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lunes, 21 de octubre de 2013

Boardwalk Empire. 1ª temporada

Antes, el tema del crimen organizado y la Mafia no me llamaba demasiado la atención; aún así me hice con esta serie porque es de las buenas (hice igual con Dexter, me pillé las 7 temporadas cuando la primera vez que la vi no me enganchó; ahora mi opinión es muy diferente).
El año pasado me leí “El padrino”, y mi opinión sobre el tema cambió radicalmente. Así que como tenía las 3 temporadas de esta serie en casa aún pendientes por ver (ahora ha empezado la 4ª temporada), decidí que era hora de ponerme con ella y, joder, ojalá lo hubiera hecho antes, porque la series es para cagarse de buena. Es, y perdonad mi lenguaje, pero creo que hay confianza, una jodida obra maestra.

La serie está ambientada en Atlantic City, en los años 20, durante la Ley Seca, y su principal protagonista es Enoch “Nucky” Thompson, el tesorero de la ciudad, soberbiamente interpretado por Steve Buscemi (esta ha sido una de las grandes sorpresas de la serie pues hasta ahora era conocido por ser un secundario habitual en las películas de Michael Bay o por aparecer en alguna de las comedias chorra de Adam Sandler, pero aquí demuestra ser todo un pedazo de actor, y su Globo de Oro a Mejor Actor Dramático por este papel lo demuestra). Su personaje se basa en un personaje real, Enoch “Nucky” Johnson, un político muy influyente en Atlantic City entre las décadas de 1910 a 1940, que hizo su fortuna gracias a los sobornos y al negocio del alcohol durante la Ley Seca. En la serie le cambian el nombre para poder llevarlo libremente por otros derroteros.

Jimmy y Al
De cara al público “Nucky” Thompson es un personaje muy popular. La gente lo para por la calle, le estrechan la mano y éste posa con bebés para la foto, y todo acuden a él para pedirle favores. Pero de puertas adentro es una persona muy diferente. “Nucky” es un político corrupto (como todo tesorero que se precie) que tiene tratos con conocidos gángsters de la época (todos ellos personajes reales), vendiéndoles alcohol, y se llena los bolsillos con los sobornos que le pagan los propietarios de negocios para evitar inspecciones y conseguir contratos. Adeás su hermano es el sheriff así que tiene a la polcía en el bolsillo. Otro de los protagonistas es Jimmy Carmody, un joven de 20 años que es el protegido de “Nucky”. Ha cuidado de él toda su vida pero cuando fue lo de la guerra Jimmy se alistó en contra de los consejos de “Nucky”, y ahora que ha vuelto la confianza ya no es la misma.
Jimmy es el culpable de que “Nucky” y Arnold Rothstein, jefe del crimen organizado de Nueva York, se declaren la guerra. Jimmy se hace amigo de un joven Al Capone, que aquí es solo el chófer y matón ocasional de Johnny Torrio, el jefe del crimen organizado de Chicago, y ambos deciden asaltar el cargamento de alcohol que “Nucky” le había vendido a Rothstein, con lo que éste cree que “Nucky” se la ha jugado y se declaran la guerra mutuamente.
“Nucky” descubre que fue Jimmy el que dio el golpe y éste le da una parte del dinero y le dice que todo está bajo control y que nadie tiene por qué enterarse y que todos salen ganando con la operación (Al Capone también le da una parte al señor Torrio). Pero después de esto “Nucky” ya no puede fiarse de él y lo echa, y Jimmy se marcha a Chicago y se une a la “familia” del señor Torrio, y allí irá ascendiendo en el escalafón hasta convertirse en todo un matón a sueldo sin escrúpulos.
Personalmente, después de “Nucky”, Jimmy es mi favorito, pues me gusta ver lo mucho que evoluciona en estos 12 capítulos.

