías y los dinosaurios, dejando a Evan fuera y apropiándose de toda su investigación, y Evan descubre que en vez de enviar a los dinosaurios de vuelta por las anomalías han estado haciendo terribles experimentos con ellos. También descubre que el superior de Leeds, el coronel Hall, pretende viajar en el tiempo al pasado, a la era prehistórica y cambiar el planeta para que no se produzca el calentamiento global, una idea admirable pero muy utópica y de terribles consecuencias, porque ya sabes, un pequeño cambio en el pasado puede tener desastrosas consecuencias para el futuro (efecto mariposa). Y por mucho que lo intenta Evan no es capaz de convencer a Hall de lo mala que es su idea. No sin razón su doble capítulo final se titula “El sonido del trueno”, como el relato de Ray Bradbury. Si lo has leído ya sabrás por dónde van los tiros.
Si la serie fuera a seguir el final habría sido perfecto, pero al ser el final de la serie es un fastidio porque lo deja todo colgando. Lo dicho, una lástima.

jueves, 20 de noviembre de 2014

El horror de Dunwich. de H. P. Lovecraft


Hace unos años en mi biblioteca solo tenían dos libros de Lovecraft, éste, que con esta ya me lo he leído tres veces, y “Los mitos de Cthulhu”. Este año vi que tenían cuatro nuevos libros, de una editorial gallega que ha ido sacando sus relatos y novelas cortas. Esos no los leí así que decidí que lo haría este año, empezando por los dos que ya me leí, este de Dunwich y el de los Mitos.
Bueno, ¿y qué decir del hombre que convirtió su apellido en sinónimo del terror más absoluto?
Como Poe, Lovecraft en vida pasó sin pena ni gloria, y murió prácticamente sin que nadie se acordara de él. Tras su muerte, su círculo de allegados, todos ellos conocidos escritores del género, como August Derleth, Robert Bloch, Donald Wandrei, Frank Belknao Long y Clark Asthon Smith, entre otros, crearon la editorial Arkham House para publicar todos sus relatos y hacerle justicia y así nacieron “Los mitos de Cthulhu”, que ampliaron escribiendo sus propios relatos ambientados en el mismo universo de Cthulhu, Nyarlathotep, Yog-Sothoth y los demás Dioses Primigenios. Y así se convirtió en uno de los máximos representantes del género de terror.

El libro está formado por cuatro relatos, que son:

El horror de Dunwich

En el viejo y deshabitado pueblo de Dunwich, vive una mujer llamada Liviana Watheley que da a luz a un niño al que llama Wilbur. Tras su nacimiento empiezan a correr por el pueblo rumores acerca del niño, pues no su padre es desconocido, de que fue concebido mediante un conjuro. Wilbur va creciendo a un ritmo muy acelerado y casi al mismo tiempo empiezan a ocurrir en el pueblo hechos extraños. Al llegar a la edad adulta Wilbur empieza a obsesionarse con libros de brujería y busca en las bibliotecas de diferentes universidades un ejemplar del Necronomicón, escrito por el árabe loco Abdul Alhazred, en el cual hay un conjuro que debe recitar un día concreto del año, que permitirá la llegada de una horrenda criatura a la Tierra que acabará con toda la Humanidad.

El modelo de Pickman

Pickman es un pintor cuya obra se centra en criaturas monstruosas y horrendas realizando actos terribles, pero está dotada de tal realismo que Thurber, el personaje principal, siente una gran curiosidad por saber de dónde saca su inspiración. Algo que, por desgracia, sabrá al final del relato.

El susurrador en la oscuridad

Tras unas grandes inundaciones en Vermont, los periódicos locales empiezan a informar sobre avistamientos de extrañas criaturas flotando en el río. Albert Wilmarth, profesor de literatura en la universidad de Miskatonic, es escéptico en relación al asunto, hasta que empieza a cartearse con un vecino del lugar que le revela aterrado que en las montañas habitan horrendas criaturas similares a cangrejos gigantes que hacen desaparecer a todo aquel que se acerca a su morada.

El extraño

El protagonista es un misterioso ser que se ha criado en un castillo, totalmente aislado del mundo. Un día decide salir al exterior para ver con sus propios ojos el mundo que lo rodea y se acerca a un lugar lleno de gente. Allí tendrá una revelación trascendental acerca de sí mismo.


