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jueves, 16 de abril de 2015

Semillas del ayer, de V. C. Andrews (¡Ojo Spoilers!)

“Semillas del ayer” es el cuarto y cronológicamente hablando el último libro de la saga Dollanganger (el quinto, “Jardín sombrío”, es una precuela) y tiene lugar 15 años después del tercer libro, “Si hubiera espinas”.
Antes de morir, Corrine empezó a reconstruír Foxworth Hall y en su testamento  le dejó la mansión y toda su fortuna a su nieto Bart, que lo heredará todo al cumplir los 25 años. La mansión ya está terminada y es una copia exacta de la original y en ella es donde se celebrará la fiesta del 25 cumpleaños de Bart, el cual no ha escatimado en gastos. Bart sigue siendo tan detestable y antipático como cuando era niño. Trata a Chris con desprecio y lo ignora siempre que puede y sigue odiando a su hermana adoptiva Cindy, a la que no considera como tal. Ésta, que ya tiene 16 años, también lo odia por lo mal que se lo ha hecho pasar durante toda su vida y no duda en provocarlo a la menor oportunidad.

Al llegar a Foxworth para ayudar con los preparativos de la fiesta, Cathy y Chris se quedan de una pieza al conocer al anciano que Bart ha contratado de mayordomo, pues resulta ser su tío Joel, dado por muerto hace más de 50 años en un accidente de esquí (en “Jardín sombrío” ese accidente de esquí se convierte en un alúd) y que ha estado viviendo todo este tiempo en un monasterio italiano. A Cathy le cae mal desde el principio por la forma que tiene de mirarla y porque siempre está murmurando sobre el Dios colérico, los pecados de su familia, los engendros del diablo, etc, y le está llenando la cabeza a Bart con todas estas cosas, igual que hiciera John Amos cuando era niño, y lo está convirtiendo en alguien detestable. Cathy trata de advertirle de cómo es Joel en realidad, pero Bart está demasiado apegado a él y hace oídos sordos a los consejos de su madre.

Jory, el hermano de Bart, se ha convertido en un talentoso bailarín de ballet y Bart ha organizado un espectáculo de danza para que su hermano impresione a sus invitados. Estaba previsto que bailara con su esposa Melodie, también bailarina, pero está embarazada y Cindy es quien la sustituye finalmente. Pero durante la representación se produce un terrible accidente y Jory se queda paralítico de cintura para abajo. Chris y Cathy pensaban irse al Caribe tras el cumpleaños de Bart pero al ocurrir esta tragedia deciden quedarse para cuidar de su hijo. Jory soñaba con llegar a lo más alto en la danza y retirarse a los cuarenta, pero a raíz del accidente no sabe qué hará con su vida y se derrumba completamente. Su esposa Melodie no es capaz de soportar la actual situación y ya no ve a Jory con los mismos ojos y se deja seducir por Bart, empezando a acostarse con él. Cuando Cathy lo descubre se escandaliza, pero Bart le confiesa que se ha enamorado de ella y Cathy no sabe qué hacer porque quiere que sus dos hijos sean felices.

Melodie da a luz a dos mellizos pero tras el parto se desentiende de ellos y acaba abandonando a Jory y a Bart para proseguir con su carrera como bailarina, rompiéndole el corazón a Jory. Cathy contrata a una enfermera para que cuide de Jory y los mellizos y ésta acaba enamorándose de Bart, que gracias a ella se convierte en una mejor persona, dejando de discutir con Cindy y siendo amable con Chris. Pero la influencia de Joel es mayor y no tarda en volver a ser el de siempre, echando por tierra su relación con Toni y empujándola a los brazos de Jory. Cathy ya no sabe qué hacer para que Bart se percate de cómo es realmente Joel, porque su influencia lo está volviendo una persona arisca y amargada y ella sabe que en el fondo hay bondad en él, así que espera que no tarde mucho en abrir los ojos por sí mismo.   

Para mí este es el peor libro de la saga. Es un culebrón de principio a fin y no hay por donde cogerlo. Bart es odioso durante todo el libro y me parece terrible que le haga eso a su hermano, sobretodo teniendo en cuenta que acaba de quedarse en silla de ruedas. Ya está mal visto entre amigos, cuanto menos entre hermanos. Y no me hagas hablar de Melodie, que lleva con Jory desde los 12 años y al ver que se ha quedado minusválido ha dejado de quererle y se acuesta con Bart, porque necesita estar con un hombre que pueda hacerle el amor, palabras textuales. Y lo que me parece peor es que abandone a sus hijos para seguir con su carrera. ¿Cómo se puede ser tan superficial? A mí que me lo expliquen. Cindy también me cae fatal porque lo único que le interesa es acostarse con todos los chicos con los que sale (dígamoslo así), y no me extraña que Bart la trate como la trata. Y luego está el tío Joel, dado por muerto durante más de 50 años y que le da por aparecer ahora. El retrato que la autora nos ofrece de él es muy diferente del que aparece en “Jardín sombrío” y es tan retorcido como el propio John Amos. Pero lo peor de todo es ese final amargo que te da ganas de tirar el libro. Me remito a lo que dije en las otras reseñas, la saga debió quedarse en los dos primeros libros (como mucho también la precuela). Ahora que ya está acabada ya puedo olvidarme de ella.

Tenía en casa estos cuatro primeros libros (el quinto lo cogí en la biblioteca) y al terminar el presente libro no tardé un segundo en deshacerme de ellos. Estoy seguro de que habrá alguien que los aprecie más que yo. 

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