¡Pasen y vean, señores!
Luego tenemos a Margaret Schroeder, una joven madre irlandesa de clase humilde, embarazada, que acude a “Nucky” a pedirle trabajo para su marido, que lleva años de aprendiz de panadero y que solo trabaja unos pocos meses al año. En vez de un trabajo, le da a Maggie un buen fajo de billetes, y cuando su marido se los encuentra, se los quita y se los gasta en una de las salas de juegos de “Nucky”. Cuando éste lo descubre, hace que lo echen a patadas de allí, y luego é se desahoga con su esposa, dándole tal paliza que hace que pierda al bebé. Al enterarse “Nucky”, se siente responsable, así que hace que su hermano y sus policías le den al marido una paliza de muerte y lo incriminan públicamente en el asalto al cargamento de alcohol perpretado por Jimmy. Luego le consigue a Maggie un trabajo en una importante boutique, y al final acaba convirtiéndola en su amante.
Por último tenemos a Nelson Van Alden (interpretado por Michael Shannon, el nuevo general Zod), un agente del FBI, muy recto y temeroso de Dios, que la tien tomada con “Nucky” Thompson, pues está convencido de que es el responsable de todo los negocios turbios de la ciudad.


Como he dicho al principio, la serie es una jodida maravilla. Está producida por Martin Scorsese, que también dirige el piloto, y se nota, porque tiene la misma calidad que sus oelículas clásicas de mafiosos (me encanta cómo la anunciaron en Canal +: “esto es lo que pasa cuando Martin Scorsese se pasa a la televisión”; ¡grandioso!). Es tan increíble que sus cincuenta y tantos minutos que dura cada capítulo se pasan volando, y su ambientación está tan conseguida que te saben a poco. Ahora espero ponerme dentro de poco con la 2ª temporada y recuperar el tiempo perdido.

jueves, 17 de octubre de 2013

La luz fantástica, de Terry Pratchett


Tengo que tragarme mis palabras. Hace como año y medio me leí “El color de la magia” y aseguré que no volvería a leerme otro libro de Terry Pratchett, pues no acabó de engancharme, no empezó a gustarme hasta casi el final. Poco después me compré este libro, porque seguía la historia del primero, y aunque no me gustara quería saber al menos cómo acababan las cosas para Rincewind y Dosflores.
También tenía en mi poder la miniserie de “El color de la magia” que adapta los dos libros y antes de verla quería leerme el presente libro, para saber de antemano lo que me iba a encontrar, así que decidí que ya había pasado tiempo más que suficiente desde que leyera el primero, y me puse con él.

A'Tuin, la inmensa tortuga que soporta sobre su caparazón el Mundodisco, se dirige hacia una estrella roja, la cual los habitantes de Mundodisco jamás habían visto hasta ahora, y cunde el pánico. Los magos de la Universidad de Ankh-Morpork creen que pueden salir de la catástrofe leyendo los ocho grandes hechizos que están escritos en el Octavo, el libro de magia más importante de Mundodisco. Solo hay un problema: el octavo hechizo está dentro de la mente de Rincewind, y la última vez que se le vio estaba cayendo por el borde del Mundodisco.
No se sabe muy bien cómo, Rincewind y Dosflores acaban de vuelta en el Mundodisco, en medio de un bosque (al parecer el octavo hechizo no quiere que Rincewind muera, pues necesita que lo pronuncie llegado el momento). Los magos van tras él para llevarlo a rastras a Ankh-Morpork, y él y Dosflores consiguen darles esquinazo, y conocen a un viejo héroe desdentado, y salvan a una virgen de ser sacrificada por unos druidas y se topan con enorme troll de piedra y se meten en unos cuantos líos, como es habitual en Rincewind.