El terror ha sido mi género favorito desde siempre y Lovecraft me fascina desde que empecé a oír hablar de él siendo crío y más aún tras leer este libro por primera vez. Lovecraft domina el lenguaje como nadie, va introduciéndote poco a poco en el ambiente lóbrego y claustrofóbico de sus relatos y te transmite el profundo horror del que son testigos sus protagonistas de tal forma que es como si lo vivieras en tus carnes. Los relatos de este libro son muy buenos, espeluznantes, y las descripciones de las criaturas que aparecen en ellos son tan vívidas que pueden perfectamente provocarte tus peores pesadillas. Aunque tengo que decir que algunos son demasiado largos y les sobran unas cuantas páginas.
Bien, en definitiva, un escritor indispensable si eres fan de este género.
Es una lástima que no alcanzara el éxito en vida, pero estoy seguro de que si viviera hoy en día se habría forrado.
Más de Lovecraft pronto.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

La guerra de las salamandras, de Karel Capek


Karel Capek es un autor checo de los años 30 y está considerado como uno de los máximos representantes de la literatura checa. Es conocido sobretodo por ser quien acuñó el término “robot” y en vida fue un firme opositor de los regímenes totalitarios y fascistas que empezaron a aflorar en Europa. Pudo llevarse el Nobel de Literatura en 1937, pero no se lo dieron por temor a la reacción alemana. Capek murió en 1938 de una neumonía, tres meses antes de que Hitler invadiera Praga, así que por fortuna no llegó a ser testigo del ascenso del Fürher al poder.

“La guerra de las salamandras” es su obra más conocida y en ella hace una crítica, con mucha ironía, del capitalismo y del nacionalismo alemán.
En una isla del Pacífico se descubre una nueva especie de salamandra, del tamaño de un niño, que puede andar a dos patas, hablar y realizar tareas básicas. Los capitalistas y emresarios ven un filón en ellas y empiezan a utilizarlas como mano de obra barata. Como se reprooducen muy rápido enseguida se extienden por el planeta y la gente pronto se acostumbra a utilizarlas para todo. Pero entonces surge el conflicto entre salamandras y humanos, y como las salamandras los superan en número en 10 a 1, los humanos no pueden hacer nada contra ellas y éstas se adueñan del mundo.

Yo pensaba que, como era de un autor checo de los años 30, el libro sería un tostón, pero es todo lo contrario. Está escrito en un tono muy desenfadado y con mucha ironía, y es muy ágil y de fácil lectura. Además es un libro que te hace reflexionar, porque bien mirado las salamandras representan claramente el nacionalismo alemán (llámale nacionalismo, llámale fascismo o nazismo de toda la vida), porque al igual que las salamandras los movimientos nacionalistas se extendieron por toda Europa y todo el mundo lo vio como algo normal, hasta que se radicalizó y acabó con las libertades individuales y el libre pensamiento, y entonces ya fue demasiado tarde para reaccionar.
Yo no conocía a este autor hasta que mi bibliotecario me habló de él, y como siempre que me hace una recomendación, he quedado muy satisfecho. Mi consejo: sigue las recomendaciones de tu bibliotecario. Nade sabe más de libros que él.

martes, 18 de noviembre de 2014

Trilogía de Nueva York, de Paul Auster


Antes Murakami me tiraba bastante para atrás, porque como la crítica siempre lo ponía por las nubes, ganaba premios e incluso fue nominado al Nobel de Literatura, pensaba que era uno de esos escritores serios solo aptos para, digámoslo así, la gente fina. Pero me leí “Tokio blues” y me encantó, y enseguida se convirtió en uno de mis escritores favoritos.
Con Paul Auster me pasaba lo mismo, pensaba que no era para mí. Como la comida, los libros entran por los ojos y como en sus fotos siempre sale superserio, me intimidaba bastante. Tengo un colega bloguero que es superfan de Auster, se ha leído varios libros suyos y todos ellos le encantaron, así que decidí darle una oportunidad, para ello escogí su “Trilogía de Nueva York”, el libro que lo lanzó al estrellato.

El libro está formado por tres historias detectivescas en las que sus protagonistas se obsesionan de tal forma con los casos que están investigando que acaban poniendo patas arriba sus propias vidas. En “Ciudad de cristal”, Quinn es un escritor de novelas de misterio que un día recibe una llamada de teléfono equivocada, de alguien que pregunta por un tal Paul Auster, no el escritor sino el detective privado. Quinn le dice que se equivoca de número y cuelga, pero siente curiosidad y la próxima vez que llama se hace pasar por Auster y concierta una reunión con su cliente.
Peter Stillman es un hombre bastante desequilibrado cuya infancia fue un auténtico infierno a causa de su estricto padre. Peter vivió durante años en la más absoluta oscuridad, encerrado en una habitación y alimentado como si fuera un animal, hasta que se produjo un incendio y todo salió a la luz. A su padre lo juzgaron y lo metieron en un psiquiátrico, y ahora va a quedar en libertad. Peter está convencido de que intentará matarlo, así que el trabajo de Quinn será vigilarlo las 24 horas y asegurarse de que no se acerque a él.

