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jueves, 22 de marzo de 2012

Millenium, la Miniserie

Leí el primero libro por recomendación de mi bibliotecario y a las pocas páginas ya me había convertido al fenómeno Millenium. Era la primera vez que leía a un autor sueco y gracias a Stieg Larsson descubrí que existían escritores europeos que no tenían nada que envidiar a ese puñado de autores, mayormente norteamericanos, que sacan un bestseller tras otro como si fueran churros.

Las adaptaciones, también suecas, me encantaron, y eso que eran actores totalmente desconocidos para mí (creo que me gustaron por eso mismo), y Noomi Rapace hizo una interpretación magistral de Lisbeth Salander (no dudo que la versión americana pueda ser muy buena, pero para mí no deja de ser una copia, sencillamente porque la sueca fue la primera que se hizo, y sin desmerecer el trabajo de Rooney Mara, dudo que le haga sombra a Noomi).

Había visto las dos primeras películas, pero aún no me había puesto con la tercera (no estaba por la labor de ver una película sueca de al menos 140 minutos), así que cuando supe de la miniserie decidí matar dos pájaros de un tiro. No es que sea una nueva versión, sino que se trata de las tres películas que se estrenaron en el cine, juntas, con todas las escenas que suprimieron. Así, si en el cine cada película duraba 2:10 o 2:15, de esta manera cada película dura 3 horas, pero dividida cada una en dos parte de hora y media, para que no se haga pesado. Y yo así lo prefiero, me resulta más llevadero verlas en tandas de hora y media que tragarme las 3 horas seguidas, sin descanso ni nada.

Aunque la primera es la que hace más tiempo que vi, es la que más fresca tengo, ya que la pillé en el videoclub y luego la vi por Canal + y Cuatro, así que me resultó fácil identificar las escenas extras. Con la segunda ya no tanto porque solo la vi una vez y me resultó casi imposible, y de la tercera ya ni hablamos porque no la había visto.
La miniserie me ha gustado mucho, más de lo que pensaba (en realidad me puse a verla un poco a la fuerza, para quitármela de encima) y lo bueno que tiene es que, a diferencia de lo que ocurría con las películas, no he tenido que esperar un año entre unas y otras para saber cómo seguía.

Al igual que me pasó con los libros y con las películas, tuve las mismas sensaciones con esta miniserie, como si fuera la primera vez (volvió a sobrecogerme la escena de la violación de Lisbeth y me sentí impotente e indignado ante todos los abusos a los que la someten, y me encanta cuando se venga, sobretodo con el cabrón de Bjurman, dándole por culo).

El tercer libro lo tenía bastante olvidado y cuando me puse por fin a ver los dos últimos capítulos fue cuando empecé a recordar (putos viejos conspiradores). Al igual que me ocurrió con el libro, mi parte favorita es la del juicio de Lisbeth, cuando sale a la luz todo lo que le hicieron, y los conspiradores reciben su merecido, sobretodo el cabrón de Teleborian.

Es una lástima que Stieg Larsson muriera dejando la serie inconclusa (también lamento su muerte, no quiero parecer insensible), pero prefiero que acabe así antes de que la editorial de Larsson, hambrienta de dinero, contrate a algún escritorzuelo para que la continúe y la destroce por el camino. De todas formas ha sido una grata experiencia, y Lisbeth Salander un personaje único e inolvidable.

2 comentarios:

  1. No he visto la serie, pero si la primera película que se hizo y no me hizo mucha gracia, posiblemente porque la trilogía de Larsson me encantó y cuando eso pasa, es difícil superarlo.

    Con respecto a que Millenium haya terminado con la muerte de Larsson, tengo que decirte que todavía hay un libro más en borrador y que es cuestión de dinero y derechos que salga al mercado.

    Un beso.

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  2. Sí, lo sé, cuando murió llevaba unas 200 páginas escritas del cuarto libro. Pero prefiero que lo dejen como están antes de que lo destrozen.

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