En esta ocasión me ha pasado todo lo contrario que con el primer libro. Me ha gustado desde el principio, me ha parecido muy divertido y en el tramo final estaba atacadísimo, era incapaz de soltarlo. Así que sí, me trago mis palabras y aquí te digo que seguro me leeré más libros suyos.

miércoles, 16 de octubre de 2013

La clave secreta del universo, de Lucy y Stephen Hawking

Stephen Hawking escribió este libro (es un decir) con su hija Lucy, que es novelista, para acercar de forma amena a los niños los entresijos del Universo y despertar su curiosidad sobre el tema. Yo tenía ganas de leer algo de Hawking, después de Albert Einstein el científico más brillante de nuestro tiempo, y no me imnportó empezar con una novela juvenil. Tengo casi 30 años, pero lo he disfrutado tanto como un chaval. El protagonista es George, un niño que quiere que sus padres le compren un ordenador para descubrir cosas sobre el Universo y tal, pero lo tiene bastante crudo, pues son unos ecologistas acérrimos y creen que los científicos y su tecnología son los que están acabando con el planeta.
Entonces George conoce a su nuevo vecino, Eric, que es profesor y científico, y a diferencia de sus padres responde encantado a todas sus preguntas. George creía que lo que sus padres le dijeron sobre la ciencia era verdad, y al descubrir toda esta increíble información que le da Eric, se entusiasma con el tema y a partir de entonces pasa la mayor parte del tiempo en su casa. Eric tiene un ordenador único en su clase llamado Cosmos, que habla como una persona y es capaz de abrir un portal que conduzca a cualquier parte del Universo y a través de él Eric le muestra de primera mano planetas, cometas y agujeros negros. A causa de Cosmos George se verá envuelto en una increíble aventura.

El libro es genial. Es muy fácil de leer (como toda novela juvenil) y te da mucha información sobre planetas, satélites, cometas, años-luz y muchas más cosas, explicándotelo todo de forma sencilla y amena. Sobre las aventuras de George hay un segundo libro, que salió en 2009, que trata sobre la vida en el espacio, y oyto en 2011 sobre el Big Bang. Lo que tengo ganas de leer ahora es “Breve historia del tiempo”, uno de los libros más conocidos e importantes de Stephen Hawking.

martes, 15 de octubre de 2013

Tom Clancy ha muerto


Este año parece que es gafe, porque están muriendo demasiados escritores. Primero Richard Matheson, en junio, luego James Herbert en abril, el pasado 20 de agosto Elmore Leonard y hace unos días Tom Clancy, a la edad de 66 años.
Clancy se especializó en novelas de thriller político y es conocido sobretodo por su serie de Jack Ryan, encarnado dos veces en la gran pantalla por Harrison Ford, una por Ben Affleck, otra por lec Baldwin y ahora por Chris Pine, en una nueva película que supone el reboot de la saga. Además también fue el co-creador de los videojuegos de la serie Rainbow Six, donde el jugador encarna a un miembro de una unidad de las Fuerzas Especiales que se enfrenta a terroristas, secuestros y tal.

Las películas me parecieron muy buenas, así que tuve ganas de leerme alguno de sus libros de Jack Ryan. Me leí “La caza del Octubre Rojo” y se me quitaron las ganas. Me resultó muy lento y pesado y te daba demasiada información sobre el funcionamiento de un submarino nuclear. Ahora que ha muerto he decidido leer otro libro suyo como homenaje póstumo, el de “Peligro inminente”, pero mi agenda literaria está algo ocupada y no me pondré a ello hasta dentro de al menos un mes.

lunes, 14 de octubre de 2013

Touch, de Elmore Leonard


Hala, otro de los grandes que se nos va.
Elmore Leonard murió a la edad de 87 años el pasado 20 de agosto ( y por increíble que parezca aún escribía) . Empezó escribiendo novelas del Oeste pero luego se pasó a la novela negra y acabó convirtiéndose en uno de los más destacados escritores de este género. De su obra se hicieron muchas películas, como por ejemplo Jackie Brown (ahora está por estrenarse su precuela, con Jennifer Aniston), Un romance muy peligroso, Touch, El tren de las 3:10 a Yuma, Cómo conquistar Hollywood y su secuela, Be Cool, y muchas más.
Yo me leí tres libros suyos y lo cierto es que me encantaron. Sus diálogos eran muy ácidos y maneja la prosa como nadie. Desde no hace mucho he cogido la costumbre de leer algún libro de un escritor cuando éste fallece, como forma de rendirle homenaje, así que aquí estoy de nuevo con Touch, que es el que tengo en casa (en mi biblioteca tienen dos libros suyos, en un solo tomo, que también me leí, pero no lo encontré; se debió traspapelar).