En “Fantasmas”, un hombre llamado Blanco contrata a Azul, detective privado, para que vigile a un tercero llamado Negro. Blanco le ha alquilado un apartamento enfrente del de Negro y Azul deberá vigilarle las 24 horas y enviarle a Blanco un informe sobre el seguimiento todas las semanas. Negro no hace gran cosa aparte de escribir y de dar algún paseo por el barrio, y a medida que pasa el tiempo no ocurre nada relevante, Azul empieza a volverse algo paranoico y a considerar la idea de que Blanco y Negro están compinchados y de que él es a quien está vigilando.

Y en “La habitación cerrada”, el protagonista recibe la llamada de la esposa de Fanshawe, su mejor amigo de la infancia. Fanshawe desapareció hace seis meses, pero Sophie no se pone en contacto con él para que lo busque, sino para cumplir la promesa que le hizo a su marido. Fanshawe era un gran escritor y escribió muchas obras de distintos géneros, pero nunca quiso publicar ninguna, prefería mantenerlas en secreto. Fanshawe acabó prometiéndole a su mujer que en el plazo de un año trataría de publicarlas y si no cumplía el trato o si llegaba a pasarle algo, ella debería ponerse en contacto con él (no llega a decirse su nombre) y entregarle toda su obra para que tratara de publicarla. Y eso es lo que ha hecho.
Sophie le da todos los manuscritos de su marido y al empezar a leerlos nuestro protagonista descubre que su amigo tenía un gran talento y tras mover algunos hilos Fanshawe se convierte de la noche a la mañana en el escritor de moda, alabado tanto por el público como por la crítica. Pero la gente empieza a creer que Fanshawe no es real, sino que es el protagonista quien escribe los libros, así que este decide escribir la biografía de su amigo para probarles que sí es real, pero su verdadero objetivo es utilizarla de excusa para encontrar a Fanshawe, pues sabe que aún está vivo.

Como con Murakami tengo qu tragarme mi opinión inicial sobre Auster, porque he descubierto aquí a un magnífico escritor. Me ha gustado mucho su prosa, fluída y fácil de leer, y el libro me ha resultado muy ameno. Como primer libro suyo igual debí haber escogido otro, porque a veces éste se vuelve un poco raro y en alguna de las historias no llega a aclararse por qué pasa lo que pasa, pero en general me ha gustado mucho. Sin duda incluiré a Paul Auster entre mis escritores favoritos y pienso leerme todos los libros suyos que hay en mi biblioteca.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Farscape. Las Guerras Pacificadoras (¡Ojo Spoilers!)

La serie la cancelaron tras la 4ª temporada dejándole un final superabierto que cabreó mucho a los fans, así que se manifestaron y escribieron un montón de cartas a la cadena e hicieron muchas llamadas telefónicas y al final la cadena acabó haciendo esta miniserie para cerrar “Farscape” como se merece.
Esta miniserie dura tres horas y se centra en la guerra entre pacificadores y Skarrans, de la que lleva hablándose desde la 2ª temporada. Al final de la 4ª temporada Crichton y Aeryn Sun eran desintegrados por una nave desconocida (no me digas que no es para cabrearse) y la miniserie empieza dos meses después. Los aliens atacaron a Crichton y Sun por error, creyéndolos enemigos, pero tras aclararlo ayudan a Rygel, Chianna y D'Argo a recoger todos los trocitos de la pareja, los juntan y luego los reconstruyen, devolviéndoloes a la vida.

Lo gracioso es que, como recordarás, Sun estaba embarazada y los trocitos que formaban el feto están en el estómago de Rygel (Rygel fue recogiendo los trozos de Crichton y Sun y metiéndolos en su estómago para luego regurgitarlos), así que ahora es Rygel el embarazado, y tienen que buscar la forma de transferirlo al cuerpo de Aeryn.
La guerra entre pacificadores y Skarrans ha comenzado y Scorpio es quien dirige los ataques del bando pacificador. Al volver Crichton a la vida, él inmediatamente lo sabe debido al enlace neural que existe entre ellos, y deserta para ir en busca de Crichton, por lo de los agujeros de gusano.
Crichton accede a aliarse con Scorpio contra los Skarrans y finalmente descubre cómo convertir los agujeros de gusano en un arma. Pero las consecuencias son terribles. El arma es como un agujero negro de fuego que empieza pequeño y va creciendo y creciendo de tamaño, sin parar, y se lo traga todo a su paso, naves, planetas, estrellas y lo que sea. Crichton amenaza a ambos bandos con dejar el arma activada y dejarla hacer si no pactan una tregua, y estos, al ver el arma en acción, se acojonan y acceden a firmar la tregua, tras la cual Crichton la desactiva, aunque esto tiene graves consecuencias sobre su salud.

Este final ya ha sido mejor que el de la 4ª temporada. Una de las tramas me parece que está solo para rellenar parte de las tres horas y que no aporta gran cosa, pero el desenlace me gustó, me dejó satisfecho y creo que este sí le hace justicia a la serie.

Bien, otra serie terminada, ahora a otra cosa.