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miércoles, 2 de marzo de 2016

Almacén 13. 4ª temporada (¡Ojo Spoilers!)

Al final de la 3ª temporada Sykes conseguía destruir el Almacén. H. G. Wells creaba un campo de fuerza alrededor de Pete, Maika, Artie y Claudia, protegiéndolos de la explosión, pero ella se quedaba fuera y moría. La señora Fredericksen también moría, ya que como cuidadora del Almacén estaba ligada a éste, y al ser destruido ella moría al instante.
El único objeto que le queda a Artie es el reloj de bolsillo que perteneció a Macpherson, que resulta esta conectado a otro objeto escondido en algún lugar del mundo y al activar el reloj comienza una cuenta atrás de 24 horas, que es el tiempo que tienen para hallar ese objeto. Las pistas los llevan hasta Francia, donde encuentran el objeto, el Astrolabio de Magallanes, custodiado por una secta secreta del Vaticano. El Astrolabio le permitirá a Artie hacer retroceder el tiempo 24 horas, pero tiene un aspecto negativo y es que si se utiliza liberará un gran mal sobre la Tierra. Adrian, el líder de la secta (interpretado por el tío que hizo de Data) se lo advierte a Artie, pero éste no le hace caso y lo activa, haciendo retroceder el tiempo hasta el momento en que estaban todos en el Almacén, antes de que Sykes lo hiciera explotar.

Consiguen reducir a Sykes e impiden que explote la bomba, salvando el Almacén y a todos los que se encuentran en él. El único que recuerda lo que pasó (o que no pasó) es Artie, pero no puede decírselo a nadie ya que eso podría provocar que surgiera ese gran mal, así que se lo guarda para sí.
Steve murió a manos del esbirro de Sykes pero Claudia no puede aceptarlo y utiliza el metrónomo para resucitarlo, pero al hacerlo se crea un vínculo entre ellos y cuando Steve se hace cualquier herida es Claudia la que siente el dolor. Ante esta situación, si a Steve le disparan Claudia podría morir, así que para romper ese vínculo no queda más remedio que separar a Steve del metrónomo, sean cuales sean las consecuencias.

Adrian, el líder de la secta, acude a Artie para que le ayude a localizar el Astrolabio que le fue robado, ignorando que fue Artie el responsable. Adrian quiere convencer al ladrón para que vuelva a utilizarlo, pues es la única forma de deshacer ese gran mal, pero entonces todo volvería a ser como era antes, con el Almacén destruido y todos muertos, y Artie no está dispuesto a hacerlo.
Adrian descubre que fue Artie el que robó el Astrolabio y le declara la guerra. Sin saber cómo, Adrian va sacando objetos del Almacén y despertigándolos por el mundo como venganza contra Artie, para obligarle a que utilice el Astrolabio, cosa que se niega a hacer. La sorpresa viene al descubrir que Adrian no es real sino fruto de la mente de Artie. Al parecer, cuando Artie utilizó el Astrolabio éste le produjo un brote psicótico y todo lo que le atribuyeron a Adrian fue en realidad obra de Artie sin este saberlo.

Finalmente el lado oscuro de Artie toma el control y pone en marcha un terrible plan para olbigar a Pete y a Maika a que le den el Astrolabio, pues quiere hacer retroceder el tiempo hasta aquel día y destruir el Almacén y el mundo y que todos ellos estén muertos. El plan de Artie es buscar una orquídea azul, que también es un objeto, que extenderá una epidemia de sudor inglés por el mundo y matando a millones de personas. Claudia consigue eliminar el lado oscuro de Artie pero no antes de que éste libere la orquídea azul y extienda la epidemia por el mundo.

La única forma de frenar la epidemia es restaurar la orquídea a su estado original y para ello Pete y Maika tratan de encontrar un objeto que pueda hacerlo. Ambos descubre que en el siglo XVIII hubo un conde, el conde Saint Germaine, que aparentemente tenía ese don y acuden al profesor Lawton (James Marsters), un experto en el conde. Al parecer el conde tenía un anillo y Pete y Maika creene que el anillo era lo que restauraba las plantas, así que con ayuda de Lawton van en busca de la catacumba del conde, esperando encontrar allí el anillo. Durante la búsqueda hacen un sorprendente descubrimiento y es que Lawton y el conde Saint Germaine son la misma persona. Un alquimista utilizó una extraña piedra para dotarle de juventud eterna y de eso ya han pasado más de 500 años.
Finalmente Pete y Maika encuentran el anillo y lo utilizan para restaurar la orquídea y detener la epidemia, y en los siguientes capítulos Artie tiene que lidiar con las consecuencias de lo que hizo siendo malvado, lo que le hace sentirse terriblemente mal.

¡Giles!
Claudia invita a Nick, un chico huérfano que acabó afectado por un objeto, a pasar unos días en el motel, pero eso resulta ser su verdadero objetivo. Nick es hijo del conde Saint Germaine y su esposa Charlotte, inmortal como ellos y su plan es infiltrarse en el Almacén para liberar de la Sala de Bronce a alguien llamado Paracelso, el alquimista que les otorgó la inmortalidad, para que los haga mortales de nuevo.
Pero liberar a Paracelso es el gran error de Nick, pues es alguien realmente peligroso que de inmediato pone en marcha su venganza contra aquellos que lo encerraron.


Esta temporada es la más larga de la serie, 20 capítulos frente a los 13 habituales, pero me ha parecido la mejor hasta la fecha. La trama del Astrolabio me parece estupenda y muy buena, y el giro referente a Artie es todo un golpe de efecto que te deja alucinado. Luego siguen varios capítulos sueltos centrados en la búsqueda de objetos antes de ponerse con la trama de Paracelso, también muy buena. Me ha encantado ver a Anthony Stewart Head de nuevo, el mítico Giles de “Buffy Cazavampiros”, esta vez haciendo de malo, y mola verlo con James Marsters (Spike), aunque las escenas que comparten son pocas. En general ha sido una temporada muy buena y con un final de temporada a la altura, con un cliffhunger en toda regla que te da ganas de ponerte ya con la 5ª. Esa, por cierto, es la última. Pronto.


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