Sobre Touch, en primer lugar vi la película, y años después descubrí el libro y me lo leí, pero debo decir que me decepcionó un poco, porque era un libro muy alejado de la temática habitual del autor. En realidad era el primer libro que me leía de Leonard, pero estaba informado de qué tipo de historias solía escribir, y esta desentonaba bastante.
No sé si será por el hecho de haber muerto o porque con una 2ª lectura lo he visto de otro modo, pero en esta ocasión me ha encantado. Esto confirma mi teoría de que cada libro tiene su momento y que si lo lees antes de ese momento, el resultado no será tan satisfactorio. Creedme, esto ya me ha pasado varias veces, la 1ª vez es un tostón o me gustó pero no tanto como esperaba, pero la 2ª vez, puff, todo lo contrario.

El protagonista es Juvenal, un joven que puede sanar con sus manos. No es ningún farsante, sino que es un auténtico sanador y cuando utiliza su don le salen los estigmas de Cristo. De pronto se hace muy famoso y todo el mundo quiere verle y hablar con él, pero Juvenal no quiere saber nada de todo esto, solo quiere seguir con su vida, trabajando en el centro de rehabilitación de Alcohólicos Anónimos.
Una de estas personas que quieren llegar a él es Bill Hill, un antiguo predicador que vio cómo Juvenal le devolvía la vista a una mujer ciega, y quiere utilizarlo para forrarse. Como Juvenal no se muestra accesible, Bill hace que una vieja amiga, Lynn, entre en el centro con una borrachera de muerte para fingirse alcohólica, y averigüe si lo de Juvenal es un truco o es auténtico, y en ese caso cómo lo hace, pero le sale el tiro por la culata cuando Lynn se enamora de Juvenal y manda a Bill a paseo. Juvenal sabe que Lynn no es alcohólica desde el principio, pero aún así decide confiarse a ella y contárselo todo.
Y por otro lado está August Murray, otro predicador fanático y charlatán, fundador de su propia Iglesia, el Ejército Gris del Espíritu Santo, que siempre está armándola gorda, y por ello se pasa mucho tiempo en los juzgados. August descubre a Juvenal y pretende utilizarlo para ganar adeptos para su Iglesia.

Como digo, esta 2ª vez me ha encantado. La prosa de Leonard es muy ágil y adictiva y el libro te lo lees sin darte cuenta. De hecho, en esta 2ª lectura me leí sus 360 páginas en dos días, y no noté ningún cansancio. El libro también tiene mucho humor (el personaje de August Murray es muy divertido) y los diálogos son muy ácidos y frescos. En resumen, me lo pasé de maravilla leyéndolo y no descarto leerme más libros suyos.

viernes, 11 de octubre de 2013

Un mundo sin fin, de Ken Follett (¡Ojo Spoilers!)


La primera vez que me leí este libro fue al poco de que saliera, en 2007. soy socio de mi biblioteca desde 1999 y he cogido tantísimos libros que tengo muy buena relación con el bibliotecario; muchas veces me recomienda libros (gracias a él conocí a John Connolly) y yo, otras, hago algunas donaciones. Fíjate si tengo buena relación con él que cuando le llegó este libro me lo dio directamente, aún envuelto en plástico y sin registrar ni nada. O sea que si yo hubiera sido un poco cabrón podría habérmelo quedado (sé de alguien que hizo esto con el Tomo I de Tormenta de Espadas, qué hijo de su madre).

Entonces hacía 7 u 8 años que me había leído “Los pilares de la tierra” y lo recordaba bien poco, así que puesto elegir entre los dos, el presente libro me pareció mejor. Este año he vuelto a leer ambos libros y la verdad es que no lo tengo tan claro. “Los pilares de la tierra” tiene partes algo pesadas, pero conocemos cómo es el proceso de construcción de una catedral y es todo un clásico. Éste tiene todo él una prosa fácil de leer y en ningún momento se pone pesado, pero tiene poco que ver con la catedral; la 1ª mitad del libro se centra en la construcción de un puente y la 2ª mitad sobre la reconstrucción de una torre de la catedral. Escoger uno por encima del otro me resulta algo difícil porque los dos son buenos a su manera; en vez de verlos como el primer libro y su continuación, los veo como dos entidades separadas. Este lo vendieron como la 2ª parte de “Los pilares de la tierra”, pero 2ª parte implica retomar la historia original y eso no es lo que pasa; para mí es simplemtne otro libro que se desarrolla en el mismo lugar, 200 años después.

Decidí volver a leerlo por la misma razón que lo hice con el predecesor, cuando vi la serie me acordaba más bien poco, pero me escandalicé al ver los cambios tan drásticos que había hecho Ridley Scott así que decidí refrescar la memoria (mi cabreo fue en aumento a medida que iba leyendo).

Wulfric y Gwenda
El libro transcurre en el S. XIV en Kingsbridge, 200 años después de “Los pilares de la tierra”, y al igual que en aquél, abarca más de tres décadas en la vida de sus protagonistas, desde los 9-10 años hasta los cuarenta y tantos. Estos son cuatro: Gwenda, Caris, Merthin y Ralph. Merthin y Ralph son hermanos y descendientes de Jack y lady Aliena, y Caris desciende de Martha, la hija de Tom Builder.
Al principio del libro los cuatro son testigos de un suceso que los marcará de por vida: en lo profundo del bosque ven a un caballero luchar a muerte contra otros dos. Cuando parece que está a punto de caer, Ralph interviene y mata de un flechazo a uno de los dos caballeros. Los chicos salen huyendo, pero Merthin se queda rezagado y ve cómo el primer caballero acaba con el otro a duras penas. Éste, Thomas de Langley, le pide ayuda para enterrar una carta y le hace prometer que jamás se lo dirá a nadie, pues ambos acabarían muertos si llega a descubrirse. Merthin se lo promete y Thomas de Langley entra en el priorato de Kingsbridge como monje, donde sus perseguidores no podrán ponerle la mano encima. Y como pasaba con el ahorcamiento en “Los pilares de la tierra”, a lo largo del libro iremos descubriendo puntual información sobre lo que esconde esa carta y su relación con la muerte del rey, Eduardo II, pero no es hasta el final que descubriremos toda la verdad.

Merthin y Caris
Luego de esta introducción la historia da un salto de 10 años y es entonces cuando empezamos a conocer cómo son los protagonistas. El padre de Merthin y Ralph es un conde venido a menos que se vio obligado a ceder todas sus tierras y posesiones al priorato, pues no podía hacer frente a la deuda adquirida, así que el principal objetivo de Ralph es llegar a ser caballero algún día para así devolverle a su familia la gloria perdida. Ralph es uno de los personajes más antipáticos y desagradables del libro, pues es un bruto sin cerebro que disfruta con la violencia y muchas veces la fortuna le sonríe más que a su hermano, algo habitual en la obra de Ken Follett; a mí me recordó mucho a William Hamleigh, del primer libro. El conde Roland, conde de Shiring, lo hace escudero suyo y con el paso de los años irá ascendiendo en el escalafón, así como en brutalidad.
Siendo escudero toquetea a la prometida de un hijo de campesino, Wulfric, y este no duda en romperle la nariz, aún sabiendo que agredir a un escudero es como agredir al propio conde. Vengativo como es Ralph, se lo hará pagar con creces durante años, haciéndole la vida imposible y sometiéndole a un montón de dificultades. Además acabará obsesionándose con Gwenda de mala manera.

Gwenda pertenece a la clase social más baja y es la que peor lo pasa en el libro. Su padre malvive como jornalero y cuando no hay trabajo la utiliza para robar entre las multitudes a los grandes señores, sustituyendo a su hermano, que ya es mayor para hacerlo. Este hombre es un ser tan despreciable que llega a vender a su propia hija a unos proscritos a cambio de una vaca, y lo increíble es que tanto el alguacil como los monjes del priorato le dan la razón. Pero Gwenda es una chica dura y con recursos y no tarda mucho en recuperar su libertad.
Cuando el viejo puente se viene abajo, muere mucha gente, entre ellos la familia de Wulfric. Este quiere heredar las tierras de sus padres, pero es menor y no tiene dinero, pero le dejan trabajar las tierras hasta que sea nombrado un nuevo señor. Gwenda, que está enamorada de él, lo ayuda en esa dura labor, y cuando el nuevo señor se niega a devolverle sus tierras, su prometida lo abandona, pues de amor no se vive, y se ve obligado a trabajar en sus tierras, que ahora pertenecen a otro, como un vasallo más. Gwenda se queda con él, y se casarán y tendrán hijos, y llevarán una vida muy dura, esperando que algún día recuperen las tierras de los padres de Wulfric.

Godwyn y su madre Petronilla
Pero los protagonistas principales son Merthin y Caris. Ambos son pareja desde los 18-19 años y durante los siguientes veintitantos años pasan por varios altibajos (llega un momento que tanto ahora sí-ahora no se hace cansino; parecen Ross y Rachel) y dificultades. El padre de Caris ocupa el puesto más importante de Kingsbridge, el de mayordomo real, equiparable al de prior, y ante él responden todos los gremios. Además es el principal comerciante de lana de Kingsbridge.
El hundimiento del puente afecta y mucho al mercado de Kingsbridge, y es Caris la que salva el negocio de su padre de la ruina cuando convierte el excedente de lana en paños y los tiñe de rojo escarlata, algo que solo hacían en Italia. Merthin quiere casarse con Caris y formar una familia, pero eso entra en los planes de ella, que no quiere renunciar a su libertad ni convertirse en la esclava d eMerthin, y esto supone la primera crisis seria en su relación. Caris quiere ser médico y ayudar a los demás, pero solo los monjes pueden ejercer la medicina. Cuando surge la posibilidad de que Merthin se vaya de Kingsbridge para ganarse la vida, Caris acepta casarse con él, pero entonces es acusada de brujería y la única forma de esquivar la hoguera es ingresar en el convento de por vida (una prueba de ser una bruja es tener un lunar en el pecho o en el pubis, y Caris tiene uno ahí abajo). En los años siguientes, entre las paredes del convento conseguirá darle un sentido a su vida, implicándose activamente en las mejoras del convento y en los conflictos entre la madre superiora y el prior, y cuando la Peste Negra entra en escena, todos acudirán a ella, pues sus métodos para evitar el contagio serán los únicos que funcionen, y así llegará a convertirse en alguien importante dentro de la comunidad.

Merthin es albañil y su sueño es construir el edificio más alto de Europa, y como personaje principal de un libro de Ken Follett, pasa por un montón de dificultades, no solo con Caris sino también en su trabajo. Elfric es el maestro constructor de Kingsbridge, pero es un inepto y en su calidad de aprendiz Merthin sabe mucho más que él. Elfric lo despide cuando solo le faltan 6 meses para terminar su aprendizaje (su hija, que estaba embarazada, sedujo a Merthin para que se acostara con ella, hacerle creer que el hijo es suyo y obligarle a que se casar con ella, pero Merthin lo descubre y se niega en redondo), y de esta forma nadie quiere contratarlo. Pero con mucho esfuerzo consigue demostrar su valía y empieza a hacerse un nombre.

Sir Robert de Langley
La principal fuente de problemas de Mhertin es la construcción del nuevo puente, el cual ocupa medio libro y esto es debido a la cantidad de dificultades a las que Merthin debe hacer frente. Elfric, que se la tiene jurada desde lo de su hija, compite con él para hacerse con el proyecto del puente. Luego, como la falta del puente afecta al mercado, no hay dinero para seguir con la construcción del puente y hay que suspenderla, y luego, cuando lo hay, el conde Roland les impide sacar piedra de la cantera. Y más cosas.
Cuando Caris entra en el convento Merthin se queda destrozado, y se marcha a Florencia, donde prospera y se convierte en uno de los constructores más reputados y ricos. Entonces surge la Peste Negra, que hace estragos en la ciudad y Merthin cae enfermo aunque se recupera, no así sus seres queridos y amigos, así que decide regresar a Kingsbridge, pero la Peste llega hasta allí y diezma radicalmente a la población. Luego viene lo de la reconstrucción de una de las torres de la catedral, a la que le han salido grietas y empieza a inclinarse, así que hay que derribarla y construir una nueva, y ante este proyecto Merthin también tiene que pasar por varias dificultades.

Y por último están Godwyn, Petronilla y Philemon, que son los personajes más manipuladores y ruines del libro, aunque nada tan extremo como el retrato que se hace de ellos en la serie.
Godwyn es el primo de Caris y es monje y lo que más desea es ser prior, y cuando el viejo prior muere empieza a manipular a los monjes para que lo eligan a él, sin que ellos se den cuenta, claro. De entrada Godwyn no cae mal, y es comprensible que haga lo que hace para llegar a prior, pero a partir de que lo consigue se embriaga de poder y se vuelve ruin y ladino, y es él quien causa los mayores problemas a Caris, Merthin y la madre superiora del convento.
Su madre Petronilla es tan fría y calculadora como él (en realidad más) y su único objetivo es que Godwyn llegue a lo más alto, sin importarle lo más mínimo a quién pisotee por el camino, y siempre se pone de su parte, pese a quien pese.
Y Philemon es el hermano de Gwenda. Entra de novicio en el priorato y enseguida se convierte en la mano derecha de Godwyn, y es más ladino y retorcido que Godwyn y su madre juntos. Es el personaje más antipático de todos y con el paso de los años también irá ascendiendo en el escalafón.

El famoso puente
Y ahora, por fin, mi opinión.
Como he dicho al principio, el libro me ha gustado mucho. Los personajes son muy interesantes, incluso aquellos que te hacen hervir la sangre, aunque como digo, llega un punto en que lo de Caris y Merthin se hace cansino (rompen y vuelven como 4 veces). Las tramas también son muy buenas, te enganchan desde el principio y no te sueltan hasta las últimas páginas. Luego también aprendes bastante sobre construcción y sobre lo de la Peste Negra, de lo que yo sabí bien poco y los métodos para evitar el contagio. Usando la Peste Ken Follett se carga a buena parte de los personajes más antipáticos (aunque no a todos) y eso huele a Deux Ex Machina que tira p'atrás. Ay, Ken, Ken.
Al igual que ocurría con “Los pilares de la tierra”, las últimas 200-300 páginas se hacen algo cuesta arriba y en mi opinión sobran; lo de la hija de Merthin, por ejemplo, es puro relleno que no aporta nada. Pero en general el libro es bastante bueno, yo le daría un Notable Alto.

viernes, 4 de octubre de 2013

Whisky in the jar

Que soy heavy desde los 14 años (no sé si los 14 o los 12, lo que sí sé es que estaba en 7º de EGB, lo que ahora es 1º de ESO) ya todos lo sabéis. En mi aparato de música tengo siempre puesta la ROCK FM, la primera emisora en España dedicada exclusivamente al heavy y al rock. En ella ponen muy a menudo esta canción de Metallica, que yo no conocía hasta ahora. Pensaba que era una canción nueva, de la película del grupo que se estrena ahora , “Through the never” (Metallica en 3D, para cagarse), pero me puse a investigar y resulta que no, que es de un disco de 1998, Garage Inc., en el que versionan canciones de otros grupos. Esta canción, sorprendentemente, es en realidad una canción tradicional irlandesa, y si escuchas la versión original y la de Metallica, comprobarás lo muy diferentes que son (por cierto, Metallica ganó un premio por esta versión). Así que aquí te las dejo, para que disfrutes de ambas, con la letra y su traducción.
¿Un whiskito?